Se encontraba en el recreo, o conocido tiempo de desayuno, luego de haber pasado unas aburridas clases de matemáticas e historia. El timbre había sonado hace sólo unos minutos y el salón ya estaba casi vacío, exceptuando por los último puestos de la sala. Egbert fue el primero en romper el silencio que mantenía el grupo, como siempre, siendo el más animado y enérgico, como el corazón que les une a todos.

-¿Que les parece si vamos a la azotea?, hace un lindo clima y el viento allá es muy agradable, perfecto para alegrarnos, no? -ay, el entusiasmo de la ignorancia. Era el único que no conocía la razón de la cara larga de Terezi, al menos no sabía la razón de por qué rompió con karkat.

-Sí, me parece perfecto. Así no los profes no me fastidiarán por fumar -inquirió Serket de inmediato aceptando la idea, levantándose para emprender camino- ¿Vamos? -preguntó desde la puerta. Obviamente John la siguió, pero se detuvo a ver a Dave, y este a la chica a su lado.

-¿Vas a quedarte todo el recreo en el salón? -no recibió respuesta auditiva, si no un simple asentimiento con la cabeza. El albino dirigió la vista a su mejor amigo-

-Sí, lo sé, lo sé, un caballero no la dejaría -respondió sin si quiera haberle dejado que hablar-

-Egbert!, ¡ mueve tu trasero o me iré sola! -Exclamó ya unos pasos lejos del salon la de azulado cabello. El chico ni pensó y salió corriendo a alcanzarla.

Ahora el ambiente para Dave se había vuelto tenso. A su lado estaba una deprimida chica, su super mejor amiga con cara de zombie a medio secarse. No es que estuviera fea, no se refería a eso. Es sólo que tenía aquel semblante de alguien que murió una, y dos y muchas veces más por su propio error. Además, ¿qué podía hacer él?, nunca a sido bueno tratando con estos temas, tampoco consolando a alguien. Sólo sabía lucir y ser cool, coquetear sin querer y con querer, etc.

-Dave... Creo que fue un error venir a clases -¡Oh dios!, ¡Ah hablado!. Claro, no algo positivo, pero es algo, no?.

-Eh.. Pero si no vienes a qué ciega guiaré mal a su casa a la salida hasta su casa? -intento alegrarla, más esta tiró su cara contra la mesa-

-Gamzee o Karkat me iban a dejar a casa siempre... Gamzee siempre se perdía... Karkat lo hacía a propósito para llevarme en una cita o-

Muy bien Strider, acabas de hacer que se acordara de sus ex's. Ahg, a veces deseabas controlar el tiempo para corregir las mierdas que decías sin querer. Sin embargo, dejó de pensar en ello cuando notó que Terezi volvió a caer en el silencio.

-Al menos no está Gamzee aquí, no?

Mala jugada, pues como si hubiese invocado a satanás, allí abriéndose la puerta venía el susodicho empujando una silla de ruedas, con Tavros en ella, hasta los primeros puestos del salón. Obviamente venía hablando, en voz alta, muy demasiado increíblemente alta, como si estuviera sordo. Terezi, de forma dicimulada, levantó su rostro. Claro, no podía verle, pero sí saber que estaba allí. En cambio el payaso parecía aún no notar la presencia de quienes se encontraban ocupando el final del salón.

-O-Oh.. Hola.. Chicos -saludó con cierta timites Tavros. Allí, recién en ése momento Makara notó a la chica. Si ella hubiera visto aquel gesto, sus ojos brillaron y sonrió, más aquella sonrisa desapareció pues Dave le hizo una muy notoria señal de que ni se le cruzara por la mente tocar a su mejor amiga, sin contar que el ánimo que ella emanaba ya era más que suficiente. Gamzee no hizo más que resignarse, pero tampoco perdería sus "modales" por ello.

-Holaa puticimos hermanos!

-Ahh? ...-Despegó la cara de la mesa. El chico no parecía molesto, claro, era Gamzee, siempre feliz, siempre preocupado por todos, ocultando su tristeza todo lo que podía, luciendo juguetón como un imbécil descerebrado. El jamás se molestaba o enojaba con los demás, o no lo hacía no, exceptuando por cuando se drogaba, pero se supone que eso es cosa del pasado ya al igual que el alcoholismo de la chica.

