Como era posible que después de tanto tiempo aún me afectara, yo tenía que seguir adelante, por eso tenía una gran actuación todos los días, pero Candy y Terry, me conocían bien y sabían de mi dolor, ellos conocían mi historia aunque yo no hablara de ella, siempre estuvieron allí para mí, sin preguntas ni reproches, y les pedí que si lo veían no le contaran sobre mí o si por casualidad preguntaba… vaya como si en verdad eso fuera posible, Ellos siempre fueron solidarios conmigo, yo los conocí por casualidad en una fiesta, desde entonces surgió una bella amistad, de hecho en varias ocasiones hablaban de él y de lo bien que nos llevaríamos cuando nos conociéramos, pero el trabajo de ambos no permitía ese encuentro, es por eso que en su boda me presentaron con su mejor amigo y tutor de Candy… Si el comienzo de todo… Cerré mis ojos al sentir que mis lágrimas resbalan sin poderlas controlar, respiré profundo, pero mi llanto se hizo presente, tanto que nublaba mi vista así que busque mi pañuelo en mi bolsa y me sorprendí de ver tu regalo allí, como olvidarlo….

Nuestras cartas y encuentros eran frecuentes y no cabía duda de nuestro amor, siempre nos vimos como dos enamorados, y eso me hacía sentir fuerte, que todo aquello que nos fuese puesto enfrente sería destruido por la fuerza de nuestro gran amor… decidimos nuestros planes para cuando llegara el momento de tu partida a Londres, nuestro punto de encuentro fue NY … Esos días fueron maravillosos a tu lado, y sin saber que fue una casualidad ver que nos hospedamos en el mismo hotel tu habías llegado antes, sabías que iba por trabajo pero aun no te avisaba en donde me quedaría, salimos varias veces, pero no fue hasta un día antes de tu viaje cuando sentí el tiempo volar, ese día para mi fue doloroso como sobreviviría sin ti no sabía cuanto tiempo estaríamos lejos, que cuando llegamos a mi cuarto te pedí que pasaras un momento para despedirnos , no pude evitar llorar, me abrazaste y me pediste ser fuerte ,que lo último que deseabas era verme así porque te dolía el alma llevarte una imagen mía desolada por el dolor, no pude evitar levantar mis manos y al acariciar tu rostro cerré mis ojos unas rebeldes lagrimas escaparon de ellos, las cuales secaste con tus besos y limpiaste con tus manos aquellas que se asomaban suspiré al sentir tus caricias y hasta entonces levante mi mirada te dije que ya no lloraría más siempre y cuando me dijeras con un beso cuanto me amabas, me miraste y sonreíste como solo puedes hacerlo para mí y tu sonrisa me recordó una de las cosas por las que te amo, pero me hice la ofendida por no darme mi beso, estallante en carcajadas y yo contigo y de repente dejaste de reír y me dijiste así quiero recodarte como en este instante feliz y respondí que tú me hacías feliz, nos miramos largamente y poco a poco te acercaste para darme ese beso lleno de amor, de pasión, un beso desesperado, largo y profundo que hizo estragos en mi juicio, en mi cordura, ese beso que me hacía sentir única y como si con ese beso desearas dejar en ti y en mi una huella imborrable de nuestro amor, ese beso que subió de intensidad, cargado de amor y de deseo, tus manos recorrían mi espalda y me sujetaste más fuerte y yo rodee tu cuello haciendo desaparecer la distancia entre nosotros, ni aunque nos faltara el aire nos separábamos y entre besos me dijiste que me amabas que me extrañarías, me hacías sentir tantas cosas, me pediste que te pidiera que pararas que si no, no podrías detenerte, pero te calle con un beso y poco a poco fuimos despojándonos de cada prenda y no supe como terminamos en la cama besándonos y conociendo cada parte de nuestro cuerpo, llenándonos de besos y caricias queriendo tatuar la presencia del otro en nosotros, esa noche me hiciste mujer, tu mujer… tomaste mi mano la entrelazaste con la tuya me miraste a los ojos y me dijiste que me amabas y me besaste, al sentir como nos volvíamos uno no pude evitar aférrame a ti, me preguntaste si estaba bien y te conteste que si, fuiste paciente esperaste a que mi cuerpo se acostumbrara a tenerte dentro de mí y poco a poco iniciaste el vaivén que detonaba tantas nuevas sensaciones que me llenaban de amor, de placer, me llevaste al paraíso, después de amarnos hasta el cansancio, al despertar entre tus brazos supe que eras mío solo mío y yo tuya de nadie más. A la mañana siguiente te acompañé la puerto y antes de abordar sacaste una cruz y me la pusiste al cuello y dijiste que era para que me cuidara en tu ausencia y me dijiste la frase que marcaría mi vida de esperanza…." recuerda que la misma luna y el mismo sol que me cobijan a ti me cobijan a mí", y la complementé "y la distancia se hace más corta".

