Disclaimer: Los personajes y lugares de la historia, le pertenecen a Michel Dante DiMartino y Bryan Konietzko, únicos creadores del universo Avatar.

Pues este segundo capítulo va dedicado a la gente bonita y generosa, que ocupo unos cuantos minutos de su vida para dejar su review del primer capítulo.


CAPITULO II

"Sé la hoja, sé la hoja, ¡como rayos puedo serlo!, no soy una maldita hoja, soy la mejor cadete de mi generación, pero probablemente, la peor en la historia de los avatares", pensaba la joven de celestes ojos mientras intentaba inútilmente pasar a través de un artefacto antiguo, en el que se movían sobre su propio eje y a una gran velocidad muchas tablas a la vez.

– ¿Qué sucede Korra?

– Lo siento Tenzin, no puedo, no logro encontrar el camino, no lo encontrare aquí pretendiendo que soy una hoja– Dijo entrecortadamente por el sofoco del esfuerzo físico la chica que mantenía la cabeza gacha y las manos sobre sus rodillas.

– Debes ser paciente– Respondió tranquilamente su maestro con su usual serena voz, pretendiendo así disipar un poco la frustración que prácticamente era palpable en el aura de Korra.

– Estoy cansada de ser paciente, tus métodos antiguos ¡no funcionan! , no al menos para mí que ¡necesito avanzar! – Dijo la morena mientras se incorporaba rápidamente.

– Tienes que tranquilizarte, si quieres podemos dejar esta práctica por hoy ya te vez cansada– Menciono cauteloso el maestro ahora que miraba una ira creciente en los azules ojos de su discípula.

– Sí ya estoy cansada, pero de todo esto que ¡no da resultados! – Dijo Korra notablemente más alterada.

– Con esa actitud no ganas nada, sólo ralentizar más el proceso, que de por sí no marcha muy bien, ve a meditar y tal vez puedas centrarte y encontrar el camino a la espiritualidad en tu interior- Al escuchar la palabra meditar, Korra se crispo y le empezó a dar un tick nervioso en el ojo derecho.

–¡Claro la meditación siempre es la respuesta! –replico sarcástica– Gracias por el consejo Tenzin, si no te molesta iré a "meditar" ¡con mi almohada!, porque ya estoy ¡harta de quedarme dormida sobre el suelo de madera! que tiene la casita de la meditación esa o como sea que se llame ese lugar– Dicho esto Korra se marchó molesta hacia su dormitorio, con los brazos muy rígidos y los puños apretados, ante la mirada desconcertada del maestro Tenzin, que suspiro cansado y una vez la chica estuvo lejos miro al cielo y pregunto;

–¿Cómo es que mi padre rencarno en esa chica?

Korra se encontraba caminando de un lado al otro en su habitación, pensando ¿cuál podría ser el motivo por el que no podía dominar ni un poco el aire control?, era como si algo en su cuerpo lo bloqueará, ya estaba harta de no obtener resultados, de no obtener respuestas, estaba harta de los métodos tediosos de Tenzin, de los militares, de tener tantas preguntas sin resolver acerca de la manera en la que estaba obligada a vivir su vida como por ejemplo; la razón real de tener que mantener en absoluto secreto su identidad.

"¿Qué de malo tiene que los demás sepan que soy el Avatar" era la pregunta que nadie le sabia responder satisfactoriamente o nadie queria responder, porque además del Loto Blanco sólo algunas personas de la alta elite sabían su secreto y lo protegían celosamente, por razones que ella desconocía, pero que eran órdenes expresas de sus protectores; el no revelar su identidad, por lo menos por ahora, eso le resultaba ya bastante extraño a la joven sureña y la empezaba a irritar bastante, principalmente porque le impedía mostrar su esencia, le impedían compartir con los demás lo que ella consideraba su mejor cualidad y un motivo de orgullo, pues era lo que la hacía ser realmente especial en una sociedad apática y sumamente egoísta donde prácticamente se está olvidado lo que es realmente importante; el bien comú embargo sus protectores trataban este tema con total hermetismo y precaución como si su vida dependiera de ello. "Tal vez eso les preocupaba mucho a todos ellos, pero no a mí que ya domino 3 de los 4 poderosos elementos de la naturaleza, yo no temo a ningún peligro, nunca en mis 17 años de vida he temido a nada y menos ahora que ya estoy por concluir la etapa de preparación y por fin ya no habrá impedimento para que pueda formar parte de la acción y tomar el lugar en el mundo para el que he nacido, para el que estoy predestinada".

