IN YOUR DARKEST TIMES
● Disclaimer: BNHA no me pertenece, yo sólo hago por una amiga que me súper apoya uvú.
● Advertencias: mundo alterno y OOC,porque YOLO.
● Aclaraciones previas:
—Este fic tendrá un total de doce capítulos, cada uno estará ambientado en un mes distinto.
—Dados los gustos de Josita, el fic es multipairing, así que una disculpa si tu ship parece estar presente pero luego… ya no, ¡lo siento mucho!
—¡Muchas gracias por las lecturas :D! Especialmente a hinatakawai0208 (¡en fav, qué honor!) y fwterrorista :3.
Ahora, ¡a leer!
oOOo
MES 2
—¡Es suficiente! — expresa airadamente Urakara, con ambos brazos extendidos para darle énfasis a su dictamen. —Todoroki, por favor, tenemos que mantenernos unidos en estas circunstancias— las orbes claras y húmedas de la muchacha centran su atención en el príncipe de los elementos, quién detiene por unos segundos su determinado avance.
Abajo, en el área común, el resto de la clase 3-A intenta conjeturar el porqué de la reacción tan violenta por parte de Shoto, quién suele distinguirse por su estoicismo. Así que, entre todos, conciben variopintas hipótesis, cada una más descabellada que la anterior hasta que Momo Yaoyorozu pone en la mesa aquella que los demás no se atrevían a decir: un triángulo amoroso.
Sí, eso debía ser.
Después de todo, tanto Midoriya como Bakugo comenzaron a portarse extraños tras regresar de su caminata matutina con All Might, y de ahí en adelante no habían visto a sus compañeros. Únicamente Ochako parecía estar informada de la situación, dado que a falta de Tenya Iida —el cual está de intercambio en los Estados Unidos— ella es la mejor amiga de Izuku.
Por supuesto, es cuestión de segundos para que Mineta dé pie a los comentarios pervertidos acerca de sensuales formas de consolar a las desoladas fanáticas de esos tres, a lo que otros ríen y proponen la poligamia como solución para que vuelva la armonía en el grupo escolar que se ha convertido en una segunda familia para cada uno de ellos.
Kirishima también participa en las alocadas conjeturas, sin embargo, de vez en cuando dedica analíticas miradas a Momo, pues ésta más que nadie conoce a Shoto, no sólo por ser su ex-novia sino también su compañera durante innumerables prácticas profesionales y, pese a su tranquilo porte, el pelirrojo advierte el nerviosismo de su amiga.
Algo más está pasando…
De vuelta al área habitacional, la joven de cortos cabellos mantiene su posición, haciéndole frente al enfadado varón cuyo encendido temperamento le lleva a exhalar llamaradas incandescentes; el simple calor de éstas es suficiente para hacer crujir estruendosamente la puerta que Urakara se afana en proteger.
—Él lo ha abandonado— musita el heredero de Endeavor al tiempo que comprime peligrosamente los puños, obviando el hecho de que el papel tapiz a su alrededor ha colapsado en chamuscadas espirales. —No pienso hacerle daño, sólo llevarlo con Midoriya— explica a regañadientes a la tozuda heroína que obstaculiza su propósito.
Uravity se muerde los labios y niega levemente con la cabeza, por lo que Shoto examina las posibilidades a su alcance para retirarla sin lastimarla, ya que el quirk de ella al ser de contacto puede ser derrotado con relativa facilidad por un usuario con sus capacidades… pensar en aquél axioma lo lleva a estampar su puño helado en la ya maltrecha pared.
Él debió detenerle.
Debió hacerlo.
Y así All Might seguiría con vida.
Aquella mañana, el antiguo número uno paseaba junto a su discípulo y algunos amigos de éste, los cuales se unieron a la caminata con el fin de comparar los pocos datos que tenían acerca de las extrañas desapariciones que están teniendo lugar en Odaiba, siendo que éstas iniciaron durante los primeros años de carrera de Toshinori para después detenerse abruptamente.