-Hola Gamzee. -Dave fue cortante, jamás le ah dado buena espina aquel desgraciado, no le simpatizaba en lo más mínimo, por mucho tiempo le quitó a su mejor amiga, también hizo triste al más odioso pero buen amigo Karkat que tenía, simplemente no era alguien a quien le gustara ver u oír. En cambio este "desgraciado" no le hizo ningún caso a ello y se quedó mirando a su ex-amante esperando... Algún saludo amistoso, algún comentario... pero nada pasaba.

-u-uH... Gamzee, creo que-

-¿Ya no me saludarás?, Terzis. -okay, ahora no sonó muy feliz, de hecho tenía un pequeño resentimiento en la voz, o miedo?. Lo más probable era miedo, no quería ser ignorado por aquella mujer que le salvó de perderse en drogas, que era como un remedio o salvador siempre presente. Obvio, hace semanas que le tiene abandonado, pero siendo Gamzee, espera que por algún puto milagro las cosas mejoren entre los tres.

-Hola, Makara.

Auch. Justo al corazón. "Makara", hace mucho que no le llamaba por su apellido, de hecho, aquello sólo lo hizo en el tiempo en que el odio era extremadamente grande entre ambos, que de hecho sólo se insultaban y desafiaban por la atención de Karkat.
Sin más salió del salón, llevando consigo a Nitram en su silla para perderse por ahí antes de perder su mente con ése horrible saludo. Mejor ignorar y ser feliz que saber y sufrir.
El silencio volvió al salón por unos minutos, lo cuales no duraron gracias a la señorita Pyrope.

-¿Cómo estaba? - Preguntó la ciega, girando su rostro a Dave.

-¿A qué te refieres? - Alsó una ceja, acaso de verdad le importaba?.

-... Mostró algo de... ¿interés? - Pero que pregunta más estúpida, no por nada intento llamarle y contactarla por cada medio que tenía cuando habían terminado, de hecho ni si quiera terminaron porque su relación no era oficial, sólo dejaron de verse.

-Uhg...¿ debo responder? -observó a su compañera, la cual asintió, Dios. Si no fuera porque la considera malditamente linda y la quiere tanto como pata ayudarla la hubiese mandado al carajo. Pero si quiere saber, sabrá. - Veamos... Tenía la misma cara que Eridan cuando Feferi lo dejó por irse con Sollux- Okay, no había mejor ejemplo que aquel.

-¿Tal mal? -además ella comprendía eso debido a que para ése encontes aún no había sufrido el accidente que le cegó.- Debería disculparme con él, todo fue mi culpa...

-Si tu quieres...

-lo consideras buena idea? -Es su mejor amigo, el le cuida. Lo que él opine le es más que importante referente a qué hacer.

- Veamos, Gamzee evito que continuaras siendo ebria, a la vez él dejó las drogas. Sin embargo hizo que le fueras infiel a su mejor amigo y, la verdad, un hombre no respeta a su mejor amigo no creo que sea una buena idea, al menos yo no confiaría en él bajo ninguna circunstancia. - La opinión más sincera que logró dar. Además era la verdad. No eran una mala pareja, claro que no. Sin embargo, serían perfectos si todo no hubiese sido un engaño contra karkat, si las cosas hubiesen pasado diferente. Pero ya no se logró, no se pudo, ni se lograría.

-Creo.. creo que tienes razón.

Luego de aquella conversación terminó el recreo, llegó el profesor de ciencias y tuvieron que callarse pues era el más pesado de todos. Presenciaron como este regañó hasta por si a caso a Gamzee y Tavros por la hora a la que llegaron, lo bueno, perdieron diez minutos de clases. Lo malo, Terezi oía una y otra vez el nombre de su ex-amante el cual, por el sólo hecho de saludarla con aquel ánimo que conoció de a poco y adoró, le hizo que desear volver a pasar buenos días con él.
Las clases dieron fin a eso de las doce del medio día, debido a que siendo la primera semana saldrían temprano al menos por tres o cuatro días. La mayoría de los alumnos, literalmente, arrancó del establecimiento lo más rápido posible, Exceptuando a los ocupantes de los últimos asientos de la sala de último grado de secundaria.

-Entonces, vamos a jugar arcades ?, mi papá me dio algo de dinero! -Su semblante alegre pasaba a arrastrar de sobremanera el mal ambiente, justo lo que necesitaban. Era bueno que en el pack de tener a Dave de amigo viniera Egbert, él era todo un sol radiante cuando se lo proponía.

-Na', tengo cosas mejores que hacer -Aunque también tenían a Vriska, la cual no era una "doña simpatía". Pero al menos había cambiado desde el incidente con Tavros e intentaba ser algo más simpática, lo más que podía, aunque no se notara mucho.