Mientras Korra seguía deambulando por su habitación sumida en sus cavilaciones, la noche ya había caído y aunque Jinora le había avisado que fuera a cenar, Korra se limitó a agradecerle pero no acudió a tomar ningún alimento, su inquietud la superaba y por eso el apetito no acudía a ella y se quedó sin cenar, cuando la hora de dormir llego, Opal apareció en la habitación y miro con preocupación a Korra que ya se encontraba recostada en su cama con la mirada fija en el techo aun pensativa y le pregunto si se encontraba bien, pues se le hacía extremadamente raro no haberla visto en la cena, pues ya conocía muy bien el apetito voraz de su compañera de dormitorio.

–¡No estoy bien!, ya estoy harta de muchas de las situaciones que estoy atravesando– Dijo Korra con fastidio y al haber pronunciado la palabra "atravesando" inevitablemente penso en el artefacto de las tablas giratorias el cual parecia imposible atrevesar y su fastidio crecio.

–¿Qué tienes? ¿Por qué estas molesta?– Le cuestiono Opal desconcertada por su respuesta.

–Porque ¡nunca me entero de nada de los asuntos que giran en torno a mi vida!, porque nadie me menciono del dichoso examen ese y quede como una inútil recomendada delante de los amigos de tu hermano– Comento Korra con frustración en la voz.

–Korra tranquila, eso no tiene importancia.

–Lo sé pero todavía me molesta, porque se formaron una idea errónea de mí y no es justo– Decía mientras se incorporaba un poco para quedar sentada en la cama, cruzando los brazos y frunciendo el ceño.

–En verdad siento que esa situación te haya incomodado tanto, pero ya tienes que superar lo de esa noche.

–No es sólo lo de esa noche, ¡es todo!– Dijo aun enojada –Pero en fin tú no tienes la culpa de nada de eso, así que yo soy la que siento haberte contestado de esta manera– y ya más relajada Korra le dirigió una amable sonrisa a su compañera.

–Bueno, entonces ya hay que dormir gruñona– Al escuchar eso Korra entrecerró los ojos y las dos morenas se soltaron a reír.

Por la mañana Asami y Bolin aún se encontraban de visita en la propiedad familiar de los Sato, y estaban desayunando solos en la terraza. Ya había transcurrido una semana desde que ocurrió aquel misterioso apagón en la casona de la hacienda y a pesar de lo mucho que Bolin le insistió a su amiga de que le contara los por menores de su encuentro, ella sólo le resumió escuetamente lo que había ocurrido esa noche y como Bolin notaba el disgusto que le provocaba a su amiga tocar ese tema decidió no insistir más con eso. Por otro lado la empleada no se apareció por la casona en los 2 días siguiente al suceso, y cuando lo hiso Asami simplemente se limitó a ignorarla categóricamente, al principio la chica rubia parecía afectada por la actitud de la pelinegra, pero después comenzó a tomar una actitud desinhibida y provocativa, esa misma mañana mientras desayunaban los 2 amigos la rubia empleada los atendía y al momento de servir el jugo aprovechaba para mostrarle su pronunciado escote de forma poco sutil a Asami quien fingía no darse cuenta de nada y seguía leyendo el periódico que tenía en las manos. Bolin ya había notado desde hace algunos días como la rubia se le insinuaba cada vez más descaradamente a su amiga pero no había comentado nada hasta ahora:

–Parece que tu empleada ya reconsidero, la idea de dejarte ser la primera– menciono el chico con una pícara sonrisa.