Tan concentrados estaban con el tópico que bajaron la guardia, permitiendo que Hyosuke Natawa, un alumno del área administrativa con el quirk de atravesar sólidos se acercara a ellos. Aparentemente, el estudiante sólo quería un autógrafo del antiguo símbolo de la paz, mas, pronto reveló sus verdaderas intenciones y tomó entre sus manos el corazón del más grande héroe.
Impotencia.
Cerca de All Might se hallaban cinco héroes con licencia: Creati, Uravity, Shoto, Bakugo y Deku, sin embargo, de todos ellos fue Todoroki el más próximo y quién detuvo al asesino.
Demasiado tarde.
Así fue como Toshinori Yagi fue asesinado, no por un villano o un yakuza, no en una espléndida batalla o una emboscada; sino en el colegio que tanto aprendió a amar y frente a los ojos de aquél al cual juró vería convertirse en el nuevo símbolo de la paz. Una muerte cruel, anónima; tal y como lo predijera Sir Nighteye.
Y eso no fue lo peor.
Perder a All Might a manos de un estudiante terminaría por arruinar la reputación de la U.A. High School, especialmente porque Natawa era integrante del grupo criminal Dark Water, cuya peculiaridad es estar conformado por los despojos —rechazados y expulsados— de la aún mejor academia para héroes en Japón.
Entonces…
Todoroki retrocede, por un instante perdió el control de sus llamas y no se sorprende al notar que Ochaco todavía se mantiene a la defensiva. No es de extrañar, ella también debe estar experimentando la acre sensación de culpa y abatimiento; de aversión ante las acciones de sus propias autoridades.
Miserables excusas humanas que decidieron encubrir lo ocurrido en pos de conservar el favor de la opinión pública, por lo que en los siguientes días una agente francesa con el quirk de disfraz arribaría a tierras niponas para hacerse pasar por All Might, el tiempo suficiente para dotar al excelso héroe de un deceso más propio frente a cámaras.
Despreciable.
La impotencia burbujea en su pecho, haciéndole sentir una furia inaudita a causa de aquellos funestos hechos, sin embargo, aun atravesando aquél huracán de cólera es capaz de brindarle prioridad al estado de Midoriya, el cual seguramente requiere de Bakugo… así que él se lo llevará aún si tiene que destrozarle en el intento.
Inmerso en sus pensamientos, Shoto pasa desapercibido el rechinar de la deteriorada puerta aunque sí que advierte la presencia del Rey Explosivo, mismo que luce tal y como Todoroki se imagina que está Izuku: roto, completamente roto tras haber perdido a aquél ídolo de infancia que más tarde se convertiría en mentor.
Lo había olvidado.
All Might es la razón por la que alguien como Katsuki Bakugo se inclinó por el heroísmo en lugar de hacer gala de sus destructivas habilidades en el bando de los villanos, en donde estarían más que gustosos de recibir a alguien con tanto potencial. La obviedad de aquél hecho le lleva a perderse los rasposos vocablos que el rubio emite antes de retornar a su ostracismo.
—Midoriya te está esperando— profiere la joven con la voz tan quebrada como el muchacho encerrado en su habitación. —Él dijo que Midoriya te está esperando— repite y sus brazos descienden hasta abrazarse a sí misma, temblando ligeramente por el raudo descenso de temperatura en aquél pasillo.
Shoto se extraña ante aquella inferencia, pero de cualquier modo busca su móvil por si acaso tiene algún mensaje del de glaucas orbes.
Y, en efecto, Izuku le envío su ubicación.
—Ve, por favor— expresa la usualmente vivaracha adolescente, —él no puede hablar con Bakugo ni conmigo, él te necesita a ti— expresa con honestidad y el varón sólo puede admirar las lágrimas que descienden por las tersas mejillas femeninas, atinando a secarlas con suavidad porque la herida de aquél día es más profunda de lo que se figuró.