Como iba a imaginar que las cosas serían tan diferentes, después de verte partir, tus cartas fueron puntuales, nunca tuve dudas hasta que cada vez se hicieron más lejanas, hasta que no hubo más, después de 4 meses recibí un paquete con todas mis cartas y una última carta, por parte de tu tía explicándome que solo fui un desliz en la vida de su sobrino que nunca pensó llegar tan lejos y que me olvidara de él, que este asunto tan penoso lo dejaba en sus manos, ese fue mi golpe de gracia, me sentí burlada, humillada quise morir, me deprimí tanto que descuidé mi salud y fui a dar al hospital, solo Elena supo lo que pasó y le aviso a Candy, si ellas y Terry no me llevan en ese instante tal vez no estaría aquí, les debo tanto.Después de salir del hospital me fui por más de un año sin dejar rastro, solo deje una breve nota para Candy y Terry despidiéndome que no podría escribirles ni pronto ni seguido, aún así fueron 3 veces que escribí dejando un remitente falso por si Albert se enteraba, hace poco llegué a Nueva York, busqué a mis amigos que estaban por ir de visita a Chicago y mi sorpresa fue ver a Candy embarazada, les dije que esperaría a su regreso y charlar, y a su regreso me topé con una noticia que me hizo perder el piso, supe de su compromiso y próxima boda, hasta una invitación me envió la Sra. Elroy, ese día bebí mucho, me puse tan mal que me quedé en casa de los Grandchéster…

Sin dejar de mirar su regalo, no supe en qué momento dejé de usarla, pero mi subconsciente se alió a mi corazón, porque aunque no la trajera puesta siempre iba conmigo, así que la saqué y me la puse como recordatorio que en el corazón no se manda, de que a pesar de todo no había dejado de amarlo y que nunca podría olvidarlo, siempre será parte de mi, hasta el último aliento. No sé como agradecerles todo lo que Candy y Terry han hecho por mí. Y hoy me invitaron a una comida en su casa, la prepararon para animarme sabían que no superaba la noticia, pero después de otra gran actuación de "estoy bien y estoy feliz por él", decidí caminar pero mi subconsciente me trajo al lugar menos indicado, sabía que por el avanzado estado de gravidez de Candy no habían viajado, el doctor le recetó reposo para las últimas semanas de embarazo, y así que tengo que agradecerles por no hacer comentarios, decidí sentarme frente al lago, ese lugar lleno de él… de nosotros… era inevitable no pensar en lo que fue, cuando existía un nosotros, un futuro, pero eso jamás podrá ser, no pude impedir que mi llanto nublara mi vista de nuevo, empecé a recordar nuestra historia y terminar con mi tormento, esperando que ésta fuera la última vez, este era mi adiós, para ti, el amor de vida.

Miré mi reloj y supe que era demasiado tarde que ya estabas fuera de mi vida , para esta hora ya tu vida estaba al lado de otra que no era yo y mi llanto se hizo más fuerte y desgarrador que nunca, no supe cuanto tiempo estuve allí, solo sé que fue hasta que no pude dejar de llorar, fui consciente de que fueron muchas horas ya había anochecido, de decidí que era tiempo de marcharme me levanté. Pero antes de irme tome tu regalo en mis manos no pude dejar de llorar, caí de rodillas y saqué todo lo que traía, ya mañana empezaría una nueva vida lejos de todo y sobre todo de él hablaría con Candy y Terry y les dejaría mi último recuerdo tuyo para que ellos te lo entregaran…tu cruz.