–No gracias- Asami sorbió un poco de su café y siguió concentrada en lo que leía.

–O vamos no seas miedosa, ¡hoy mismo nos regresamos a Ciudad Republica!, ya no veras a la chica, ¿qué puede salir mal?

–La gente que dice estar enamora tiende a ser obsesiva mi querido amigo, creme que es mejor no meterse en ese escabroso asunto, es mejor que digan; "aquí corrió que aquí quedo"– Dijo doblando el periódico y dejándolo a un lado.

–Y tu ¿cómo lo sabes? si nunca te has enamorado.

–Pero he tenido que lidiar con gente así y no ha sido sencillo, la gente suele ser algo… estúpida cuando se enamora– riéndose la ojiverde agrego; –Y la estupidez humana no conoce límites, es ahí donde radica el peligro de ser el objeto de amor de alguien.

–Mmm que mal que ese insignificante detalle te quitara las ganas, el plan iba perfecto, incluso estando en el pasillo, pude escuchar como gemía la rubia, bien dijiste que al amparo de la oscuridad total a las chicas se les quita lo recatadas, usare ese buen tip para mis futuras caserías.

–Sí definitivamente siempre hemos sido el dúo perfecto a la hora de salir de casería, tú tienes un ojo de experto para detectar a las "castitas", lo que me ayudara para evitarlas de ahora en adelante, ¡llevaremos este "deporte" a otro nivel mi querido Bolin! –Sentencio con aire malicioso la pelinegra, ingiriendo un gran bocado de fruta y sonriendo.

–Sí, ¡somos el dúo dinámico! hasta una genial guarida tenemos y todo –Comento con entusiasmo infantil Bolin, pero después puso cara de desaprobación y con los ojos entrecerrados dijo; -Y todo ¿para qué? si tu teniendo a la presa ya servidita y calientita ¡te echas para atrás!- Con un tono de falsa indignación Bolin agrega; –¡Que niña tan malcriada juega con su comida pero no se la come! Jajaja.

–Ya te explique porque ¡no me la comí!, ya deja de estar de reprochador conmigo–Dijo Asami riendo y siguiéndole el juego.

–Huy si ¡vaya impedimento! Si alguien me dice que me ama y que es "castita", eso a mí me hubiera puesto ¡más cachondo!

–Eso es lo que me preocupa de ti Bolin, no sabes detectar un peligro potencial de drama femenino cuando se avecina, ¿aún no aprendes de la psique femenina?– Inclinándose hacia su amigo y con una concentrada mirada le dijo; –Déjame iluminarte un poco; sí eres la primera vez de una chica que dice quererte hay un riesgo enorme de que se enamore de ti.

–Eres una alarmista Sami, ¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Qué le rompiera su corazón?

–Por ejemplo que; ¡te hostigara hasta el cansancio!, ¡te ahuyentara otras presas!, ¡acampara fuera de tu departamento! O lo peor…–

–¡Sí que te proyectas!– Dijo el chico interrumpiendo a su amiga– pero que te haya pasado antes no significa que me pase a mí, además a mí sí me gustaría que me acosaran las chicas, yo les pondría casa a todas, mi corazón es grande y para todas alcanza jaja.

–Pues entonces no te quejes después, pero aun no consideras lo peor; que ¡tú quedes enamorado! –

Los ojos del chico parecieron brillar al escuchar esas palabras y con ilusión en la mirada Bolin sentencio; –¡Me quiero enamorar!– Su amiga entorno los ojos fastidiada, se tocó las sienes con una mano mientras decía:

–No se puede razonar contigo, ¡me rindo! – Levanto su cabeza y la movía de lado a lado negándose a creer la tonta actitud de su amigo pero ya sin poder contener la risa, agrego; –Eres un cursi sin remedio.

