Nota: No quería publicar esta parte porque se me hacia demasiado feliz y empalagosa, para la temática del fic, que quería que se quedara solo en angustia sin un final feliz, si soy sincera me debatí mucho para poder publicar esto, pero sus comentarios me alentaron a hacerlo, así que aquí esta.
Nota: Esto se sitúa en el futuro.
Filofobia: Miedo irracional de amar o enamorarse de alguien.
Brontofobia extra
Filofobia
Un rayo surco el cielo…
La batalla había terminado y la adrenalina aún viajaba por su sistema, se hubiera permitido relajarse, pero no podía, se había quedado pasmado unos segundos, como reflexionando lo que acababa de pasar.
—¡Imbécil! —volteo a ver a Bakugo que le estaba haciendo señas—¿Por qué te quedas parado ahí como idiota? ¡Ve! —le ordeno.
Y como si hubiera despertado de un sueño, reacciono y comenzó a correr, estaba lejos, demasiado lejos de Kaminari, pero correría un millón de kilómetros solo por él, de eso estaba seguro, podía escuchar la sangre en sus oídos, sus manos sudaban y tenía un ligero temblor en sus dedos.
—¡Kirishima! —Mina estaba parada con una bicicleta y su traje de héroe sonriéndole.
—¡Muchas gracias! —vio la bicicleta rosada, pero en ese momento le importaba una mierda verse poco varonil, porque su necesidad de Kaminari opacaba todo lo demás.
Se subió a la bici y comenzó a pedalear, las gotas de lluvia aún caían y aunque estaba completamente empapado, no lo sentía, todo el mundo a su alrededor se desdibujaba y pasaba a segundo plano, mientras por dentro su estomago estaba lleno de mariposas y en su mente recuerdos se repetían por montones, como un disco rayado, mostrándole cada fragmento que lo hacía feliz.
A lo lejos podía ver en las pantallas partes de la batalla recién peleada, solo se distrajo un momento cuando vio los fragmentos de la pelea de Changerbolt, el sonido de los truenos opacaban lo que decían los reporteros, su imagen era casi el de una deidad, que se movía con rapidez y exactitud con su electricidad, ni si quiera parecía inmutarse ante toda la electricidad generada por los rayos, pero él podía ver el leve temblor en su cuerpo, casi imperceptible para cualquiera, pero no para él.
Eso fue suficiente para aumentar la velocidad, estaba sudando aún con lo frio y húmedo del ambiente, las calles estaban mojadas por la reciente tormenta, y es que los estúpidos villanos habían decidido atacar justo cuando empezaban los truenos, como eran muchos y atacaban diferentes puntos de la ciudad había llamado a la mayoría de los héroes, pero para su desgracia, le toco muy lejos de donde se encontraba Denki.
—Denki—murmuro.
Había repetido ese nombre por incontables noches y días, no importaba cuanto lo repitiera, no perdía sentido, al contrario, lo ganaba con cada segundo que pasaba.
Había aprendido a leer a Denki Kaminari de una forma que nadie más hacia, conocía todo de él, su voz, su cuerpo, cada manía que tenía, sus distintos tipos de sonrisa, lo que le gustaba y le disgustaba, la forma en que movía su pie con ritmo cuando escuchaba esa canción que le gustaba, la cantidad adecuada de azúcar en el café y el té, sus gestos mientras dormía y que tan caliente le gustaba el agua en ducha y el baño.
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Hace 10 meses…
Eijirou lo miro al llegar a casa, acababa de pasar una horrible tormenta, así se había ido antes del trabajo solo para llegar temprano a su departamento.
—No necesitas hacer eso—murmuro Kaminari debajo de una tibia manta, mientras veía una película en el celular, estaba acostado en el sillón.
—¿Hacer qué? —pregunto el pelirrojo.
—Correr a casa cuando haya una tormenta, estoy bien, ya lo superé—sin embargo, pese a lo dicho, los ojos dorados estaban algo apagados al igual que su sonrisa.
