Agradeciendo a:

Izumi Masen v.B

NUMENEESSE

Mil gracias por sus comentarios.

2. Confesiones

La mayoría de los alumnos del salón de Wólfram estaban nerviosos, por la presencia de sus progenitores; pero él adoraba a su hermano que siempre lo apoyaba en los problemas que tuviera en la escuela; por eso le tenía tanta confianza. El director y los maestros hablaron por turnos acerca de los objetivos de las clases y la forma en que se califico, la junta termino dos horas después y Gwendal dejo que Wólfram regresara a clases, busco a Gunter von Christ y lo encontró acomodando unos manuales, se acerco y se presento.

-Buenos días profesor soy Gwendal von Voltaire, el hermano mayor y tutor de Wólfram von Bielefeld.

-Ah si, el alumno nuevo, ¿dice que es su hermano? No se parecen.

-Es por que somos medios hermanos.

-Perdón por mi indiscreción.

-No hay por que, vera el motivo que me trajo hasta usted es el siguiente - el Profesor veía con curiosidad al hombre frente a el, que llevaba la conversación como si de una transacción de negocios se tratara- Wólfram asegura que usted lo odia y yo quisiera saber su opinión al respecto.

-Lamento que no hayamos conocido en estas circunstancias; pero le diré en mi defensa que su hermano, por lo regular llega tarde a mi clase y si lo que me esta pidiendo es que no le llama el atención… temo que no puedo hacerlo, él es como todos mis alumnos y no tiene privilegios a pesar de que, me ha informado el director Shinou que su empresa hizo una gran donación al instituto o ¿si con eso pretende comprar inmunidad a sus hermanos?, conmigo se equivoco.

-¡No es esa mi intención! lo único que le pregunto es el motivo de sus llamadas de atención… ahora que me lo a aclarado; hablare con Wólfram y no se volverá a repetir, sin embargo le aseguro que si aparte de eso usted no tiene otros motivos y persiste en su actitud en contra de Wólfram regresare y ya no será con usted con quien hable si no con el director.

-Es usted muy sobreprotector y no les ayuda a sus hermanos.

-Mi actitud, con todo respeto… no es de su incumbencia.

-Me disculpo nuevamente pero creí que era una persona diferente; ahora me doy cuenta que es un patán que cree conseguir todo con su dinero.- Gwendal vio como se retiraba el profesor y se adelanto a detenerlo; no quería que su hermanito resultara afectado por su comportamiento, pero es que algo en ese hombre lo sacaba de quicio.

-¡Espere por favor! el que debe disculparse soy yo… no se que me paso, por favor acepte que le invite a comer para que olvide este mal rato - Oh si, para negociar treguas Gwendal era el mejor.

-Bien – dijo un poco descolocado Gunter- pero tendrá que ser en la cafetería; por que aun tengo clases que dar - Gunter no pensaba desaprovechar la oportunidad de salir con ese bombón, algo amargado pero al fin y al cabo bombón.

-Si, como guste.

La comida limo asperezas y quedaron de acuerdo para salir al teatro el sábado siguiente. Esa noche Gwendal les conto a sus hermanos todo lo sucedido, y ambos -aunque Wólfram algo renuente- estuvieron de acuerdo en que su hermano mayor saliera a distraerse un rato en ves de estar tejiendo muñecos (era su actividad favorita), agradecidos de que su hermano no les llamara la atención por llegar siempre tarde a la escuela.

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Shori llego a la clase de estadística y se dirigió hacia su castaño, ese día cuando llegaron a clases se le había declarado y Conrad acepto ser su novio, por eso se había vuelto muy posesivo y en todas las asignaturas que compartían no se separaba de su lado; para en cualquier momento de distracción -del maestro en turno- se lo comiera a besos. Conrad a pesar de todo no rechazaba sus muestras cariñosas, pues lo hacían sentir importante.

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Murata caminaba hacia su aula pensando como ayudar a su nuevo amigo Wólfram para conquistar a Shibuya; a pesar de que hace tiempo era el mejor amigo de Yuuri… ahora se hablaban solo para lo básico, el pelinegro había cambiado mucho; no culpaba a Saralegui pues Yuuri ya se había alejado antes de que fuera novio del rubio. Unos gritos provenientes del salón lo alertaron, si no se equivocaba era la voz de Wólfram; corrió y lo que encontró lo dejo perplejo, en el suelo estaba el rubio de ojos verdes, haciendo intentos de pararse.