.
..
…
El de cabellos bicolor alza su teléfono celular para cerciorarse de que va en dirección correcta o, mejor dicho, lo hace para alejar un mal presentimiento que ronda por sus pensamientos. Después de todo, aislarse ante los problemas no es el estilo de Midoriya; el cual en otras ocasiones, aunque ha tenido que guardar silencio acerca de sus conflictos, suele rodearse de aquellos que le importan.
¿Por qué es diferente en esta ocasión?
No sólo eso, durante aquellas semanas el de cabello verde ha ido demostrando sutiles cambios que si bien pueden ser fácilmente relacionados a circunstancias, a él se le figuran piezas de un rompecabezas aún mayor. O, tal vez, sólo está teniendo ideas paranoicas debido a lo cerca que estuvieron de perder a Izuku las pasadas vacaciones.
De hecho, la situación fue tan riesgosa que a ellos sólo se les informó lo básico: Deku se había enfrentado a una villana de origen extranjero que consiguió mantenerlo cautivo durante unos días, no fue el único caso pero sí el que tuvo mayor preponderancia cuando tocó rescatar a los rehenes en una operación en la que no se les permitió colaborar.
Asciende las escaleras, quizá debió profundizar su relajada investigación de aquél suceso, sin embargo, las desapariciones en Odaiba y el perfeccionamiento de las armas anti-quirk de parte de los villanos fueron su prioridad. Asimismo, Izuku parecía estar sano y salvo, sólo con algunas cicatrices físicas… aparentemente…
Al abrir la puerta que da a la azotea del edificio se topa de inmediato con la figura del héroe al que ha confiado su vida en múltiples ocasiones. Empero, no le reconoce a primera instancia por el aura de frialdad que desprende, tan distinta a la habitual calidez de su compañero y, a la vez, esa aparente indiferencia parece ajustarse perfectamente al masculino perfil que admira la luna.
—Todoroki— la voz relajada del menor sobresalta al heredero de Endeavor, —¿qué sabes de nuestro sistema de héroes? — Deku mantiene la vista fija en el astro del manto celeste, para después descender la mirada a sus manos, cuyos deformes dedos y cicatrices son el recuerdo más tácito de su heroica trayectoria.
Shoto contempla a su contraparte, examina las ligeras pero notables ojeras bajo los apagados ojos del mismo modo que la posición corporal del contrario, la cual se ha modificado, endurecido.
Casi como…
—He estado leyendo todo lo que he encontrado respecto al tema… —el adolescente toma asiento sobre un bloque de cemento destinado a otro propósito. —… y no he encontrado ninguna respuesta…— conforme enuncia lo último su temple se quiebra, desnudando la aflicción y desasosiego del aprendiz de All Might.
Y es que… hasta los héroes tienen permitido llorar ante una pérdida, ante una mezquina farsa.
Es entonces que el mayor, por cuestión de un mes y algunos días, acude a brindarle refugio a su amistad; al cual por un instante pensó… no, debió ser su imaginación y tal ilusión no es relevante en aquél momento, así que abandona todo pensamiento para consagrarse a desdibujar los amargos sentimientos que se vierten por el rostro de su amado.
La insonoridad reina por largos minutos, interrumpida únicamente por los sollozos de aquél que al día siguiente deberá sonreír con el objetivo de inspirar a los demás. Al fin y al cabo, ellos estuvieron de acuerdo con proseguir con aquél engaño burdo y vil, pues All Might ya había hablado de aquella posibilidad con Deku y había estipulado su voluntad.
Toshinori Yagi antes que su dignidad o recuerdo, prefería ser hasta el final un símbolo para aquellos a los que dedicó los mejores años de su vida.
Sin importar la manera.
