—❝El mundo he de cambiar
para ir a un futuro ideal
en donde no reine el mal
lo hare con decisión
un mundo lleno de esplendor
es mi ilusión...❞—


-No soy un per...-dejo de hablar cuando noto que la humana estaba llorando se sintió impotente cuando la miro en el suelo semi-desnuda con una marca de su palma de la mano en su cara.

-No me tomes a la fuerza por favor- ella suplicaba

-No lo haré eres sólo una asquerosa humana-

-Pero me quitaste mi ropa-

-Eres una humana nunca me sentiría atraído por ti-

-¿Cuáles son tus intenciones?- torpemente se cubría sus pechos mientras lágrimas rodaban en sus mejillas

Aún así el no contesto sólo se sentó cerca de un árbol y se recargo en el. Estaban a una considerable distancia del Hanyō conociéndolo y sabiendo que no tenía sus mismas habilidades llegaría a ellos en tres días; los cuales debía estar con esa patética mujer hasta entonces.

En esos momentos ya había oscurecido la volvió a mirar, tenía miedo y seguía mojada pero eso a él no le importaba, pero luego recordó lo impulsivo que era Inuyasha si ella moría el llegaría dispuesto a una batalla, y obviamente el ganaría pero no estaba dispuesto a perder su valioso tiempo, Inuyasha era solo otro ser inferior, ¿Qué haría entonces? Cerró los ojos y dio un suspiro odiaba a esa mujer por lo que lo haría hacer.

Empezó a quitarse su armadura, Ahome sorprendida empezó a imaginar que tanto le podía hacer, si el se quitaba eso sólo había un motivo, ¡No, no, no! debía conservar su virginada, su primera vez no podía ser así ni mucho menos con alguien que no amaba.

-Humana-la llamo sin abrir los ojos

-Sesshō...maru- dijo Ahome casi en susurro cuando el la tomo de la mano y la trajo a su pecho se encontraba asustada en los brazos del hermano de Inuyasha casi desnuda, su actitud rezongona y fuerte no estaba, ya que se sentía muy intimidada por él.

Mientras tanto Sesshōmaru sentía que perdía su orgullo y su dignidad sólo porque esa mujer no podía resistir algo de frío, sus intenciones no eran más que brindarle calor, así que por eso se quito su armadura para poder acercarla a él ya que su armadura de acero con púas la podían lastimar para variar.

-Esto nunca más se volverá ocurrir y más te vale que nadie se entere de esto-

Ahome lo miro sin embargo no podía dar crédito a lo que sucedió Sesshōmaru seguía con los ojos cerrados ella estaba sentada sobre el con cada pierna a los costados, su falda estaba subida gracias por la posición en la que se encontraba, sus manos seguían en sus pechos.

Los brazos de Sesshōmaru la sujetaban de la cadera fue en ese momento se dio cuenta que la piel de la mujer estaba helada, no lograba darle calor, hizo que su estola la envolviera y junto más su cuerpo con el de la mujer, ella ya no soporto más, todos los acontecimientos del día la terminaron por afectar, cerró los ojos su cuerpo ya no le respondía y terminó por dejar caer su rostro en el pecho de Sesshōmaru; el cual abrió los ojos en señal de sorpresa y la miro no sabía si estaba inconsciente o dormida pero no se alarmó porque sus latidos estaban normales.

El rostro de la mujer seguía sonrojado sus manos poco a poco fueron cayendo dejando que sus pechos tuvieran contacto con él, aunque llevaba puesto su kimono masculino sentía perfectamente los pechos de la mujer, se sonrojo y se regaño así mismo por tener esos pensamientos por una humana.

-¿Qué es lo que tienes que me haces hacer esto?- Aún sabiendo que no obtendría alguna respuesta la siguió mirando sus labios estaban un poco separados, era una tentación para el porque aunque fuera una humana no dejaba de ser una mujer atractiva.

Sin ser consciente de lo que hacía la beso, sus labios eran carnosos y eso le encantaba, con su mano derecha tomo uno de los pechos y lo masajeo, empezó a perder el control y sus ojos se volvieron rojos pero todo se detuvo cuando escucho decir:

-Amo Sesshōmaru... ¿Qué esta haciendo?- Jaken ya había llegado y se sorprendió con lo que estaba haciendo su amo- Es la mujer de Inuyasha-

-Cállate y vete-

-Pero am...- no terminó de hablar cuando vio la mirada de Sesshōmaru. Pronto se fue corriendo de ahí no podía intervenir en los asuntos de su amo.

-La mujer de Inuyasha- Sesshōmaru repudió lo que dijo Jaken pero era cierto aquella humana era la hembra de su medio hermano a lo que la miro con más detalle; no poseía la marca en su hombro que hacía que ningún otro ser la pudiera poseer, empezó a oler con detenimiento y calló en cuenta que aquella mujer no tenía rastro de olor de Inuyasha en su parte íntima.

No podía ser verdad que es mujer fuera pura, pero su actitud anterior lo confirmaba, aquella mujer no había sido tomada ni proclamada por otro macho.

-Nunca seré débil como mi padre, no tendré sentimientos por una humana- miro el cuerpo de la mujer- Pero el hecho de que te posea no significa que podría sentir algo por ti y siendo así también hacer sufrir a mi hermano

-¡¿Pero que estoy pensando?!- Quería acabar con la vida de aquella mujer por hacerlo actuar de esa manera. Quería llevar su mano a su frente se sentía como un verdadero tonto estar tan cerca de ella, de tocarla y de besarla. Pero cuando iba a subir su mano una de sus garras rasgo otra extraña prenda de la mujer (su falda)

-Lo que me faltaba- la había desnudado casi por completo pero otra vez sin intención alguna-Soy un pervertido-


¡Hasta aquí el capítulo!
Si quieren que continúe dejen un comentario por favor en verdad sería de mucho apoyo, quiero saber si alguien se entretiene con lo que escribo y cada que veo un comentario me inspiro más.

¡Gracias!

Lizeth Reedus / 8 de Enero del 2017