—Lo sé, pero quería estar contigo, me gusta estar contigo—la sonrisa apagada se convirtió en algo más, mientras las mejillas de rubio eléctrico se volvían de un lindo color carmín, que trato de disimular con la manta.
—Como sea—lo vio estirarse quitando la incomodad—porque no vas a dormir y darte una ducha caliente, yo tengo que trabajar en un rato—nuevamente Denki lo evadió.
Eijirou se quedó ahí con la mirada triste preguntándose ¿Cuántos años iban ya? Tal vez debería empezar a rendirse…
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—No es varonil rendirse—se dijo mientras pedaleaba más fuerte.
Y solo podía pensar en cuanto lo amaba, aquel rubio eléctrico era como las tormentas a las que tanto temía, porque mientras su odio a estas era la representación de su autodesprecio, él Eijirou Kirishima las amaba porque no había una sola cosa que no amara de Denki.
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Durante la U.A.
—Deberías salir con alguien—Kirishima parpadeo de pronto, sin entender a lo que Kaminari se refería.
—¿Qué? —pregunto dejando su celular de lado.
La tormenta golpeaba la ventana y a su lado acurrucado en una pequeña bolita hecha de mantas, se encontraba Kaminari Denki, quién jugaba con su frasco casi vacío de pastillas, esas que evitaban los ataques de pánico.
—Deberías salir con alguien, hay muchas chicas lindas en esta escuela, ninguna te pondría un "No" por respuesta
—Bueno, pues no quiero salir con ellas, ya hay alguien que me gusta—volteo a verlo, como dándole la indirecta, pero Denki no entendía las indirectas.
Este se encogió de hombros como restándole importancia—Amar, eso es estúpido, ¿Por qué amar a una persona, cuando le puedes dar tu corazón a muchas? Así ninguna te rompe el corazón realmente.
—¿Eso es lo que piensas? —pregunto, a lo que junto a él pudo sentir como Kaminari se encogía de hombros otra vez—¿Eso es lo que piensas del amor? ¿Por eso siempre coqueteas con todos?
—¿Por qué eso es importante? —la voz normalmente vibrante de Kaminari, ahora se escuchaba unos timbres más, bajos, así que Eijirou le quito el frasco de pastillas, temeroso de que hubiera tomado más de la cuenta…otra vez.
—Porque tu preguntaste en primer lugar, ya quiero a alguien, tal vez me rompa el corazón, pero vale la pena al final ¿no? —conto las pastillas suspirando al ver que solo había tomado las necesarias.
—¿Dónde está el inhibidor de Quirk? —Kirishima se lo dio.
—No creo que realmente lo necesites, tu Quirk no se ha vuelto a descontrolar desde aquella vez…—pero es muy tarde porque el rubio lo ha arrancado de su mano y lo ha tomado como si la vida se le fuera en ello.
Paso un buen rato en un silencio bastante incomodo solo siendo acompañado por los truenos y las luces de los rayos que caían a lo lejos, pese a las cortinas estos aún iluminaban el lugar, Kirishima se cercioro que Denki estuviera dormido, antes de abrir un poco la cortina y observar las nubes negras, acompañadas de los rayos y el estruendo cuando caían. Era una tormenta preciosa.
Sintió como alguien se aferraba a su espalda y pego un brinco, sintió un escalofrió recorrerlo cuando el aliento de Kaminari se posó en su nuca, al igual que sus manos se aferraron más a él.
—Eijirou—la voz adormilada y arrastrada del rubio, le dieron a entender que las pastillas habían logrado el efecto requerido.
—Te deje solo, perdón—volteo, dándose cuenta que la cara adormilada de Denki estaba cerca de la suya, y se sonrojo.
—Deja de amarme…
—¿De qué hablas? —asustado se giró, sujetando a Kaminari, que se alejó de él.
