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Cap. II Situaciones difíciles.
En cualquiera de las diversas habitaciones que poseía la Mansión Winner, la situación se repetía una y otra vez, cambiando a los personajes implicados en aquellas ardientes posiciones. Por cada una de ellas, los jadeos, gemidos y exclamaciones se podían oír sin reparo alguno. Los Blondies disfrutaban del espectáculo ofrecido por los Pets ya fuera en la gran sala o en las habitaciones privadas, participando activamente o no en los juegos sexuales de sus mascotas según sin declinaciones, todo se podía resumir en una simple palabra, perversiones.
Pero en varias habitaciones en concreto, ese acto depravado y humillante adquiría un nombre y tinte diferente, en aquellas habitaciones el acto consumado se volvía un acto completamente diferente a lo que se suponía que debía de ser.
En las habitaciones de Winner-sama.
-Pasad y poneros cómodos – comentó Zech con naturalidad haciendo pasar a los dos Pets inseguros a su habitación - ¿habéis cenado ya? – les preguntó viéndoles sentarse en una esquina del amplio sillón que tenía su dormitorio sin atreverse a levantar sus miradas del suelo.
-No mucho Señor – respondió uno de los Pets, el de pelo castaño oscuro de corte rebelde y ojos marrones con nerviosismo mientras se miraba las manos para mantenerse ocupado en algo.
-¿Y tú muchacho? – le preguntó Zech al otro Pet, estando apoyado en el escritorio que estaba cerca del sofá.
-Yo... yo intenté cenar mi Señor pero los nervios en el estómago no hicieron devolver la cena – le respondió tímidamente el Pet de pelo negro con reflejos azules y ojos negros.
-Valla, pues eso hay que remediarlo – les dijo dedicándoles una sonrisa tranquilizadora a los chicos pero al estar con las miradas agachadas no la pudieron ver - ¿Es vuestra primera vez? – preguntó Zech acercándose al intercomunicador de su habitación para llamar a Omi.
-Para mi sí Señor – respondió el joven de pelo castaño – pero me han enseñado bien y puedo complacerle en todo lo que me pido – le respondió sonrojado y con miedo a ser despreciado por ser novato.
-Para... para mí también Winner-sama – respondió igual de avergonzado el moreno – pero seremos sumisos y complacientes, por favor denos una oportunidad, si nos rechaza seremos castigados y... – le dijo asustado.
-Tranquilos, tranquilos, no voy a rechazara a nadie, un momento – le dijo mientras activaba el comunicador – Omi.
-Sí Señor – respondió la voz de su Housepet - ¿desea algo Winner-sama?.
-Podrías subirme una jarra de zumo, algo de fruta y bocadillos para mis acompañantes – le pidió educadamente a Omi.
-Enseguida Winner-sama – respondió Omi para después cortar la conexión.
-Oh Winner-sama no es necesario – exclamaron los dos Pets asombrados por el buen trato de ese Blondie – nosotros estamos bien no tiene porque molestarse por unos Pets.
-Mira hagamos las cosas bien desde un principio – les habló con seriedad pero sin estar enfadado – no sé lo que podáis saber de mí y no me interesa, yo hago las cosas a mi manera, cualquier cosa que os halla podido enseñar en la academia de Pets olvidarla – les ordenó a ambos – quiero que hagáis lo que yo os diga sin réplicas por muy extrañas que os parezcan.
-Yo... lo siento no quise hacerle enfadar – dijo apenado el castaño – perdónenos – le suplicó poniéndose de rodillas agachando la cabeza.
-Ey.. ey no hagas eso – le dijo levantando al chico del suelo para verle como el chico asustado lloraba asustado – no me he enfadado, lo siento es que no soporto el rol de amo y esclavo, solo es eso. Mira ahora yo me iré a poner cómodo mientras tanto os quedaréis aquí y os relajaréis y cuando llegue Omi con la comida os alimentaréis un poco, no quiero que mis amantes desfallezcan por no haber ingerido alimento en medio de una noche de pasión, jeje – le sonrió tranquilizadoramente al Pet al verle sonrojar poderosamente.
-Yo... gracias Winner-sama – agradeció el castaño.
-Muchas gracias Señor – agradeció también mirando tímidamente a su Señor.
-¿Cómo os llamáis y que edad tenéis? – preguntó Zech haciendo sentar a castaño justo al moreno levantándoles a ambos el rostro para que le miraran.
-Mi nombre es Kira – dijo tímidamente el castaño - y tengo 18 años.
-Yo me llamo Asran y tengo 17 – le respondió sonrojado.
-Sois bastante jóvenes, pero tranquilos, conmigo no debéis preocuparos, me imagino que sabréis de las barbaridades que hacen los demás Blondies pero conmigo no debéis temer. Solo haremos lo que vosotros queráis – les informó.
-Pero Winner-sama, nosotros somos Pets y nuestra obligación en complacerlo sea cual sea su deseo – dijo asombrado Asran.
-Eso ya lo sé pequeño, por eso os ordeno que hagáis solo hasta donde estéis preparados, ya os he dicho que no soy como los demás y que olvidéis todo lo que habéis aprendido en la academia. – le aseguró Zech.
-Pero eso no es normal – dijo extrañado Kira.
-¿Preferirías que te tomara a la fuerza y te obligara a tener sexo con Asran para complacerme? – le preguntó Zech, sabiendo la respuesta.
-¡No! Claro que no, pero...
-Solo os pido una cosa y espero no arrepentirme en confiar en vosotros – les pidió seriamente – todo lo que ocurra entre estas cuatro paredes quedará en secreto. Mi trato con vosotros para los demás será como todo lo denigrante que se espera de un Blondie.
-¿Puedo saber porque Winner-sama? – preguntó tímidamente Asran.
-Pues porque tengo que aparentar la fortaleza que ellos suponen que debo poseer, no es solo por mi sino por las personas que dependen de mí. Mi comportamiento se cataloga como de Blondies débiles e incompletos, solo por eso, por eso os lo pido.
-Pues yo no creo que sea de débiles – comentó Kira – demuestra mucho más su comportamiento Winner-sama que esos malditos...
-¡Kira! – recriminó Asran al saber que iba a insultar la estirpe de élite.
-Lo siento – dijo avergonzado Kira.
-Jeje no te preocupes, yo pienso lo mismo que tú – le dijo guiñándole un ojo a los chicos para ponerse de pie – iré a cambiarme, vosotros esperar a Omi y comer algo, ¿vale?
-Sí Winner-sama – respondieron los dos más calmados.
A los pocos minutos Omi entró en la habitación de su Señor con una amplia bandeja con zumo, frutas y sándwich par a los Pets.
-Hola chicos – saludó amablemente Omi a los Pets - ¿todo bien? – les preguntó.
-Err... sí – comentó Asran – perdona, ¿puedo hacerte una pregunta sobre Winner-sama?
-Sí por supuesto – dijo Omi sonriendo tranquilamente sabiendo ya de que se trataba, todos los Pets que tenían la suerte de compartir una noche con su Amo le preguntaban lo mismo – dime ¿cuál es tu pregunta?.
-¿Winner-sama es siempre tan... ? – preguntó Asran sin atreverse a definir al Blondie.
