Bueno… ya estamos de regreso con nuestra historia gracias a quiénes se tomaron la molestia de dejarme un comentario bueno o malo, finalmente se trata de mejorar capitulo tras capitulo, gracias por sus opiniones para mí son constructivas, así que mil gracias, además tomen en cuenta que es mi primer fic no soy experta en este rubro en fin basta de rollos a aquí les dejo el segundo capítulo disfrútenlo!.

CAPITULO 2

La lluvia había cesado, después de haber llorado por horas y horas Tsubasa regreso a su casa, su madre quien lo vio hecho un lio, solo se limitó a verlo con tristeza el chico lucia muy deprimido pero ya más tranquilo, su madre le explico la razón por la cual Roberto regreso a su natal Brasil, la cara de asombro por parte de Tsubasa no se hizo esperar, así que después de escuchar a su madre subió a su habitación con un libro que su mama le había entregado.

Después de secarse leyó con detenimiento el diario que Roberto le había escrito eran consejos de cómo mejorar su técnica en el futbol, así como unas instrucciones para un nuevo tiro, el ultimo tiro que Roberto le había enseñado.

-Roberto…lamento tanto lo de tus ojos, ahora entiendo por qué querías convertirme en el mejor futbolista del mundo, lo hare seguiré tus consejos y algún día… solo algun día iré a Brasil-lo prometo-dijo el chico mirando las estrellas atravez de su ventana.

Mientras tanto Sanae también había llegado a su casa hrs tarde por supuesto, después haberse llevado la regañada del siglo por parte de su madre pues no había llegado a tiempo, con el pedido que le había hecho, resignada subió a su habitación, solo podía pensar una y otra vez en Tsubasa en la tristeza que había sentido y se preguntaba que podía hacer para ayudarle.

-Mi querido Tsubasa- ojala que haya alguna manera de ayudarte y hacer que sonrías nuevamente-musito la chica embullándose entre las cobijas hasta quedar totalmente dormida. Entre sueños Sanae repasaba una y otra vez la escena donde Tsubasa y ella habían intercambiado un abrazo lleno de calidez, para Sanae hubiera resultado difícil de creer que en algún momento de su vida Tsubasa y ella compartirían ese momento aunque para el fue de tristeza para la castaña muy en el fondo de su corazón fue de alegría. Pero tan cerca y a la vez tan lejos, aun en sus propios sueños no dejaban de pensar que entre ella y el chico futbolista no pasaría nada más que una bella amistad.

Ala mañana siguiente el día era mucho más hermosos se podían escuchar el canto de los pájaro, que anunciaban que era la hora de levantarse, Sanae no quería despertar, otra vez había soñado con Tsubasa, en los últimos días no había dejado de soñar con el chico futbolista, perezosa, muy lentamente abrió los ojos y estiro sus brazos-Otro día mas-murmuro la chica, y sin más ni más se levantó dispuesta a comenzar un nuevo día.. Pero no sin antes mirarse por el espejo y esbozar una sonrisa pues una idea se le cruzo por su mente-Eres muy inteligente Sanae-musito la chica saliendo de la habitación.

Pero por otro lado Tsubasa aún no la pasaba bien, había decidido salir a practicar un poco al campo de futbol según el para despejar su mente y asimilar todo lo que había ocurrido ,Misaki se había cambiado de ciudad, Wakabayashi se había ido a Alemania y por si fuera poco Roberto había regresado al darse cuenta que una figura femenina lo veía con detenimiento, tan concentrado estaba que no se había percatado que Sanae estaba parada frente a él sonriéndole.

-Un yen por cada pensamiento tuyo Capitán-dijo la chica acercándose a Tsubasa

-Sanae-chan….eh! Que haces aquí, ¿Cuándo llegaste? No me di cuenta de que estabas aquí-dijo el chico poniendo una mano sobre su cabeza.

-Tsubasa-kun, me alegro que ya hayas sonreído… pero… como sigues de ánimo todo mejor-dijo Sanae mirándole a los ojos.

-mmmmm…-realmente me siento muy solo, sin Misaki y Wakabayashi, no sé si lograremos ganar el próximo torneo -exclamo Tsubasa

-Pero que dices Capitán, eso no es típico de ti, tu nunca te rendirías y sé que lucharas hasta el final, además tienes aun a Ishizaki y al resto de los demás no por el hecho de que Wakabayashi y Misaki no estén mas no significa que los demás no te apoyen-dijo la chica inyectándole ánimos a su capitán.

-Tienes razón por cierto cambiando de tema Sanae-chan-dijo el chico un poco sonrojado-¿tienes planes para esta tarde?

-Ehhh… no porque-respondio Sanae curiosa

-Bueno lo que sucede es que le conté a mi mama como me ayudaste ayer y bueno yo quería agradecértelo invitándote a comer hoy en mi casa-dijo Tsubasa desviando la mirada.

Sanae quedo boquiabierta Tsubasa la había invitado a ella a comer a su casa, no lo podía creer sentía que era un sueño-si estoy soñando por favor no me despierten-pensaba la chica.

-Sanae! Sanae! Te encuentras bien-dijo Tsubasa

-Ehhh… si lo siento-dijo la castaña

-Entonces cuento contigo esta tarde-dijo el chico sonriendo alegremente

-Claro será un placer Capitan muchas gracias-dijo la chica sonrojándose.

Tsubasa, se fue corriendo y pateando a su querido balón, sonriendo feliz-Sanae-chan…-nos vemos en mi casa-dijo el chico a lo lejos. Sanae lo miraba aun podía sentir como su corazón latía con fuerza por la emoción, por el detalle que Tsubasa había tenido con ella, estaba feliz solo podía pensar en darle un regalo asu querido capitán para darle las gracias por su invitación .Corriendo se fue a la mercería a comprar un patrón de tejidos-si lo hare le daré el mejor regalo que pueda hacerle-murmuro la chica corriendo a su casa.

Mientras en la casa de Tsubasa, la madre del chico preparaba la comida, estaba agradecida en el fondo de su corazón con Sanae pues había logrado ayudar a su hijo a salir de esa tristeza lo miraba detenidamente y pudo notar un brillo en sus ojos… algo nuevo que había en el chico , que no había notado antes… se veía más reluciente ese brillo en sus ojos lo hacía verse más feliz-si Sanae logro sacar ese brillo en Tsubasa realmente Sanae es alguien muy especial para ti-pensó Natsuko

-Sanae-chan ven pronto-murmuro el chico mirando por la ventana

-Tsubasa-kun ojala que podamos acercarnos más, espero que mi regalo te guste mi futbolista lo hice con todo mi amor-dijo la chica que tomaba entre sus manos un pequeño paquete y se lo acerco a su pecho, dirigiéndose a casa de su amado Capitan.

FIN DEL CAPITULO

Jaja los dejo en ascuas espero que les haya gustado en el próximo capítulo veremos la famosa comida en casa de Tsubasa y que será lo que Sanae le regalara a nuestro lindo Futbolista.