—Deja de hacerlo…—las palabras sonaban arrastradas y aun cuando las cortinas estaban abiertas mostrado el tomentoso cielo, frente a él su rubio eléctrico estaba tranquilo, como si las ignorara—Deja de hacerlo, no soy bueno—lo vio tallándose los ojos y tambalearse para caminar a la cama—No soy bueno para nadie.
—No digas eso…—lo atrapo antes de que cayera de bruces.
Un trueno resonó demasiado fuerte apagando las luces del cuarto y asustando a Kaminari quién aún con la medicina había presenciado aquello, estaba agachado, tapándose la cabeza con las manos y los ojos cerrados.
—Las odio—se acercó corriendo al chico y se arrodillo a su lado, acariciando su cabello para calmarlo—me odio, odio mucho este Quirk…
—¿Kaminari de que hablas?
—No debes amarme, no soy bueno para ti, no fui bueno para ellos, por eso me castigaron, pasaba horas y horas en las tormentas—las lagrimas caían de sus lindos ojos y Kirishima sintió ganas de llorar, mientras le limpiaba las lágrimas sin éxito, pues eran remplazadas por más.
—¿Ellos quienes Denki? —el rubio frente a él solo negaba con la cabeza, no iba a hablar, ya había intentado muchas veces antes.
—¡Basta! —las luces parpadearon, pese a los inhibidores a veces el Quirk de Denki se volvía inestable en esos días, la electricidad estática aumentaba en el aire, y siempre los portadores eléctricos eran sensibles a esto—Deja de hacer esto…
—¿Hacer qué?
—Hacer que me enamore de ti…
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Amarlo fue fácil, se metió en él de forma imperceptible, fue tan natural como decir que el cielo se nubla cuando va a llover, pero las nubes en la cabeza de Kaminari eran oscuras y estaban cargadas de toda la tristeza guardada por años, es por eso que cuando estas se soltaron llego la peor tormenta que alguna Kirishima Eijirou había visto, hubo tanta destrucción y lagrimas por parte de ambos que no creyó poder sobrevivir a aquello.
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Hace algunos años…
—No te vayas, por favor Denki, no me abandones ¡Te amo!...
—Lo siento…
Se arrastro con la intención de alcanzarlo, pero ya era muy tarde, no podía hacer nada, Kaminari se había marchado…
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Pero pese a todo permaneció, cumplido su promesa, ninguno era el mismo después de aquello y eso no era malo, habían cambiado y madurado para bien, sobre todo Denki, quién actualmente no sería lo que es sin aquello, pero a fin de cuenta ¿qué pareja no pasa por problemas? porque una vez que estos se superan es difícil separarse, los fortaleció como persona y como pareja.
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Hace un tiempo…
Denki llevaba cerca de 3 año de terapia, cuando en la agencia lo sugirieron, intentar pelear con ayuda de los rayos, pero desde que se quiso sugerir Eijirou se negó, era cruel, por decir menos, no podían hacer eso ¿Demostrar lealtades? ¿Cuánta lealtad más debía demostrar Kaminari? No era un villano y aun así, parecía que así lo trataban.
—¡Kirishima espera! —siguió caminado, estaba molesto.
—No lo vas a hacer—gruño.
—Lo haré, estoy bien, ya no les temo…tanto, por favor, si no lo hago nunca lo superaré realmente y…
—Pero te asustan…
—También el amor, pero aquí estamos ¿no? —no pudo encontrar argumento contra esa lógica.
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Metió el freno de la bici cuando supo que había llegado, vio todos los edificios altos e imponentes, se pregunto en cual de todos se encontraba Kaminari…
—Es el de la izquierda, en la azotea—Sero apareció de la nada colgado con su cinta, tendió frente a él una bolsita.
—¡Sero! —tomo la bolsa con delicadeza.
—Me debes una, tu casillero es un desorden— le sonrió apenado.
