Capítulo 2: Comienza el plan de Hécate

El pequeño niño dios se encontraba jugando al lado del agua. Por suerte aunque su color de piel parecia excesivamente bronceado, podía pasar por un humano perfectamente. Tenía 5 años, y sus hermanas mayores se encontraban algo mas alejadas, sentadas en la hierba y vigilandole. Sólo ellas y su padre conocían la verdad. Ni siquiera el pequeño niño la conocia. No era consciente de sus propios poderes.

Mientras el niño jugaba al lado del agua tropezó y cayó.Melisa rápidamente se dirigió al lago. El pequeño Zeus no lloraba, simplemente se encontraba debajo del agua. Cuando la joven lo cogió y lo sacó del agua muy asustada el niño no entendia todo aquello.

-¿He hecho algo malo?- Preguntó el pequeño.

-No has hecho nada malo, pero tienes que prometerme que te mantendras alejado del agua¿Deacuerdo?.-

-¿Porque?.- Pregunto el niño dios.

-Es peligrosa, podrías ahogarte.- Dijo la joven.

-¿Que es ahogarse?.-

Melisa comprendió que no era tan facil esconder a un pequeño inmortal. Si alguien lo descubría... Tendría que tener mucho cuidado. Hoy había sido el agua, pero otro dia podía ser el fuego, o caerse por un barranco sin sufrir ninguna consecuencia.

-No importa Zeus.- Dijo la joven cogiendo al dios en brazos.-Vamonos a casa.-

La escena había sido observada por una diosa desde la distancia. Una diosa de pelo rojizo y ojos amarillos. Pensaba comenzar todo cuando el pequeño cumpliese 18 años, pero sabía que cada año que pasaba las posibilidades disminuían. Habría que adelantar todo a los 16 años. Ni siquiera sabía si daría resultado su plan para que Cronos vomitase al resto de sus hijos. Sabía que si salía mal sería el fin. Pero no le importaba arriesgarse, no quería seguir estando con aquel monstruo.

Muchos años más tarde en Atenas:

Hyllos y Deyanira se encontraban ya en la sala esperando a su prima. El profesor había llegado y esperaba impacientemente la llegada de la muchacha.

La puerta se abrió y la joven Macaria entró.-Perdón por el retraso.- Dijo la muchacha sentandose.

-Por los dioses señorita Macaria, ¿ de donde viene siempre tarde? ¿Del fin del mundo? En fin empecemos.-

Deyanira miró a su prima y sonrió. El profesor sólo sabía que Macaria era la prima de los hijos de Hércules. No sabía de quién era hija ni muchísimo menos que vivía en el Inframundo. A la hija de Hercules le pareció divertido imaginar la reacción del profesor si supiese que aquella chica era una semidiosa, hija del dios de los muertos. Seguramente no le hablaría en ese tono y estaría aterrorizado. Hyllos y Deyanira nunca habían visto a Hades, sólo a su tía Perséfone. Hercules y Meg les tenían rotundamente prohibido ir al Inframundo. Su prima Macaria era bienvenida a la villa del heróe siempre que quisiese. Hyllos admiraba profundamente a su padre,y su único anhelo era ser igual que él. Ni se planteaba desobedecer. En cuanto a Deyanira, tenía curiosidad, pero en el fondo sentía temor por ese lugar desconocido al que iría su alma cuando muriese.

-¿Sobre que hablasteis en mi ausencia?.- Preguntó el profesor.

-Nos explicaron la titanomaquia.- Dijo Hyllos. El joven hijo de Hércules tenía el pelo rubio y corto, los ojos violetas, y estaba más enclenque de lo que le gustaría. El deseaba ser fuerte y musculoso como su padre, y no un tirillas como él se veía. Llevaba una túnica de color azul oscuro atada sobre el hombro con un pin con el símbolo de los dioses. El mismo que llevaba Hércules cuando le encontraron en la tierra.

-Esa es una historia llena de sangre y muerte, pero es fundamental para haber llegado aqui, a esta era de paz.-

-No hay paz.- Replicó Macaria.-Sigue habiendo guerras y muerte, catastrofes naturales, saqueos, monstruos...-

-Tu no has vivido la época de Cronos. Es la época más oscura de la historia, si no hubiese sido por Zeus...- Contesto el profesor cuando fue interrumpido otra vez.

-Por Zeus y por el resto de dioses. Todos lucharon y se arriesgaron.- Dijo la joven de cabellos morenos.

-Zeus fue el jefe, el que organizó todo, sin él no hubiesen conseguido nada.- Fue la respuesta del profesor.

-Sin los poderes de Hades y Poseidón Zeus no podría haber ganado.-A Macaria no le gustaba que Zeus tuviese que estar siempre por encima de todos. Su padre era increiblemente poderoso. Ya le gustaria ver a Zeus lidiando con el mundo de los muertos como lo hacía su padre.