-¿Tan... amable y atento?– le completó la pregunta Omi.
-Sí eso mismo – dijo avergonzado Asran.
-Pues por mucho que os sorprenda sí Winner-sama es así, no debéis preocuparos estáis en buenas manos, Winner-sama os cuidará muy bien. Bueno ahora me tengo que retirara, hay bastante trabajo esta noche y comer algo, Winner-sama es bastante exigente con sus amantes, jeje – les dijo para avergonzarlos – mañana seréis la envidia de todos los Pets, jeje.
Durante los próximos quince minutos los Pets estuvieron comiendo una vez que consiguieron tranquilizarse un poco, mientras tanto Zech se daba una ducha rápida para alejar la tensión que siempre representaba una reunión con la Élite de Eron.
Con el usual silencio que representaba a cualquier Blondie, Zech se dirigió hacia el salón de su habitación donde estuvo unos minutos observando como aquellos jovencitos comían tranquilamente a la vez que charlaban animadamente sin percatarse de su presencia mientras se secaba el largo cabello rubio con una toalla.
-Veo que estáis más relajados y que me habéis hecho caso, eso es bueno – comentó Zech caminando hacia ellos.
-¡Winner-sama! – exclamaron los dos sorprendidos al no haberle escuchado acercarse, pero sus rostros se ruborizaron al máximo al ver en cuerpo perfecto del Blondie con una bata blanca semi abierta que mostraba parte de su pecho firme y vientre goteado por el agua de la ducha.
-¿Me hacéis un sitio en el sillón? – pidió Zech sabiendo la perturbación de los chicos.
-Err sí claro Winner-sama – dijo perturbado Kira haciéndose a un lado para que el Blondie se sentara entre ellos.
-Siéntese Winner-sama, ¿desea algo de lo que trajo Omi? – le ofreció solícito Asran mirando como el esbelto cuerpo del rubio se sentaba junto a ellos mientras seguía secándose el pelo. Al sentarse parte de la bata se abrió mostrando casi por completo su musculada pierna desde su pie descalzo hasta su ingle.
-Valla hay fresas – exclamó sorprendido Zech – mmm, ¿te importaría darme una? Tengo las manos ocupadas con mi pelo, no quiero mojaros.
-Claro que no me importa – dijo algo nervioso Asran cogiendo una fresa para llevarla a los labios del Blondie que la mordió provocativamente sin dejar de mirarle a los ojos.
-Mmmm deliciosa – gimió de placer saboreando la fruta.
-Déjeme que le ayude a secarse el cabello – pidió tímidamente Kira sujetando la toalla que tenía Zech entre las manos – deje a nosotros que sirvamos – le sugirió avergonzado al notar el formidable cuerpo de su amo.
-Como queráis, nadie se puede negar a ser servido por dos preciosidades como vosotros.
Kira se dedicaba a secar la larga melena, cuello y hombros de Zech retirando levemente la bata para secar las gotas traviesas de su cuerpo mientras Asran le daba de comer algunas frutas sin poder evitar acariciar esos labios tan sensuales de su amo.
-¿Tú no quieres fresas? – le preguntó Zech a Asran con una mirada pícara.
-Err yo... comí una hace un rato – dijo alterado por la cercanía de Zech.
-Pero no una como las que sirvo yo – le dijo atrapando la fresa que le ofrecía Asran de entre sus dedos aprovechando para lamerlos -¿quieres?.
-Yo... yo, si quiero – le respondió avergonzado comenzando a sentirse excitado.
-Ven – le dijo atrapando la cintura del moreno para acercarlo a su cuerpo y besarle apasionadamente para compartir su sabor y el de fresas que conversaba.
-Mmmmmm - gimió Asran por el beso apasionado.
-Delicioso – aseguró Zech tras relamerse los labios sin soltar el cuerpo de Asran.
-Kira ¿quieres mis fresas especiales? – le preguntó a castaño guiñándole un ojo.
-Err... sí – dijo tímidamente.
Zech sin soltar a Asran atrajo a Kira a su lado para besarlo apasionadamente como lo hizo con el moreno. Ambos saborearon el beso con deleite. Tras romper el beso ambos Pets comenzaron a acariciar tímidamente el cuerpo de Zech.
-Creo que estaremos más cómodos en su cama Winner-sama – sugirió avergonzado Kira poniéndose de pie mostrando su excitación en aquel pequeño boxer negro ajustado.
-Venga Señor – comentó Asran poniéndose de pie para tirar del brazo del Blondie – déjenos atenderle como se merece.
-¿Estáis seguros? – preguntó Zech a los chicos - ¿sabéis lo que ocurrirá si vamos a la cama? No soy como los demás Blondies pero no soy de piedra.
-Sí Señor lo sabemos y hemos decidido que quien mejor que Ud. Winner-sama para ser el primero en entregarle nuestra virginidad, al menos guardaremos un gran recuerdo de esta noche para un futuro.
-No os arrepentiréis – les aseguró Zech a los chicos siguiéndoles hasta la cama.
Al llegar junto a ella, Asran y Kira retiraron la bata blanca de Zech para dejarlo completamente desnudo, ambos admiraron el cuerpo perfecto del Blondie. Después con algo de vergüenza se fueron retirando los boxes junto con las botas y las camisetas ajustadas quedando ellos completamente desnudos.
-Sois hermosos – aseguró Zech al verlos – venid – les pidió besando primero a uno y después a otro.
Las manos de Zech recorrieron el cuerpo de Asran sobre la cama recorriendo sus labios por el cuello, pecho y abdomen del moreno mientras Kira acariciaba a Zech y a su compañero recibiendo de vez en cuando los besos apasionados de los dos amantes.
Zech colocó el cuerpo de Kira sobre el de Asran para que se besaran con más tranquilidad mientras él acariciaba a los dos atrapando las erecciones acorraladas entre los cuerpos de los Pets. Ambos gemían entrecortadamente frotando sus cuerpos contra ellos y el de él.
-Mmmm Winner-sama – gimió Kira – retorciéndose de placer al sentir la erección de Asran sobre la suya a la vez que sentía la de Zech entre sus nalgas – tómeme Winner-sama, no soporto más.
-Un poco de calma precioso – le dijo besando la espalda mientras amasaba las nalgas con deseo – Asran dame tus manos – le pidió el Blondie para después atrapar los dedos de este en su boca para lamerlos con lascivia.
-Mmmmm oooohhhh – jadeo Asran sintiendo la lengua de Zech entre sus dedos.
Cuando los tubo bien lubricados con su saliva los guió hasta la entrada de Kira que gimió anhelantemente.
-Mmmm si relájate pequeño – le sugirió Zech a Kira que lo vio tensarse por la intromisión de los dedos de Asran en su cuerpo – prepáralo para mí – le dijo Zech a Asran
Zech elevó el cuerpo de Kira para posicionarlo a cuatro patas sobre el cuerpo del moreno para tener un mejor acceso a zona erógena. Sin poder resistir más el ser un mero espectador, el Blondie unió sus dedos con los de Asran para estimular la entrada virgen del castaño mientras rodeaba su cintura para llegar con su otra mano al sexo endurecido y sensible de Kira. Así perduraron varios minutos hasta que Kira sintió que desfallecía.
