Mica: Hola a todos, estoy de vuelta. Como ya aprobé la mayoría de mis materias, tendré más tiempo para escribir. Solo recuerden que TMNT no me pertenece y les pido que me perdonen la tardanza y los errores (y/u horrores) ortográficos. Espero que disfruten este capítulo ^_^

P/D: Perdón si me quedo algo cortó XD


Mikey suspiro suavemente por novena vez en una hora. Estaba en clase de matemáticas y estaba perdido en sus pensamientos, ignorando olímpicamente a la profesora que explicaba en frente de los alumnos. Mikey rayo con su lápiz negro (forrado con el color naranja) y empezó a garabatear sobre el papel que tenia sobre la mesa.

-Yo y mi enorme bocota…¿cómo pude haber dicho eso?- pensó con pesadez el rubio, sin dejar de rayar aquella hoja. El lunes fue aquel día en el que había quedado atrapado con Raphael Hamato en el salón de arte, el martes lo obligaron a permanecer en la cama gracias a los golpes que tenia y recién hoy, miércoles, había vuelto a la escuela. Justo cuando soltó un nuevo suspiro, un recuerdo del lunes se le vino a la mente.

… …Flash Back… …

Raphael gruño nuevamente golpeando la puerta con enojo, para después darse media vuelta y caminar hacia donde estaba el rubio, echándose al lado de este. Mikey lo miro de reojo, riéndose al ver el seño fruncido de su compañero.

-¡No te rías!- Raph miro a Mikey, frunciendo un poco más el seño (si eso era posible) y cruzándose de brazos. -¡Llevamos casi 3 horas aquí metidos!- Raph hizo para atrás la cabeza y la apoyo contra la pared, cerrando los ojos y pidiendo a quien sea mucha paciencia. Justo en eso, el estomago del pelirrojo reclamo comida. –Y me perdí la hora del almuerzo…- murmuro poniendo una de sus manos sobre su estomago y soltando un leve suspiro. Con aquella simple oración, Mikey recordó algo y se puso a buscar con la mirada su mochila, encontrándolo muy lejos de su persona.

-¡Ahí estas!- pensó Mikey sonriendo en cuanto hallo lo que buscaba y lentamente, olvidándose por completo de su estado, apoyo sus manos en el piso e intento levantarse pero termino fracasando. Un gemido salió de su boca apenas sintió el piso bajo su persona y mucho dolor recorriéndole el cuerpo. Raph, quien había estado viendo de reojo el intento de ponerse de pie del rubio, se movió rápidamente y puso una de sus manos en la espalda de Mikey, mientras que la otra agarraba uno de sus brazos para evitar que se mueva nuevamente.

-Pero serás descuidado…- murmuro Raph, estaba extrañamente preocupado pero intentaba que no se note mucho. Mikey sonrió, mientras que un sonrojo cubría sus mejillas. Se había sonrojado por dos razones muy simples: una era por la vergüenza y la otra era porque cuando Raph hablo, lo hizo muy cerca de su oído y eso lo puso de los nervios.

-Jeje…p-perdón- se disculpo Mikey, mientras se acomodaba un poco y sentía como Raph lo soltaba, al mismo tiempo que ese sentimiento cálido en su pecho se tranquilizaba lentamente y el dolor disminuía un poco.

-¿Qué intentabas hacer?- pregunto el pelirrojo con tono desinteresado.

-Y-Yo…- Mikey, con una sonrisa nerviosa, se froto débilmente el brazo. –I-Intentaba alcanzar mi mochila- respondió apuntando de manera débil al objeto antes mencionado. Raph se le quedo mirando un momento y alzo lentamente una de sus manos. -¿Q-Que…?- Mikey se puso un poco nervioso al ver la mirada que tenía Raph en ese momento (Mirada de Raph: ¬_¬).

-Tonto…- Raph toco la mejilla sana de Mikey con su dedo índice, para después levantarse y, sin decir nada más, se alejo del rubio. Mikey, sonrojado, vio como Raph se alejaba de él y se agachaba, recogiendo algo del piso. -Toma- dijo Raph apenas se sentó nuevamente al lado del rubio.

-¡Gracias!- exclamo con una enorme sonrisa, mientras agarraba su mochica y se ponía a buscar algo dentro. Raph, quien se sonrojo ante la sonrisa del rubio, se cruzo de brazos y cerró los ojos.

-Tranquilo Raph…simplemente pon la mente en blanco- pensó intentando que aquel sentimiento cálido en su corazón desapareciera.

-Ten- la voz de Mikey saco a Raph de sus pensamientos.

-¿He?- el pelirrojo vio como el rubio extendía una mano con un par de palillos chinos hacia él. Un poco extrañado, Raph agarro el objeto que Mikey le daba. El rubio sonrió, mientras que dejaba la mochila a un lado suyo y dejaba ver que en su regazo había un pote con tapa naranja.

