Capítulo 1
Kim Hye Min P.O.V.:
-Señorita Kim- sentí a alguien tocar mi brazo.
-Por favor despierte- oí decir a alguien.
-Mmm…ya voy- dije mientras me trataba de sentar adormilada. Cuando recupere conciencia me di cuenta de que son mis sirvientas Yang Mí y Min Ki.
-Señorita por favor arréglese que el desayuno será servido pronto- Min Ki me informo.
-Bajare pronto, gracias- les sonreí y justo cuando se marcharon y cerraron la puerta, salte rápidamente de la cama.
-¡Hoy es el último día de clases!- exclame emocionada. Me metí al baño como siempre y encontré mi uniforme finamente doblado en una silla cerca de la ducha. Me bañe, me lave los dientes, me vestí y me aplique un poco de maquillaje solo para resaltar mis ojos. Cuando termine mi rutina diaria, baje las escaleras ansiosamente, llegue al gran comedor y encontré a mis padres sentados en la mesa mientras las sirvientas colocaban los alimentas en ella.
-Buenos días- les salude como casi todas las mañanas.
-Buenos días, cariño- saludo mi madre. Me senté y las sirvientas pusieron un plato lleno de pancakes con frutas.
-Gracias- les agradecí.
-Cariño, ya te hemos dicho que no es necesario decir gracias porque es su trabajo- mi madre me sonrió.
-Lo siento es que no puedo evitarlo- me avergoncé.
-¿Hoy es tu ultimo día en el colegio cierto?- mi padre por fin hablo.
-Sí.
-Cuando regreses tenemos que hablarte sobre algo serio- replico él.
-¿Y no me lo pueden decir ahora?
-No queremos preocuparte ni hacerte sentir mal, te lo diremos después- concluyo mi madre.
-Ahora me van a dejar con la intriga- suspire. Termine mi desayuno y luego las sirvientas se llevaron los platos. En ese momento escuche la bocina de un carro así que supuse que las chicas ya habían llegado.
-Bueno creo que ya es hora de que me vaya, las chicas ya llegaron- dije mientras me levantaba.
-Te vamos a estar esperando- mi padre me advirtió a lo cual asentí en silencio. Camine afuera de la mansión y note que la limosina ya estaba esperándome. El chofer se bajó del carro, me abrió la puerta con una sonrisa y yo se la devolví amablemente. Entre y Jin Kyong me ataca con un abrazo.
-¡Hye Min!-grito ella mientras el limo comenzaba a moverse.
-¿Por qué estás tan animada en la mañana?- pregunte riendo.
-Hoy es el último día del colegio, ¡hay que vivirlo al máximo!- exclamo y las chicas rieron.
-No es como si no fuéramos al colegio nunca más- replico Sun Hi.
-Es cierto- dije.
-Bueno, yo estoy con Jin Kyong. Poder FG4!-grito Mi Young lo último.
-Todavía no entiendo por qué nos llaman así- murmure.
-Yo tampoco pero se oye muy chic- rio Jin Kyong. Y eso es lo que somos…FG4. Somos unas de los jóvenes más ricos de todo el mundo. Yo siendo la líder Kim Hye Min soy la que mantiene el grupo unido. Mi padre es uno de los magnates más importantes de Corea y dueño de las empresas Kim que se encarga de las joyerías del país. Mientras mi madre es una actriz de novelas mejor pagada del país, así que vivo un estilo de vida lujoso. Lee Jin Kyong es la segunda candidata a líder y mi mano derecha, sus padres son los creadores de Microsoft (inventado lol), cosa que se usa en todo el mundo a nivel universal. Park Mi Young es la científica del grupo y la más divertida, sus padres son dueños de las cadenas de tiendas Zara, la cual es una de las más finas del mundo. Y por último Shin Sun Hi la más lista y la que se lleva mejor con los chicos, es hija de los dueños de los restaurantes más finos de Corea, cosa que nos emociona porque tiene chefs personales en todos lados. Lo molesto de todo esto es que todos nos conocen y salimos en televisión y en el periódico casi siempre, cada vez que tenemos un logro en el colegio lo cual hizo que nuestra escuela fuera la segunda más cara de Corea del Sur después del colegio Shinhwa. Hasta la directora nos agradece por poner al colegio en tan alta posición y de vez en cuando tomamos provecho de eso. Las chicas y yo conversamos sobre cosas superficiales durante todo el trayecto. Cuando llegamos el chofer abrió la puerta como siempre y bajamos de la limo cuidadosamente. Los estudiantes y nuestros compañeros comenzaron a susurrar y hablar emocionados de nuestra llegada.