-Aaaaahhhhh Winner-sama no aguanto mássssssssss, por favorrrrrrrrr quiero sentirlo dentro de mí, mmmmmmmmmm ooooooooooooohhhhh – jadeaba controlando las ganas de eyacular.
-Veo que estás deseoso... – le dijo excitado – no te haré esperar más, solo déjame que me lubrique, no quiero hacerte daño.
-Yo lo haré – dijo Asran deseoso saliendo de debajo de Kira para arrodillarse a su lado y con cierta timidez acercó su cara al miembro erguido del Blondie.
-Arrggghhhhh siiiiiiiiiiiiii - gimió Zech al sentir la humedad cálida de la boca del Pet en su miembro – uuuuffff, muy bien así poco a poco, mmmm despacio – le fue guiando como tenía que hacerlo.
Mientras Asran lamía el sexo de Zech, éste seguía estimulando la entrada de Kira que no dejaba de gemir de placer. El calor de los cuerpos amenazaba ya con extenderse por toda la habitación sin poder retroceder. Con un bufido de resignación Zech apartó su sexo de la boca golosa de Asran para evitar que terminase en aquel momento.
-Ufff detente Asran – le dijo satisfecho por la actuación del moreno - ¿no querrás que deje insatisfecho a nuestro amigo Kira? – le dijo irónicamente.
-Perdón yo – quiso excusarse pero Zech no le dejó al arrebatarle el aliento en un beso apasionado, degustando su propio sabor de la boca del Pet.
-No pidas perdón, no has hecho nada malo al contrario, no te importa ni empezamos primero con Kira ¿no? Él ya está preparado para recibirme. Pero tranquilo después vendrás tú, quiero saborearos a los dos – le aseguró besando de nuevo sus labios.
Separándose un poco de Asran, Zech cubrió con su cuerpo el pequeño cuerpo de Kira sin llegar a apoyar su peso en él para no aplastarlo y tras comprobar la dilatación, se acomodó entre sus piernas para una mejor penetración.
-Kira precioso – lo llamó susurrándole en el oído – ahora entraré poco a poco en ti, relájate, si sientes dolor me lo dices y me detendré, solo llegaré hasta donde tú decidas, ¿de acuerdo? – preguntó Zech seductoramente a la vez que lamía el lóbulo de su oreja.
-Mmmm siiiiiiiiiiiii Winner-sama pero hágalo ya – demandó ansioso por recibir las atenciones de su amo.
-Bien allí voy – le avisó apuntando con la cabeza de su sexo en su entrada.
Poco a poco fue empujando hasta lograr con algo de dificultad enterrar el glande provocando el gemido de ambos.
-Mmmmm eres muy estrecho – jadeó Zech – ufffffff, ¿quieres que siga? – le preguntó.
-Arggghhhh – gimió con algo de dolor – Wi... Winner-sama, duele – le dijo aferrándose a las sábanas para controlar la molestia – Es... es muy grande, aaahhhh.
-Perdona voy a retirarme – le comunicó moviéndose hacia atrás para salirse de su cuerpo pero un retroceso repentino de Kira hacia atrás causado al miedo de ser abandonado por Zech le hizo empalarse por completo arrancándole un grito de dolor.
-Arggggggggghhhhhhhhhhhh.
-¡Kira! – gritó asustado Zech al percatarse del dolor que se había ocasionado el mismo – Dios Kira ¿estas bien? – le dijo retirándose un poco de su cuerpo para ver más asustado que su miembro presentaba restos de sangre.
-No... no te muevas – suplicó Kira con los ojos nublados en lágrimas – snif me duele no te salgas.
-Pero te haré daño – le dijo asustado por el Pet.
-Kira tranquilízate – le dijo Asran acariciando la cara de su compañero para intentar calmarle – relájate – le pidió besando dulcemente sus labios.
-Me duele – le dijo Kira a Asran abrazándose a él sin dejar su posición.
-Lo siento precioso – le dijo cariñosamente Zech abrazándose a su cuerpo para acariciarle el pecho y su abdomen – concéntrate en el placer, solo en eso, siente mis manos y mis labios – le sugirió Zech mientras recorría su cuerpo – Asran ayúdame a proporcionarle placer debemos hacerle olvidar el dolor que ha sentido.
-¿Confías en nosotros? – preguntó Asran a su compañero de cama.
-Sí – dijo adolorido Kira.
Con cuidado a no moverse en el interior de Kira, Zech levantó el cuerpo de Kira para mantenerlo apoyado sobre sus piernas guiando los brazos del castaño hasta su cuello para que se sujetara mientras abrazaba su cintura con el brazo izquierdo y con el derecho le acariciaba todo su torso. Asran se situó delante de ellos para poder besar al castaño recreando un camino húmedo desde sus labios, cuello y pecho para recrearse en sus pezones. Zech se entretuvo a regresar la erección que había perdido con movimientos suaves y lentos de su mano sobre su sexo. Poco a poco Kira iba respondiendo a sus caricias, el dolor iba desapareciendo acostumbrándose a la dura invasión de sus entrañas. La boca de Asran abandonó los erectos pezones para ir descendió hacia el Sur donde se encontró la mano amorosa de Zech masturbando la palpitante erección del castaño.
Queriendo complacer de igual modo a su compañero como lo hacía Zech, con algo de timidez Asran comenzó a lamer las zonas expuestas que dejaba libre el masaje de Zech.
-Argghhhhh – gimió Kira al sentir las atenciones de sus dos amantes – mmmm siiiiiiii.
-¿Te gusta? – preguntó Zech sin dejar de masturbar a su Pet.
-Mmmmmm siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, me gustaaaaaaaaaaaaa – le respondió
-¿Te duele aún? ¿estás preparado para moverme? – le preguntó sintiendo los leves movimientos de vaivén de Kira.
-Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii – gimió intensamente al sentir completamente su sexo dentro de la amorosa boca de Asran.
Con algo de temor a hacerle daño, Zech comentó a moverse lentamente en su interior arrancándole más suspiros pero ahora placenteros. La boca y las manos tanto de Zech como de Asran habían conseguido hacer abandonar el dolor de la mente de Kira.
Poco a poco las penetraciones eran más profundas a medida que los pocos rasgos de dolor desaparecían.
-Mmmmmm eres precioso – le susurró al oído de Kira excitándose más al ver como Asran seguía atendiendo afanosamente el sexo de Kira – creo que deberíamos agradecer el tratamiento que te proporciona Asran, ¿no crees? – preguntó Zech acariciando a Asran mientras seguía envistiendo a Kira.
-Aahhhhh siiiiiiiiii – gimió Kira.
-Bien – dijo complacido Zech – Asran colócate al revés delante de Kira – le ordenó viendo como Asran se situaba entre las piernas de Kira – ahora colócate sobre su cuerpo – le comentó a Kira, con una de sus manos sujetó el sexo de Asran para guiarlo hasta los labios de Kira a la vez que Asran hacía lo propio con el sexo de Kira creando un sesenta y nueve perfecto.
Con sus bocas ocupadas, Zech se concentró en dar más placer a Kira que ahogaba sus gemidos en el miembro de Asran.