En el templo del aire, esa mañana Korra estaba muy decida a cambiar de ambiente por lo menos por ese día así que iría a recorrer la ciudad y a distraerse. Había tomado esta decisión con mucha convicción a pesar de saber que probablemente Tenzin se molestaría con ella por faltar al entrenamiento de Aire control pero ella estaba muy convencida de que salir de la isla la ayudaría a poder despejar su mente de la frustración que se apoderaba cada día más de ella y de su ya casi extinta paciencia, después de desayunar Korra se ducho y se vistió con su casual outfit de tonos azules, Opal al percatarse de que su compañera de habitación no llevaba la usual vestimenta anaranjada con amarillo que siempre usan los discípulos del Aire inmediatamente quiso saber el motivo, Korra le dijo que se tomaría el día para conocer Ciudad Republica y se saltaría su entrenamiento:

–No se me hace una buena idea Korra, Tenzin seguro se enfadara– Le menciono Opal con preocupación.

–Necesito salir de aquí antes de enloquecer, me sentara bien Opal, no te preocupes.

–Si tú lo dices– Le dijo la ojiverde ya resignada al notar lo resuelta que estaba su amiga de salir de la isla.

–Sólo necesito que me cubras todo lo que puedas por lo menos hasta la tarde, te aseguro que no me demorare y Tenzin no se dará cuenta si regreso antes del atardecer.

–Bien Korra, hare lo que pueda para cubrirte, pero por favor no tardes mucho y cuídate.

–Tenlo por seguro; sé cuidarme muy bien– Dicho esto se apresuró a salir por la ventana, para después correr sigilosamente hacia la orilla y en un suave pero ágil movimiento saltar al agua perdiéndose por un momento de la vista de su amiga, que empezaba a sentirse inquieta por lo osada que parecía ser Korra, pronto vio una figura surgir del agua y dirigirse a una considerablemente buena velocidad hacia el corazón de la urbe Republicana, dejando un blanquecino rastro de espuma tras ella, así Korra se fue alejando y desapareciendo en el azul de mar.

Gracias a su buen manejo de Agua control, Korra llego al puerto mucho más rápido de lo que pensaba, definitivamente ella era mucho más eficiente que el ferri encargado de esa tarea y se recrimino interiormente por no haberlo intentado antes, mientras salía del agua se sentía muy animada de haberse escapado de la isla, se sentía valiente e independiente y pensó que repetiría esta experiencia cada vez que pudiera, estaba emocionada de ver a la imponente ciudad con tanto movimiento, personas y autos iban a un acelerado ritmo que no parecía detenerse nunca, a esa horas de la mañana el sol brillaba con fuerza y a diferencia del ajetreo que le rodeaba Korra caminaba lentamente con una ligera sonrisa en el rostro, observando todo a su alrededor, después de caminar por un buen rato, sintió un poco de sed y hambre, sin duda la actividad física de trasladarse a nado le estaba pasando la factura y de pronto un delicioso olor a fritangas de mariscos capto su atención y siguió ese olor hasta estar frente a un puesto ambulante, donde se vendían diversas brochetas de los frutos del mar, al mirar aquellas delicias fritas Korra se saboreó como un gato y sin vacilaciones tomo en sus manos una brocheta de cada tipo, cuando se apresura a darle una gran mordida a una de ellas, escucho la aguda voz de la vendedora:

–Antes de comer tiene que pagar– Dijo la anciana extendiendo la palma de la mano.

–¿Pagar?... A dinero ¡claro!, vera yo no uso dinero porque soy…"rayos no pensé en esto" una chica pobre... con mucha hambre– esto último lo dijo Korra en voz más baja y algo avergonzada, al instante la vendedora le arrebato las brochetas y le grito:

–¡Entonces lárgate¡ yo no hago caridad– y bajo de golpe una cortina de tela, dejando fuera del puesto a una sorprendida y hambrienta Korra, cabizbaja continuo caminado hasta adentrarse en un amplio parque, una vez estuvo frente a un lago se sentó un rato en el pasto a la sombra de un frondoso árbol, el calor ya se había intensificado más porque ya pasaba del medio día, el hambre que tenía no había hecho más que aumentar y sus ánimos a decaer pero al mirar la cristalina y fresca agua se animó un poco al darse cuenta que por lo menos podría saciar su sed, se acercó a la orilla y utilizando un poco de Agua control bebió del lago, una vez hubo saciado su sed decidió seguir recorriendo aquel lindo parque, el tiempo iba pasando y el calor empezaba a causarle estragos a Korra, que ya sentía que la cabeza le dolía por el abrumador bochorno de la tarde en Ciudad Republica donde el calor se intensificaba debido a que el asfalto de las banquetas reflejaban la furia de los rayos del sol, así con muy pocas fuerzas por la ausencia de alimento se dejó caer bajo la sombra de otro árbol, ahí semi acostada pudo escuchar como volvía a rugir su estómago, de pronto escucho el sonido de unas campanillas, su boca se volvió agua al caer en la cuenta de que se trataba de un carrito de helados del que provenía dicho sonido, se incorporó de un salto y fue acercándose lentamente, pensando angustiosamente como podía hacerse con una de aquellas delicias heladas cuando al fin acudió una idea a ella, se apresuró a ocultarse tras un arbusto cerca del heladero e intento con mucho esfuerzo hacer Agua control sobre las bolas de helado que el chico servía en ese instante, pero a la distancia que estaba sólo consiguió que la bola temblase un poco y luego se precipitara al suelo.

Cansada y desanimada se acercó al heladero y le propuso un trato que consistia en que si lograba hacerlo reír él le daría a cambio uno de sus helados, el chico acepto de buena gana y la miro espectante pero debido a el calor y el hambre, Korra confundía los chistes que se sabia y los contaba mal, su intento de ser graciosa no estaba funcionando pero aun así el chico le regalo un helado sencillo, Korra lo consumió con voracidad y una vez se lo hubo terminado y su estomago no le dolia tanto su fe en la humanidad volvia a surgir en ella. Salió de ese parque y se adentró por las callejuelas para seguir recorriendo todo lo que pudiera.

Mientras tanto sobre volando el espacio aéreo de esa misma ciudad se encontraba Asami piloteando su Skychargett con Bolin como su nervioso copiloto. Descendieron cuidadosamente sobre el aeropuerto de Ciudad Republica y pronto se encontraban en el lujoso auto que ya estaba esperando por ellos.

–¡Vaya tu papa sí que es puntual! – Dijo Bolin una vez que estuvo dentro del auto.

–Sí, ya sabe que no me gusta esperar.

–Cierto no eres alguien paciente y tu padre tampoco lo es, definitivamente de ¡tal palo tal astilla!– Asami le sonrió a su amigo y el chofer les pregunto a donde los llevaría a lo que la chica respondió:

–A mi departamento por favor.

–Siento que tuvieras que volver tan pronto de tus vacaciones en el campo por mi culpa, pero la verdad te lo agradezco porque me da mucho miedo tener que pilotear sólo, esa cosa– Asami rio por el comentario

–De nada, pero te agradecería que no le dijeras "cosa" a mi hermoso avión deportivo Jezztna 163 biplaza con diseño de ala alta.

–¡Cielos, lo siento!, olvidaba que tú mantienes amoríos con los vehículos y no con los humanos.

– Bien espero que no lo vuelvas a olvidarte de ese detalle y por lo de que tenías que volver, lo entiendo perfectamente no te preocupes se lo demandante que es mi padre contigo.

Sí, tu padre quiere que personalmente me encargue de que el partido de Pro-control de hoy se realice conforme a lo pactado.

–Sabes disfrutaba más ir a la arena cuando no sabía de la corrupción que existía, ahora con los partidos "arreglados" ese juego ha perdido la magia de lo inesperado.

– Pues sí tal vez para ti, aunque todavía nos queda el Pro-callejero y ese ¡sí que se pone bueno!– Dijo el chico frotándose las manos con entusiasmo.