—Lo siento, no quería perderlo en la batalla—se disculpo dejando la bici en el suelo.
—Como sea, no lo arruines—negó con la cabeza y sintió un sonrojo subir por sus mejillas.
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Hace 9 meses …
—Lo amas, te ama ¿Por qué son tan renuentes a salir formalmente? —Sero opino.
—Por son un par de imbéciles sin nada de cerebro ¿Qué mierda hago aquí? —Kirishima miraba a sus amigos reunidos para una "intervención".
—Estamos aquí por el KiriKami, se tenía que decir y se dijo—Mina golpeo la mesa, mientras todos la volteaban a ver mal—lo siento me altere.
—Y qué vas a hacer ¿rendiste? —Kirishima negó, lo había pensado últimamente.
—No puedo obligarlo a amarme si no lo siente.
—Tiene miedo—murmuro Shinsou, quién sorprendentemente también estaba ahí—No es que no te ame, pero ya sabes que medio idiota
—¿Medio? Idiota y medio querrás decir—corrigió Jirou.
—Tiene miedo a amar, cualquiera lo haría en su lugar—de pronto el ambiente se ensombreció, nadie quería recordar los acontecimientos oscuros, pero tenían razón.
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Ignoro todo y se concentró, comenzó a correr al edificio, la gente del lugar se le quedaba viendo extrañada, después de todo Red Riot, estaba empapado al pie del elevador y cuando vio que estaba lleno, mejor tomo las escaleras y es que eran muchísimas, pero en este punto no le importaba.
Subió los escalones de dos en dos y no se detuvo ni por el ardor de los músculos de sus piernas, por mientras rogaba que Kaminari no decidiera irse y bajar por el elevador, aún tenía esperanzas de alcanzarlo.
—¡Denki! —grito su nombre una vez que llego al techo, estaba jadeando y podía sentir el sudor bajar por su cara.
Frente a él se encontraba el rubio viendo al horizonte, donde el cielo comenzaba aclarar, dejando que las nubes mostraran haces de luz, y esa imagen le pareció arrebatadora, un rayo se posó sobre Denki haciéndolo ver angelical, con sus ojos dorados brillando cual oro derretido, a su alrededor la electricidad estática aún bailaba causando chispas, por lo que su cabello estaba más despeinado de lo normal, sus mejillas aún estaban rojas por el esfuerzo de la batalla y su traje se pagaba a su cuerpo completamente empapado mostrado su trabajado cuerpo.
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Hace un tiempo…
Kaminari estaba parado en un techo bastante alto, mientras a lo lejos los truenos comenzaban a sonar, las luces que caían del cielo se estaba acercando y Kirishima podía verlo hacer ejercicios de respiración tratando de controlarse, era obvio lo asustado que estaba, pero pese al miedo no retrocedía, seguía ahí, casi todos los demás estaban lejos, al igual que él, era peligroso estar cerca si algo se salía de control, los otros compañeros de Denki estaban para apoyarlo.
"No tienes que hacerlo si no quieres" había insistido Kirishima, pero de nada había servido, Kaminari era necio, una vez que algo entraba en su cabeza no parecía salir con facilidad.
Cuando el primer rayo lo golpeo, Denki lo resistió, no pareció inmutarse, lo utilizo para impulsarse y para potencializar sus ataques, como si fuera su segunda naturaleza, no vacilo ni un poco y los días en la U.A. donde corría a esconderse y llorar parecían tan lejanos, que cualquiera diría que no estaban viendo a la misma persona.
Ahora cuando le preguntaban sobre las tormentas y los rayos Denki no expresaba temor, ponía esa cara seria y saltaba a la acción, como si fuera su propia piel, como la cosa más normal del mundo, pero tantas mojadas le pasaron factura y ahora estaba en cama con gripe.
A su lado Kirishima tomaba su temperatura, dándose cuenta que no había bajado, se comenzaba a preocupar cuando Denki tomo su mano.