Porque me sucedieron estas cosas!... porque jugaste conmigo, con mi amor!... nunca lo imaginé ni te creí capaz de esto, yo te amaba Albert mas que a mi propia vida, eras mi todo, mi mundo, yo estaba dispuesta a todo por ti… que idiota fui!... soy una estúpida por creer en ti!, por creer en tu amor!, yo no merecía esto, no sabes del dolor que llevo conmigo, te odio William Albert Andley!... te odio y espero que Dios nunca cruce nuestros caminos!...porque no quiero volver a verte en mi vida! …no quiero saber más de ti, no quiero recordar cuando te amo y te amaré, no quiero ser testigo de tu vida, no sé cómo le haré para vivir sin ti, solo le pido a Dios que me borre la memoria y no recordarte, porque este amor me quema y si te veo nuevamente será mi muerte, verte con ella no lo soportaría, quisiera que esto fuera una pesadilla cerrar los ojos y despertar de este mal sueño, pero sé que es real, que al abrir mis ojos nuevamente todo será igual, como me gustaría que estuvieras aquí que me abrazaras fuerte y me dijeras que es un mal sueño.

Me abracé a mí misma, cerré mis ojos para calmarme y mi subconsciente me traicionó por que podía percibir tu aroma, tu perfume y pude sentir la paz, la calidez de tu cuerpo junto al mío se podría decir que hasta tu abrazo, no quería abrir los ojos por miedo a que este sueño terminara. Poco a poco fui calmándome, pero me llevé una gran sorpresa al escucharte abrí mis ojos de repente, quise deshacer tu agarre pero tú no me dejaste y me acercaste más a ti y pude sentir tus lágrimas en mi espalda …

Perdóname amor, nunca imaginé tanto dolor, yo te amo y nunca deje de hacerlo, solo te pido que me escuches, por favor, te lo suplico y si después quieres que me vaya lo haré, solo te pido una oportunidad para aclarar las cosas, por favor- me volteaste y levantaste mi rostro- mírame por favor- pude ver tu dolor en tus ojos, uno tan grande como el mío, así que asentí y nos sentamos en la banca y no dejabas de verme a los ojos- en Londres yo esperaba con emoción cada carta, pero mi situación y compromisos hicieron que no me fuera posible escribirte con más frecuencia, demás tuve que ir a Escocia hablar con el consejo sobre el compromiso y me ausente unos meses, al volver ya no llegaron tus cartas y al recibir un telegrama de NY sobre tu salud, me preocupé regresé y me topé con la noticia que habías desaparecido, y empecé a buscarte cuando creía que había una pista tuya salía para allá, pero no te encontré, fue así casi un año, el tiempo que me dieron de plazo, por lo que no pude evitar que se hiciera público, en sus vacaciones Candy y Terry fueron de visita y me trataron de hablar de ti, pero me reusé, días antes había recibido una carta tuya que me destrozó el alma, el protocolo nos dice que la boda debía celebrarse en 6 meses así que acepté mi destino y si tú te burlaste de mis sentimientos y no signifiqué nada para ti, le pedí a mi tía que te enviara una invitación, para que supieras que yo estaba bien, se que ellos se sorprendieron, pero respetaron nuestras decisiones, hace 3 días recibí esto- no podía creerlo era mi diario- Terry fue a hablar conmigo

Flas back

El patriarca se encontraba en sus oficinas trabajando cuando de repente la puerta se abrió

Eres un idiota Albert, no sé cómo podemos ser amigos.- fue directo al escritorio y se sentó en el

Hey, recuerda que este idiota te salvo el trasero varias veces. como estas? Y Candy? Vino contigo?- dijo dejando los papeles en el escritorio y recargándose en su sillón.

No, de hecho no sabe que estoy aquí, digamos que estoy en Nueva Orleans- dijo curioseando con los objetos que tenía a la mano

Cómo? No entiendo.

Vine a que abrieras los ojos, se que te prometimos no intervenir en tu vida, Candy le prometió a Nat no intervenir en su vida, pero yo a ella no le prometí nada asi que aquí estoy, creo que Candy me ha influenciado. Ahora soy un entrometido.

No comprendo de que hablas Terry.-se puso de pie y camino hacia el ventanal dándole la espalda. Terry se acercó y le palmeó la espalda

Bien mi amigo vengo para que no cometas un grave error, que pienses bien las cosas y no te ates a una mujer que no amas, aun no es tarde Albert, aun tienes tiempo para recuperar lo perdido.

Te equivocas Terry, ella se fue de mi lado, jugo conmigo.