-Uhh... ¿Dave Terezi, qué dicen?

-Me parece excelente Señor Egbert ~ -bromeó la chica. Quería cambiar la tensión del aire, que ella misma con su ánimo había provocado. Además llevaban tiempo sin salir juntos. Claro, Vriska tenía mejores cosas que hacer, pero si va Egbert de seguro se resignará a ir igualmente.

-Segura no vendrás? - Pum!, esa pregunta que siempre hace a la amante de las arañas cambiar de opinión.

-Ya, ya. Esta bien. Iré sólo para que ustedes, perdedores, queden en vergüenza contra mis perfectas skill's en los juegos.

-Ay, mira cuán asustados estamos -Oh Dave, siempre buscando molestar a aquella chica. Pero así es como mantenían su amistad.

De hecho eran un pequeño grupo de tan sólo 4 amigos. Sí, se juntaban con los demás de vez en cuando, pero entre quienes realmente se entendían, molestaban, confiaban y se organizaban a pijamadas o fiestas era entre ellos. No más gente, así estaba todo perfecto y armónico.

-Ya vamos antes de que alguien más vaya y nos robe la arcade de StreetFigther!

No esperaron más para partir, sólo recogieron sus pertenencias y adiós instituto. El camino al arcade fue muy animado, Dave con Vriska discutiendo lo cual le provocaba gracia a John y Terezi, esta última provocándoles más cuando se quedaban en silencio, es decir, quién no ama ver a sus amigos molestarse o ser competitivos entre si al punto de parecer histéricos o ridículos?, todos aman eso, claramente.

La tarde en el arcade fue de lo mejor, como siempre los típicos juegos de pelea, Egbert le ganó a Dave por lo que el último les tuvo que invitar el almuerzo a todos. Pizza, mucha pizza con tocino y champiñones como agregado. De seguro esa noche pasarían encerrados cada uno en el baño de su casa con serios problemas estomacales de tanto comer chatarra, pero valdría la pena. Pyrope no se dio cuenta hasta ahora cuánto extrañaba salir así, pasarla bien con sus amigos, reír a carcajadas, que los echaran de la pizzería por hacer un escándalo lanzándose los últimos trozos ensuciando el lugar cual niños de 6 años. Volver al arcade e intentar jugar en la moto de carrera con las indicaciones de sus amigos, cayendo en pánico porque Dave y Vriska le daban direcciones contrarias mientras que John reía ante sus retos, más cuando escuchaba la moto en el Arcade chocar contra algo. Llevaba tiempo sin maldecir tanto y con tantas ganas.

Pero, ya a eso de las ocho de la noche, llegó el momento de despedirse puesto que el papá de John llamó enojado por la hora, al igual que Latula se quejó por celular con Terezi al no haber dado aviso de que saldría luego de clases, y ella que como buena hermana le había preparado un sano y rico almuerzo, que ahora pasaría a ser la cena pre-calentada.

-Entonces, le pido a mi papá que te pase a dejar con el auto?- Todo un caballero, parado en medio de la cuadra esperando la llegada de su padre, el cual de seguro le regañaría.

-No, esta bien. Prefiero caminar - Además de lo dicho, jamás se ha sentido cómoda cuando el Señor Egbert regaña a John, es demasiado incómodo estar con un amigo cuando le están dando el reto de sus vidas, más si es por padre de algún familiar.

-Ya veo, tampoco querría irme en al auto con mi papá, no hará más que fregarme lo mal hijo que soy por no llamarlo... Y ustedes?

-Yo si iré en el auto, le daré apoyo moral a tu papi, a ver cuánto más te regaña teniendo mi total aprobación

-...Gracias Vriska... ¿Dave?, no no. No respondas, acompañarás a Terezi a su casa porque esta ciega y puede caerse por un río o por algún risco a pesar de que no haya nada así en la ciudad.

-Exacto -el susodicho levantó su pulgar. Esa era la razón de porque era tan amigo de John, siempre sabía que iba a decir o lo haría, entonces no era necesario el mismo decir algo.

El auto blanco se hizo ver a la distancia, allí venía el Señor Egbert a llevarse a su hijo. Tanto Vris como John se despidieron y subieron al auto, del cual se comenzó a escuchar de inmediato la voz del papá regañando a su hijo por el descuido e irresponsabilidad de no pedir permiso ni avisar sobre su salida, que le podían haber raptado., etc. Desde afuera, Terezi y Dave, sólo se rieron un poco antes de emprender camino hacia la casa de la chica.
Al principio sólo iban en silencio, pero cuando pasaran a las zonas más residenciales, con mucho menos ruido que la ciudad, se dispusieron a conversar.

