Hola soy yo otra vez, gracias por sus comentarios de verdad no saben lo feliz que me hicieron, me animan a escribir más, trataré de corregir esos problemillas en la ortografía en los siguientes capítulos istharneko, gracias también a Maruuchiss y .Chan por sus reviews que disfruten el Fic =D
CAPÍTULO 2: LA TORTURA COMIENZA
-Jajajajaja…No lo puedo creer, así que tienen que pasar las vacaciones con los slytherin- dijo Ginny botada de la risa
-Pues si hermanita, pero yo no sé porque te ríes tanto, porque tú y yo vivimos en la misma casa, por lo tanto, tú también tienes que convivir con ellos – dijo Ron con una sonrisa de triunfo- además a Pansy Parkinson le toca en nuestra casa y al ser tú la única niña en la casa tendrás que compartir tú habitación con ella
-¡Qué! – Paró de reírse Ginny – ni loca, noooo esa mortífaga no duerme conmigo, que tal si me intenta matar o algo así, que se duerma en la tina del baño o algo, conmigo jamás
-Bueno, bueno ya mejor le paran –dijo Hermione metiéndose en la discusión de los dos hermanos – eso lo arreglan después, ahorita tenemos que arreglar nuestros baúles si no quieren que nos deje el tren
-Está bien – dijeron los hermanos a unísono
-¡Pansy! Ya apúrate – grito Blaise en la estación del tren
-¡Voy!- dijo la chica jalando dos enormes baúles y tres maletas pequeñas
-No sé cómo puedes traer tantas cosas, dame eso- dijo Draco quitándole un baúl
- dame yo también te ayudo- dijo Blaise tomando el otro baúl y una maleta pequeña
-Gracias chicos – dijo la morena sonriente
Los tres Slytherins subieron al tren y se sentaron en un vagón, no muy alejado al del trío dorado.
-Ay Draco, de verdad te voy a extrañar en las vacaciones- dijo Pansy abrazándolo – a Blaise por lo menos lo voy a ver pero a ti no
-Si Pan, yo también – dijo Draco – ojalá que a esos estúpidos Gryffindors se les ocurra juntarse en las vacaciones
-Ojalá que si – dijo Blaise – no creo que el trío dorado dure tanto tiempo separado
-Ni yo- dijo Draco
-Ron ya despierta- dijo Hermione moviendo a Ron
-Que, que, que pasa- se levantó Ron apresurado
-Nada Ron, solo que ya llegamos – dijo Hermione sonriendo
-A bueno- el pelirrojo adormilado, tomó su baúl y salió del vagón
-¡Muchachos, muchachos! ¡Por aquí! – gritaba Molly Weasley alzando una mano
-Mamá hola- dijeron Ron y Ginny a unísono
-Hola señora Weasley- dijeron Harry y Hermione
-Hola muchachos – dijo la señora sonriente
-Oye mamá…- comenzó a decir Ron- antes de venir, el profesor Dumbledore nos dijo…
-Si, si, si hijo me lo dijo Dumbledore, una misión de la orden ¿verdad?– dijo Molly – ¿dónde están los dos muchachos?
-Pues no lo sé – dijo Ron mirando hacia todos lados hasta que divisó al grupo de Slytherins bajando del tren – aaa allá están – dijio señalándolos
-Ay Pansy de verdad que no debiste traer tantas cosas, en la mini ratonera Weasley no va a caber ni siquiera uno de tus baúles- dijo Draco rodando los ojos
-Hablando de ratonera, allá están los ratones – dijo Blaise señalando al grupo de cabezas rojizas
-Pues vamos- dijo Pansy caminando la dirección señalada por Blaise
-Y aquí comienza la tortura – dijo Ron
-Buenas tardes señora – dijeron Blaise y Pansy educadamente para sorpresa de todos
-Hola muchachos bueno, pues ya que estamos todos, vámonos- dijo la Señora Weasley – ¿Hermione no vienes?
-No gracias señora, mis padres ya me están esperando afuera- dijo Hermione – nos vemos chicos, vámonos Malfoy
Draco comenzó a caminar detrás de Hermione y todos los miraron silenciosamente desaparecer por el andén.
-Pobre Hermione – dijo Ron
-Pobre Draco – dijo Pansy
Y al igual que los dos jóvenes salieron por el andén
Mientras tanto, en el Londres muggle, dos jóvenes con vestimentas de brujos caminaban hacia afuera de la estación.
-Que me ves- Gritó Draco enojado a un niño que lo veía raro
-¡Malfoy!
