Uniendo caminos

SUMMARY:. ¿Qué pasaría si el destino juntara a Sasuke y Sakura?, no como amigos ni pareja, si no, como hermanos, ¿Qué pasaría si se enamoraran?, ¿Seria lo correcto entre "hermanos"?. El amor es más fuerte que cualquier barrera.

Disfruten! =P

Segundo capítulo

Mi nueva familia

Entramos a un hermoso y amplio jardín, quedé fascinada con la variedad de plantas y arbustos que había, ¡parecía recién salido de una revista de exteriores!, justo a la derecha había un garaje, rectifico, un monstruoso garaje de cinco plazas, en su interior había tres coches, pero solo llamo mi atención uno de ellos, un precioso Porsche blanco enredado en un lazo azul.

"Te gusta" – preguntó Tsunade.

"Me encanta" – solté sin pensar.

"Pues es todo tuyo" – mi cuello dio un violento giro para mirarla –, "Bueno… tendrás que compartirlo con Hinata, lo hemos comprado para las dos, espero que no te importe" – dijo un poco avergonzada.

"Gracias mama" – la abracé – "Y claro que no me importa, ¡tengo coche!" – río, y yo le acompañe en sus risas.

"No me las des solo a mí" – sonrió – "También es un regalo de bienvenida de Fugaku" – Tsunade tenía razón, Fugaku me iba a caer muy bien.

Me acerque a él, y con cuidado pase mi mano sobre la carrocería. Reí, esto que estaba haciendo era tan patético.

"Podrás estrenarlo mañana para ir al instituto" – dijo Tsunade desde atrás – "Estoy segura de que a Hinata no le importa que lo lleves tú".

Me giré con una sonrisa, y asentí.

"Sera mejor que entremos, todos te están esperando" – sonrió mientras estiraba su mano hacía mí.

Uno poco nerviosa – mucho – cogí su mano, recogimos mis escasas pertenencias, y nos acercamos a la puerta de entrada. Mi respiración – aunque regular – sonaba más alta de lo habitual, y mi corazón palpitaba a una velocidad, hasta ahora, irreconocible para mí.

Tsunade se volvió sobre sus talones para encararme, y pude ver la diversión en sus ojos.

"¿Preparada?" – preguntó inocentemente.

"S-sí"

Tsunade río, y me agarró suavemente por los hombros – "No tienes de que preocuparte, todo va a salir bien. Ellos te amaran, tanto, o más de lo que yo lo hago" – sus palabras me relajaron un poco, asentí para darle a entender que ya estaba preparada, y juntas cruzamos el umbral.

Dejamos mis pertenencias junto a unas enormes escaleras, y levanté la vista del suelo, para mirar a mí alrededor con los ojos bien abiertos, ¡era espectacular!, todo su interior estaba decorado con matices dorados y blanco- viejo, le daba a la casa un toque antiguo, tal y como el de la fachada, parecía una casa del siglo XVII.

"Esto es perfecto" – susurré.

"Lo sé. Ha pertenecido a la familia de Fugaku durante generaciones. Cuando él me propuso venirnos aquí a vivir, me encanto la idea" – mi miró – "Sabía que a ti también te gustaría".

"¿Tsunade?"

Sé escucho una voz masculina a nuestras espaldas, y la sangre se me congeló en las venas. Tenía pánico de que no les gustara. Lentamente mama se dio la vuelta, y con su giró, me arrastro hacer lo mismo a mí.

Frente a nosotras había un Dios sonriente. Sentí mi mandíbula abrirse un poco.

"Sakura, te presento a Fugaku" – dijo mama dándome un empujoncito para que me acercara a él. Rectifico, mi mandíbula estaba abierta totalmente, ¿Ese era su esposo?, ¿Ese era Fugaku?, ¿Mi padrastro?.

Era alto y fuerte, su pelo era de un intenso azabache, y sus ojos de un oscuro y penetrante azabache, era extremadamente pálido – pero bello – y unas moradas ojeras adornaban su ojos – y aún así se veía como un Dios –.

"Bienvenida Sakura, tu madre me ha hablado mucho de ti, tenía muchas ganas de conocerte" – dijo mientras me abrazaba. Sentí que mi corazón se paraba con su cercanía, para bombear más deprisa – "Eres más linda de lo que me comentó Tsunade" – he aquí la presencia de mi sonrojo.