-Extrañaba pasar tan buenos ratos -A voz sincera soltó aquello.

-Entonces estás mejor?

-Sí, algo así...Pensándolo bien, creo que no necesito a ninguno de esos dos para estar feliz

-Oh, en serio?. Me alegra oír que al fin vayas a pasar del tema -Dave dejó de lado su semblante neutro para sonreír. Le alegraba pensar que quizás Terezi podría volver a estar alegre en todo momento como antes, siendo traviesa al momento de

provocar los enojos de todos, volviendo a vestirse con algo más de atención y no estando todos los días en pijama encerrada en su casa.

-No sé si a pasar de el, pero.. Lo intentaré, lo prometo. -sonrió como no hacía desde hace un buen tiempo.

Lo siguiente del camino fueron conversaciones triviales, nada nuevo, sólo casual.
Cuando llegó a su casa recibió un buen regaño por su madre, ya que Latula no estaba por salir a la casa de su novio. Cenó junto con su mamá, conversando como fue el día, sintiendo alegría pues al parecer a su mamá también tuvo un grandioso día en el trabajo. Lo demás de la noche fue calmo. Pasó en pesterchum hablando con Dave y Vriska sobre el castigo que John tenía por una semana. Finalmente dieron las una de la madrugada, así que decidió irse a dormir para no estar tan demacrada la mañana siguiente, y quizás hasta le pediría a Latula que le arregle el pelo un poco.


La luz de la mañana se filtró entre aquella sucia cortina púrpura. El desorden que abordaba aquella pieza era peor que el del último mes, ropa por todas parte, cajas de a saber cuántos días en el suelo. Botellas de faygo adornando cada rincón, ropa sucia, todo en un armonioso desastre. Ahí, en la deshecha cama, se encontraba un chico que parecía no tener ninguna intención de mover el culo. ¿Por qué aún no se levanta?, vamos amigo, son las siete. Tavros debe estar esperando como tonto que lo lleves a clases, y tú aún allí echado como un maldito cadáver. No tenía ganas de ir a clases, no hoy. No quería pasar más viendo al a chica que ama y su ex mejor amigo sin hablarse, e igualmente ignorándolo. Si bien Gamzee Makara es alguien extremadamente relajado, también intentaba ser el mejor amigo que podía con todos. No dañar, no ya no quería hacer eso, no por nada dejó su vicio con las drogas comenzó a bañarse seguido e incluso estaba alimentándose adecuadamente. Pero ya daba igual, habían pasado ya 7 semanas de clases y aún no recibía más que un saludo de Terezi, y cada vez que intentaba acercarse a Karkat era mandado al carajo por Kanaya, o insultado por el mismo Karbro.

Su celular comenzó a sonar, de seguro era Tavros, el único amigo cercano que le quedaba. No le quería perder, así que se levantó y respondió el celular mientras se cambiaba de ropa. Al carajo lavarse la cara o ponerse el maquillaje de payaso, no tenía ganas de nada de eso, ni tiempo. Se apresuró a la casa de su inválido amigo, tomo la silla de este y emprendieron camino al instituto.

-W-wow, Gamzee. No esperaba verte sin tu, uuh, maquillaje...

-Me levanté putisimamente tarde Tavbro, no alcanzaba a pintarme -okay, no era la explicación más sincera porque varias veces antes sin importar el salir tarde se pintaba, pero Tavros pareció creerle así que daba igual.

Más allá de eso no hablaron, Tavros no era muy bueno para conversar, después de todo es muy introvertido e inseguro como para iniciar una conversación. O continuar una.

Al entrar al salón de clases, justo al momento que sonó el timbre, se pilló con la mirada ya acostumbrada de odio por parte de Karkat. Ya no había cariño en esos ojos, o al menos un odio más bromeado, ni un saludo, nada. Atrás al fondo Terezi conversaba con Dave como si nada hubiera pasado, como si todo estuviera bien. Obvio para Gamzee no era más que una farsa, aunque no paso mucho con ella logró conocerla como ningún otro, incluso la pudo ver llorar más de una vez, él sabe que el corazón de esa chica no se perdona a si misma, ni se olvida fácilmente de cuando daña a otros. De seguro podría haber hablado con ella, intentado volver a verla sonreír con sinceridad, pero aquel Strider se lo impedía siempre, incluso por el pesterchum le pidió que la dejara en paz en las vacaciones, que ella necesitaba alejarse porque la dañaba solamente. Como sea, tomo asiento, el primero de la ventana, a su lado Tavros, atrás en la ventana estaba Sollux, a su lado Kanaya y luego Karkat. Dos puestos más atrás Terezi, también en la ventana. Ahg, si no tuviera ése cuervo guardián a su lado.