Los gemidos eran cada vez más intensos, provocando las penetraciones de Zech más intensar y los movimientos de las bocas de Asran y Kira más ansiosos en busca del deseado clímax. El primero en llegar fue Kira quien recibía placer por partida doble.
-Oohhhhh siiiiiiiiiiiiii me corroooooooooooooo Winner-samaaaaaaaaa – gimió Kira liberando por un momento el miembro de Asran, derramándose en la boca del moreno. Tras disfrutar del momento de su clímax retomó la erección de Asran para brindarle el mismo placer.
-Aaahhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii me voyyyyyyy siiiiiiiiiiiiii – jadeó Asran abandonándose a su propio placer.
A pesar que Kira ya había llegado a su clímax, el castaño seguía gimiendo debido a las profundas envestidas de Zech, el Blondie seguía aferrado a las definidas caderas del Pet procurando placer a su amante y al él mismo hasta que no pudo resistirlo más.
-Mmmmm siiiiiiiiiiiiiiii ahhhhhhhhhhhhhhh – gimió Zech derramándose dentro de las maltratadas entrañas del Pet.
El cuerpo de Kira cayó rendido al lado de Asran que se había apoyado en las almohadas de la cama, Zech cayó al lado de Kira disfrutando de los últimos segundos de su placer supremo. Ya recuperado el Blondie sujetó los cuerpos de ambos Pets para colocarlos uno al lado del otro, para besar apasionadamente a uno para después hacer lo mismo con el otro y saboreas los sabores de cada uno en la boca del otro, así durante varios minutos dándoles tiempo a que se recuperasen.
-¿Estás bien Kira? – preguntó a Kira preocupado por uno de los chicos.
-Mmmm sí, un poco adolorido pero no debe de preocuparse, la culpa fue mía no calculé bien la distancia y... – quiso explicarse avergonzado el castaño.
-Me has dado un gran susto. Será mejor que un médico te revise, lo más segura es que hayas sufrido un desgarre interno – le dijo preocupado al ver su propio sexo manchado con la sangre del chico.
-Pero no quiero marcharme ahora, yo quiero quedarme con Ud. Winner-sama – le dijo asustado al ser rechazado – puedo esperar Señor.
-Pero estás herido Kira – le dijo Asran también preocupado por su compañero, algo difícil entre Pets ya experimentados – debería ir a que te revisen.
-Quiero quedarme por favor – pidió Kira a los dos.
-De acuerdo pero antes tendrás que dejarme que te revise y te asee.
-Está bien – le respondió sonrojado.
-Asran, trae agua tibia del baño, yo iré a asearme un poco y traeré una pomada que te ayudará a curar tu herida – comentó el Blondie.
Pocos minutos después Zech atendía a Kira con la ayuda de Asran suministrándole una pomada cicatrizante, después de atenderle todos descansaron en la amplia cama retozando el Blondie con sus chicos.
-¿Te sientes mejor? – preguntó Zech a Kira.
-Sí mucho mejor, gracias Winner-sama – respondió complacido por la atención del Blondie.
-¿Preparados para la segunda ronda? – preguntó con picardía Zech atrayendo los cuerpos de los Pets a su cuerpo para besarlos apasionadamente.
-Por su puesto – respondieron los dos complacidos con las atenciones de su amo.
La segunda tanda de besos y caricias comenzaron de la misma manera cariñosa y afectiva, pero esta vez siendo Asran el portador de las atenciones de ambos compañeros de cama.
En una de las habitaciones de invitados de las Mansiones Winner.
-Creo que la mente retorcida de Touya le traerá más problemas que beneficios – comentó Max recostado sobre la amplia cama vestido solo con la malla de su pantalón ajustado – No entiendo como le puede atraer la idea de compartir un Pet tan sumiso y hermoso como tú – comentó Max dirigiéndose a Ian, el Pet de Touya – Por cierto ¿cual es tu nombre chico? – le preguntó Max al Pet que había escogido Max como segundo acompañante de cama.
-Mi nombre es Seito, me complace decirle Asato-sama que ha adquirido el mejor Pet de la academia de los últimos años – dijo arrogante el Pet de cabello negro corto con dos largos mechones azules, de rasgos muy masculinos y cuerpo corpulento y bronceado. En sus ansias por destacar con el Blondie no le importó empujar de malas maneras a Ian para sacarlo fuera del campo directo visual del Blondie.
-Así que eres el mejor de la academia – dijo con algo de burla Max. Ese comportamiento altivo en un Pet le desagradaba notablemente sobretodo al ver la cara de desprecio de Seito hacia Ian.
-¿Cuánto tiempo llevas sirviendo como Pet? ¿y cuantos amos has tenido? – le preguntó curioso al moreno.
-Llevo diez años Señor – dijo orgulloso – y he tenido seis Amos que han quedado muy satisfechos con mis servicios.
-¿Y tú Ian? – le preguntó al Pet que estaba a un lado de la habitación queriendo parar desapercibido.
-Yo... solo he tenido dos amos Señor – dijo avergonzado y asustado.
-Valla un novato, que desperdicio – dijo con desprecio Seito.
-¿Solo dos? – dijo sorprendido Max – Supongo que uno es Touya ¿y el otro? – preguntó el Blondie con curiosidad.
-Mi primer amo fue el Blondie Masato Shishio, él fue quien... – dijo avergonzado, siempre la presencia de los Blondie le atemorizaba, debido a las tormentosas experiencias que había vivido hasta ahora.
-¡Shishio fue tú primer amo! – exclamó sorprendido comprendiendo el porque el muchacho estaba tan atemorizado – supongo que tu vida no ha sido muy fácil.
-Seguramente la que se merecía – dijo con desprecio Seito viendo como Ian agachaba la mirada temerosa – un buen Pet debe saber como comportarse y complacer a su Señor en todo y sin queja alguna, pero ya ve Asato-sama, hoy en día dejan a cualquiera ser un Pet para la clase de Élite.
-Supongo – respondió comenzando a molestarse por la actitud de Seito – Bueno será mejor que comencemos, estoy deseoso por que me muestres lo que sabes hacer Seito – le dijo con doble intención que no fue detectado por el moreno de mechones azules – Desnúdate Seito – le ordenó Max – Ian ven acércate.
Con miedo y timidez el Pet de Touya se acercó hasta la cama donde el Blondie estaba recostado donde el poderoso brazo del rubio le arrastró hasta recostarlo junto a él. Seito se desnudó con rapidez mostrando orgulloso su puerto creyéndose poseedor de un encanto que ningún Blondie podía resistir moviéndose con soltura y naturalidad frente a su desnudez.
En cambio Ian seguía tenso junto el cuerpo del Blondie.
-Relájate lindura – le dijo al Pet para tranquilizarlo.
-Lo... lo siento Amo – respondió asustado por la llamada de atención del Blondie.
-¿Qué papel desempeñas con Touya? – le preguntó cariñosamente.
-Touya-sama me... utilizaba para... él me... con sus amigos él... – intentaba decir con los ojos aguados.
-Shhhh tranquilo no pasa nada – le dijo susurrándole al oído – conmigo no tienes que temer. ¿Touya te procuraba placer?, ¿se preocupaba por ti?.