Mientras tanto Hades estaba hablando con Thánatos. Habían decidido que independientemente de lo que dijesen las arpías, en realidad tenían razón. Macaria tenía más poder de lo que ella misma sabía, pero no podía controlarlo voluntariamente, sólo en situaciones límite. Era buena idea que aprendiese a controlar sus poderes, y quien mejor que su padrino para ayudarla.

-Como su padrino creo que tu serias un buen mentor para ayudarla a controlar sus poderes. Es importante que aprenda a utilizarlos.-

-Prometo que hare todo lo que pueda, pero... mi pregunta es...¿Porque ahora?.- Dijo el dios de cabellos dorados.

-Es posible que se acerquen tiempos crueles y díficiles. Quiero que mi hija esté preparada por lo que pueda venir.

En el tártaro:

Hécate caminaba hacia las profundidades. Tenía que hablar con un condenado llamado Yafar. Era increiblemente inteligente, y eso no le gustaba en un ayudante, pero no le quedaba otra, era el único que podía indicarle el camino hacia lo que estaba buscando. Tampoco estaría mal contar con alguien con algo de inteligencia para variar, aunque sería menos facilmente manipulable.

Se asomó a la celda, allí estaba.

-Hola Yafar.-

-Tu... tu... tu eres...-

-Hécate. Diosa de la hechiceria y de las almas errantes. Necesito cierta información que sólo tu puedes conocer.-

-¿Y porque voy a conocer esa información? Mirame, estoy atrapado en el tártaro, preso, por toda la eternidad...-

-Punto uno, se bien que no siempre estuviste preso, durante un tiempo estuviste libre y colaborando con Hades, y se que te recorriste el tártaro de arriba abajo. Punto dos, si me ayudas y consigo mi objetivo te sacaré de aqui. Serás libre.- Dijo la diosa.

El hechicero estalló en carcajadas.-Dudo mucho que puedas sacarme de aqui. No obstante si necesitas mi colaboración quiero saber porque y para que, todos los detalles-

Hécate frunció el ceño. Ella quería una información, nada más. Queria una ayuda temporal, no un socio.

-Si Hades se entera de algo de esto te pudrirás aquí y no saldrás jamás.- Dijo la diosa con una mirada llena de rabia.

-Y si no le digo nada probablemente también, así que quiero todos los detalles de lo que quieres hacer y para que necesitas mi información Si no quizas tenga que hablar con Hades- Replico el hechicero.

En el Inframundo se encontraban cenando Hades y Perséfone, cuando entró Macaria.

-¿Que horas son estas Macaria?.- Dijo el señor de los muertos mientras sorbía un gusano.

-Me he entretenido con Deyanira en el agora.- Dijo la muchacha sentandose a la mesa.-¿Que hay de cenar?.-

De un chasquido Hades hizo aparecer enfrente de la muchacha un plato de verduras, y con una sonrisa de tiburón le dijo:- Ahi está tu cena pichoncito.-

-¡Papa! Ayer tambien cene verdura, y antes deayer...-

-Porque llegaste tarde los dos días.- Intervino Perséfone.

Macaria miró a su padre con ojos de pena.-Te prometo que si me pones un buen filete poco hecho para comer, no volveré a llegar tarde.-

El rey de los muertos observó la cara de su hija. Aquellos ojos producían un efecto similar en él que los de Perséfone. No podía negarle nada si ella le ponía esa mirada.

De un chasquido de los dedos del dios el plato de verduras se convirtió en un sangriento filete, provocando la sonrisa de la joven semidiosa. -¡Gracias papa!.-

-Entre tu madre y tú haceis lo que quereis conmigo.- Dijo el dios, aunque estaba encantado. Adoraba a su mujer y a su hija como no creia que fuese posible.

-Tenemos que hablarte de algo.- Dijo la diosa a su hija.

-¿He hecho algo malo?.- Preguntó la joven.

-Aparte de llegar hoy tarde, no.-

Y Perséfone le explicó que Thánatos iba a ayudarla a aprender a controlar sus poderes.

-¡Eso es genial!- Contesto la semidiosa. Le encantaba pasar tiempo con Thánatos. Aquello sería divertido.

-Yo tambien tengo que preguntaros algo. Bueno más bien a ti papá.-

-Dispara.- Respondió Hades.

Aqui esta el segundo capítulo de mi nuevo agradecer los reviews a Paula de Vera y a Patzylin Donno. Y sobre todo agradecer a Paula de Vera su entrada en el blog sobre mi anterior fic Hades y Perséfone:Una historia diferente.

Prometo nuevo capítulo en breves. Gracias a todos!