Como cada lunes todo inició con clase de matemáticas y, como casi cada día, se durmió a mitad de clase ya que los "milagros" de las matemáticas eran los más aburridos que existían, demasiados números que no le entretenían. El profesor nunca lo retaba por dormirse, sólo le tenía en claro que reprobaría la materia debido a esa flojera.
Luego del recreo vino la clase de gimnasia. Y no es que viera a Pyrope como un pedazo de carne, pero esta era su clase favorita por poder verla en esos shorts apretados, de hecho era la clase favorita de cualquier chico ya que podían apreciar las bellas y curveadas figuras de las chicas sin problema alguno. Todo perfecto, todo normal, venía el ya clásico juego de voleyball. Como siempre, por su altura, lo colocaban adelante de la maya para golpear donde la pelota era lanzada más alto.

Los grupos los armó el profesor, dejándole a Karkat como compañero, y en el contrario, con otros más, estaba Terezi. En ése momento recién se preguntó cómo es que dejan a una ciega jugar algo tan peligroso, por lo menos para ella. Tuvo que dejar de pensar cuando le llegó un rotundo pelotazo en la nuca, no, no en la cara.

-Perdón, se me resbalo -Oh, el dolor. No sólo físico, no esperaba recibir un golpe por parte de Karkat que obviamente fue intencional.

-No hay problema karbro - aún así no se molestó. Si no que hizo un gesto encogiéndose de hombros y continuó jugando como si nada. Al menos pudo ver como, al otro lado, Terezi preguntaba que paso. Tal vez porque largaste igual un alarido Gamzee, pero quien sabe.

-¿Puedes seguir jugando? -a su lado estaba Feferi, siempre tan preocupada por todo y dulce. Eso no quita que le rompiera el corazón a Eridan, claro que no. Pero eso no era de tu incumbencia.

-Claro que si putisima hermana, estoy súper doper.

El juego continuó, y luego hubo una pausa para descansar. Fue un rato a hablar con Tavros, él si que no podía jugar, lo molerían a pelotazos, al menos Vriska era capaz de hacerlo, en especial porque no podría moverse. Conversaron sobre aquél fuerte pelotazo, oh, Gamzee tenía un chichón en la nuca y no era pequeño, pero no se notaba por su cabello, aún así Tav le pidió que no jugara porque Karkat podría pegarle de nuevo y ése chichón empeoraría. Cuando el silbato sonó para que volvieran a jugar, hizo caso omiso al pedido de Nitram y partió nuevamente a la cancha frente a la red.

-Va! -del equipo contrario quien lanzó fue Vriska, dios que tiró alta la pelota. De no ser por el payaso esta no hubiera sido alcanzada por nadie. El juego estuvo divertido por unos minutos, a ratos se pegaba codazos con el jugador que estaba a su izquierda, pero siendo Strider le daba igual, sólo se preocupaba de no pegarle a la señorita de la derecha.

-Gamzee! -miró la pelota, iba justo hacia él, carajo. Hubiera sido mejor que le cayera en la cara a haberla devuelto, razón?, adivinen a quien le dio en el pelo y no de forma suave.

-¿Estas idiota o que carajos?! -aquel grito fue de Karkat y Dave, como si unieran mentes para gritar lo mismo por primera vez en su vida.

-Terezi, dios, estás bien? -miró a Vriska, que había corrido donde la delgada chica pues cayó al suelo. Puta que las cago tirando la pelota hacia su ex. Entonces sintió un empujón, Dave pasó para ir igualmente a ver a la chica. Miró hacia atrás, karkat apretaba las manos, era obvio que también quería ir con ella, pero no lo hacía, quizás porque su orgullo era más grande que sus emociones. El también se preguntó, estaría mal ir a verla?, después de todo debía disculparse por golpearla, era lo mínimo que tenía que hacer. Pasó por debajo de la red y se acercó.

-Sí, sí estoy bien, sólo dolió un poco -estaba riendo, aunque tenía sus ojos con pequeñas lagrimas intentando salir.

