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2. Una nueva compañera

Solo necesito veinte días para comerse toda la información básica y necesaria.

Como una fujoshis noob y al ser tan perfeccionista, empezó mirando ovas yaoi, desde Papa to kiss in the dark hasta Sensitive Photograph, recuerda haber preguntado a su madre como venían los bebes cuando tenía 8 años, pero ella no le respondió y la menor tampoco se interesó por ello en un futuro.

Hasta que salvaje video apareció. Al principio se sintió perturbada, mirar escenas sin censura de golpe era y no era bueno, asumió su responsabilidad y siguió.

Boku no Pico y sus tres ovas la dejaron en shock y a la vez le encanto, pero definitivamente el shota no era su estilo, igual termino viendo Shounen Maid Kuro-kun, wow, no sabía que la comida podía ser usada así, le dio por investigar un poco sobre esos "fetiches".

Más tarde vio la categoría Bara y Slash, conoció a los personajes de MARVEL y DC COMICS, entonces dio cuenta que la historia y el orden cronológico era demasiado largo para ella, decidió dejarlo para el final.

Luego de leer muchos mangas tanto tristes, como dramáticos, vio muchas escenas de sexo y a veces se emocionaba al leerlos, al menos iba a comprar un nuevo manga por semana al mismo lugar, termino volviéndose amiga de la cajera quien le hacía rebajas de vez en cuando y otras los descargaba por internet, ¡oh, alabado sea el internet y las descargas ilegales!

Ahora sabia la razón por la que en uno de esos doujinshis el "uke" lloraba, su curiosidad era tan grande que hasta averiguo la razón por la que dolía tanto que un miembro entrara en la parte de atrás de alguien, mucha información para alguien de tan corta edad.

Una vez acabo con los ovas yaoi, termino por mirar esos animes por el que todas las fujoshis empiezan, pero ella no quería ver, ¿la razón?, pues deseaba hacerlo a su forma y de una manera original.

Miro las tres temporadas de Junjou Romantica y se enojó porque no le daban protagonismo a las demás parejas, además de que la animación cambio drásticamente en la tercera parte. Su pareja favorita fue Junjou Egoist.

Siguió con las dos temporadas de Sekaiichi Hatsukoi, ahora entendía porque llamaban a Onodera: "No es amor", si, también se sintió frustrada al saber que este tipo no confesaría sus sentimientos nunca.

Leyó ambos mangas y fangirleo, mucho drama, lágrimas y algo de acción, pero más importante, termino enamorándose de Yukina Kou y Kirishima Zen.

Amo las novelas y comenzó a seguir a la autora, hasta le mando un mensaje diciéndole que no se tardara tanto en sacar los nuevos capítulos de sus obras.

Como le gustó tanto el trabajo de Nakamura, prosiguió con Hybrid Child, empezó diferente esta vez, leyó el manga primero y lloro por primera vez, luego miro el anime y con las voces más, era horrible.

Al terminar con el 50% del arsenal YAOI que existía en anime por el momento, decidió continuar con animes normales.

Leyó que el género shoujo no le serviría de mucho y que casi ninguna fujoshi veía ese tipo de animes, entonces opto por los animes de deporte. Lo clásico y común entre las de su clase.

Empezó por el más popular hasta hace un año.

Free!

Free! Eternal Summer

Y Free! Starting Days

Al empezar se puso a gritar, Sakura a su habitación alarmada y Sarada solo atino a esconder con su cuerpo lo que veía por el computador, su madre la regaño y la dejo sola luego.

Suspiro, estaba a salvo por ahora.

Se ajustó los lentes. Haría una maratón de Free!, no sin antes tomar una de sus almohadas y ponerla contra su pecho para ahogar sus gritos ahí.

Más de doce horas habían pasado, sentía que su trasero se había pegado a la silla, era una suerte que no tuviera clases al día siguiente. Termino por tirarse a su cama para dormir un poco, soñando con lo hidrosexual que era Haru, con lo maravilloso que era Makoto; suspiro, o lo lindos que eran Nagisa y Nitori, joder con Sousuke y su hermosa mirada, también lo sexy y rudo que era Rin, aunque termino asumiendo que él era un personaje sensible en el fondo.

Y un millón de cosas más.

Era hora.

Repaso todo lo que pensó y sintió mientras miraba cada capítulo del anime hasta las ovas y la película.

Al principio vio que había algo entre Makoto y Haru, ¿amigos de infancia?, sí, claro. En el yaoi esa es una de las principales razones por las que son shippeados. Lo peor, se sintió defraudada cuando Makoto no se dejó besar por Haru, ¡¿POR QUÉ MAKOTO, POR QUÉ?!

Luego estaba la ship que más le gustaba pero a la cual casi nadie le daba amor, el ReiGisa o el NagiRei.

Cerró los ojos.

Creyó que Rin se quedaría solo hasta que apareció Sousuke, los junto de inmediato, eran el para el otro.

Sonrió mientras dormía.

La película fue perfecta, por primera vez tenía una OTP y esa era el MakoHaru, hasta averiguo los orígenes de lo que era OTP, que significaba "One True Pairing", era un denominativo muy importante.