-¡¿Wólfram que pasa?- lo ayudo a levantarse

-Este Neandertal que me empujo y me caí - señalaba a Yuuri.

-¡¿Por que Shibuya?

-¡El creído de tu amigo que hizo llorar a mi novio!- Murata se giro a ver a Wólfram y este solo volteo el rostro como respuesta.

-¿Que hiciste Wólfram?

-El muy idiota le dijo a mi novio que eran un cualquiera -decía molesto Yuuri.

-¡No es cierto! Grito Wólfram- le dije que si el se revolcaba con el que se lo pidiera ¡yo no!, por que yo tengo educación y decencia.

_ ¡Wólfram! –lo regaño Murata.

-Lo ves y todavía lo defiendes Murata.

-Cálmate Yuuri todo debe tener una explicación- Saralegui se abrazaba a Yuuri llorando.

-Ese tipejo me dijo, que no anduviera de arrastrado con su novio ofreciéndomele -todos quedaron asombrados, muy despacio Shibuya alzo el rostro de su novio y muy serio pero calmado le pregunto.

-¿Es verdad? ¿Tu le dijiste eso?- el otro no dijo nada solo inclino el rostro, el pelinegro suspiro.

-Lo siento von Bielefeld lamento mi actitud.

- …

-Wólfram- amonesto Ken.

-Si hay algo que pueda hacer por ti solo pídemelo –decía Yuuri arrepentido.

-Si, no vuelvan a acercarse a mí -termino tajante Wólfram.

-Oye pero…

-Ya te dije Shibuya o eres muy tonto para entenderlo, los quiero lejos de mí.

Todos regresaron a sus asientos esperando que su profesor Huber llegara -les tocaba literatura con el-. En el descanso Yuuri hablo con su novio y confirmo sus sospechas… Saralegui se había dado cuenta que Wólfram le atraía, decidieron terminar pues si eran sinceros solo seguían juntos por soledad; para Saralegui fue una salida fácil, el estaba enamorado de un joven universitario llamado Beryas, pero este solo lo veía como un hermano o eso pensaba el, por su parte Yuuri ya no aguantaba que su mama le insistiera tanto con conseguirse novia (o), por esas razones eran pareja , quedaron como amigos haciéndose prometer el uno al otro que lo intentarían con sus personas especiales. Yuuri empezó de inmediato buscando por todo el patio a Wólfram y lo encontró con el grupo de siempre; sentados bajo a sombra de un árbol, se acerco y le pidió que hablaran; el rubio lo ignoro olímpicamente pero al ver la insistencia del moreno Murata lo convenció.

-Que diablos quieres Henachoko.

-…

-Debilucho.

- Oh ya… ¡oye yo no soy un debilucho!

-Si como sea.

-Wólfram yo me preguntaba… ¿si tienes algo que hacer el sábado?

-Si saldré a comer fuera con mi hermano Conrad y su amigo (el no sabia que ya eran novios), por que mi Aniue tiene una cita.

-Bueno es que pensé… ¿que podría invitarte a salir o al cine?

-¡¿Y por que crees que querría salir contigo? No me gusta salir con los novios de los demás, así que… paso- el rubio hacia amagos de retirarse.

-Espera Saralegui y yo ya no somos novios.

-Mm ¿y? ¿A mí que?, no soy paño de lágrimas.

-No, se que no, mira tu… me… gustas; de hecho desde que llegaste, Sara se dio cuenta y por eso te hizo esa escena, pensé que contigo no tenia oportunidad y te molestaba para que te alejaras de mi y así poder olvidarte… pero como ves eso es imposible; Sara y yo terminamos por que lo que sentimos el uno por el otro, es solo amistad.

-Es una lastima… pero ni así me interesa salir contigo, supongo que… gracias; adiós Shibuya.

El pelinegro se quedo con cara de póker acababan de batearlo con una facilidad asombrosa, suspiro derrotado tenía que pedirle consejos a su hermano; después de todo a el no le costo mucho hacerse novio del chico que le gustaba.

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El sábado en Maou todos buscaban a su director pero no lo encontraban por ningún lado y a su asistente menos.

En una de las Boutique donde se vendían marcas exclusivas; una pelirroja usaba como muñeco a su amigo el General, que ya tenias varias venitas saltadas en la frente, por la tensión que le estaba haciendo pasar la chica.

-Mira este es mas informal es un Burberry, mas casual que ese Armani que traes; no quieres desentonar con tu cita o si Gwendal -el otro encogió los hombros, para que le preguntaba si ella siempre había escogido -junto con Cecile- su ropa y la de sus hermanos.