No hay más ciego que el que no quiere ver, espero que esto te quite la venda de tus ojos, aun estás a tiempo.- Terry le entregó el diario y salió

Fin de flash back

Te confieso que no pensaba leerlo, sin embargo, lo llevé a casa, al despacho, lo azote en el escritorio y salieron dos cartas las tomé y las leí , una era mía, la primer carta que te envié cuando partía a Chicago, y la otra, una de Londres, supuse que era mía y la leí, supe de repente parte de lo que había pasado, por eso estabas en el hospital, saqué el cofre donde guardo tus cartas y no estaban solo había hojas y sobres, así que tenía que saber que había pasado, esa noche no dormí, no pude resistirme así quelo leí, me enteré por ti lo que sucedía, saqué del cajón una carta tuya que me habías enviado, aunque la escritura era idéntica, en tu diario no la mencionabas, así que ese día que George llegó con unos papeles, le expuse lo que pasaba, y que arreglara mi viaje para hoy por la tarde, después del desayuno enfrenté a la tía Elroy, la cual no lo negó acepto lo que había hecho, así que fui a mi habitación, hice mi maleta y vine a buscarte, fui a tu casa, tu padre no quiso recibirme y tu hermano casi me corre a patadas, tu madre me dijo que fuiste a casa de Candy, pero no te encontré allí, fui a tu departamento, supuse que no tardarías, no sé cuanto esperé, pero Elena al llegar, me dejo pasar y no estabas, te busqué por la ciudad, por tus lugares favoritos fui con Candy estaba desesperado, necesitaba verte, pero tenía que calmarme. Salí a caminar sin sentido y dirección hasta que llegué aquí, te vi como si fueses una aparición, no podía dejar de contemplarte, escuche cada palabra, no sé cómo pude dudar, como pude estar tan ciego, pero aquí estoy tratando de enmendar mis errores, esperando que me des la oportunidad de mostrarte cuanto te amo.

Albert…. Yo…. Yo no puedo creer que estas aquí, pero creo que ya he sufrido mucho, hemos pasado muchas cosas, quieras o no soporté mucho, hoy estás aquí y yo no voy a mentirte, estoy destrozada y no sé si pueda seguir, no soportaría una decepción más yo me decidí por empezar de nuevo, dejar el pasado atrás.

Mírame por favor, dime que hago para que me perdones, haré cualquier cosa, es verdad que tu sufriste mucho, pero yo también, cuándo deje de recibir tus cartas, cuando vine a para saber cómo estabas y el porqué llegaste al hospital, el buscarte y no saber de ti, y de repente recibir una carta tuya donde destrozabas todas mis ilusiones, no sabes cuánto de odie también, como me sentí, pero aquí estoy, yo también fui una víctima, y sé que te lastimé, pero no me condenes a vivir sin ti, porque si es así, estaré muerto en vida, eres lo más importante para mí, la mujer de mi vida, y si por error te dejé ir una vez esta vez no lo haré, no me importa que es lo que tenga que hacer pero no pienso irme de tu lado- ambos llorábamos, pero el tomó mi mano, se apoyó en una rodilla- Sabes que te amo, más que a nada en este mundo, tu eres mi luz, la luz que ilumina mi vida, eres la mujer con quien deseo compartir todo lo que soy, porque para mí eres perfecta, fuiste creada para mí, como yo para ti, por eso quiero envejecer contigo, tener una vida contigo, quiero que seas mi amiga, mi compañera, la madre de mis hijos, mi amante, mi todo, quiero que seas mi esposa, me aceptas? A pesar de todo aceptas a este pobre tonto que te ama, que pasará una vida recompensándote por cada lágrima, te casarías conmigo?

Albert…. Yo….. si … si quiero, te amo te amo.- me sonreíste como tu sabes hacerlo, te levantaste del suelo, me abrazaste y nos besamos sellando nuestro amor.

Querido Diario:

Fuimos a darle la noticia a Candy y Terry pidiendo que fueran nuestros padrinos, a la mañana siguiente fuiste a hablar con mi familia, no recibieron bien la noticia pero al final cedieron, y con la influencia de tu apellido, en una semana teníamos todo listo era algo sencillo e intimo. Ese día fue el más feliz de nuestras vidas, ese día iniciamos una vida juntos, con Dios y nuestros seres queridos como testigos, después de tantos malos entendidos y mucho sufrimiento, vimos cumplido nuestro más grande sueño….. Nuestra familia.

FIN