"Me alegra conocerte al fin, siento no poder decir lo mismo acerca de que me han hablado de ti, me entere de tu existencia hace tan solo unas horas" – sonreí avergonzada.

Fugaku se echo a reír – "Le dije a Tsunade que tenía que contarte de nuestra relación, pero ella estaba muy nerviosa por tu reacción" – sonrió – "Espero que te lo tomaras bien".

"Sí" – mentí, y él parecía complacido con mi respuesta – "Fugaku" – sus ojos se concentraron en los míos, dándome a entender que tenía toda su atención, y he de decir, que eso no me gustaba – "Quería…quería agradecerte el que…" – tan solo su mirada ya me ponía nerviosa – "Me hayas comprado el Porsche" – sonrió – "No hacía falta que te molestaras".

"No ha sido ninguna molestia"

"¿Dónde están los chicos?" – preguntó mama a Fugaku, mientras nos dirigíamos al salón.

"Sasuke fue arrastrado contra su voluntad por Hinata al centro comercial, Naruto no podía acompañarla, y obligo a Sasuke" – río mientras lo contaba. Un escalofrió recorrió toda mi espalda, esa chica debía de ser diabólica – "y Itachi salió con Ino. Estarán pronto aquí" – dijo mirándome a mí – "Tenían muchas ganas de conocerte Sakura".

Estuvimos hablando durante horas, Fugaku era un persona realmente interesante, era la persona perfecta para Tsunade, ella necesitaba a alguien que le pusiera los pies en la Tierra, y él era más que perfecto, y yo que pensaba que el hombre perfecto no existía, y resulta que lo tengo como padrastro.

Escuchamos la puerta de la entrada abrirse, y a una voz masculina y otra femenina discutiendo.

"No vuelvo a ir contigo a ningún sitió, ¡vas a arruinar a la familia!" – reprochaba una voz masculina tan suave como el terciopelo.

"Ya están aquí Sasuke y Hinata" – habló Tsunade.

Mis manos comenzaron a sudar, tenía miedo de no ser de su agrado, quería que todo saliera bien por Tsunade, tenía que comportarme por ella.

"¡Oh, vamos!. No compre tantas cosas" – contraataco la voz femenina. Se escuchaban los pasos de ambos mientras se acercaban al salón– "Solo lo imprescindible".

"Llamas imprescindible ¡ha esto!, ¿has mirado mis manos?, ¡las traigo atestada de bolsas!" – se quejo la voz aterciopelada.

Justo en ese momento dos figuras se pararon en el marco de la entrada al salón, y me miraron.

"Hola chicos" – dijo Fugaku – "Me alegro que hayan llegado, les presento a Sakura, la hija de Tsunade".

La chica, que supuse sería Hinata, era diminuta y delgada, tenía el pelo corto y rebelde de un intenso negro azabache, y unos inmensos ojos negros, ella era simplemente hermosa, me miraba con una gran sonrisa dibujada en su rostro, comenzó a dar saltitos y se lanzó a mis brazos.

"¡Hola, hermana!" – Chillo con una voz cantarina – "Tenía tantas ganas de conocerte, ¡presiento que nos vamos a llevar genial!" – sus enormes orbes brillaban de una manera especial.

"Yo…también me alegro de conocerte Hinata" – dije un poco aturdida, tiene más fuerza de la que aparenta, y me había dejado sin respiración.

Se separó de mí, y me dejo que respirara, miré al chico que aún se mantenía de pie junto al marco, sin moverse.

Lo examiné con la mirada, si dije que Fugaku parecía un Dios, estaba equivocada, Sasuke le superaba con creces, era alto y musculoso, tal y como su padre, su pelo de un intenso color azabache – cuyo color jamás había visto, pero realmente era hermoso -, le caía sobre unos preciosos orbes negros tan negros que podrias hundirte en ellos sin darte cuenta, todo él era perfecto.

Cuando se percató que mi mirada estaba sobre él, cerró los dedos con fuerza sobre las bolsas en sus manos, sus ojos se endurecieron, y me dirigió una mirada de puro odio. Ante su mirada me sentí pequeña e insignificante, ¿La habría molestado que le mirara?. Las palabras de mi madre volaron por mi cabeza, "Tendrás que tener paciencia con él".

"Hola, soy Sakura, tú debes de ser Sasuke, ¿cierto?" – intente ser lo más amistosa posible, estiré mi mano para estrechársela.