-¡Oh mira! este conjunto de FENDI es de su línea MIU MIU esta perfecto para Wólfram, nos lo llevamos también; espero que Cecile recuerde traerles de Cristian Dior; si esta haciendo campaña con ellos, mínimo que tengan ustedes exclusivas de sus modelos.

-Anissina los tres tenemos llenos los armarios y ¡tu quieres comprar mas ropa!

-¡Claro! el próximo domingo voy a tu casa para sacar todo; lo que ya paso de moda y regalarla.

-Tu sabes que a mi me da igual que ropa use, con tal de que me cubra.

-Eso no es verdad, te gusta verte elegante y sobrio.

-¿Me conoces tanto?

-¡Claro! Y a tus hermanos también; a Conrad le gusta más vestir con DOLCE AND GABBANA más casual sin llegar a verse fachoso y nuestro Honey –chan le gusta esta línea MIU MIU de FENDI.

-Si me lo preguntas es una perdida de tiempo; total solo es una salida al teatro y una comida con un profesor de la escuela.

-Si, si, es una ocasión especial por que es raro que te intereses por alguien, a tal punto de invitarlo a salir – El hombre se sonrojo- lo ves.

-Mira, si no terminas con esto llegare tarde a la cita y tus esfuerzos serán en vano.

-Vámonos. Señorita empaque esto y el que trae, se lo lleva puesto.

Y pereciendo un modelo; Gwendal se dirigió a su cita, subió a su Gallardo y lo que nunca hacia, lo hizo en esta ocasión: acelero para llegar a tiempo del primer acto, agradecía que hubiera reservado el palco y diese instrucciones que se le dejara pasar a Gunter en caso de que no llegara a tiempo.

Gunter esperaba en el palco y cuando Gwendal llego se sintió relajado de que no lo hubiera dejado plantado. A pesar de la poca visibilidad se dio cuenta como venía vestido Gwendal y se le hizo agua la boca, se veía realmente apetecible.

Lo obra termino y ellos fueron al restaurant donde pasaron de inmediato a su mesa, Gunter sonrió pues Gwendal se empezaba a disculpar por su tardanza; lo que no escucho demasiado, embobado con ese muñeco de aparador, se veía impresionante con ese conjunto de pantalón y chamarra color arena, Gwendal lo noto y agradeció las horas que Anissina le obligo a probarse ropa, claro que el Profesor no se quedaba atrás y se veía hermoso con pantalón negro y camisa blanca con los primeros botones de arriba abiertos dejando ver su marfileño pecho.

-¿Ya ordenamos?

-Si, ¿lo haces tú?

-Claro.

-Te ves hermoso Gunter.

-Tu también.

La cena paso entre una convivencia muy amena, intercambiando sus opiniones acerca de la obra: que era una tragedia griega "Antígona", ambos hombres sentían una conexión que ayudo para que Gwendal tomara valor para decir lo siguiente.

-Gunter ¿tienes novio?- y sin esperar contestación siguió su discurso- Si no es así, te gustaría ser el mío.

-Bueno yo…

-Una afirmación seria perfecta.

-Bueno… Si, ¡pero te advierto que tu hermano no tendrá preferencias por eso!

-Ja, ja, ja, claro.

El compromiso quedo sellado con un beso que los dejo a los dos sin aliento, el de cabello lavanda, acerco la nuca de su novio para intensificar el contacto; cuando se separaron se acerco a su oído susurrándole.

-¿Me tacharías de fácil? si te dijera que quiero estar esta noche contigo.

-Bueno… es algo apresurado.

-Fue un error, has de cuenta que no dije nada- Gwendal lo que menos quería era ofender a Gunter, pero al parecer su respuesta no fue del agrado del otro.

-¿Nos vamos? te llevo a tu casa ya es un poco tarde para que andes solo.

-No te preocupes ya estoy acostumbrado.

-No de verdad, permíteme llevarte a tu casa.

-Esta bien.

El de cabello gris, pago la cuenta y salieron, en el trayecto a la casa de Gunter este le conto a Gwendal que tenia una sobrina a la cual después de la muerte de sus padres había adoptado como hija, Gisela como se llamaba la chica estudiaba medicina en Londres y pocas veces la veía, pero se mantenían comunicados. Al llegar al departamento Gunter invito a Gwendal a pasar, este no muy convencido pero para no molestar a su chico paso.

-Ponte cómodo voy a prepara café.

El de ojos azules se sentó en la sala y espero a que el otro regresara con un par de cafés.

