2ª temporada
Estaba a punto de llamar al timbre cuando la puerta de la mansión se abrió y apareció una rubia escultural con algo parecido a una mini-falda y una camiseta rosa fucsia cuyo escote no dejaba lugar a la imaginación.
- ¡Uy! - exclamó la chica sorprendida – Hola y adiós – dijo con voz melosa.
Elena olió la desagradable mezcla de alcohol y perfume caro que desprendía aquella mujer al pasar por su lado y arrugó la nariz. Negó varias veces con la cabeza y se dispuso a entrar pero no pudo porque el cuerpo de Damon enfundado en una camiseta gris y unos vaqueros oscuros se lo impidió. Iba descalzo. Sobresaltada, levantó la cabeza y le miró, ruborizándose al instante.
- Hola Elena – susurró esbozando una fría sonrisa - ¿a que debo el placer de tu visita?
Ella carraspeó incómoda y dio un paso atrás, separándose ligeramente para preservar su espacio personal.
- Busco a Stefan
- No está. ¿Te vale conmigo?
Elena ignoró su provocación
- ¿Y sabes dónde ha ido?
- Nop – respondió extrañamente risueño – peeero te puedo invitar a desayunar mientras le esperas.
Ella abrió mucho los ojos con gesto de asombro
- ¿Y cuándo has ofrecido tú algo a cambio de nada?
Damon levantó una ceja ante su comentario y con una sonrisa torcida levantó su mano derecha con la palma hacia arriba.
- Nunca. No es mi estilo – entrecerró los ojos – de lo que se deduce que deberías aceptar mi invitación. Puede que no vuelvas a vivir esta situación jamás - y movió la mano en un ademán para que lo siguiera - Es tentador, ¿a que sí?
- No confío en ti – afirmó cruzándose de brazos
- Mentira. Además, solo es comida. Cuando quiera algo más de ti, te lo haré saber. Te lo aseguro – y le guiñó un ojo.
Elena no pudo evitar sonreír y tras dudar unos instantes decidió seguirlo hasta la cocina.
Al cabo de 15 minutos, la encimera era un festival de fruta, tostadas, zumo, leche, café y huevos. Y todo olía de maravilla
- Creía que no comías – dijo Elena antes de morder un sándwich
- No suelo pero la ocasión lo requería.
- ¡Vaya! Lo tomaré como un cumplido – y sonrió complacida
- Hazlo – afirmó muy serio mientras tomaba un sorbo de café.
- ¿Quién era la rubia?
- ¿Qué rubia?
- No insultes mi inteligencia, Damon. ¿De dónde ha salido?
- De donde salen todas las rubias. ¡Yo que se!, el caso es que Cindy, bueno creo que se llama así, estaba anoche en... bueno, me la encontré por ahí, congeniamos, una cosa llevó a la otra y... ya sabes.
- No tenía marcas en el cuello
Damon arqueó las cejas
- ¿Te sorprende?
- Me parece raro, eso es todo – respondió algo incómoda
- ¿Por qué, Elena? ¿Por qué te parece raro que no siempre me alimente de jovencitas desvalidas? - apoyó la barbilla en la mano con gesto interesado - Dime.
- Ésta no tenía mucho de desvalida - afirmó molesta mientras se cruzaba de brazos.
Él posó su mirada cristalina en ella y la observó atentamente unos instantes antes de hablar.
- ¿Y a ti qué más te da?
- ¿A mi? Me da igual, tan solo me ha parecido curioso – dijo aparentando indiferencia.
Damon se puso de pie y dio un paso hacia ella, obligándola a levantar la cabeza si quería seguir mirándolo a los ojos.
- Estás celosa – susurró asombrado.
Ella no respondió, desvió la mirada hacia el suelo claramente avergonzada.
- ¿Por qué?
Al no obtener respuesta puso la mano con suavidad en barbilla de ella para obligarla a levantar el rostro.
- Dime – insistió - ¿Por qué? - y le acarició la mejilla con el dedo
Elena, al sentirse emocionalmente atrapada, intentó zafarse pero tan solo consiguió que él cogiera sus manos y la obligara a levantarse y a quedarse de pie.
Se le empañaron los ojos y apretó los labios con rabia.
- Déjame en paz, Damon – atinó a decir con voz temblorosa – por favor.
- Es una pregunta muy sencilla con una respuesta muy sencilla – insistió él acariciando las palmas de sus manos con los pulgares.
Ella negó varias veces con la cabeza pero no podía dejar de mirarle a los ojos, estaba como hechizada. Sentía como la tensión emocional aumentaba a medida que iba sumergiéndose en su mirada de acero, inquisitiva e implacable.
- ¡Me importas!, ¿Vale? Y me preocupa que no seas capaz de dominar tus instintos - exclamó al fin con lágrimas en los ojos - ¿Era eso lo que querías oír? - y forcejeó hasta soltarse de sus manos. De repente sintió frío y se tuvo que abrazar a si misma para mitigarlo.
Él ladeó la cabeza y tomó aire para hablar
- Ella no es nadie, Elena - afirmó inquietantemente sereno - Hay gente que hace crucigramas para entretenerse, yo me acuesto con mujeres. Y no necesito matarlas. Al menos no siempre. Tan solo son un pasatiempo. No debería preocuparte lo que yo haga con mi vida sexual a no ser que te moleste – levantó la barbilla en un gesto arrogante - ¿Acaso te molesta?
Ella le miró unos instantes con el ceño fruncido
- Lo que hagas con tu vida privada no es asunto mio, Damon.
Él esbozó media sonrisa cínica y sus ojos adquirieron una mirada fría
- Entonces nos entendemos – afirmó tajante – aunque debo admitir que no estoy de acuerdo contigo. Debería importarte. ¿Y sabes por qué? Porque si hago lo que hago es porque necesito calmar mis necesidades de alguna manera y ya que no puedo tener lo que quiero... - hizo una pausa y le lanzó una mirada intencionada – me conformo con lo que voy encontrando por ahí.
Aquella afirmación fue la gota que colmó el vaso. Elena dio un paso atrás y acto seguido se dirigió hacia la salida de la cocina para largarse de aquella casa lo antes posible.
- ¿Ya te vas? ¿Qué hago con toda esta comida? ¡Se echará a perder! – exclamó irónico
Ella se giró un momento para responderle
- Dile a Stefan que he venido – y acto seguido salió de la estancia.
Damon se quedó absorto mirando hacia el lugar donde ella acababa de desaparecer y respiró hondo. Seriamente afectado por lo que acababa de ocurrir, se frotó el puente de la nariz. Comenzaba a estar harto de aquellos combates dialécticos. Ya no eran tan divertidos como antes. Sobretodo teniendo en cuenta que sus sentimientos por ella estaban causando verdaderos estragos en su autocontrol.
Continúa en la 3ª temporada
Nota: El tercer capítulo me está resultando difícil de escribir. Me gustaría ser fiel a la relación que existe entre ambos pero la temporada todavía está a medias. De todos modos intentaré que sea lo más real posible.