—Estaba aterrado, jodidamente aterrado—murmuro el rubio con la voz ronca.
—¿Aterrado?
—Si, en el edificio, cuando los rayos caen estoy aterrado.
—¿Por qué lo haces entonces? —Kirishima le quito un par de mechones de la cara.
—Porque quiero hacerlo, a pesar del miedo, quiero hacerlo…
—Pero te lastima—objetó.
—Quiero amarte, pese al miedo, quiero amarte…—Red Riot estaba seguro de que su corazón se detuvo por un segundo.
—Denki no tienes que…
—Te amo, desde hace mucho, me asusta, me aterra, pero quiero amarte Eijirou ¿Me dejaras amarte?
—También te amo Denki, pero ¿podrías empezar a decirme las cosas cuando estés al 100% consciente?, por favor.
—Lo prometo y es de hombres mantener las promesas.
Eijirou soltó una carcajada para luego repartir besos en la cara de Kaminari, mientras su corazón saltaba de alegría por dentro, después de todo era correspondido.
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Y nuevamente paso, se quedo sin palabras, trato con todo lo que pudo, pero nada salió de su boca, ni siquiera se pudo mover, sus pies le pasaban toneladas y parecían pegados al pavimento, lo único que podía hacer era jadear y trata de su cerebro fundido trabajara ¿así se sentía Denki con su Quirk cuando lo usaba en exceso?
—¡Eijirou Kirishima! —grito Denki sacándolo de su estupefacción, para luego sonreírle y se pregunto levemente si su corazón había dejado de latir, porque así se sentía ¿Cuáles eran los síntomas de un infarto?—¡Cásate conmigo!
Y el mundo se detuvo…
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Su cuerpo y cerebro pareció funcionar de repente, saco una cajita de la bolsita y volteo a ver a Kaminari quién su cara se estaba poniendo cada vez más roja.
—Yo-o— lo vio tartamudear—Sé que soy un idiota y cargo con mucho, y no te culpo si no quieres, p-pero te amo, mucho, así que por favor acepta mi dañado corazón—Eijirou le sonrió y se acercó, su cabello caía sobre su cara, la lluvia había lavado todo el gel que usaba.
Se planto frente a a Kaminari, tomo su rostro ignorando los piquetes de las chispas que bailaban por su piel, alzo su rostro y lo obligó a verlo y estaba seguro que en su mirada se reflejaba el amor que le tenía.
—Te amo Denki Kaminari, yo te prometo que pase lo que pase te amaré y es de hombres mantener las promesas.
Los ojos del rubio estaban llenos de lágrimas y una sonrisa llena de ternura, pudo sentir las manos del otro viajando a sus mejillas.
—Ahora que la tormenta por fin paso, nunca te alejes de mi—murmuro Kaminari.
—¿Cómo me alejaría de la persona a la que amo?—Le mostro una cajita negra y la abrió mostrando un anillo.
FIN.
Mini extra (del extra)
—Joder hasta que por fin—dijo un rubio mientras veía la pantalla, preguntándose si esos idiotas se daban cuenta de que estaba siendo gravados, probablemente no.
—Páguenme— exigió Sero frente a él.
—Vete a la mierda—rugió.
—Kacchan, perdiste la apuesta— a su lado Izuku le sonrió con sorna.
—Vete a la mierda Deku—el aludido soltó una risita.
—Chicos, témenos una boda que planear—Mina también está más que feliz por ese par de idiotas, que no lograba nada hasta hace unos minutos.
Finalmente logré terminarlo, la verdad este extra era super cortito, pero quise alargarlo más y ponerle fragmentos de recuerdos, sé que los personajes están medio OoC pero ando media atarantada y ahora que tuve un poquito más de tiempo libre fue que decidí publicarlo, cosa que estaba muy indecisa a hacer, pero bien aquí esta y no hay vuelta atrás. Sin más muchísimas gracias por sus comentarios.
