Cap. 2: Confesiones y desilusiones.
Al día siguiente Len invito a Rin a pasear por la plaza. Len vio una heladería y le invito un helado a Rin:
– Len, un helado con este frio.
– Si, vamos adentro – van caminando, al entrar ven a Kaito que está atendiendo – mejor vamos a otra heladería – cuando van saliendo Kaito los detiene.
– Hola, chicos – los abrazo y los empuja hacia un asiento – ¿Qué quieren?
– Quiero una banana Split – dice serio Len, mientras ve por la gran ventana de la heladería.
– Yo quiero un helado de naranja.
– Vuelvo enseguida.
Cuanto Kaito viene con los helados, Len toma su banana Split y se lo come de un mordisco, en cambio Rin se lo comió muy lento para disfrutarlo más. Cuando terminan de comer, se van al parque de diversiones:
– Subámonos al carrusel – dice Len.
– No, subamos a la montaña rusa.
– ¡no, al carrusel! – le grita a Rin.
– Ok… - dice retrocediendo – primero al carrusel y después a la montaña rusa.
– ¡Eh! – grita emocionado Len.
En cuanto terminaron de subirse a todos los juegos y el último fue la rueda de la fortuna.
Cuando se subieron, Len queda viendo a Rin:
– ¿Qué pasa Len? – dice Rin incomoda.
Len acerca su cara a la de Rin:
– Viéndote hací de cerca, me doy cuenta de que tienes chocolate en el labio.
– Len es tan lindo, tiene uno ojos hermosos, cuando hay luz, se ven tan brillantes, ¿los míos serán hací? – dice Rin en su mente – como me gustaría decirle cuanto lo amo.
– Rin ¿pasa algo? – dice Len preocupado.
Rin se acerca más a Len:
– Es como si todos mis sentimientos fueran a salir – dice Rin en su mente – lo amo tanto, pero no sé si él lo está.
– ¿Rin? – dice aun más preocupado.
– No pasa nada – coloca con suavidad sus manos detrás de las oreja de Len y lo besa en la frente – Len…te…amo – dice Rin nerviosa y ruborizada.
Len se queda sorprendido por un rato y después le contesta a Rin con una sonrisa:
– Yo igual te quiero – le acaricia la cara.
– Será el mismo te quiero, que yo siento – dice Rin en su mente.
Cuando bajan Rin se va corriendo a la casa, Len al ver a ella correr queda sorprendido y en su mente dice "que le habrá pasado, hice algo mal"
Rin cuando llego a su casa se fue corriendo a la pieza de Gumi. De repente se encuentra a ella saliendo de su pieza y Rin se tira para abrazarla:
– ¿Qué pasa Rin? – dice Gumi preocupada.
– Len… - dice solloza Rin.
– ¿Qué te hizo ese imbécil?
– No sé qué me hizo – dice Rin en un mar de lágrimas.
Justo iba pasando Kaito y las interrumpe:
– Tienes que hablar con Len – dice Kaito.
– Quien dijo qué te metieras, Cupido – Gumi mira a Kaito de reojo.
– Perdón, solo quería decirle qué hable con el – dice Kaito mirando con cara amenazadora a Gumi – mira hay esta Len, porque no vas a hablar con él.
Len entra deprimido a la casa, mira a Rin y le dice:
– Ven quiero hablar – sube a su pieza, lo que igual hace Rin – No entiendo ¿Qué te paso?
– Aunque yo te lo dijera tampoco entendiste, imbécil – dice molesta Rin.
– No tú eres la que no entiendes, yo me di cuenta hace mucho tiempo de que tú estabas enamorada de mí.
– Siempre lo supiste – dice Rin sorprendida – te odio.
– Yo debería odiarte a ti por lenta – se sienta en la cama.
–¡uy! Len – sale de la habitación y se va a la pieza de Luka, y se sintió un fuerte ruido salir de la pieza de Luka.
Rin entra a la habitación de Luka y ve que están haciendo de nuevo una fiesta, pero esta era mas grande que la anterior.
De repente alguien le toca el hombro y le dice ''es hora de tu muerte´´. Rin voltea su cabeza lentamente y ve Miku detrás suyo:
– Me asustaste Miku – dice Rin aliviada.
– Viniste de nuevo – dice Teto.
De pronto se escucha que están tocando la puerta y era Nero que venía buscar a Neru, porque se sentía muy solo. Después se escucha un fuerte grito que decía '' ¡Neru te vino a buscar tu hermano!''. Todas las chicas de la fiesta la quedan viendo, subiendo y bajando las cejas:
– Dejen de molestar – dijo Neru.
– ¿Qué paso porque hacen eso? – pregunto Nero.
– Mejor vámonos – pesco a Nero de la mano y se lo llevo.
– Luka… – dice Rin tímidamente.
– Sí – responde Luka animada.
– ¿me puedo quedar a dormir en tu pieza?
– Sí, claro.
Cuando término la fiesta todas se fueron a sus piezas y Rin se quedo:
– ¿Qué paso?, ¿peleaste con Len?
– No, pero quiero estar por esta noche lejos de Len – se acuesta – buenas noches.
– Buenas noches.
Al otro día Rin se levanta muy temprano para tomar desayuno, para no encontrarse con Len.
Cuando Rin se da vuelta para dejar las cosas en la mesa, atrás de ella estaba Len:
– Buenos días, Len – dice Rin nerviosa.