—M-me gustaría s-ser como Ka-chan—aspira antes de expresarse entrecortadamente, —él ve hacia el futuro… yo… sin mamá, sin él… necesito saber qué clase de héroe quiero ser— declara, quedando entredicho que no está de acuerdo con las decisiones de sus superiores y, por lo tanto, las dudas que otros han sembrado en él comienzan a germinar.
El hijo menor de Rei asiente, comprendiendo el motivo por el que Midoriya no se encuentra junto a Uraraka o Bakugo. Esos dos no son tan analíticos en cuando a lo que significa convertirse en una heroica figura pública, simplemente van a serlo por motivos personales; en cambio él, Shoto Todoroki ha tenido que cruzar un largo camino para establecer su propósito como héroe.
Un muy largo camino.
Además, al haber crecido junto al anterior número dos en el ranking nacional le ha brindado una mayor perspectiva e información con respecto a cómo es el sistema de héroes en realidad. Y, gracias a la convivencia con sus compañeros de clase, el joven Todoroki también es capaz de entender el shock que puede causar confrontar tus sueños de la infancia con… la cruda realidad…
Pasa suavemente las yemas de sus dedos por el camino de lágrimas de la fes ajena, permitiéndose tal acto como recompensa al soliloquio que protagonizará esa noche.
—No será reconfortante— advierte antes de iniciar a relatar aquello que escuchaba a escondidas cuando su progenitor se dignaba a visitarlos.
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..
…
Los apretados grilletes laceran las muñecas de la fémina que cuelga como un trapo viejo en aquella sucia habitación. Empero, ella no se arrepiente de su destino pues con los "héroes" el trato habría sido similar, sólo que lo excusarían con estúpidos pretextos de falsa justicia e irrisible bienestar social.
¡Bastardos!
¡Todos ellos! Eran unos hipócritas a los que únicamente les importan las cifras de popularidad y el abultamiento de sus bolsillos, omitiendo la existencia de personas como ella que radicaban en sitios donde tenías que luchar por asegurar cada minuto de tu ínfima existencia por el simple pecado de ser un poco diferente.
Los odiaba, a todos ellos los odiaba.
—¡Eh! No te muevas así, mi trabajo aquí es lastimarte así que no me quites toda la diversión— clama el guardián de aquella celda. —Mejor ya dime cuál es tu quirk, que ya me estoy aburriendo de ti y eso no nos conviene a ninguno de los dos— profiere el hombre antes de transformar su mano en un látigo de tres cabezas.
—¿Acaso son estúpidos? — cuestiona una vez que ha conseguido escupir a los pies de aquél desagradable sujeto. —Ya se los dije: soy Bobolu— enuncia con sus últimas fuerzas, —Bolu— dice a medias al haber hecho contacto el duro cuero en contra de su piel expuesta.
—Si quieres mi opinión, ese es un nombre ridículo hasta para un héroe— declara el villano antes de proseguir con su faena, pues si las sospechas del jefe eran ciertas tenían con ellos al nuevo combustible de sus armas en contra de los héroes.
Mientras tanto, la joven intenta desconectarse del dolor, tal y como le enseñara su madre que provino de tierras lejanas en donde "bobolu" no es un apelativo ridículo sino la palabra adecuada para clasificar el acto de echar a perder algo: corromper.
No sólo alimentos, objetos u animales.
También, personas.
De hecho, aún en agonía, ella se pregunta qué habrá sido del niño de cabellos verdes… ah… puso un especial énfasis en él, así que le habría gustado vivir lo suficiente como para contemplar cómo arrastraba al mundo a la oscuridad.
oOOo
¿Opiniones? Ya sé que esto avanza entrecortadamente sniff, es sólo que intento escribir las escenas principales o cruciales y dejar el resto entre líneas o, de otra forma, siento que me tardaría media vida en escribir y Josita sólo cumple años una semana al año (¿¡?).
En fin, ¡feliz ombligo de semana!
