The Prince of Tennis, Konomi Takeshi. Los personajes ni técnicas me permanecen.
Una promesa
— Vamos a ver…Quizá este sea el adecuado, espero que sea suficiente…—
Luego de caminar por un rato y recorrer varias tiendas para turistas, Sakuno Ryuzaki finalmente había encontrado el souvenir que deseaba llevar de Australia a su abuela. Era un llaverito con forma de un koala sujetando una raqueta, la cual la castaña consideró que era un buen detalle que combina tanto un símbolo del país austral, como el deporte por el cual estaba aquí.
Justo iba a dirigirse a la caja registradora, cuando al revisar su cartera sintió su rostro palidecer. No había llevado lo suficiente, tendría que volver a recorrer toda la distancia hasta el hotel, y volver otra vez para pagar lo que costaba el detalle. Su suerte no la acompañaba en este viaje, y suspiró con desganas.
Iba a devolver el llavero cuando la sorprendió una voz.
— Ryuzaki, ¿qué no estabas en el estadio?— Era Ryoma, quién la observaba algo irritado.
— Ryoma kun…— Sakuno no sabía que decirle, pero primero ¿qué hacía él en esa tienda? Sin embargo, no se atrevía a preguntarle —Es que verás, quiero llevarle un detalle a mi familiar en Japón, y este…pensé que el llavero era buena opción, pero…pero no me alcanza así qué… ¡así que voy a seguir buscando para hallar qué otra cosa puedo llevarle, nos vemos!— Sakuno casi se queda sin aire, de un momento a otro se sentía muy nerviosa frente a Ryoma y la verdad, no deseaba cometer otra torpeza frente a él. Sin dejarlo decir nada más se dio la vuelta y salió de la tienda, decidida a conseguir algo más accesible.
Echizen se le quedó viendo mientras la chica de largas trenzas salía rápidamente por la puerta —"rayos Ryuzaki, ya deja de evadirme"— pensó, mientras daba la vuelta y observaba fijamente el obsequio que la joven deseaba comprar. ¿Por qué él estaba llegando a este punto, por qué le parecía tan interesante saber qué hacía esta niña mientras él tenía que aprovechar su tiempo de descanso?
— Agh, me haces pensar demasiado, Ryuzaki…— Dijo Ryoma en voz baja, quien luego de meditarlo un rato, tomó el condenado llavero y lo pagó, emprendiendo marcha entre las tiendas de los alrededores de los estadios.
Sakuno seguía absorta en sus pensamientos, mirando los estantes y aún sin decidirse en qué comprar —"Quizá sí debería regresar por algo más de dinero…"— suspiró, pero cuál sería su sorpresa pues al darse la vuelta, su príncipe la esperaba con el brazo estirado, con el cual sostenía un pequeño paquete.
—Ábrelo— dijo sin más el ambarino, observándola nuevamente con esa intensidad que la quemaba.
Ella sin decir nada tomó el pequeño paquete, el cual era de color rosado con un pequeño listón, y al abrirlo descubrió que en su interior se encontraba el llavero de koala que había visto antes. La chica se quedó sin palabras, acarició con mucho cuidado el obsequio, casi con miedo de que en cualquier momento pudiera romperse.
—Ryoma kun, muchas gracias— musitó— ¿eh, hay otro?— en efecto, no sólo Ryoma le había comprado uno, sino dos de los llaveros que tanto había mirado.
El chico tan sólo cerró los ojos mientras le explicaba— Uno para ti y otro para que lo regales, ¿no es mejor así?— volvió a abrir los ojos para encontrarse con una bella vista.
Sakuno le sonreía tímidamente, con un rubor que cubría delicadamente cada una de sus mejillas. "Adorable" pensó el ambarino, antes de regañarse a sí mismo por tener esos pensamientos hacia la nieta de la entrenadora. Pero se permitiría otro acto inusual en él.
— Cuando me convierta en el número uno, voy a comprarte un obsequio mucho más grande— Le confesó, con el corazón latiéndole inexplicablemente a mil por hora, como si le estuviera confesando un secreto a la pelirroja.
Esta abrió los ojos de forma desmesurada, haciendo gestos con sus manos —Gracias Ryoma kun, pero ¡no hay necesidad! ¡No tienes por qué comprarme nada, yo sólo quiero apoyarte! Jeje— contestó, el chico sin duda actuaba diferente de lo normal según ella.
Ryoma se le quedó observando boquiabierto —"¡si yo soy despistado, ella es mil veces peor que yo! Pero, sino lo fuera, no sería la Ryuzaki que conozco, ¿eh?"— Ryoma comenzó a marchar a la salida de la tienda, deteniéndose un rato, haciéndole entender a la chica que la estaba esperando.
— Siempre la misma, ¿verdad, Ryuzaki?— el príncipe le sonrió de medio a la chica.
Sakuno se sonrojó al escuchar ese comentario, sonriéndole de forma nerviosa. Ryoma últimamente tenía esa magia en ella, era una especie de acuerdo secreto entre ellos desde que había vuelto de Estados Unidos. Verse de forma inesperada, donde ocurría algún incidente que los dejaba muy avergonzados pero que de algún modo los acercaba aún más. Sus sentimientos hacia el chico sin duda crecían a cada minuto, y estaba segura de que todo lo que sentía era amor, ella estaba enamorada de Ryoma Echizen. Mortificada se dio cuenta de las implicaciones de lo que le había dicho Ryoma hace un rato, seguro le había costado un mundo y definitivamente debía hacer algo para compensárselo.
—Cuando seas el número 1 no es necesario que me compres nada, o nada muy ostentoso, Ryoma kun…— El chico la observó mientras veía como ella se esforzaba por ser más honesta con él —No es necesario, ¿sabes?— le sonrió.
—Entonces dime que quieres— si Sakuno se estaba esforzando así, Ryoma también sentía que debía ser sincero con ella.
Se sobresaltó al sentir como la mano de la chica hizo un delicado contacto con la suya. Un corrientazo recorrió su cuerpo.
—Lo que yo quiero es…lo que quiero es estar…a tu lado— La suave brisa australiana hizo revolotear graciosamente sus cabellos, lo cual la hizo ver etérea a los ojos de Ryoma. Los ojos de la joven brillaban de emoción, aunque por dentro se sintiera como si hubiese saltado de un edificio, le había confesado prácticamente sus sentimientos al amor de su vida.
Ryoma apretó el agarre de sus manos, su corazón daba brincos de alegría, aunque en el exterior no lo demostrara claramente —Es una promesa, y las promesas no se rompen— le contestó animado, mientras retomaban la marcha.
Sakuno sonrió y observó de reojo al chico, él tenía un estilo tan "Ryoma" de decirle las cosas.
Pero era verdad, esa promesa jamás la romperían.
FIN
Quizá ya hayan leído la noticia, quizá no, pero en Noviembre vendrá un momento crucial para nuestros queridos Ryoma y Sakuno en New Prince of Tennis. Sea lo que sea, bien sea una confirmación o no, cruzo los dedos para que finalmente se confirme lo que todos ya sabemos: RYOSAKU CANON.
Nos vemos.