Len la queda mirando, pesca una banana y se va caminando lentamente hacia la escalera:
– Ahora ¿Qué te hice?
– Tengo sueño porque no dormí bien.
– No me digas que le sigues teniendo miedo a la oscuridad – levanta una ceja.
– No estés cambiando el tema – dice molesto Len.
– No te estoy cambiando el tema, solo repetí algo que me llamo la atención.
Len se pone la banana en la boca, se da media vuelta y camina nuevamente hacia la escalera lentamente:
– ¡Hací es como evades los problemas! – le grita a Len.
El se da vuelta y se dirige a Rin:
– Entobnseg wuelvo – dice Len, con palabras que apenas se entendían.
– Primero te comes eso y después me hablas.
Len se come de un bocado la banana:
– Listo – dice Len – no entiendo ¿Por qué te enojas?
Porque sabias de mis sentimientos y siempre te acercabas a mí, para confundirme mas de lo que ya estaba – contesta Rin ruborizada.
– Eso era para que te dieras cuenta de que me gustas…
– Ahora estás diciendo de que yo soy la estúpida que no me di cuenta.
– Exacto, te das cuenta de lo que intento decir, pero no te dabas cuenta de mis sentimientos.
– Len deberías escucharte, pareces esas chicas enamoradas.
– Me estás diciendo chica – dice molesto.
– Si...sabes ya me aburrí estamos dando vueltas al mismo asunto, así que yo le voy a poner punto final – se da media vuelta.
Rin se devuelve a donde Len lo toma de su corbata y lo besa y se va rápidamente.
Rin mira hacia atrás y ve a Len sorprendido. Rin se va de nuevo a la pieza de Luka, ella ya estaba despierta y le pregunta:
– ¿Estabas peleando con Len? – pregunta Luka somnolienta.
– Si – agacha la cabeza.
– ¿Ya arreglaron todo?
– Mas o menos – se le viene la imagen del beso y se sonroja – en realidad no sé.
– Bueno, hay que ordenar todo, recuerda que hoy es noche buena.
– Hay que despertar a todos.
– Si tú hazlo mientras que yo preparo el desayuno.
– Está bien – dice Rin con una gran sonrisa.
Rin sale de la pieza corriendo y va entrando a cada pieza despertando a todos. Cuando termina de despertar a todos, va abajo y ve que Len está conversando con Neru, Rin dice en sus pensamientos '' me pondría celosa, pero sé que Len es mío ''.
Luka le dijo a todos cuando terminaron que vayan a comprar cosas para comer, y a Rin y Len dijo que arreglaran las últimas cosas que faltan:
– ¿Por qué nos toco a nosotros dos? – dicen mirando a Luka molestos.
– Porque yo quiero – golpea la mesa.
– Te odia, Luka – dice Rin, ruborizada al pensar que se va a quedar con Len, a solas.
– Ha, ha…no me importa – dice Luka riéndose malévolamente.
– Me das miedo algunas veces – dice Gakupo asustado.
Cuando todos se van, ellos quedan solos y se miran el uno al otro y velozmente se dan la espalda.
Len se da vuelta, abraza a Rin y le dice en el oído:
– Te amo – dice dulcemente Len – odio estar hací contigo.
Rin se sonrojo y alejo a Len y fue a buscar cosas para decorar:
– Rin – Len le toma el brazo – perdóname – pone cara de afligido.
– Porque debería perdonarte.
– ¿No me vas a perdonar?
– Yo debería pedirte perdón – abraza a Len.
– Eso es muy cursi, pero no importa.
De repente se abre la puerta y los gemelos se separan inmediatamente.
– Solo vine a buscar mi billetera – Kaito toma su billetera qué estaba en la mesa y sale – ¿porque siempre tengo qué pagar? – cierra la puerta.
– Mmm…bueno arreglemos las cosas Len – Rin mira hacia atrás y no estaba el – Len, Len – mira por todas partes.
Rin lo va a buscar a la cocina y ve qué Len sacaba de la nevera una naranja:
– Oye, eso es mío – Rin se acerca a Len para quitarle la naranja.
– Rin aléjate, tengo hambre – Len levanta el brazo con la naranja, para qué no la alcance – Rin, hay mas en el refrigerador.
– Tú puedes, comer tus bananas – dice Rin molesta.
– Pero yo quiero naranja – Len se tropieza y Rin cae encima de él – Rin tus huesos me están haciendo doler.
– Cállate – Rin se sonroja y se levanta – Len vamos a arreglar las cosas, porque cuando llegue Luka se va a enojar mucho - Rin le toma la mano a Len para levantarlo – tú necesitas hacer dieta, cerdito.
– Al menos tengo carne, desnutrida.
– Ya Len, vamos a ordenar.
Luka cuando dentro vio que nada estaba arreglado y se acerco a los gemelos:
– Les ordene que arreglaran las cosas que faltaban y no hacen nada – dice Luka molesta.
– Deberías tranquilizarte – le toma el hombro Miku.
– No me tranquilizo, seguro que estaban coqueteando o peleando.
– Perdónanos la vida – dicen asustados.
– Ya mientras que yo cocino ustedes ayudaran a Rin y Len a ordenar las cosas – Luka da media vuelta y se dirige a la cocina.
– Luka… – Len le tapa la boca a Kaito.
– Es mejor que no le digas nada – dice Len.