-Él no... bueno yo... lo que yo necesitaba no le era de importancia – le respondió avergonzado.
-Eso es una lastima, eres muy lindo y el muy idiota de Touya no lo puede apreciar – le dijo en voz baja mientras veía divertido como Seito se lucían en un vano intento de excitar al Blondie - ¿Qué opinas de nuestro amiguito musculito? – preguntó con burla Max a Ian.
-Je – se rió sin poder contener el oír el calificativo del otro Pet – bueno, él es atractivo creo que quedará satisfecho con él... si quiere yo puedo ser el sumiso, me dejaría hacer...
-¿Eso es lo que deseas? – preguntó interrumpiendo al Pet.
-En realidad no pero es lo que suelen hacer conmigo así que... – dijo sumisamente Ian.
-Hoy será diferente Ian, yo no soy como Touya, además a mí me apetece dar una lección de humildad a Seito, ¿no crees que sería divertido? – le dijo con picardía.
-No Señor yo nunca...
-Tranquilo confía en mi, ya verás como los disfrutas – le dijo a Ian con una sonrisa de complicidad – Seito ven acércate – le ordenó al Pet - ¿eres un Pet obediente y complaciente con tu Señor? – le preguntó Max.
-Por supuesto Amo – respondió sin dudas.
-Perfecto, ahora quiero que desnudes a Ian de la manera más cariñosa posible, quiero que lo trates como si de mi cuerpo se tratase, ¿entiendes?.
-¿¡A él!? – exclamó sorprendido por la extraña petición del Blondie.
-Sí a él, quiero que le des placer como si me lo quisieras dar a mí y quiero veros – le ordenó.
-Como quiera – respondió con algo de disgusto estirando sin contemplación del brazo del Ian.
-He dicho con cariño y espero no escuchar ninguna queja por parte de Ian, ¿entendido?.
-Sí Amo – respondió.
Guardándose los gruñidos de molestia Seito atrajo el delgado cuerpo de Ian hacia él para que sintiera su calor y excitar al temeroso Pet. Con algo de molestia Seito apoyó la espalda del joven contra su pecho para rodearle con los brazos para acariciarlo sobre la delgada camiseta delineando los músculos del chico. Ian se mantenía inmóvil y sonrojado sin saber que hacer al sentir las manos del otro Pet sobre su cuerpo y la intensa mirada del Blondie sobre ellos. Un respingo fue la respuesta de Ian al notar la intrusa mano de Seito dentro de su pequeño pantalón ajustado a la vez que la boca del otro le recorría la zona del cuello y la clavícula. Tal era en nerviosismo del joven que le impedía disfrutar de las caricias expertas del otro Pet, haciéndole enfadar.
-¿¡Podrías poner un poco de tu parte?! – le gritó molesto empujando al joven Pet lejos de su lado haciéndole caer al suelo por tal repentino movimiento – ¡me estás dejando mal delante del Amo! – dijo furioso.
-Yo... lo siento... yo – se quiso disculpar avergonzado.
-¡Ya es suficiente! – gritó molesto Max al ver el comportamiento de Seito - ¡¿Se puede saber que haces, Seito?! – le preguntó molesto poniéndose de pie el Blondie de donde estaba recostado, para ayudar a levantar del suelo al chico.
-Asato-sama, este chico es un inútil no sabe cumplir con su trabajo, además intenta dejarme mal delante de Ud., no está cooperando nada – dijo para disculparse.
-¡Te dije que lo trataras con cariño! O cree que voy a tolerar que te comportes de este modo. ¿Hubieras hecho lo mismo si yo no quisiera cooperar? – le dijo molesto, abrazando al chico que intentaba esconder su cara avergonzada contra el pecho del Blondie.
-¡No claro que no Asato-sama pero este Pet...!
-¡Ni este no nada! Te di una orden y no lo has cumplido – gritó molesto tratando de controlarse, para no asustar más al chico.
-Lo diento Asato-sama no volverá a ocurrir – dijo asustado poniéndose de rodillas mientras pedía perdón, por el enfado de Blondie temiendo una dura represalia contra él
-Asato-sama – susurró casi sin voz Ian atreviéndose a mirar a su amo – la culpa ha sido mía, yo no sé como actuar, esto es nuevo para mí, yo no sé que espera de mí si no es mi cuerpo – le dijo intentado disculpar al otro Pet.
-Esta bien, no te preocupes Ian, Seito levántate del suelo – le ordenó al otro Pet mientras intentaba calmar los temblores de Ian – Creo que deberé de hacerlo de otra manera. Ven Ian siéntate junto a mí – le dijo Max sentándose en el borde de la gran cama dejando espacio entre sus piernas para que Ian se sentara entre ellas – Ahora quiero que te relajes, no va a pasar nada malo, yo estoy aquí para que eso no suceda. ¿confías en mi? – le preguntó girando el dulce rostro del chico para que le mirase a los ojos.
-Sí mi amo – le respondió sonrojado bajando rápidamente la mirada azul de su amo.
-Pues tranquilo, ya verás como te va a gustar, todos lo vamos a disfrutar – le susurró sensualmente al oído haciendo que se estremeciera – Seito acércate y ya sabes lo que tienes que hacer, no quiero más errores.
-No mi amo – le respondió sumisamente.
-Primero quitaremos la ropa molesta – comentó Max dándole la orden de proceder a Seito.
Con suavidad, las fuertes manos de Seito ascendieron de las rodillas de Ian hasta sus muslos con una excitante caricia para desviarse hasta la redondez de sus nalgas y de ahí hasta la cadera donde rozó el borde del pantalón del chico para sujetarlo para proceder a deslizarlo lentamente por las esbeltas piernas hasta dejarlo desnudo de cintura para abajo Instintivamente Ian cerró las piernas pudorosamente y avergonzado al mostrar su miembro semi erecto.
-No te avergüences Ian, eres precioso, ¿a qué sí Seito? – le preguntó Max viendo la mirada lujuriosa del otro Pet sobre el delicado cuerpo del joven Pet.
-Así es mi amo – le respondió a su amo sin dejar de acariciar la suave piel de las piernas del más joven.
-Lo ves – le dijo Max a Ian, eres hermoso – le corroboró acariciándole el pecho y dejando de vez en cuando algún beso en el cuello o hombros del chico – ahora te retiraré la camiseta – le informó el Blondie.
-¡No la camiseta no! – dijo Ian asustado aferrándose a ella.
-¿No? ¿por qué no? – preguntó sin comprender Max al ver el miedo reflejado en los ojos de Ian.
-Porque.. porque si me la quito, no querrá que me quede, yo... yo no soy hermoso – dijo temeroso Ian rompiendo a llorar cubriéndose la cara con las manos.
-Ey ey tranquilo, no sé porque dices eso, si que lo eres Ian – dijo Max intentando calmar al chico mientras le abrazaba – tranquilo, ya verás nada de lo que tengas en el cuerpo me resultará desagradable, eres precioso Ian déjame hacerlo a mí – le dijo sujetándole la camiseta para quitársela.
-¡No amo por favor! – suplicaba Ian revolviéndose entre los brazos de Max.