-Amargo ¿verdad?

-¿Como supiste?

-Me lo imagine.

Terminaron su café y Gwendal se retiraba; Gunter lo acompaño hasta la puerta y se despidieron con un beso, el Maestro se acerco a su -recién estrenado- novio tomando su nuca para profundizar y el beso se volvió mas que apasionado; dejándolos con ganas de tocarse mas, en su mente Gunter comparaba ese beso con otros mas infantiles y poco experimentados y tuvo que reconocer que los del hombre frente a él, lo transportaban a otro mundo. Gwendal atrajo hacia si, el cuerpo el del otro y comprobó que se acoplaban a la perfección; lo toco palmo a palmo, mientras sentía que la bellas y largas manos de su pareja se colaban bajo la chamarra y buscaban por donde pasar hasta su piel, bajo la camisa; las barreras de Gwendal fueron vencidas.

Gunter se separo de su chico y tomándolo de la mano lo guio a la recamara, se recostó en la cama llevándose a Gwendal con el para que quedara encima, reiniciaron los besos y las caricias. Se desnudaron mutuamente y la piel marfileña y la morena se mesclaron en perfecta combinación, las caricias se hicieron más intrépidas entre ellos. Gunter se acerco al cajón de la cómoda y saco un tubo de lubricante que le facilito a su amante la preparación para introducirse en el, Gunter se asombraba cada vez mas de cómo la apariencia fría de Gwendal escondía a un chico tierno y considerado, los dedos que hasta ese momento ocupaban su cavidad salieron para dar paso al miembro de Gwendal; que en opinión de Gunter era muy grande y lo pudo constatar, cuando a la mitad de la penetración tuvo que detenerlo, pues realmente le había dolido mas de lo que esperaba; tomo un respiro y le pidió a su chico que continuara, Gwendal con un poco de miedo entro en Gunter; estuvo muy quieto esperando a que el otro le indicara cuando estuviera listo; este no lo hizo esperar mucho y comenzó a embestir con todo el cuidado que le permitía su propia excitación, los movimientos se hicieron erráticos pues ambos llegaban al final, abrazados tan juntos que si no fuera por la diferencia del color de piel, no se vería donde terminaba uno y empezaba el otro. Antes de perder todas sus fuerza Gwendal salió de su amante y se recostó a un lado para no aplastarlo, Gunter como gatito mimoso se acomodo sobre el torso atlético de su novio; dando pequeños besitos antes de quedarse dormido. Gwendal con mucho cuidado se separo de él para buscar su celular y avisar a sus hermanos que no llegaría a dormir; ya antes lo había hecho… pero por cuestiones de trabajo, se le subieron los colores al rostro cuando su Honey-chan, al otro lado de la línea, le insinuó que si iba dormir en la casa de su novio, afortunadamente Conrad le quito el teléfono antes de que lo avergonzara mas.

Con la tranquilidad de avisar a sus hermanos retomo su lugar en la cama y Gunter aun en sueños se aferro a su cuerpo para abrazarlo.

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Ese sábado mientras Gwendal salía con Gunter, Shori se arreglaba pare salir a la casa de su novio; lo llevaría al cine y luego a comer, un torbellino entro a su cuarto.

-Shori necesito tu ayuda.

-¿Que pasa Yuuri?

-Hay un chico que me gusta en la escuela, le pedí salir pero el me mando a paseo ¿Qué hago hermano?

-Mira que precoz me saliste hermanito; acabas de terminar con Sara y ya ¿quieres andar con otro?

-Tu sabes que eso no fue muy en serio… pero Wólfram realmente me gusta y…

-Espera ¿Cómo dijiste que se llamaba?

-Wólfram ¿Por qué?

-¿Es Wólfram von Bielefeld?

-Si ¿lo conoces?

-Si es hermano de mí novio y de hecho hoy va con nosotros, ya que el hermano mayor no esta en casa y era salir con el o no salir con mi Conrad.

-¡Huy que posesivo Shori! será que ¿me puedes llevar contigo? sirve que te dejo el camino libre para que estés con tu novio; en lo que yo hago la lucha con mi rubio.

-Y mira quien me dice posesivo.

Los hermanos Shibuya se pusieron de acuerdo y salieron para buscar a sus respectivas parejas; bueno en caso de Yuuri su posible pareja. Cuando llegaron al rubio no le hizo mucha gracia que el debilucho fuera también… pero ya que, todo fuera por Conrad que después de todo se merecía una oportunidad para olvidar el pasado; aunque por eso tuviera que soportar a Yuuri.