-Sírvete tranquilo- Mikey lo abrió y le sonrió a Raph, mientras ponía el pote destapado sobre el regazo del pelirrojo.

-¿P-Pero c-como…?- Raph miro sorprendido al rubio.

-Yo traigo el almuerzo de mi casa- Mikey, sin quitar la sonrisa de su cara, se encogió de hombros. Con lentitud, Raph comió un poco de aquella comida que el rubio le daba y que, de paso, nunca había visto o probado en su vida. Lo ojos de Raph se abrieron del puro asombro al sentir el mas delicioso sabor que había probado en su vida. -¿Y bien? ¿Te gusta?- pregunto Mikey entre divertido y curioso. Miro fijamente a Raph, esperando su veredicto.

-E-Esta…delicioso- Raph sonrió y miro a Mikey. -¿Cómo se llama esto y dónde los conseguiste?- pregunto para después comer un poco más.

-Yo lo hice- respondió Mikey, ganándose una mirada de asombro de parte de Raph. -Yo los llamo Pizza-diosa…y me alegro que te guste- Mikey sonrió tiernamente, causando nuevamente un sonrojo en Raph.

-Wow- Raph sonrió levemente y vio a Mikey de reojo. –Me encantaría probar que otras cosas puedes hacer- comento.

-¡¿Enserio?!- Raph asintió, había descubierto algo muy interesante en aquel chico: tenía una gran energía, al igual que una alegría y una sonrisa muy contagiosa. La sonrisa de Mikey se agrando ante aquella respuesta. -¡Pues te invito a comer algún día a mi casa!-

-¿Enserio?- Raph miro al rubio, no se había esperado esa respuesta.

-¡Por supuesto! ¡Tú dices el día y yo la hora!- Raph se quedo pensando un momento, para después sonreír.

-Es un trato- Raph sonrió y, antes de que Mikey pudiera decir algo más, pico con el dedo índice la mejilla sana del rubio pero no se aparto. Mikey puso cara de sorprendido en un principio pero después reacciono y sonrió.

-¡Trato!- Mikey, como pudo, alzo el brazo más sano que tenía en ese momento e hizo lo mismo que Raph. Se quedaron sin moverse de aquella posición un momento, Mikey sonriendo con los ojos cerrados y Raph sonriendo hacia el rubio con dulzura. Después de unos segundos, Raph volvió hacia la comida y Mikey a mirar atentamente al pelirrojo. Raph, masticando lentamente, miro de reojo al rubio y, después de tragar lo que tenía en la boca, sonrió.

-Come- le dio un poco a Mikey, quien se negó en un principio pero termino aceptando muy sonrojado, el hambre había podido mas con él.

… …Fin del Flash Back… …

-¡MIGUEL ÁNGEL!- el mencionado reacciono ante aquel grito y, como consecuencia, termino en el piso, con una mueca de dolor en el rostro y los ojos cerrados.

-Auch…¿crees que le dolió?- Mikey escucho una voz femenina, la cual reconoció como Miko.

-Yo creo que si…¿crees que nos mate por hacer eso?- Mikey reconoció en seguida aquella segunda voz, era su hermano Donnie. Con lentitud, abrió los ojos y los vio a ambos: Miko con las manos aferradas al borde de su pollera y mirando a Donnie, quien se estaba poniendo nuevamente los anteojos, los cuales al parecer estaba limpiando.

-No sé- respondió Miko encogiéndose de hombros.

-Donnie…- el mencionado dirigió su vista hacia su hermano menor, poniendo cara de horror al ver la mirada obscura de este. -…te voy a matar- sin decir más, se lanzo sobre su hermano.

-¡No! ¡T-Tranquilo Mikey!- y así, ambos empezaron a forcejear en el piso, mientras que Miko se reía y negaba de manera divertida.

-Muy bien, mejor los voy a detener…porque si siguen así, nos perderemos la hora del almuerzo- pensó Miko riéndose ligueramente. -¡Basta ya!- ambos se detuvieron ante aquello y miraron a la chica. –O acaso…¿quieren que llame a Leo para que venga y los detenga el mismo?- pregunto con diversión. Donnie, apenas escucho ese nombre, se sonrojo totalmente y, tirando hacia un lado a su hermano, se levanto y se sacudió la ropa, al mismo tiempo que se la arreglaba un poco.

… … … …

-¿Qué te pasa Mikey? Andas mas distraído de lo normal- comento con preocupación Donnie, mientras él y su hermano se sentaban en una mesa cualquiera de la zona de almuerzo. Miko les había dicho que no podía comer con ellos ese día, por lo cual ambos simplemente le dijeron que no había problema y, mientras buscaban donde sentase, Donnie vio como su hermanito caminaba en silencio y metido en sus pensamientos.