-¡Debes obedecer Ian! – dijo severamente Seito que se había mantenido al margen al ver la reacción temerosa del chico – no olvides quien eres y a quien sirves.
Con esas palabras Ian que quedó quieto para obedecer la petición del Blondie que poco a poco le deslizaba la camiseta de su cuerpo hasta sacársela por completo. Ian cerró con fuerza sus ojos a la espera de la reacción de su amo.
-¡Por todo los dioses! – exclamó alarmado Max al verle la espalda.
-Lo siento amo – se disculpo Ian escapando del agarre de su amo que se había aflojado por la impresión, para salir corriendo de su agarra pero tropezó con una rodilla de Seito que se encontraba junto a ellos, cayendo al suelo.
-Dios, tú espalda Ian – exclamó Seito al vérsela ya que había caído boca abajo.
-Lo siento, lo siento – lloraba Ian intentando esconder su espalda – yo me iré si lo desea Asato-sama yo...
-Pero que dices baka – le dijo acercándose a él para levantarlo del suelo para estrecharlo de nuevo entre sus brazos – perdona mi reacción es que me sorprendió, perdona – le dijo besando su frente - ¿quien te ha hecho esto? – le preguntó Max acariciando las numerosas horribles cicatrices que tenía esparcidas por toda la espalda – dime quien ha sido y pagarán por ello.
-Yo... snif, no se lo puedo decir... snif. Si se enteran me matarán – dijo asustado abrazándose al fuerte pecho de Max.
-Te entiendo, ven sentémonos en la cama y tranquilo me sigues pareciendo hermoso igual – le dijo dándole un suave beso en los labios al chico.
-¿En serio? – preguntó sorprendido Ian – siempre me han dicho que soy horrible y que nadie me querrá nunca como Pet, solo... él... por eso debo obedecer sino quiero...
-Shhhhhhhh olvídate de eso ahora, ahora estás conmigo – le dijo sentándolo en la misma posición que estaba antes – y nunca más te separarás de mí – le susurró a su oído para que Seito no lo oyera – yo te protegeré a partir de ahora.
-¿Asato-sama? – le llamó Seito con algo de preocupación - ¿vamos a seguir de igual forma? – le preguntó sin saber si debía tocar al chico deformado.
-Por supuesto, ya sabes lo que tienes que hacer y si veo alguna muestra de repulsión por tu parte me encargaré de que tengas tu castigo por desobedecerme, ¿entendido?
-Sí mi amo – dijo acatando sus órdenes.
Max se dedicó a tranquilizar a Ian con suaves besos y caricias mientras que Seito se dedicó a excitarlo, recorriendo sus largas piernas, ingles y caderas. La respiración de Ian se iba haciendo más irregular conforme pasaban los segundos, aferrándose a las fuertes piernas de su amo para evitar gemir.
-No te reprimas Ian – le susurró Max al oído del joven Pet – quiero oírte como disfrutas.
Ian no tubo más remedio que dejarse llevar por las oleadas de placer que ambos hombres regalaban a su cuerpo, que no solo él disfrutaba. Seito estaba completamente excitado saboreando el dulce sabor de su joven acompañante teniendo que auto satisfacerse para mitigar un poco su excitación. Max tampoco era insensible ante la situación. Su propia cuerpo le pedía saciarse con alguno de aquellos dos Pets, pero no era el momento.
-Mmmm Asato-sama, no puedo aguantar masssssssssss – jadeo Ian sintiendo el ritmo de la boca de Seito sobre su sexo – ahhhhhhhhhhhh.
-¿Te gusta? – preguntó jadeante Max sin poder evitar rozarse con el trasero de Ian.
-Mmmm siiiiiiiiiiiiiiii. Asato-sama hágame suyo yaaaaaaaaaaaa – suplicó.
-Mmmm, no hay nada más que desee pero no puedo hacerlo – le dijo entre gemidos – ¿quieres acabar ya? ¿quieres llegar al orgasmo? – le preguntó el Blondie.
-Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii – suplicó.
-De acuerdo. Seito ¿estás preparado? – le preguntó al otro Pet.
-Sí mi amo – le respondió pensando que sería él el encargado de hacer llegar al clímax a Ian - ¿qué desea que haga?
-Ponte de pie y acércate – le dijo guiando el cuerpo de Seito delante de ellos – Ahora Ian deberás atender un poco a nuestro Sei – le dijo con una sonrisa para acercarse al oído del chico para susurrarle unas palabras.
-¡¿Está seguro Asato-sama?! – exclamó sorprendido al escuchar lo que tendría que hacer.
-Sí, lo estoy. Y Tranquilo yo te ayudaré.
Con timidez Ian acercó sus manos al miembro endurecido de Seito y con movimientos lentos comenzó a masturbarlo para deleite del Pet, poco a poco comenzó a tener más confianza en si mismo haciendo que los movimientos de sus manos fueran más rápidos y con mayor presión. Max para darle mayor confianza seguía acariciando al chico que jadeaba con sus atenciones. Sin que se diera cuenta el propia Ian fue acercando su boca a la cabeza del miembro que tenía en frente, primero le dio una serie de tímidos besos apenas acariciando la superficie con su lengua pero al poco rato fue venciendo esa timidez para acabar con todo el sexo dentro de su boca succionando apasionadamente. Max observaba con atención todo lo que sucedía entre ellos dos sin querer intervenir, con su control característico deslizó una de sus manos del cuello de Ian, donde le estaba acariciando hasta su hombro y de su hombro lo pasó por todo el brazo hasta llegar a la mano que sujetaba con fuerza el miembro de Seito. Haciendo presión en ella, Ian se dejó guiar por su amo, soltando su agarre para deslizar su mano, debajo de la de su amo, por la cadera de Seito rodeando su cintura hasta llegar a su nalga. Allí se entretuvo a amasar la firme musculatura del otro Pet, Seito gemía de placer enterrando gran parte de su sexo en la boca del chico. Max guió la mano de Ian por todo el trasero del Pet hasta dejarlo cerca de la entrada de Seito que dio un respingo al notar tan íntima caricia.
-Shhhhhhh – acalló Max la inminente protesta de Seito – vas a ser sumiso y te vas a dejar llevar – le ordenó Max a su Pet.
-Pero mmm yo – quiso protestar Seito pero el buen trabajo que hacía Ian sobre su sexo que quitó todas las ganas.
-Se hará lo que yo diga – le aseguró Max – pero tranquilo será agradable para todos.
Max apartó la mano de Ian de la entrada de Seito para dirigirla a los mismos labios de Seito.
-Chúpalos – le ordenó Max.
Sin poder resistirse, Seito atrapó esos dedos para lamerlos de la misma manera que Ian hacía con él., cuando estuvieron bien lubricados, Max los volvió a guiar hacia las nalgas de Seito, donde dejó que los dedos de Ian trabajaran sobre la zona como le había ordenado minutos antes. La intromisión del primer dedo hizo provocar un gruñido molesto por parte de atlético Pet pero pronto fue acallado por sus propios gemidos, un segundo dedo le acompañó a los pocos segundos seguido de un tercero dilatando la zona donde a continuación iba a ser sustituida por algo más grueso y caliente. Al notar que el clímax de Seito estaba cerca, Max obligó a separar la golosa boca de su entretenimiento bajo una mirada molesta por parte de Seito.