Todos en la sala, esperaban su reacción, trague pesadamente, él me miró a los ojos, y sentí que me taladraba con la mirada, mis piernas flaqueaban, y di gracias a que estaba sentada. Miró mi mano, bufó y dejándome allí plantada, me dio la espalda y desapareció escalera arriba.

Estoy segura que debería parecer patética en aquella postura, mis ojos me escocían, pero contuve mis ganas de llorar, no quería que vieran que me había dolido su reacción. Baje mi mano y agache la cabeza, para que no vieran mis ojos enrojecidos.

"¡Sasuke!. ¡Baja ahora mismo!" – él ignoró la súplica de Fugaku, y siguió su camino sin mirar atrás – "Lo siento mucho Sakura, Sasuke no suele comportarse así, subiré hablar con él" – dijo apenado, y desapareció escalera arriba.

"Sakura, cariño..." – empezó Tsunade.

"Estoy bien" – dije un poco insegura mientras levantaba la vista de mi regazo, y miraba las caras apenadas de Tsunade y Hinata – "No pasa nada, lo entiendo, se pillar una indirecta, no soy de su agrado".

"Dale un poco de tiempo, él necesita…acostumbrase a esto" – habló Hinata.

En ese mismo momento se escuchó un portazo en la entrada, y las tres miramos en dirección al marco de la puerta, donde hizo acto de presencia, un monstruoso chico, junto a una despampanante chica rubia.

"¡Itachi!" – lo llamo alegre Tsunade.

"¡Hola Tsunade!, ¡tapón!, ¿ya llegaste de tus compras?– dijo sonriendo.

"¡Piérdete Itachi!" – dijo Hinata enfurecida, La chica rubia le pego una collega a Itachi, y este se sobó la nuca.

"Dejala tranquila Itachi" – dijo la chica.

Itachi pidió perdón, y pareció que al fin, se había dado cuenta de mi presencia.

"Así que esta es Sakura" – dijo de nuevo sonriendo.

Parecía un levantador de pesas, si no fuera por la sonrisa aniñada que había plasmado en su perfecto rostro, y esos rebeldes rizos azabaches que se descolgaban por su rostro, habría estado intimidada por su gran figura.

"Yo soy Itachi, y ella es Ino, mi novia" – la chica rubia me dirigió una sonrisa.

"Encantada de conoceros" – dije un poco deprimida por la comparación entre el aspecto de la chica y el mío.

Todos los Uchiha eran realmente bellos y extremadamente pálidos, pero la novia de Itachi no se quedaba atrás, era hermosa. Todos parecían salidos de una revista de moda, sentía que desentonaba entre ellos, esto iba a ser más duro de lo que pensaba.

Itachi se acercó a mí y me dio un gran abrazo, similar al de un oso, me despeinó y sonrió – "Parece que Hinata ya consiguió, su barbie a tamaña real" – dijo riendo. Otro escalofrió recorrió mi espalda, miré en la dirección de Hinata, y pude ver una enorme sonrisa de satisfacción.

Itachi siguió bromeando, y metiéndose con Hinata, también se llevo varias collejas más de parte de Ino, la que parecía acostumbrada hacerlo, he de reconocer que me lo estaba pasando genial, hasta que vi como bajaba por las escaleras Fugaku con el cansancio pintado en el rostro, y desde ese momento, no pude dejar de pensar, que yo era la causante de ese cansancio.

¿Os gusto?

Dejando de lado esto un momento este ficc no me pertenece le pertence ha

EiShel Hale quien me permitio dpatar su maravilloso ficc ok

Reviews!?, ¿Pensáis que lo merezco?, solo os quita un minuto de vuestra vida, y si lo pensáis, es como un modo de "pago" que le hacéis a las autoras por compartir sus historias con vosotras, ¿No creéis que es lo justo?, vosotras leéis y nosotras recibimos vuestras críticas sobre lo que escribimos – ya sea buenas o malas –, solo las autoras que me lean, pueden comprender la angustia que pasamos a veces por no poder actualizar a tiempo, y lo dichosa que nos hacen ver reviews en nuestro correo, aunque sea simplemente un comentario de dos palabras xD, incluso nos animan actualizar antes =). Con esto quiero dejar claro que no obligo a nadie a dejar reviews, solo di mi opinión, un poco extensa, pero así soy yo jeje.

Bye,Bye!