-No es nada Donnie, estoy bien- respondió Mikey sonriéndole a su hermano, al mismo tiempo que dejaba su pote con tapa naranja sobre la mesa.

-Si tú lo dices- Donnie suspiro, mientras sacaba un pote igualito al de Mikey solo que tenía una tapa morada. –Solo te diré que, cuando quieras decirme la razón por la cual actúas así, estoy aquí para escucharte- comento haciéndose el distraído, al mismo tiempo que destapaba su pote y dejaba ver las famosas "Pizzas-diosas" que Mikey le había preparado. Mikey suspiro, mientras copiaba a su hermano y empezaba a comer.

-Donnie…- murmuro llamando la atención del mencionado, quien miro a su hermano mientras masticaba. -…prométeme que si te dijo, no me mataras- Donnie parpadeo sorprendido, no entendía a que venía eso.

-Claro Mikey, lo prometo- aseguro Donnie, sonriéndole al menor. Mikey miro a su hermano y le devolvió la sonrisa.

-P-Pues…yo…- titubeo un poco al principio pero logro contarle todo lo que le había pasado aquel lunes mientras estuvo encerrado. Le conto hasta el último detalle y cuidando de que nadie lo escuchara. Mientras le contaba la historia, los ojos de Donnie se iban abriendo y, en cuanto llego a un momento en especial, se sonrojo furiosamente. –Y eso fue lo que paso- Mikey suspiro, mientras comía un poco. Donnie, quien había estado comiendo hasta una parte en especial, frunció el seño pero su sonrojo no desapareció.

-¿Qué…tú…hiciste…? ¡¿QUÉ?!- Donnie empezó a hablar en voz baja pero termino alzando la voz y levantándose de su asiento, al mismo tiempo que estampaba sus manos contra la mesa.

-¡Shhh, cállate Donnie!- lo silencio en voz baja Mikey, mientras lograba que el mencionado se siente pero este no dejaba de tener el seño frunció…y de mirarlo con cara de "te voy a matar lenta y dolorosamente". –Prometiste que no me matarías- el rubio trago saliva.

-Sí, lo prometí- Mikey suspiro de alivio ante aquella respuesta. –Pero eso era antes de que me cuentes eso- Donnie se agarro con el dedo índice y el pulgar el puente de la nariz, bajando al mismo tiempo un poco sus anteojos. Cerró los ojos, sin soltarse el puente de la nariz, y suspiro, pidiendo paciencia. -¿Por qué hiciste eso?- pregunto soltándose el puente de la nariz y mirando al menor, mientras se sacaba por un momento sus anteojos.

-Y yo que se- Mikey se revolvió su rubio cabello. –La invitación salió sola. Te juro que no se qué paso…él hizo ese comentario y a mí me salió invitarlo- empezó a jugar nervioso con sus manos. –Y una cosa llevo a la otra y termine invitándolo a ambos, a él y a su hermano-

-Leonardo y Raphael Hamato- murmuro pesadamente Donnie, mientras se rascaba los ojos. Suspiro largamente pero antes de poder decir algo más, alguien le gano.

-Hola Mikey- el mencionado levanto la vista y vio como las dos personas que menos querían ver se acercaban a ellos.

-Raph…- pensó Mikey, sintiendo algo cálido crecer en su pecho y calentando sus mejillas.

-L-Leo…- pensó Donnie con nerviosismo, sintiéndose exactamente igual que su hermano. Ambos mencionados se sentaron enfrente de Donnie y Mikey, quienes se miraron entre si y después a sus invitados, sin saber que decir. –Mátenme, por favor- pensó el genio. Leo miro de reojo a Donnie y sonrió.

-Miguel Ángel, ¿cierto?- pregunto el presidente mirando al mencionado, quien se le quedo mirando un momento para después reaccionar y asentir con una sonrisa. Leo se rio y extendió una de sus manos. –Un placer conocer a la persona que soporto a mi hermano por tres horas y media- hablo con diversión, causando una pequeña carcajada al chico rubio. Mikey extendió una de sus manos, estrechándola con la de Leo.

-Miguel Ángel Harada a tus ordenes pero puedes decirme Mikey- el rubio le sonrió con aquella sonrisa que tanto lo caracterizaba. –Y para mi es un placer conocer a la persona que lo soporta los 365 días del año- respondió con diversión.

-¡Oigan!- hablo el pelirrojo llamando la atención de los presentes. -¿Pueden dejar de hablar de mí como si yo no estuviera?- se cruzo de brazos y los miro con enojo. Leo y Mikey se rieron, separando sus manos y sin hacerle caso al comentario del pelirrojo.