-Veo que mis Pets estáis deseoso por acabar, jeje – se rió Max controlando también su propia excitación, seguramente esta noche iba a acabar con un horrible dolor de testículos.
-Sí mi amo – respondieron los dos Pets ansiosos.
-Me alegra oír eso. Seito, súbete a la cama boca a bajo – le ordenó Max, viendo como obedecía sin oponerse – Ian colócate sobre Seito.
-Pero Asato-sama... yo nunca he hecho algo así no sé si yo...
-Shhhhhhh, tranquilo, yo te enseñaré.
Las ansias de Seito le estaban matando por lo que no pudo evitar rozarse con las suaves sábanas para ahogar su deseo en ellas. Ian se colocó entre las piernas de Seito apoyando su peso en sus brazos, al ver como Ian no se decidía a penetrarlo Seito levantó su cadera para rozarse con Ian y así incitarlo a que continuase, ya le importaba bien poco su orgullo de macho, necesitaba aliviarse y ya.
-Ian, hazlo ya no soporto más esta tortura – le suplicó Seito rozando su entrada sensible con el miembro endurecido de Ian.
-No ves lo deseoso que está de tus atenciones Ian – le dijo con picardía Max al joven Pet – Mira tienes que hacerlo así – le dijo sujetándole el sexo para guiárselo hacia la deseosa entrada.
El contacto húmedo y caliente del glande de Ian volvió loco a Seito que sin poder contenerse empujó hacia atrás para auto penetrarse solo.
-Aahhhhhhhhhhh siiiiiiiiiiiii - gimió Seito, entre el dolor y el placer.
-Oooooohhhhhhhhhhhh Asato-samammmmmmmm – jadeó Ian al sentir la estrechez de Seito presionarle su sexo.
-Eso es, ahora muévete despacio – le sugirió Max – despacio déjate resbalar en su interior.
Los primeros movimientos fueron algo torpes pero conforme pasaban los segundos, ambos Pets lograron una compenetración única, arrancándose mutuamente sonidos placenteros y jadeantes.
Max se retiró hacia un lado de la cama donde no pudiera molestar a los jóvenes amantes para poder disfrutar del espectáculo, frotándose de vez en cuando su adolorida erección. Las penetraciones eran cada vez más rápidas y profundas, en un momento dado Seito se situó a cuatro patas para darle mayor acceso a su cuerpo para poder sentir mayor placer, una de las manos de las cuales se aferraba a la cadera de Seito viajó hasta el pulsante sexo de Seito, el cual atrapó para masturbarlo al mismo ritmo de sus envestidas. El placer era máximo para ellos, acumulando más y más placer e sus cuerpos hasta que no pudieron más.
-Ooooohhhhhhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii me corrooooooooooo – gimió Seito derramándose en la mano y sobre las sábanas de la cama.
-Mmmmmmmmmm sssssssssssssiiiiiiiiiiiiiiiiii me voyyyyyy – gruñó de placer, por primera vez Ian, cayendo extenuado sobre el cuerpo de Seito a la vez que se derramaba en su interior, completamente satisfecho.
-Muy bien, mis queridos chicos – comentó contento Max, tras unos segundos donde dejó a los chicos recuperarse – habéis sido unos buenos chicos – les dijo acercándose a ellos – ahora descansar un poco, estáis agotados.
-Pero Asato-sama, usted no... – dijo Ian preocupado por su amo.
-Ian tiene razón, Ud. no se ha desahogado, nosotros podemos proporcionarle lo que necesita, así que...
-Lo sé pero no es necesario, ahora descansar, mi necesidad será saciada más tarde no os preocupéis, dormir yo vigilaré vuestros sueños.
-Pero – protestó Ian.
-Nada de peros, es una orden, ha descansar – le dijo con una sonrisa – yo me iré a dar una ducha " una ducha de agua fría la necesito"- pensó para si mismo.
-De acuerdo Asato-sama – asintió Seito, cubriendo su cuerpo y el de Ian con las sábanas de seda – le estaremos esperando.
La elevada excitación de Max fue apagada gracias a la ducha de agua fría, pero no así el dolor de testículos por no poder desahogarse, aún así volvió a la habitación encontrándose a los dos Pets dormidos en la gran cama. Normalmente una sesión de sexo de un Blondie duraba más de un encuentro pero pensando en su propia salud, dejó a los chicos dormir, de no ser así el mismo no podría volver a controlarse y no deseaba faltar el juramento que le había hecho a su Wufei. Así que con cuidado a no despertar a los chicos, se introdujo dentro de la cama entre ellos para dormir el resto de la noche. A los pocos minutos tanto el Blondie como los dos Pets, dormían placidamente entre un enredo de brazos y piernas.
En la habitación de Winner-san
El ambiente era un poco tenso entre los dos, ambos llegaban cinco minutos dentro de la habitación y no sabían como debía de comportarse en las siguientes horas en las cuales se suponían que iban a retozar juntos.
-Wufei – le llamó Quatre rompiendo el incomodo silencio – si te he elegido a ti no es para humillarte ni requerir de ti nada que no sea...
-Lo sé Quatre – le interrumpió al ver el nerviosismo del hermano menor Winner – sé lo que has querido evitar y te lo agradezco mucho, de no ser así ese maldito de Touya se abría salido con la suya.
-No tienes que darme las gracias, pero esto nos pone en una situación comprometida – le respondió más nervioso si podía paseándose de un lado al otro de la habitación.
-Tienes razón, pero no es tan malo después de todo, somos amigos y preferiría tener que acostarme contigo que con ninguno de esos engreídos Blondies.
-Envidio tu confianza en mi, pero aún así no estoy de acuerdo en tener que mantener relaciones si ambos no lo deseamos realmente, tú ya sabes que opino de todo esto... yo no siento nada por ti Wufei, nada que no sea una sincera amistad y tú tampoco sientes nada por mí, sé que al único que permitirías que te tocase es Max y yo no sería capaz de traicionarle de este modo. Lo siento Wufei pero no puedo hacerlo, pensé que podría pero me es imposible. No es que no me resultes atractivo pero es que...
-Jejeje, tranquilo Quatre, te comprendo muy bien y te lo agradezco, pero no voy a permitir que ese infeliz de Touya se salga con la suya – dijo el Pet de Max decidido – hay muchas maneras de tener relaciones y el contacto no siempre tiene que ser directo.
-¿En que estás pensando entonces? – preguntó curioso Quatre.
-Podemos hacerlo como los Blondies inactivos – le respondió con tranquilidad.
-¿¡Pretendes excitarme acariciándote tu mismo mientras yo me masturbo observándote!? – exclamó escandalizado el rubio.
-No hombre, jajaja – se rió Wufei – a Touya solo se le tiene que mostrar una prueba de que ha habido relaciones en una habitación. Seguramente averiguará si hay restos de semen en las sábanas o por la habitación para saber si se consumó el acto. Pues bien eso le daremos, para ellos solo tenemos que dejarnos llevar por nuestra imaginación – le explicó a su amigo.