Cuando llegaron al departamento Bolin bajo el equipaje del auto y la chica le dijo al chofer que por el momento ya no requeriría sus servicios y que podría volver a ponerse a la disposición de su padre. Subieron hasta los lujosos aposentos de la joven Sato, y después de que la chica telefoneara a su padre para avisarle que ya estaba en su departamento, tomaron unos cuantos whiskis con mucho hielo, sentados en los cómodos sofás que tenían una espectacular vista de la ciudad por estar situados frente a un enorme ventanal, después de terminar su trago Asami tomo una botella de vodka y le pregunto a su amigo si la acompañaba a la "guarida" el chico accedió sin dudarlo.

Se dirigieron al estacionamiento de aquel enorme edificio donde estaba aparcado el Future-porche rojo de Asami quien se colocó en el asiento del piloto y acaricio con cariño el tablero de madera de caoba, encendió el estéreo y de inmediato se pudo escuchar en un nítido y envolvente sonido la canción; Like a Stone de Audioslave, una vez Bolin se encontraba dentro del auto salieron del edificio al muy velos estilo de Asami, que hacia rugir con furia el poderoso motor de su auto, ya en la carretera la chica cantaba en un alto tono el coro de esa canción;

–iiin your house i loooong to beeee– y su amigo se le unió enseguida –roooom by roooom, paaatiently…– y así conduciendo y cantando llegaron a una bodega donde pasaban la mayor parte de su tiempo que hacía para ellos a veces de departamento, salón de fiestas, guarida para llevar a sus conquistas y taller donde Asami armaba y desarmaba autos. Entraron en la estancia.

–Hola preciosa–Saludo Asami con entusiasmo dirigiéndose a su motocicleta y pasando su mano sobre ella– y hola Kuvira– Dijo levantando la vista para mirar a la chica que se encontraba de pie frente a ella.

–Hola Sami bienvenida, hola Bolin.

–¿Qué hay?– Saludo el chico al tiempo que echaba la cabeza ligeramente hacia atrás.

–Wow parece que limpiaste a conciencia nuestra guarida– menciono con apreciación Asami.

–Sí, espero que no te moleste– le contesto Kuvira.

–La siempre obsesiva del orden Kuvira– Decía Bolin con los ojos entrecerrados mientras movía la cabeza de un lado al otro.

–Claro que no, al contrario te agradezco que hayas levantado el desorden que dejamos– le respondió Asami.

–Espero no tengas problemas en encontrar tus herramientas sé cómo eso suele exasperarte– dijo Kuvira mirando a Asami de reojo con preocupación.

–Sí, es de todos sabido el mal carácter que se carga nuestra querida Sami– menciono Bolin.

–No lo creo– dijo Asami dirigiéndose a Kuvira que parecio relajarse, al ver que la chica no se habia molestado –siempre que tú ordenas el departamento nunca tengo problemas para encontrar mis herramientas a comparación de cuando llega a "limpiar" Bolin; que atipuja todo debajo de los muebles y no me entero de donde están las cosas hasta que el hedor de algún alimento en putrefacción me revela a donde estaban.

–¡Valla nunca te puedo dar gusto en nada!– Dijo Bolin ceñudo mientras se cruzaba de brazos y en su rostro sobre salía su labio inferior –¡Que si no limpio malo, que si cuando limpio peor! ¡¿Quién puede darte gusto a ti Asami?!– Le reprocho con falsa indignacion.

–Yo– Dijo Kuvira, con una media sonrisa y una mirada lujuriosa dirigida a Asami.

–Cierto– Dijo la pelinegra al tiempo que le correspondía al gesto de Kuvira con otra coqueta sonrisa.