-Gamzee Makara, lleve a la señorita a enfermería -Claro, todos se olvidan de la presencia del profesor hasta que este habla.

-No, yo la llevo !, él es un-

-Señor Strider!, el causante se hace responsable, así es mi clase. -Que rico, el profesor mandó al carajo las buenas intenciones de Dave y para peor hará que Gamzee esté a solas con ella.- ¿qué espera?, llévela.

Y así como ordeno aquel hombre con complejo de dictador, ayudó a la ciega a levantarse y la guió hasta la entrada del gimnasio. Pudo ver como Karkat miraba al suelo, ahora le odiaría más. Pero al menos tendría un rato para conversar con la chica y saber que demonios fue lo que pasó aquel día que se fue sin decir nada, como un fantasma. Entraron a la enfermería, vacía. Como siempre la querida y no muy atenta enfermera no estaba.

-Perdón por el pelotazo, no esperaba tener tan puta mala suerte y darte -Buen inicio, una disculpa. Ahora espera a ver que te dice.

-... -Excelente, no te dice nada.

-También... Quería saber por qué - No pensó que fuera necesario completar la pregunta, era obvio a qué estaba apuntando. Y ahora todo era un dilema para Terezi debido a que no tenía una respuesta exacta a aquella pregunta. Tampoco podía quedarse callada mucho rato, algo debía pensar.- ¿Me odias? -Oh, esa fue la pregunta menos esperada, y la más dolorosa. Sintió un fuerte dolor en el pecho y no era por el pelotazo, bueno, también por el pelotazo. Pero era algo emocional en estos momentos, no físico. Tomó aire y levanto la cabeza, no podía verle pero de seguro Gamzee tenía plantada la duda en la cara.

-No te odio...-Un comienzo, algo es algo. ¿Ves Gamz?, no todo esta tan mal. - Pero... - O tal vez si esta mal- Lo que le hice a Karkat... Lo que te hice a ti... Arruiné todo para ustedes dos -Mírala, como siempre echándose la culpa, cuál era la gracia en siempre pensar tan mal de si misma, además te hacía sentir más tonto de lo que eres, la pobre está casi llorando allí y no haces más que mirarla porque sólo quieres que te hable- Y creí que era mejor si terminaba, con ambos, ninguno merece algo tan malo.. Fui infiel Gamzee!, si le hice eso a Karkat se lo podría hacer a cualquiera!, no quiero volver a herirlos !

-Calma, Tersis, calma! -Tomaste ambas manos de la chica- No estoy molesto, lo que pasó fue sólo un pequeño problema, pero se puede solucionar -Como siempre intentando contagiar tu positividad con la chica. Esta se largó a llorar apretando tus manos-

-Karkat no me habla, él me odia, me deberías odiar también!

-No, no no no, sólo esta enojado, no te odia, sabes que eso lo dijo por un enojo, si? - Qué haces, Gamzee de verdad dejarás o ayudarás a Terezi con Karkat y no a que se quede contigo?, bueno, quieres que sea feliz, así que puede que el precio sea que siga con él y lejos tuyo. Ya has notado que Karkat aún no la olvida, todavía la observa y se preocupa, solo tiene el orgullo impiendole avanzar.- Yo hablaré con él, si?

-Tampoco quiere verte, por mi culpa... -Touché.

-Es esa tipa de labial verde la que no deja que me acerque a él, pero tendré la oportunidad y-

-No, Gamzee... Se acabó, no quiero volver a dañarlos... -Por qué es tan terca. Okay, te podrías aprovechar de eso, no es que sea lo debido, pero, sólo quizás-

- A mi no me dañaste -Aquello fue un dulce susurro, que ocacionó que ella dejase de llorar un poco, soltándo tus manos.

-S-Sí lo hice...

-No, yo dañé a Karkat. Dime, quién te llevó cervezas en un principio para beber y tener sexo? - Esto parece un confesionario, dios santo.- Yo lo hice, te tenté. Luego te llevé flores, después te invité a salir.. Nada de eso lo provocaste tú, sólo aceptabas y aceptabas, me ayudaste, nunca me hiciste daño a mi -Que bien, paró de llorar-

-Pero.. -Decidiste callarla de la misma forma que aquella noche en la que llegó a tu casa llorando porque Karkat se había enojado por haberla visto bebiendo en casa de Vriska. Sí, un beso. Obvio, esa vez fue algo mucho más sexual, en cambio ahora fue más tierno, y mucho más corto pues te dio un empujón a los segundos- ¿Por qué?, estabas tan bien sin mi..