Cuando despertó averiguo más sobre Free!, sus novelas y ¡sorpresa! anunciaron dos películas para este año, salto totalmente alegre mientras su madre entraba sin avisar y la veía hacer cosas raras.

Sakura empezó a ver que su hija había cambiado de un día para otro, eso le preocupada.

— ¿Estas enamorada? —soltó la peli-rosa. ¿Qué más si no era eso?

— ¿Qu- ¡No, claro que no! —dijo atropelladamente la menor.

"NO SOY IGUAL QUE TÚ." Grito en su interior.

— ¿Si? —sonrió Sakura burlonamente. — Entonces, ¿Por qué estás tan feliz? —seguía insistiendo.

— ¿Eh? —Sarada se acomodó mejor, no sabía si decirle o no su madre, bueno seguro si le soltaba la bomba la trataría de loca y la llevaría con un psicólogo, pero si no lo hacía ahora la molestaría toda la vida, suspiro, decidió soltarlo. — Encontré algo que me gusta. —la miro a los ojos. — Y no, no es un chico.

La mujer se quedó confundida.

— ¿Me dirás que es eso que te gusta?

— Si te lo digo, te volverás loca.

— No lo hare.

— No iré a ningún psicólogo.

— ¿Qué? —Sakura se descolocó por un momento.

— Me gusta ver a chicos. —empezó a jugar con sus manos, no sabía cómo abordar el tema, joder, la conocían como una chica directa y honesta, decir esto ahora era demasiado complicado. — Con otros chicos. —la miro a los ojos.

— ¿Cómo?

— Lo que oíste.

— No creo poder entender.

— No necesitas hacerlo, ya te lo dije, adiós mama. —La corrió de su habitación, cerrando la puerta de golpe antes de que le pidiera más explicaciones.

Había leído que era casi un tabú decirles a tus padres que te gustaban este tipo de cosas porque era muy riesgoso y traía consecuencias a veces. Pero a Sarada no le importó, si su mama entendía, bien y si no, igual, no pasaba nada.

Por el momento su obsesión era Free! Y todo lo que tenía que ver con esos nadadores, no entendía como es que chicos así la cautivaban y los que caminaban por su aldea no, bueno, ella sabía que sus gustos no eran comunes para empezar.

En poco tiempo termino alejándose de sus amigas que se miraban extrañadas por el cambio tan drástico de la Uchiha, pero en esos momentos Sarada necesitaba a alguien con quien compartir los mismos gustos y hablar horas y horas de lo que le gustaba y lo que no, de lo que juntaba y lo que no, etc.

Un día pregunto a la chica de la tienda si conocía a más chicas que gustaran del yaoi, ella le dijo que había un montón, pero que la mayoría prefería tener un perfil bajo.

Sarada se calificó así misma como ese tipo de fujoshis, una de closet en palabras resumidas, porque no quería que nadie lo supiera, no por el momento y su estilo no era ser extravagante.

Un día paso caminando con la delegada y Chouchou por el mismo camino, paso por aquella tienda de mangas y les dijo a sus amigas que tenía que recoger algo, eran las novelas de No6, quería leerlas antes de ver el anime o el manga.

Cuando pago, la chica le sujeto del brazo y le susurro algo al oído.

— "Esa chica delgada con cabello violeta, ella siempre compra yaoi de aquí." —Sarada miro primero a su nueva amiga y luego a la delegada y así sucesivamente sin creérselo.

— ¿En serio? —dijo incrédula.

— Si, ella ya lleva un par de años en esto. —sonrió.

¿Cómo es que no se había dado cuenta? Si la conocía casi de toda la vida.

A una de sus amigas gustaba del yaoi y estaba frente a su cara todo este tiempo. ¡Oh por dios!

Al momento en que Chouchou se despidió de ellas, Sarada jalo de la mano a la delegada, arrastrándola a un lugar aislado. No supo cómo abordar el tema, estaba emocionada. Ya no se sentía sola.

— ¿Sarada?

— Te gusta el yaoi. —no era una pregunta, era un afirmación, la chica que estaba frente suyo se sonrojo e intento decirle que no, atropelladamente mientras balbuceaba. — A mí también me gusta. —sonrió de medio lado haciendo que su amiga abriera los ojos por la sorpresa.

— ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

— ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Se gritaron una a la otra por la euforia del momento.

— ¿Desde cuándo? —le pregunto la delegada.

— Hace dos meses.

— Eres un bebé aun. —sus ojos estaban brillando con estrellitas alrededor, estaba emocionada.

— Tienes que mirar Yuri! on Ice. —tomo las manos de la Uchiha con las suyas y se acercó a ella.

— ¿Yuri! on Ice?

— Ajá.

— El mejor anime 2016.

— ¡Ajá!

— ¿Quieres verlo conmigo?

— Solo hay una respuesta. —sonrió.

Prepárate aldea de la hoja, acaban de juntarse dos entes peligrosos para tu estabilidad mental.

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Notas Finales:

Serán cinco capítulos, me hubiera gustado abordar más el tema del yaoi, pero no creo tener mucho que decir al respecto, espero les haya gustado. ¡Nos leemos!