Entre intentos de acercamiento por parte de Yuuri y miradas glaciares por parte del Wólfram y los besos que se daban los mayores; el grupo no pudo ver gran parte de la película, pero la hora de la comida el hambre obligo a los menores a hacer una tregua; de camino a la casa de Conrad y Wólfram; Yuuri n hizo un ultimo intento.

-Wólfram ¿sales con alguien?

-Eso no es de tu incumbencia Henachoko.

-¡Oye! Que ya se que significa esa palabra.

-¡Vaya! no eres tan lento como pensé.

-Por favor, he estado todo el día tratando de no caer en tus provocaciones; pero tu insistes en insultarme, ¿por que me odias tanto?

-Por favor no seas tan melodramático, es solo que la gente como tu no me agrada.

-¿Gente como yo?

-Infieles.

-¡Oye, yo no soy infiel!

-Aha.

-Claro que no, bueno como sea, es inútil que te quiera hacer entender; tú eres muy prejuicioso y contra eso no se puede hacer nada.

-Si te soy tan desagradable ¿por que insistes en que sea tu novio?

-Por que desde el primer día que llegaste a la escuela; me pareciste la cosita mas hermosa que haya visto y te quise solo para mí, para cuidarte, mimarte, protegerte y quererte mucho… pero en ese momento yo estaba con Sara y por eso no pude hacerlo. A veces el te molestaba y nunca hice nada para detenerlo; pensé que lo ignorarías pero tarde me di cuenta que eres muy orgulloso para dejar pasar un agravio por muy tonto que sea, cuando quise repara mi error y llamarle la atención a Sara; fue demasiado tarde… perdí toda oportunidad contigo ¿verdad?- el rubio no hizo ningún comentario – sabes me gustas mucho, si me das oportunidad… te prometo que jamás te seré infiel y que te querré como nunca nadie lo ha hecho.

-…

-Por favor.

-¡Diablos! Esta bien pero una cosa te digo Henachoko, donde yo me entere que me has sido infiel ¡te mato! ¿Me oíste?

-Claro que si, mi rubio precioso.

-Y otra cosa… ¡deja de ponerme motes de niña! por que ¡soy hombre! lo entiendes ¡hombre que te entre en la cabezota!

-Si ¿bombón?

-…

-¿Osito?

-…

-¿Amor?

-Joder, bueno ya que.

-Wolf ¿te puedo dar un beso?-Yuuri ponía cara de cachorrito intentado convencer a su novio.

-No. por que nuestros hermanos mayores vienen atrás.

-No se van a dar cuenta; solo tienen ojos el uno para el otro.

- Bueno pero uno cortito.

Yuuri se acerco a ese manjar que ahora le pertenecía y se apodero de el. Unió sus labios con los de Wólfram haciendo que este abriera la boca; jugaron con sus lenguas un rato y luego se separaron sin aire y muy sonrojados. Wólfram volteo a ver a Conrad pero Yuuri tenía razón; los mayores estaban prácticamente devorándose, a punto de dar un espectáculo no apto para menores.

-¡Conrad ya es hora de entrar!

Grito Wolf, el castaño se separo de Shori y se despidió de el algo apenado, ambos hermanos entraron dejando a los Shibuya con una sonrisa de oreja a oreja. Ya en la casa Wolf, se sentó en uno de los sillones; cuando sonó el teléfono y al contestar oyó a Gwendal al otro lado de la línea se burlo un poco de el antes de que Conrad le cortara la diversión; al colgar Wolf le pregunto al castaño.

-¿Conrad no te sientes incomodo cuando Shori te besa?

-Al principio, pero la verdad es que con la terapia que nos dios el Doctor Raven, perdí un poco el miedo y Shori me ha a ayudado también por que ha sido muy paciente conmigo ¿y tu?

-Cuando Yuuri me beso… recordé algo, pero de inmediato esa sensación de malestar fue remplazada por una de seguridad, yo creo que es de familia eso de hacernos sentir protegidos.

-Si lo mismo pienso. Bueno Wolf… a dormir.

Los hermanos se fueron a dormir; pensando en sus pelinegros y lo mucho que habían cambiado su vida gracias a ellos. El temor se iba alejando de sus corazones, rogaban por que no pasaran por lo mismo nunca más, la noche llego trayéndoles descanso a sus cuerpo s y sus almas.

Continuara.

Agradecer y tratare de contestar todos sus reviews. Nos leemos.