Lo prometido es deuda, aquí les traigo otro capitulo, muchas gracias por los mensajes, espero que este les guste también, ya saben los personajes no son míos.
Gracias por perder el tiempo con este fic.
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-¡Bella!.
Emmett se levanta sobresaltado una vez mas, cubierto de sudor y llamando a su hermana.
Veinte años han pasado, pero para él parece que fuera ayer, ha soñado con aquel día durante todo este tiempo, los primeros años cada día, luego cada semana…ahora tanto tiempo después, de vez en cuando.
Pero eso no quita que para Emmett la búsqueda de su hermana siga siendo su prioridad numero uno.
Ha cambiado mucho desde aquel fatídico día, ya no es aquel enclenque muchacho, ahora mide casi dos metros, su cuerpo es grande y poderoso, trabaja cada día en el gimnasio desde hace muchos años para lograrlo, es maestro de artes marciales, lleva su pelo negro muy corto, en sus ojos color chocolate aún se aprecia esa tristeza, pero son sabios y peligrosos y lo que es mas importante, ahora es agente del FBI.
Su especialidad son los secuestros, lleva cuatro años trabajando en Nueva York y ha resuelto más casos que sus cinco predecesores juntos, pero siempre hay un caso sin resolver…el más importante para él, el de su hermana Bella.
Como cada mañana, Emmett se levanta, toma un buen desayuno, se ducha, se pone uno de sus flamantes trajes, coge su móvil, el arma, la placa y las esposas.
-Deséame suerte Jake.
Se despide del viejo peluche con forma de perro que descansa sobre la mesita de noche.
-Algún día volverás con ella- dice como cada día, recorre la poca distancia hasta la puerta de la calle y sale de su apartamento.
-Buenas jefe, ¿a qué debo esta llamada?- contesta Emmett al teléfono, mientras va hacia su coche, al reconocer el número que brillaba en su pantalla.
-Emmett necesito que vayas al Newark, tienen problemas con un chorizo de poca monta y antes de que protestes te diré que el hijo de un senador a sido atracado allí, ¿ya sabes como funciona esto?- contesta su jefe desde el otro lado del teléfono.
-Si, se como funciona, pero ya sabes que me llevará todo el día y quizás no lo consiga, ¡joder!, me pillará todo el atasco ahora, odio el tráfico de Nueva York… esta bien iré, me debes una muy gorda Max- dice Emmett resignado.
-Gracias, si, te la debo, nos vemos mañana.
Emmett guarda su pequeño móvil de vuelta al pantalón, se sube en el coche del trabajo, un discreto coche de color negro, que nunca se preocupa en saber el modelo, pues se lo cambian cada poco tiempo y se encamina al aeropuerto de Newark.
Emmett busca las plazas reservadas para la policía, estaciona el coche y se baja del mismo, se coloca bien su elegante traje y avanza hasta las terminales.
-Buscar un tipejo aquí, no será nada fácil- comenta consigo mismo.
Anda distraídamente por los pasillos hasta que encuentra un agente del aeropuerto, mantiene una sencilla conversación, donde le explica quien es y que hace allí.
Cerca de las ocho de la mañana escucha un ensordecedor grito, instintivamente se lleva la mano a su axila izquierda, donde reposa su arma, mira a todos lados pero no ve nada sospechoso.
Un minuto después un hombre de apariencia normal corre por la terminal empujando a quien se interponga en su camino con un bolso colgando de su mano, justo detrás de él va la mujer más guapa del mundo, una espectacular rubia de ojos azules.
Cuando Emmett se da cuenta de que se ha quedado mirando a la rubia y la acción ha pasado justo delante de él, reacciona y corre tras la rubia, cien metros mas adelante se sorprende de lo que encuentra.
La espectacular muchacha le esta dando una paliza al tipejo del bolso, mientras este se abraza a si mismo para defenderse, Emmett esboza una sonrisa.
La primera en veinte años, se sorprende por lo natural que ha sido, decide no pensarlo mucho y se acerca hacia la chica, la agarra gentilmente del brazo y la separa de su presa, la deja a un lado y coge al tipo del brazo y lo alza sin ninguna delicadeza, este se queja.
Un agente del aeropuerto se acerca, acto seguido Emmett le cede al futuro detenido al mismo y se acerca a la rubia.
-Sería usted un buen agente, llevan buscando a ese tipo mucho tiempo, encantado mi nombre es Emmett Swan- dice tendiendo su mano hacia ella.
-Nadie se lleva mi bolso y vive para contarlo, soy Rosalie Hale- la rubia toma la mano del alto trajeado y le mira a los ojos.
Algo sucede, no saben el que pero algo los encadena y los une de una forma extraña y poco conocida para ambos, se miran sin importar el mañana.