–Bueno, bueno las dejo para que Kuvira pueda darte la bienvenida como es su costumbre– Dijo Bolin dirigiéndose a la salida– Iré a buscar a Pabu y a Tao Chimin, estaré con ellos toda la tarde, pero les advierto que los pasare a dejar aquí en la noche porque tengo que ir a la arena de Pro-control, espero que para entonces ya estén vestidas porque es feo que "coman pan enfrente de los pobre"– Dicho esto el pelinegro salió del lugar riéndose.

Caminando por las calles, Korra se topó con tres desagradables tipos y los vio justo cuando estaban intimidando a un viejecito afuera de una humilde tienda de aparatos musicales, al ver eso a Korra le hirvió la sangre de coraje y sin pensarlo dos veces arremetió contra esos tipos que apenas pudieron reaccionar huyeron cobardemente del lugar, cuando ella quiso salir tras de ellos un auto verde oscuro se interpuso abruptamente cortándole el paso, dentro del auto se encontraba Bolin mirando impresionado a la chica que había vencido tan rápidamente a esos tres tipos mal encarados "Wow ¡que chica!, no puedo dejar que se me escape esta bella morena" pensaba el pelinegro interponiendo su auto para inmediatamente despues bajar de él.

–¡Oye! pero ¿qué carajos te pasa?, ¿Por qué te subes a la acera? Casi me atropellas– dijo Korra enfurecida.

–Lo siento, no soy muy habil con los autos– dijo Bolin mientras no dejaba de sonreírle a Korra.

–¿Qué te pasa? ¿por qué sonríes con esa cara de menso?– pregunto la morena aun molesta, pero algo desconcertada por la amplia sonrisa que le dedicaba el robusto chico.

–Porque es la primera vez que veo a una chica tan hermosa como tú.

–Ay– Resoplo Korra todavía exasperada mientras ponía las manos en su cintura– ¿Siempre eres así de coqueto con todas las mujeres que casi atropellas?– Pregunto la chica levantando una ceja.

–Sólo con las hermosas y enojonas como tú– Korra rio ante el comentario y le dedico una sonrisa de rendición pues ya estaba cansada y no tenía intención de pelear con nadie más, además de que el chico parecía ser agradable.

–Perdóname, estaba enojada pero eso no es culpa tuya, aunque deverias fijarte por donde conduces, soy Korra– Le dijo la chica extendiéndole la mano.

–Bolin, es un placer– le respondió al tiempo que sujetaba su mano –¡fue impresionante como les pateaste el trasero a esos tipos!, la forma en como usaste el Agua control en la cara del sujeto, fue muy graciosa.

–Sí, gracias es que entreno duro– le contesto Korra algo apenada mientras desviaba la vista hacia otro lado y masajeaba su nuca con la mano derecha.

–Sí, vaya que se nota– Comento el chico al tiempo que miraba los contorneados y fuertes brazos de Korra –¡Serias una excelente jugadora de Pro-control!

–¿En verdad lo crees?

–¡Seguro! Y mira que yo sé de lo que hablo, he entrenado con jugadores profesionales, es más estoy en ese negocio bueno más bien mi jefe y ahora mismo me dirigía a la arena– Los ojos de la Korra se abrieron sorprendidos y brillaron con ilusión.

–Oh ¡que genial!–

–Si quieres puedes venir conmigo a ver el juego de esta noche–

–Me encantaría Bolin pero…–"pero no tengo dinero" pensó con decaimiento la morena –no tengo entradas y digamos que ando algo… corta de efectivo–Bolin rio.

–Por eso no te preocupes, yo tengo un pase VIP, lo que significa que puedo llevar acompañantes, ver el juego desde un palco, comer toda la chatarra que quiera de una mesa buffet y...–

–¡ACEPTO!–contesto de inmediato la morena interrumpiendo al chico, motivada principalmente por ese último y exquisito beneficio del dichoso pase VIP.


Pues hasta aquí el capítulo II mis queridos lectores, espero lo hayan disfrutado tanto como yo lo disfrute al escribirlo porque en verdad que me divertí, considero que estuvo muy light pero ojala les haya gustado, como siempre me quedo esperando su opinion y les mando mucha buena vibra, besos.