Capítulo II: La aparición de una extraña
Con el pasar del tiempo el Hyuuga comenzaba a impacientarse, aunque más que nada a preocuparse, puesto que ya habían pasado ¡Dos horas!, por su mente rondaban aquellas ideas que, posiblemente, le pudieron pasar a suamada Tenten, tal vez solo se trataba de sus paranoias (las había tenido con anterioridad gracias a sus celos xD), pero el tiempo decía queno eran sus locos celos, esta vez no.
Tenten era una chica muy puntual respecto a sus citas con el Hyuuga, a decir verdad ella era una chica que poco le importaba su imagen (Neji amaba la belleza natural que la kunoichi poseía), así que lo máximo que tardaba eran 5 minutos en arreglarse y en llegar a su punto de encuentro 20, este pensamiento lo alarmo de sobre manera, algo debía andar mal.
Se incorporo lentamente y se preparo para salir a buscar a su novia, justamente cuando se estaba dando la vuelta, alguien choco con él y lo tiro al piso, ambos cayeron al piso.
-¡Lo siento, lo siento, lo siento!- grito una joven, quien lo había tirado- en verdad lo siento mucho no ah sido mi intención- hizo una reverencia en forma de disculpa.
-MPH!- dijo el Hyuuga muy molesto, pues no era para menos, la joven lo había tumbado fuertemente.
Se fijo en la jovencita, esta era muy linda, su figura resaltaba a la luz de la una, sus ojos eran como el mismo cielo, el más claro y profundo que se hubiera imaginado, sus naranjas cabellos (sedosos y brillantes a simple vista) caían en forma de cascada, no era muy alta, pero tanpoco era extremadamente baja, sus labios eran carbonos y de un color rosa muy suave, como el tinte que se pintaba dulcemente en sus mejillas, dándole un toque intermedio entre niña y adulta.
El Hyuuga quedo impactado por tal belleza (auque, según él, Tenten era más hermosa que aquella chica), mas sin embargo, no la reconoció, nunca la había visto, así que supuso que no era de Konoha.
-¿Estás bien?- pregunto atónito Neji.
-Yo soy la que debería preguntarte eso- su risa era tan hermosa como ella.-, de verdad lo siento.
-No te preocupes, no me paso nada…no eres de aquí, ¿cierto?
-No, yo soy de la aldea de la Niebla, me llamo Kaoru Hinakishi, mis amigos me dicen Kao-Chan… o bueno, lo harían si estuvieran aquí.
Imposible pensó Neji, ¿ella era su supuesta prometida?, se negaba a creerlo, ni tampoco quería creerlo, debía de averiguar mas sobre ella.
-¿Cuántos años tienes?- pregunto precipitadamente
-14, cumplo 15 dentro de 6 meses.
-¿Qué te trae por aquí?
-Vengo a casarme con un tal Neji Hyuuga, pero creo que es una invención de mi abuelo… está un poco…tu sabes- dijo mientras movía su dedo en forma de vueltas en el lado izquierdo de su cabeza, ella era zurda.
En un instante todo le comenzó a dar vueltas al mayor, así que se sentó en el piso, con una mano en su frente y los ojos cerrado fuertemente.
-¿te sientes bien?- Dijo preocupada, el Hyuuga sintió con la cabeza-… ¿quieres que llame a un medico?, -poso su mano sobre la frente de Neji, quien negó con la cabeza- oye, debo irme, de seguro mi abuelo me estará buscando y no quiero preocuparlo, me voy.
Y así sin más, abandono el lugar, dejando a un confundido chicos de ojos color perlado.
Se pregunto si esta sería una mala jugada del destino, se maldijo internamente por haber nacido en el Clan Hyuuga, pensó que de no haber sido así, tal vez hubiese podido amar a Tenten sin ocultárselo a nadie, pues ella era su razón de ser, su vida.
Si las cosas eran de esta forma… ¿Por qué le había parecido entonces bella esta desconocida?, sacudió su cabeza avergonzado, creyó que eso estaba más que mal, pues Tenten era su novia, pero en toda la noche no pudo dejar de pensar en la chica de ojos del color del mar.
Decidió ir a buscar a su novia a su casa, pero cuál sería su sorpresa al encontrar la habitación de la susodicha vacía, en la ventana había una nota destinada al Hyuuga (cabe destacar que esta estaba rociada con un dulce y delicado perfume)
Neji:
Si me has venido a buscar, y supongo que es así, siento decirte que Tsunade-sama me ah asignado una misión, pero no te preocupes, volveré dentro de unas dos semanas, ya ansío verte.
Te ama Tenten.
P.D.
Tengo grandes noticias que contarte, espérame…
El genio arrugo la hoja en su puño, definitivamente este no era su día.
-¿Qué más puede pasar?-pregunto irónico.
Unas gruesas gotas cayeron fuertemente sobre de su rostro, y entre una y otra maldición, regreso a su hogar, sin imaginar lo que ahí le esperaba.