-No, no estoy bien sin ti. Ni Karkat, no ves que ambos te necesitamos?

-No lo veo, según Dave siguen haciendo sus cosas de lo más normal de la vida, no me extrañan, sé que no -Aún seguía con aquella idea, costaría tanto hacer que vea la verdad.

-Según ése idiota tu estas feliz, mejor... y yo sólo te hice sufrir.

-¿Qué?... -esa cara de ingenuidad. Nunca pensaste que Dave dijera la verdad, pero tampoco creías que lo hacía a espaldas de Terezi, o que fuera tan malo, o sobre protector.- Él no diría algo así, jamás. Además, ni si quiera tiene contacto contigo, es imposible que -sacaste tu movil, tomaste esa herramienta que lee los mensajes del pesterchum con voz robótica, oh dios gracias tecnología.

-"Ella esta mucho mejor lejos de ambos. Es feliz. Tú sólo la hiciste sufrir y a Karkat también. No te le vuelvas a acercar". -Terezi no pudo hacer más que quedarse callada, no estuvo correcto que Dave hiciera eso.- Y veo que se equivoco, no estás para nada feliz ...

-S-Sólo lo hizo para cuidarme es todo. -Estaba claro que lo defendería, pero al menos ahora sabe porque razón no se acercaba a hablar o intentar conversar el tema.- ¿Le habrá enviado algo a Karkat también? -De eso no tenía idea, lo más seguro es que no porque John ya lo hubiese retado por entrometido.
Hubiesen continuado hablando, pero llegó la enfermera. Revisó el la zona donde la pelota le golpeó, no tenía nada más que un pequeño moretón por suerte, Terezi comentó que a Gamzee le habían golpeado la cabeza, así que igualmente le observo. O, un chichón del porte de Texas, nada grave, pero igual le pidió que se quedara en la enfermería a descansar un poco, y a la ciega que al llegar a casa se revisara el busto pues es serio cuando golpes le llegan en esa zona a una mujer. Pyrope se despidió, al menos ya se notaba algo menos preocupada en cuanto a Gamzee se trataba, y aclaró que hablaría con Dave sobre aquel descortés mensaje. Al final, el payasito se durmió en la cama donde se quedo reposando, hace mucho necesitaba pegar así el ojo.


Las clases terminaron, Dave como siempre la ayudó a guardar las cosas en su bolso, más sintió que una mano tomó la suya. Vio a la ciega girar la cara como si le estuviera observando, parecía estar molesta, más no tenía idea porque podía ser, no ah hecho nada malo. Quizás porque no la acompañó a la enfermería, pero eso no fue culpa suya, el también se molesto con el maestro por no haber dejado que el fuera quien la guiara.

-Dave, por qué le dijiste esas cosas por pesterchum a Gamzee? - Esta pregunta no se la esperaba.

-¿Qué cosas? -hacerle el desentendido era lo mejor que podía hacer. Claro que sabe a que se refiere, pues sólo a tratado al payaso una vez por pesterchum en su vida y fue sólo para ser hiriente y mandarlo al carajo.

-Que me hizo sufrir y que se mantenga lejos de mi, que estoy super feliz ahora sin ellos -Uhh, al parecer se lo leyó. Excelente, tendrás que crearte una buena excusa, si no, quien sabe como reaccione. Puede ser muy amistosa, pero enojada es peor que Vriska y Karkat juntos. Que por cierto, aún estaba en el salón junto con John, sólo que ahora guardando silencio y observando la escena. -¿También le hiciste eso a Karkat? - el nombrado le observo. No, a él no le había mandado tal mensaje sólo porque Egbert de seguro se enteraría y podría enojar, aunque ahora ya tenía una cara de madre enojada mientras escuchaba todo el tema-

-Eh.. Estaba enojado y no pensé en lo que escribía -En cierta forma es la verdad, le faltó que sentía algo de celos porque también quería una oportunidad para hacer que se olvidara de ambos con su ayuda, no sólo hablando de amistad, ustedes saben, algo más.- Perdón..

-Repito, ¿a Karkat también le mandaste algo así?-

-Ah?, no, no lo hice. -La ciega le soltó la mano, pero no parecía más feliz. Se levantó y tomó su mochila- Perdón, sólo quería protegerte de él, ése payaso era dañino para ti -intentaste tener la razón, pero grave error ya que te dio una bofetada, aunque no fuerte por suerte.

