Hola a todos! Bueno, hoy traigo lo que podría llegar a considerarse una "segunda parte" del anterior capítulo. La historia no continúa donde quedó en el anterior capítulo (no, esta vez no esta el Heichou, aunque Eren se sigue poniendo las botas XD). Bueno, os dejo que leáis el capítulo. Si os gusta (o si no os gusta también) hacedme saber como mejorar mis fics mediante un review por favor ;).

Disclaimer: Reitero que Shingeki no Kyojin no me pertenece (más me gustaría a mí ^^")

Advertencia: Lemon (Mikasa X Eren X Petra)


Me hallaba caminando por los pasillos de la sede temporal de la Legion de Reconocimiento establecida cerca del distrito de Shiganshina, a unos 3 dias a caballo. Estabamos en plena mision para intentar llegar al sótano de la que hace años fue mi casa. Mas que caminar por los pasillos buscaba mi habitación con cierto grado de desesperación dado que, una vez mas, me habia perdido. Llevaba como siglos bagando entre pasillos y puertas que no davan a ningún lado. Ya habia perdido casi toda esperanza de llegar a encontrar nunca mas mis aposentos. Iba probando puertas mas o estaban cerradas o ninguna era la mia. Seguí con esta dinamica por un periodo de tiempo que para mi fueron siglos hasta que una de las puertas que abrí reveló dos figuras unicamente iluminadas por la luz de una vela localizada en lo alto de una mesa de escritorio situada en la esquina mas cercana a la cama de la habitacion.

- Uy, perdón, me he equivoca... - Justo en ese momento repare en la posicion y la cantidad de ropa de las dos figuras situadas una encima de la cama y la otra de rodillas en el suelo con su cara entetrada entre las piernas de la otra. En cuanto levantaron la cabeza desde sus respectivas posiciones para mirar hacia donde estaba situado mis ojos se abrieron todavia mas si era posible al reconocer a las dueñas de dichas figuras. Eran Petra-san y mi hermana siendo esta ultima la que se hallab tan solo unos segundos antes de que yo irrumpiera en la habitaciónestaba lamiendo con debocion la intimidad de su superior.

- E-Eren-kun~ - A pesar de que un servidor hubiera irrumpido en la habitacion Mikasa nunca dejo de realizar su labor con consecuencia directa de que Petra alcanzara el climax con un sonoro gemido que logró hacer que mi miembro empezase a notarse en mis ya estrechos pantalones. Una decidida Mikasa se levantó sensualmente y con una fuerza tal vez exagerada tiró de mi camisa prácticamente haciendolo pedazos con el tiron haciendome asi entrar a la habitacion probando el suelo en la accion mientras oía el "click" del pestillo al cerrarse. Ese simple sonido logro hacer que la parte mas perversa de mi mente empezase trabajar sobre que iba a ocurrir a continuación.

Ambas se acercaron a mi hasta quedar cada una a mi lado.

- Eren, Eren - Empezó a decir Mikasa mientras besaba mi cuello.- ¿Es que la ultima vez no aprendiste a llamar a la puerta antes de entrar?

- Eso Eren, ¿ Es que no sabes llamar? - Dijo Petra-san con cierto tono de sorna mientras imitaba las acciones de Mikasa sobre mi cuello pero desde su respectivo lado.

Tan concentrado me hallaba en las suaves caricias que los dulces labios de las dos feminas me proporcionaban que ni me dí cuenta cuando tanto Petra-san y Mikasa comenzaron a desvestirme revelando asi la creciente ereccion entre mis piernas.

- Vaya, vaya Eren, no sabia que poseias una arma de este calibre. Comparado con esto las cuchillas del DMT son pequeñas jajaja. - Dijo Petra-san con la mayor normalidad del mundo cual cosa provocó que se me subieran todos los colores habidos y por haber.

- Que Petra, ¿ te parece que castiguemos un poquito a Eren? - Que extraña sensacion de "deja vu" tuve en ese momento mas no supe ubicar muy bien el porque de esta sensacion.

Ambas mujeres se miraron con una pícara sonrisa plasmada en sus labios mientras un brillo el cual identifiqué como producto de la lujuria se posaba en sus miradas.

