AMOUR CANON WEEK -AS- 2018
DRABBLES AMOURLOVE
"M"
MAMI ES MÍA
Después de tres años de noviazgo y siete de matrimonio, no me puedo creer que me llegue a pasar a mí esto, que a estas alturas, sienta a mi Serena alejarse de mí, porque sí, porque siento que la estoy compartiendo, porque la siento más distante hacia mí, porque ya no me dedica el tiempo que antes tanto deseaba.
Porque mis mañanas, ya no son esos despertares en los que lo primero que veían mis ojos, eran esos orbes zafiro, que me miraban brillantes, y esa sonrisa resplandeciente.
Las noches ya no son iguales, ahora ya no duermes entre mis brazos, ni yo cuido por tu sueño, como tanto amaba hacer, las noches se hacen eternas, incluso tú ahora duermes abrazada a alguien más.
Los desayunos, ahora son un auténtico caos, y tampoco tienes tiempo de sentarte junto a mí, para contarme todo lo que vas a hacer en el día de hoy, con una sonrisa. Ahora ya no es a mí al que le preguntas qué tal me pareció la comida.
Esos labios, que tantas veces me han besado a mí, ahora se han olvidado como hacerlo, porque besan la frente de otra persona una y otra vez.
Tus dulces pokélitos, van siempre dedicados a él, rara vez consigo comerme ya ni tan si quiera uno.
Cuando llego a casa, siempre te veo ocupada, cuando voy a abrazarte, otros brazos me lo impiden, adelantándose a mí. Esos orbes, tan iguales a los tuyos me miran, y me desafían. Cuando ve mi reacción, sonríe ampliamente.
Mis Pokémon también se han hecho tus amigos, e incluso son capaces de atacarme si te hiciera o dijera algo, hasta Pikachu me ha llegado a electrocutar más de la cuenta.
Llego tarde, completamente cansado, y sin ganas de tan si quiera comer. Dejo a mis compañeros descansando, y voy derecho a la cama para poder hacer lo mismo. Hace frío, y mi parte de la cama está helada, por lo que busco tu cuerpo, para abandonarme al mundo de los sueños contigo, pero hay algo que está justo evitándolo.
Miro, y observo unos cabellos igual de azabaches que los míos, y esos ojitos color cielo me vuelven a desafiar.
Oh, sí, se me ha agotado la paciencia, este pequeño diablillo de tan sólo cinco años, me tiene ganado todo el terreno, es contra quién no puedo competir, y mucho menos, contra el amor y atención de Serena, pero ya estoy cansado.
—Oye, Satoshi, ¿qué haces aquí en la cama en vez de la tuya? —trato de no levantar mucho la voz, para evitar que mi Reina se despierte.
—Quiero dormir con mami.
—No hace mal tiempo, y tampoco tuviste seguro ninguna pesadilla para que no estés durmiendo en tu habitación, así que ve ahora, los niños grandes deben aprender a dormir solos.
—¡No quiero! Yo quiero dormir con mami —sólo con ver cómo se abrazaba más a Serena, me terminé de molestar, cogiendo a mi mini yo en brazos.
—Eres un niño grande, ¿no quieres ser Entrenador Pokémon? Pues los niños que quieren ser Entrenadores Pokémon no duermen en las camas de sus padres, sino solos en sus habitaciones.
—¡No quiero, no quiero! ¡Mami, mami! —intenté que no gritara, pero terminó por despertar a Serena, quién me miró de mal modo.
—Ash, ¿se puede saber qué haces? ¿Qué le haces al niño, por qué lo despiertas?
—Porque debe dormir en su cama, lo llevo a su habitación.
—¡Mami, ayúdame, yo quiero dormir contigo! —mi amada peli miel se levanta, y me quita al niño de mis brazos.
—¿Qué te molesta que Satoshi duerma con nosotros? Si ya estaba dormido. Ya, mi bebé, venga vamos a dormir otra vez.
—¡Pero Serena! No puede dormir con nosotros —insistí.
—Ah, ¿y eso por qué? ¿Por qué no puede dormir nuestro hijo con nosotros?
—¡Porque ya me he cansado de que me aleje de ti! —terminé por explotar.
—Explícate.
—Es que ya no me dedicas tiempo, ya parece que no me quieres igual que antes, ni me besas, ni me abrazas, ni me cuentas tu día, porque siempre estás con el niño, y cuando quiero dormir abrazado a ti, no me lo permite.
—¿Te estás oyendo, Ash Ketchum? Deja de compórtate de manera infantil, ¿y se supone que tú eres el padre? ¿Cómo puedes tener celos de tu propio hijo? —ahora sí que la fastidié, porque Serena se ha enfadado.
—Pero Serena… entiéndeme… Satoshi lo hace apropósito, quiere alejarme de ti.
—¿Qué eres, otro niño pequeño que se pone a la altura de un niño de cinco años? —puedo ver como Satoshi separa su rostro del pecho de Serena, y me sonríe, claro que lo hace apropósito.
—No lo soy, pero…
—Vete al sofá, Ash, o mejor, ocupa tú la habitación de Satoshi, ya que tanto te empeñas de que no se quede desocupada.
—¿Estás hablando en serio? —pregunté, preocupado por su reacción.
—Por supuesto, no me puedo creer que me montes una escena de celos, pero peor que sean celos por tu propio hijo, queriendo competir con él. ¿No entiendes que son amores diferentes? Venga, vete a la habitación del niño.
—Pero Serena, déjame quedarme aquí.
—No, y deja de hacer ruido, que Satoshi se está volviendo a dormir —miro al niño y es complemente falso, cuando Serena lo mira, se hace el dormido, después, me mira a mí, y me vuelve a sonreír. Mi Reina suspira.
—Está bien, quédate en la cama, he sido un poco exagerada, pero deja a un lado tus celos con el niño. Venga, ven a dormir de una vez —acuesta a Satoshi en mitad de la cama, que se hace el dormido, y después ella lo abraza.
Es cierto, he sido un auténtico paranoico y celoso, ¿cómo puedo tener celos de mi propio hijo? Lo dejo pasar, y me acuesto también, tener una familia es lo más hermoso que me ha pasado en la vida, y más aún si es junto a mi querida Serena.
Los voy a abrazar, para compartir mi felicidad, pero unos bracitos me lo impiden, para después aferrarse más a Serena.
—Mami es mía, papi, sólo mía —me susurró, sonriendo.
Retiro lo dicho, Satoshi lo hace apropósito.
Drabble, por AniBecker.
MUCHAS GRACIAS POR LEER