-Soy lo bastante grande como para saber quién me daña y quien no!, yo causé eso, no tenías porque ser tan mierda con él... Pero te perdono, sólo porque respetaste a Karkat.. Ahora vamos, quiero molestar a John por su castigo -Pero que chica, luego de parecer un demonio en la tierra, sonríe como un ángel. -o ya se fueron? -claro, esta ciega y no escucho más que su voz y la de Dave en el salón.

-No, aquí estoy, Vris también -La verdad no supo si decirle o no que su ex-novio había escuchado aquello, porque sólo veía entre sorprendido y molesto por lo que escuchó. Dave tampoco sabía si avisarle, no es como que fuera tan importante, sólo escucho casi literalmente que ella no es feliz, y que sí lo extraña. Aunque tomando en cuenta que también nombró a Gamzee en el asunto la cosa se volvía confusa.

-Ah mierda, también yo.

Silencio. Todo se quedó en un largo silencio.
Karkat se cruzó de brazos. Estaba algo indignado, que aún quisiera estar con él, pero a la par estuviese Gamzee en el asunto, era cruel. Parecía que quería torturarlo, pero no se quedaría así.

-¿A quién extrañas más? -la ácida palabra salió como vidrio cortante de sus labios. Tenía los ojos bien puestos en Terezi. Hace meses no tuvo una respuesta, ni tampoco se logró controlar de decir cosas horribles. Ahora, allí estaba la oportunidad, Estaba calmado, no tan irritado o enojado, podía oírla y pensar, obviamente sólo si decía lo que él quiere.

-No creo que sea buena idea preguntar eso ahora -murmuró tras el peli negro el chico de lentes y ojos azules.

-Cállate Egbert, no es asunto de ninguno de ustedes -bueno, tal vez si estaba algo enojado, pero era normal en su forma de ser.- ¿Vas a responder? -La chica tomó su bastón, para así no chocar con las mesas mientras se le acercaba, tenía un semblante ligeramente serio, lo cual le daba total mala espina a su ex.

-No te puedo responder.

-¿perdón?

-Los extraño a los dos por igual, no te puedo responder.

-Debes estar jodiendo, verdad?, Terezi te di hasta la más estúpida puta cosa que querías!, acaso no soy suficiente para ti?! , ¿qué tanto hizo él para que lo quieras más que a mi ?!- Y aquí comenzaron los gritos, aunque en sus peleas siempre era así. Pero lo peor, es que fue una muy mala idea hacer todas esas preguntas con ése carácter, pues la respuestas no fueron las mejores.

-No lo quiero más que a ti! -Igualmente respondió con un grito- Y es esto, Karkat, esto es lo que lo hace diferente de ti!, el jamás en ningún puto momento me insulto o grito como tú lo hacías cuando algo te salía mal, nunca se descargó conmigo o me regañó por equivocarme en algo! -ése fue un claro golpe emocional. - No me interesó que me dieras flores y peluches si me tratabas como la reverenda mierda. -No, éste fue un peor golpe, al cual Vantas ni si quiera pudo responder. Los espectadores de la pequeña pelea no sabían que hacer. Karkat parecía que fuera a destruir todo y a la vez que se fuera a largar a llorar. Terezi seguía seria, pero en el fondo todos sabes que está muy dolida.- Nos vemos -se despidió para irse, claro, chocó con el borde de la puerta porque es ciega e intentó irse apurada, así que Vriska decidió ir a acompañarla al igual que Dave, dejando solo a John para ver al "herido".

-Uhm.. Karkat, quieres que llame a Kanaya o Sollux? -preguntó de forma lenta, no estaba seguro que pasaría por la mente del otro.

-No.. No, estoy bien -intentó no mostrar su corazón roto, y no quería volver a molestar a Kanaya o Sollux que ya detestaban a Gamzee por lo ocurrido, pero a Terezi no, y tampoco dejaría que la odiaran. Él fue quien se equivocó al iniciar la escena de un tema que se supone ya se había cerrado.

-Te acompaño a casa?, podemos ver una romcom..

Aunque fuera en contra de su forma de ser, aceptó. Quisiera o no, necesitaba compañía, estar solo no era una opción en estos momentos.
De camino a su casa, a pesar de ir John hablando como loro a su lado, no le estaba escuchando. En su mente no para de preguntar cuándo dejaría de ser insuficiente para todo, o por qué no terminó con él en vez de engañarle, no, hubiera terminado todo de la misma forma, alejados como unos totales desconocidos.
Que asco fue volver a clases y tener que encontrarse con ellos nuevamente.