Lentamente, como si quisieran torturarme comenzaron a bajarme el boxer revelando asi mi ya despierto miembro. Tal como terminaron de deslizar esta ultima prenda comenzaron a lamer con una devoción asombrosa mi hombría llenando la habitación de obscenos sonidos los cuales se mezclaban con ligeros suspiros que escapan de mi garganta contra mi voluntad. Lamian cada centimetro mezclando así sus salivas creando para mi la mas erótica de las imágenes posibles. Tan placentera era la sensacion que si fuera posible habria muerto por sobredosis de placer. Poco a poco un calor fue inundando mi vientre señal de que estaba por venirme mas justo en el momento en el que iba a avisarlas de que estaba al límite ambas mordieron ligeramente la punta de mi miembro haciendo que me viniera copiosamente sobre ellas con un grave gruñido desgarrando mi garganta. Para mi sorpresa ninguna de las dos hizo ningun tipo de reclamacion si no que se pusieron a lamer mutuamente como si de un par de gatitos se tratará. Ante semejante imagen mi miembro ya se encontaba una vez mas duro cual cosa no pasó desapercibida para neko-Mikasa y neko-Petra. Siendo mas rapida esta ultima se sento encima mio penetrandose a si misma mientas Mikasa soltaba un suspiro cargado de frustracion. Petra comenzó a moverse en un dulce vaiven mientras mi hermana devoraba mis labios con parsimonia, delineandolos con su habil lengua, mordiendolos, provocandome. Por una vez en mi vida decidí arriesgarme y acerqué mi mano a sus pliegues. Fue tan solo un simple roce mas por el gemido de aprobación que recibí de su parte supe que podia continuar aventurando mi mano en su intimidad. Comencé a acariciar levemente su clitoris con mi pulgar mientras la penetraba con mis dedos al mismo ritmo al que Petra se movia sobre mi. La dulce fricción creada por el movimiento de las caderas de Petra combinada con los suaves suspiros que llenavan la totalidad de la habitación hacian que mi mente se quedara en blanco y todo mi ser se sintiera como si estuviera recostado en una nube, aún palmo del mismísimo cielo. Este vaiven aun se prolongó durane un rato mas hasta que Petra alcanzó el orgasmo con un sonoro gemido gracias al cuál tanto Mikasa como un servidor alcanzamos tambien nuesto merecido climax.

- Eren, ni se te ocurra pensar que esto se acabado. Hoy te toca hacer doblete. - Mikasa dijo esto a la vez que se acercaba lentamente hace mi miembro y empezaba a succionarlo con marcada parsimonia. Ante dichas caricias mi miembro reaccionó igual que el de cualquiera, en cero coma ya se hayaba listo para otra ronda. Mikasa reprdujo las acciones que minutos antes habia realizado Petra mientras se dedicaba a dejar marcas rojizas por todo mi cuello. Mientras tanto Petra se dedicaba a devorar mis labios con una renovada pasion mientras, al parecer aún no satisfecha, se autocomplacia. Estaba en el cielo, en el mismísimo cielo gracias a los movimientos que mi hermana hacia sobre mis piernas. Este dulce vaiven se prolongó aun por un largo rato hasta que volvimos ha alcanzar el climax.

- Eren, Eren... Despierta... - ¿Que hacia Mikasa diciendome que me despertara? De pronto una luz me cegó. Miré a mi alrededor y me encontraba en mi habitación en el sótano del cuartel general de la Legion de Reconocimiento. Habia sido todo un sueño, un fantastico sueño producto de las hormonas revolucionadas de un adolesente.

- M-Mikasa y Petra-san y yo y Mikasa con Petra y-y cosas indecentes y la habitación cerca de Shiganshina. - Yo mismo me trababa intentando reorganizar mis propios recuerdos sobre el sueño cuando repare en la "tienda de campaña" instalada entre mis piernas. Tanto Mikasa como Petra siguieron mi mirada haciendo que se me subieran los colores. Ambas se miraron y sonrieron haciendo que una sensación de "deja vu" me invadiera.

- Eren, ¿ Porque no nos explicas mas detenidamente tu sueño? - Preguntó Mikasa con una pícara sonrisa plasmada en su cara.

- Eso Eren-kun, ¿porque no nos lo demuestras? - Dijo Petra con el mismo tipo de sonrisa que Mikasa mientras se acercaban lentamente a mi.