Tres años después:

Sasuke esperaba ansioso la llegada de su compañero, Naruto Uzumaki, en ese día, se cumplían 3 años de aquella primera vez, en la biblioteca.

En la actualidad, ambos iban a la universidad y vivían juntos en un pequeño departamento situado en el centro de la ciudad de Tokio.

Naruto estaba a punto de terminar su turno como camarero en la pizzería Nii-chan's, en donde Susuke también trabajaba como repartidor.

El pelinegro vio a su novio entrar por la puerta agotado, con el paso lento y una mala cara, además de llevar la ropa manchada con lo que parecía ser restos de harina y pequeños pedazos de huevo en el pelo.

-Buenas noches- saludó el Naruto con apenas un hilo de voz.

-¿Qué te pasó?- inquirió Sasuke observando la situación y riendo por dentro.

- Estoy muy cansado, tuve un muy mal día en el trabajo- .

-Me doy cuenta- respondió quitándole un poco de comida del pelo.

-Hoy faltó el chef- explicó- me enviaron a cocinar y me resbalé. La bandeja con la orden cayó sobre mí; en fin, me voy a dormir…-.

- ¿A caso no sabes que día es hoy?- replicó el moreno.

- Hoy…- .pensó su contestación sabiendo que no era acertada- es martes-.

Sasuke, molesto, tomó a Naruto por el cabello y lo dirigió hacia la ducha.

¡¿Qué diablos estás haciendo?!- exclamó con sorpresa el rubio.

Sasuke no respondió y continuó con su tarea de arrastrarlo hasta el baño, una vez allí lo soltó.

-Entra- ordenó con una autoridad que Naruto no se atrevió a cuestionar.

El chico hizo ademán de sacarse la ropa.

-No- resaltó- así-.

El rubio lo miró sin comprenderlo pero obedeció a las instrucciones sin chistar, abrió el agua dejándola caer sobre él. Lo miró inquisidoramente, recibiendo una sonrisa socarrona del moreno, mientras se quitaba la ropa e ingresaba a la ducha.

-No podemos dejar esa carita tan linda así de sucia- Le dijo el seme mientras le quitaba restos de harina de su rostro. Luego tomó un poco de shampoo y comenzó a lavarle el dorado cabello.

Naruto se empezó a relajar ante el dulce toque de su amante que con un ágil movimiento le quitó la camiseta roja empapada. Tomando una barra de jabón la frotó entre sus manos hasta conseguir una leve espuma y comenzó a deslizarlas por la bronceada espalda de su novio.

- ¿A qué viene todo esto?- Le preguntó el uke.

- Shhh… solo cállate y disfrútalo- Susurró el pelinegro con pasión, pegándose tras él y besándole el cuello – Naruto…- suspiró en su oido haciendo que al rubio se le acelerara el pulso. Adoraba escucharlo decir su nombre.

Lentamente, Sasuke, fue bajando por la espalda de su presa besando y lamiendo la suave piel hasta llegar a su cintura, entonces, aprovechó para quitarle los pantalones y la ropa interior de un solo tirón. Lugo lo arrinconó contra una de las esquinas de la ducha, lo vio a sus ojos como el cielo y le dijo con voz ronca:

-Quiero que me hagas tuyo esta noche-.

Naruto lo miró extrañado ¿Cómo era posible que Sasuke-obseso-del-control-Uchiha quisiera ser el pasivo en esta ocasión?

-Pero… Suasuke, yo nunca se lo hice a nadie-.

-Esta noche… lo harás- le aseguró- Voy a encargarme de que hasta tus fantasías mas oscuras se cumplan. Tú solo confía en mí como yo confío en ti, tan solo dime lo que quieres y lo haré sin importar lo que sea-.

-E - está bien- tartamudeó el rubio, confundido por los cambios del moreno, pero al mismo tiempo excitado. No siempre se aparecía una oportunidad como esa- Quiero… que te masturbes- Le confesó avergonzado de sus sucios deseos-

Sasuke le dio a su compañero una mirada lasciva pero se guardó sus comentarios para sí mismo. Sin soltar la vista de Naruto, tomó su miembro erecto, el cual empezó a tocar pausadamente observando las difusas reacciones de su espectador. El solo verlo lo excitaba de sobremanera, semidesnudo, con el agua cayéndole por la espalda, sus mejillas sonrojadas y sus ojos brillosos por el deseo lo volvían loco.

Sin darse cuenta los movimientos comenzaron a acelerarse y un gemido involuntario escapó de su boca. El líquido pre-seminal apareció en la punta mientras la erección de Naruto crecía.

El pelinegro estaba tan absorto en sus fantasía que no notó que su compañero había comenzado a masturbarse hasta que lo escuchó gemir.

-Sasuke… ahh-.

Al volverse hacia Naruto notó la expresión de placer con la que lo vio y sus miradas se cruzaron nuevamente. El rubio no resistió el impulso de abalanzarse contra el cuerpo de su azabache y se unieron en un beso devorador.

Los labios y lengua comenzaron a descender por le cuello de Sasuke hasta su base y ahí lo mordió dejando su maca personal, entonces agarró el pene de su compañero y lo frotó con ferocidad. El Uchiha le imitó con destreza, ya que era u territorio al que él estaba acostumbrado. Ambos estaban llegando al límite, perdidos en las sensaciones que el otro le proporcionaba.

-Na…ru….to- le llamó el pelinegro casi en el clímax.

-Ahh… ahhg?

- Te amo- le gritó atrayéndolo más hacia sí.

-Ooh… Sa-sasuke- gritó corriéndose por las palabras del moreno.

Al sentir el semen del rubio escaparse y caer sobre el terminó también con una grito ahogado. Luego, los dos quedaron tendidos en el suelo; Naruto encima de Sasuke, ambos con las respiraciones agitadas y el agua cayendo sobre ellos.

-No me respondiste- esperó la contestación.

-Yo también te amo- murmuró Naruto y lo besó en la nariz.

Sasuke se levantó del suelo y le dijo:

-Tu regalo de aniversario te estará esperando en la habitación- .

Previamente, salió del baño con una toalla envuelta en la cintura y Naruto se dio cuenta de que lo había olvidado, pero todo rastro de culpa desapareció y siguió a su amante, embobado y dejando abierta la canilla.