-Las FG4!
-Son tan hermosas!
-¿Por qué no puedo ser como ellas?
Y muchos más comentarios como esos comenzaron a oírse entre todos.
-Aish, a veces me pregunto cómo sería mi vida sin tanta gente detrás de mí- la rubia de Jin Kyong se quejó.
-Todas nos preguntamos eso- Mi Young respondió. Entramos al colegio y todo el mundo se apartaba de nuestro camino rápidamente mientras nos miraban con emoción. Mínimo somos las diosas encarnadas…pero bueno ya me acostumbre. Llegamos al salón que era especialmente para nosotras cuatro, dimos clases normales hasta la hora de comer. Bajamos al comedor donde solo servían platos lujosos y justo cuando llegamos a la entrada podíamos oír los gritos de los estudiantes.
-Ahí vienen las FG4!- caminamos entre los compañeros y nos sentamos en nuestra mesa reservada para nosotras. En ese momento los chefs vinieron a nuestra mesa y nos colocaron la comida mientras hacían una reverencia.
-Creí que el ultimo día sería más interesante- Sun Hi hablo.
-Bueno que esperabas somos como las líderes de este colegio- dije mientras tomaba un sorbo de mi agua.
-Si lo sé pero esperaba un poco más de normalidad- replico.
-Esto es nuestra normalidad- dijo Mi Young.
-Hablando de normalidad, ¿cuándo creen que conseguiremos novios?- pregunto emocionada Jin Kyong.
-El día que dejemos de ser ricas- bromeo Mi Young.
-Ósea nunca- reí.
-Aish, que malas son, arruinan mi felicidad.- terminamos de almorzar y nos dirigimos a nuestro salón otra vez. Así pasó el día hasta que llego la salida y nuestra limo nos estaba esperando al igual que los estudiantes amontonados ansiosos de vernos.
-Y así fue nuestro último día- Jin Kyong dijo suspirando. Entramos y nos sentamos mientras despedíamos a los estudiantes con la mano ya que no los veríamos por un tiempo.
-¿Qué tal si para celebrar vamos al club más famoso de la ciudad?- propuso Sun Hi.
-Me parece bien- dije sonriendo y las otras asintieron. Cuando llegamos a mi mansión, me despedí de ellas y me recibieron las sirvientas en la entrada de la casa como siempre. Recordé la advertencia de mi padre, así que fui a mi habitación, me cambie de ropa y baje a la oficina de mi padre donde encontré también a mi madre esperándome
-Ya llegue así que… ¿Qué querían decirme?- pregunte un poco miedosa.
-Hija, siéntate por favor- mi padre me señalo la silla que estaba en frente a su escritorio. Esto debe ser una mala noticia si me pide que me siente. Camine lentamente hacia ella y me senté un poco pensativa.
-Queremos que por favor tomes esta noticia de buena manera, sabes que siempre queremos lo mejor para ti.- dijo él.
-¿Ya me pueden decir de que se trata?
-Hace unos días estuvimos hablando con unos empresarios y nos convencieron de que sería una buena inversión si fueras al colegio Shinhwa, así que he hablado con tu madre y hemos decidido que asistirás a ese colegio- dijo calmadamente. En ese momento sentí que tal vez me desmayaría de la impresión.
-¡¿Qué!?
Hola soy Ambar, tengo 14 años y esta es mi primera historia. Así que por favor no me critiquen demasiado duro ya que estoy empezando a escribir.