-¡Qué! – dijo el rubio – que no ves como nos miran
-Pues si Malfoy, por si no lo notaste aquí no es muy normal ver a dos personas con capas, túnicas y baúles cargando - dijo Hermione rodando los ojos
-¡Y ustedes que me ven idiotas tengo monos en la cara o que!- le dijo a dos muchachos que pasaban
-¡Malfoy! escúchame bien, si vas a estar en mi casa tienes que actuar como una persona normal ok, primero, no quiero que hagas comentarios groseros hacia las personas ni las cosas muggles, segundo, vamos a estar en el Londres muggle así que, te tienes que vestir como un muggle, no puedes andar con esas feas capas negras ni nada por el estilo, asustas a la gente y tercero, no se te ocurra siquiera hablarle mal a mis papás, entendido – dijo Hermione tomando aire por lo rápido que habló– haces alguna de estas cosas mal y te mató
- Escúchame tu a mi Granger, primero yo voy a hacer los comentarios que yo quiera, segundo no tengo ropa muggle así que me voy a vestir como quiera y tercero yo decido si quiero hablarle bien a tus papás o no, entendido – dijo Draco imitando a Hermione
-No Malfoy no vas a…-
-¿Pequeñita? – dijo un hombre detrás de Hermione
-¡Papá!- dijo Hermione abrazándolo
-Pero que escena más cursi- susurro Draco
-¿Cómo has estado hija? – dijo él señor soltando a Hermione
-bien papá gracias
-Que bueno hija, ¿Y este es el muchacho que nos dijo en la carta él profesor Dumbledore?- pregunto el hombre ceñudo
-Si papá, él es Malfoy, mi compañero-
-Mucho gusto señor, Draco Malfoy – dijo Draco cortésmente estirando una mano
-Draco, ¿así que sólo compañeros eh?- dijo él hombre mirando a Hermione aún con el ceño fruncido
-si papá- dijo Hermione poniéndose roja – ¿y mamá?- dijo cambiando de tema rápidamente
– no pudo venir, le surgió una cita en el dentista de último momento, no sabes todo el trabajo que hemos tenido con la nueva sucursal, pero seguramente ya está en casa, ¿nos vamos muchachos?
-Si papá, pero donde está el carro- pegunto la chica mirando a todos lados
-Aquí está, te presento el nuevo bebe de la colección de autos Granger - dijo señalando un BMW M3 blanco convertible que estaba estacionado en frente suyo.
-Wow papá ahora si te luciste- dijo Hermione admirando el coche- cuando lo compraste
-Hace una semana hija, ¿te gusta?
-Si papá está increíble
-¿Y a ti que te parece Draco?
-Asombroso señor- dijo Draco de verdad sorprendido, estas cosas que los muggles usan para transportarse son extrañas, pero ésta en verdad es elegante, definitivamente, algún día voy a tener una pensó Draco
- Bueno que esperan suban sus cosas y vámonos- dijo él señor Granger
-Vamos Malfoy- dijo la castaña acercándose a la cajuela para guardar sus cosas – sube tus cosas
-No me digas que hacer – dijo Draco subiendo su baúl a la cajuela
-Listo papá- dijo Hermione abriendo la puerta del copiloto para subirse
-Hija, porque no dejas a Draco irse adelante, como es más alto puede que no quepa bien atrás-
-No gracias papá si cabe, que se vaya atrás – dijo la castaña
-Hija no seas mal educada obedece
-Ash- dijo Hermione enojada cuando iba a cambiarse de lugar pasó por un lado de Draco que le susurró –Si obedece Granger
Hermione furiosa se subió en la parte de atrás del coche y azotó la puerta.
Draco nunca se había subido a un coche pero vio como abrió la puerta Hermione así que imitó sus movimientos para abrir y cerrar la puerta.
- Draco ponte el cinturón- dijo él señor Granger
-Si señor- pero Draco no sabía a qué se refería así que volteo a ver a Hermione como pidiendo ayuda
-Si Draco ponte el cinturón- dijo Hermione maliciosa – déjame, yo te ayudo – Hermione se acercó a Draco, tomó el cinturón y lo abrochó, luego lo jaló de arriba dejando bastante apretado
-Granger quedó muy apretado – dijo Draco todo aplastado
- No Draco es normal, es para que no ocurra ningún accidente- dijo Hermione sonriendo mientras se abrochaba su cinturón.
-Listos vámonos- dijo el señor Granger
El camino a la casa fue bastante largo y silencioso una hora escuchando únicamente los éxitos de Frank Sinatra. Cuando llegaron a la casa un mayordomo les abrió la puerta del coche y él señor Granger y Hermione bajaron. Pero faltaba alguien.
-Señor se siente bien, porque no se baja – preguntó el mayordomo a Draco
Hermione lo miró y estalló en carcajadas al ver a Draco todo morado intentando bajar – Carlo déjalo yo lo ayudó- dijo Hermione entre risas acercándosele para desabrocharle el cinturón
-Ups Draco creo que si quedó un poco apretado- dijo Hermione con lágrimas en los ojos – bueno ni modo, bájate ya
-Me las vas a pagar Granger – dijo Draco entre dientes
-¿Papá me puedes abrir la cajuela para sacar las cosas?- dijo Hermione ignorando a Draco
-Señorita despreocúpese, ahorita yo subiré sus cosas a las habitaciones- dijo el mayordomo
-Gracias Carlo – dijo Hermione sonriente
Draco estaba furioso por lo del cinturón, había estado toda una hora de lo más incómodo por culpa de Hermione. Se bajó del carro y volteó a ver la casa por primera vez. Era una casa realmente bonita. Era grande y con muchos cristales, tenía paredes blancas y fuentes de un estilo minimalista. Jamás pensé que la rata de biblioteca viviera en una casa así. No está mal, nada mal. Y yo que pensé que vivía en una ratonera igual que el Weasel. Pensó Draco.