-¿Quieren?- pregunto amablemente Mikey, mientras les extendía el brazo con el pote en mano.

-Claro- Leo y Raph sonrieron mientras comían un poco de la comida que el chico rubio les invito. Donnie hizo a un lado su pote y apoyo su frente contra la mesa, pidiendo a la tierra que se abra y lo traje por completo.

-Te dije que era deliciosos- comento Raph mirando a su hermano una vez que termino de comer.

-Tienes razón, esta riquísimo- contesto Leo con una sonrisa.

-Como sea- Raph rodo los ojos y miro a Mikey, cruzándose de brazos. -¿Recuerdas nuestro trato Mikey?- pregunto con diversión.

-Claro que si, jamás olvido un trato- Mikey asintió como respuesta. -¿Por qué?- pregunto curioso, ladeando levemente la cabeza y mirando al pelirrojo. Mikey, al ver la sonrisa que el tenia en el rostro, pidió al cielo que no le diga lo que él pensaba que le iba a decir.

-¿Te parece cumplirlo este sábado?- la sonrisa de Raph creció levemente al ver como las mejillas del rubio se coloreaban de rojo.

-He…pues…bueno…y-yo…- Mikey empezó a jugar nervioso con sus manos. Justo en eso, una idea se le vino a lamente y termino señalando a Donnie, quien había levantado la cabeza al escuchar lo que dijo el pelirrojo y quedo sorprendido al ver como su hermano lo señalaba a él. -¡P-Pregúntale a él!- apenas dijo esto, Donnie se encontró bajo las atentas miradas de Leo y Raph. Donnie, al darse cuenta de la situación, miro con cara de odio a su hermano.

-No me arrepentiré de esto…espero- con aquel pensamiento cruzando por la mente de Donnie, una sonrisa empezó a crecer lentamente en el rostro del genio. –Claro, ¿por qué no?- la expresión que apareció en la cara de Mikey después de aquella respuesta era todo un poema.

-Genial- Leo le sonrió al castaño, causando que este se sonrojara ante aquella expresión. -¿Les parece a las 10 a.m?- Mikey y Donnie asintieron, causando una sonrisa en Leo y Raph. Justo en eso, Miko apareció con cara de cansancio y se sentó a su lado, dejando caer la cabeza y apoyando su frente contra la mesa.

-¿Qué te paso?- pregunto Mikey extrañado, mientras ponía una de sus manos sobre la espalda de la chica. Miko se mantuvo en silencio por unos segundos, para después sentarse de golpe y mirar al rubio.

-Algunos alumnos quieren hacer una fiesta de disfraces el próximo fin de semana pero nadie quiere hablar con el director- respondió ella soltando un leve suspiro.

-Típico, quieren una cosa pero nadie quiere enfrentar al director- hablo Raph causando un sobresalto en Miko, quien no se había dado cuenta de la presencia de los Hamato.

-En eso tienes razón hermano- comento Leo mirando a Raph con una sonrisa entre divertida y simpática. Mikey miro a su amiga con tristeza, hasta que una idea se le vino a la mente.

-¿Qué te parece si vamos tu y yo a hablar con el director?- pregunto el rubio con una gran sonrisa.

-¿L-Lo dices e-enserio?- Miko vio sorprendida a Mikey, no se esperaba para nada que él (justamente él) diga eso.

-Claro- Mikey asintió con una gran sonrisa. –Después de todo, te debo un favor- Miko sonrió enormemente y abrazo a Mikey con entusiasmo.

-Gracias amigo- Miko se separo del rubio y le sonrió enormemente.

-Espero que no les importe- hablo Leo llamando la atención de los presentes. –Pero yo los voy a acompañar-

-¿Por qué?- preguntaron los cuatro al mismo tiempo, Leo se rio levemente al descubrir un leve tono de celos en la voz de su hermano pero lo que no noto fue el leve tono de tristeza en la voz de Donnie.

-Muy simple- Leo se encogió de hombros y se cruzo de brazos. –Puedo ir con ustedes para decirle al director que yo ayudare con los preparativos y en lo que haga falta- Miko y Mikey se miraron entre ello, después a Leo y asintieron con una sonrisa. Leo sonrió levemente, mientras que Donnie suspiro y siguió comiendo. Raph miro de reojo a su hermano, pensando que tendrían una charla en cuanto llegaran a su casa.


Mica: Espero que lo hayan disfrutado y en cuanto pueda subiré más historias…aunque también tengo que terminar lo que ya tengo -_-U. Bueno gente recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas buenas y/o malas. Nos leemos otro día, cuídense y adiós ^_^

P/D: Quería decirles que invente el apellido para Donnie y Mikey. Harada significa, según una página que encontré de internet, prados