-Malfoy…Malfoy… ¡MALFOY REACCIONA!,- dijo Hermione zarandeando al rubio
-No me toques asquerosa – dijo Draco enojado
-Bueno pues si me hicieras caso cuando te hablo no te tocaría – dijo Hermione bruscamente – Entra ya-
-Si si como digas- dijo Draco caminando hacia la entrada
Draco miro el lugar impresionado por dentro la casa era realmente muy espaciosa y luminosa, estaba decorada de manera muy fina, se respiraba paz en el lugar. En la puerta los esperaba una muchacha regordeta.
-Señorita Hermione, Señor, buenas noches, señorita Hermione su madre los espera en el comedor para cenar- dijo la joven sonriente
-Gracias Paty- dijo Hermione caminando hacia el comedor, en la punta de la mesa se encontraba ya sentado el señor Granger y a su derecha Helen Granger, la madre de Hermione. La señora se encontraba leyendo un libro concentrada hasta que Hermione dijo - ¡Mamá!- y se acercó a abrazarla
-Hola mi cielo- se levantó la señora para corresponderle el abrazo. Tenía unos 45 años, cabello castaño oscuro y unos hermosos ojos miel iguales a los de su hija. -¿Cómo te fue en tu viaje?
-Bien mami gracias-
-Que bueno hija, pero mira que flaca estas, no has estado comiendo bien verdad, siempre que regresas del colegio vienes con unos kilos menos- decía la señora mirándola de manera reprobatoria
-Hay mamá sabes que si como bien, siempre he estado igual- dijo Hermione
-Bueno eso espero hija, ¿este es él muchacho de la carta hija?- pregunto mirando a Draco
-Si mamá él es…
-Draco Malfoy señora, mucho gusto – dijo Draco tomando la mano de la señora y besándola suavemente
-Hay pero que muchacho tan lindo, pareces un príncipe de cuento corazón- dijo Helen Granger sonrojándose – pues bueno muchachos siéntense, vamos a cenar, en un momento más tendrán tu habitación preparada Draco, seguro vienen muertos del viaje
-Si señora gracias- dijo Draco cortésmente
-¿Y porque nunca me habías platicado de Draco hija?, yo sólo conozco a Harry y a Ron, ¿Por qué nunca había venido Draco?- pregunto Helen mientras Paty, (la muchacha que abrió la puerta) servía la comida
-Pues porque Malfoy y yo no somos…
-De la misma casa en Hogwarts- terminó de decir Draco
-Normalmente, tus amigos son de acuerdo a tu casa mamá y Malfoy está en Slytherin
-Pues eso de las casas es una tontería- dijo Helen –Y porque se hablan por sus apellidos
-Por lo mismo de las casas señora, es la costumbre del colegio - dijo Draco
-Pues no quiero que se hablen así, parecen como si se odiaran o algo así
-Y no sabe cuánta razón tiene- murmuro Draco para si mismo, pero Hermione alcanzó a escuchar y le dio un codazo – ¡Auch!
-Perdón Dracoo, ¿me pasas la sal?- dijo Hermione echándole una mirada de odio
-Claro Hermionee, aquí tienes – dijo Draco correspondiendo la mirada
-Mucho mejor – dijo la señora contenta tomando una cucharada de su sopa
Después de eso la cena continuó callada, hasta que todos terminaron de cenar.
-Hermione ¿por qué no llevas a Draco a su habitación?, es la que está enfrente de la tuya- dijo Helen
-Si mamá, vamos Malf…digo Draco- dijo Hermione
Draco y Hermione subieron las escaleras y se detuvieron en la entrada de una habitación.
-Este es tu cuarto Malfoy, ahí está el baño–dijo señalando una puerta -buenas noches
Y sin más la Gryffindor se metió en la habitación de enfrente cerrando la puerta de un portazo. Ya en su habitación la castaña comenzó a desempacar sus cosas, guardó todo, se puso la pijama y se quedó viendo la televisión hasta que cayó tranquilamente en los brazos de Morfeo.
Pero en la habitación de enfrente, los sueños de cierto rubio no eran tan tranquilos.
STOP Quiero aclarar una cosita antes de que se vayan hay una parte en la que Pansy le dice a Draco que lo va a extrañar, no se gustan ni nada por el estilo, sólo son muy buenos amigos como pueden ser Harry y Hermione, pero no hay ni nunca hubo nada entre ellos va. Aclarado ese punto nos me voy bye bye besitos.