-¿Imaginación? – preguntó extrañado - ¿cómo?
-Pues muy simple, lo único que tenemos que hacer es pensar en la persona que queremos, debemos imaginarnos que hacemos el amor con esa persona y tocarnos como querríamos que nos tocase él – le dijo con naturalidad.
-Sí pero... tú puedes pensar en Max pero yo – le dijo con tristeza y cierta envidia.
-Mmm – pensó durante unos segundos - ¡Ya lo sé ¡ Mira Quatre, lo que tienes que hacer es imaginarte a la persona ideal a la cual entregarías tu corazón, descríbelo en tu mente e imagina lo que sería entregarte a él.
-Pero me da vergüenza masturbarme delante de ti – dijo con un puchero bastante infantil para ser un Blondie.
-Me lo imagino, para que nos sintamos más a gusto lo haremos despaldas, yo me apoyaré en la tuya y tú en la mía, ¿te parece bien? – le preguntó para tranquilizar a su amigo.
-De acuerdo, pero no sé si podré concentrarme en ello – le dijo avergonzado.
-Ya verás que si, yo te ayudaré.
Con algo de timidez, Quatre se acercó a la amplia cama para sentarse en ella a esperar que Wufei se acercara a él para comenzar con la pequeña farsa. El Pet al ver la tensión que embargaba a su amigo se acercó y con palabras de confianza, masajeó sus hombros agarrotados hasta que lo sintió relajado. Con su ayuda comenzó a desnudarle poco a poco hasta dejarlo en boxes sin atreverse a quitárselo para no intimidar al rubio que lo miraba completamente sonrojado. Wufei se retiró el faldón negro para quedarse solo con el pantalón negro para subirse encima de la cama, ayudó a Quatre a sentarse juntó a él, una vez posicionados se retiró el pantalón quedando en ropa interior, al igual que su amigo.
-Quatre cierra los ojos y apóyate en mi espalda, relájate y piensa en tu hombre perfecto, imagínate que el te acaricia y te proporciona placer – le comentó mientras él mismo se sentaba apoyándose en la espalda del Blondie.
Quatre cerró los ojos concentrándose a en la idea de su hombre ideal. En su mente poco a poco se fue delineando una silueta de un hombre, sus rasgos no estaban definidos pero se podía apreciar un cuerpo musculado, bien ejercitado, no podía apreciar su color de pelo ni el tono de su piel, pero presentía que era suave y cálida. Sin saber como esa silueta se acercó hasta él, pudo sentir como sus manos le acariciaba el rostro y como unos suaves y cálidos labios se posaban sobre los suyos en un beso suave y dulce. Sin saber el porque, el cuerpo del joven Blondie comenzaba a reaccionar por la estimulación mental a la que se había sometido. Esos mismos labios comenzaron a recorrer su cuello siendo acompañado por unas firmes manos que le acariciaban por el pecho y abdomen. Aún sin poder verle su cuerpo era como si reconociese a ese individuo, su respiración comenzó a ser entrecortada y su necesidad de sentir esas mismas caricias le llevó a acariciarse a si mismo. En su mente podía sentir los jadeos de su amante imaginario que se refregaba contra su cuerpo notando la dureza de sus músculos y de su excitación. Quatre se concentró en poner rostro a su amante pero le fue imposible, era como su hubiese un velo que se lo impedía. Sus manos recobraron vida con los movimientos de su amante imaginario, una de sus manos viajó de su regazo, donde descansaba en esos momentos, hasta su estómago, de allí fue subiendo en una caricia sensual por su cuerpo pasando por su pecho, cuello hasta delinear sus labios carnosos donde jugueteó con ellos durante unos minutos, hasta que sus dedos traviesos ingresaron dentro de su boca donde comenzó a lamerlos y succionarlos lascivamente. Una vez humedecidos los dedos descendió por el camino trazado anterior mente hasta el mismo borde del boxer donde su miembro erguido reclamaba la atención necesitada. Quatre ya jadeaba sin control, arqueando su espalda placenteramente mientras su cabeza se recostaba sobre el hombro de Wufei.
Por otro lado, Wufei se había comenzado a acariciar pensando en su amo y amante Max. Recreaba mentalmente los encuentros que tuvieron juntos, en especial la primera vez que se entregó sabiendo el papel que desempeñaría desde entonces. Sus manos comenzaron a recorrer sus firmes pectorales estimulándose los pezones con la mano izquierda mientras que con la derecha se acariciaba el vientre y con algunas tentativas más atrevidas sobre su sexo ya endurecido al recordar las caricias del hombre al que amaba profundamente. Sus piernas se retrajeron al sentir los primeros vestigios de placer quedando con las rodillas flexionadas.
-Mmmmm Max, siiiiiiiiiiii – gimió sin poderse controlar al acariciarse por encima de la ropa interior.
Quatre introdujo su mano húmeda dentro de la nunca prenda que le quedaba deslizándola lo suficiente para que lo le molestase demasiado. La humedad de su propia saliva hizo estremecerse al entrar en contacto con tan sensible zona, el movimiento se inició lento y suave, recreando en su mente como su amante le masturbaba con la misma delicadeza, de pronto una voz desconocida le llegó sin saber de donde provenía.
-Así mi amor, disfrútalo, eres mío y nadie podrá separarnos ooohhhh – jadeaba su amante mientras recorría su cuerpo con besos y caricias – te amo Quatre, no sé como antes podía sobrevivir sin estar contigo, aaahhhhh eres delicioso.
-Mmmmm siiiiiiiiii, soy tuyo, yo también te amo – gimió Quatre atrapado en su pensamiento por un torbellino de sensaciones – quiero sentirte mmmm siiiii yo... – hablaba entrecortadamente el Blondie mientras se masturbaba cada vez más rápido
-Di mi nombre amor, di a quien perteneces – le pedía su amante imaginario mientras en su mente le estaba masturbando a la vez que besaba su cuello y labios.
-Soy tuyo amor, te pertenezco mmmmmm – decía incrementado el ritmo de su mano sobre su propio sexo.
-Di mi nombre – le pidió sabiendo que ya estaba la borde del orgasmo – mmmm dilo amor.
-Ooohhh... siiiii... yo... no puedo más – le dijo a su amante, que le arrebató el aliento en un apasionado beso para separarse al llegar al clímax. De pronto unos hermosos ojos verdes se le aparecieron delante de su rostro a la la vez que su orgasmo le golpeaba violentamente – siiiiiiiiiiiii Trowaaaaaaaaaaaaaaaaa me corrooooooooooooooo – gritó sin poder contenerse, cayendo sobre la cama para recuperarse sin ni siquiera notar la presencia de Wufei.
Tras unos minutos en los cuales normalizó su respiración y sus latidos, para abrir los ojos y encontrar a un sonriente Wufei que le miraba divertido tumbado junto a él.
-Veo que no has necesitado mi ayuda para nada, jeje – se rió Wufei al ver el rostro sonrojado de su amigo.
-¡Wufei! – exclamó avergonzado a la vez que se cubría con parte de la sábana de la cama – yo... lo siento. No sé que me paso, yo... tú.
-Jeje, no te preocupes por mí, yo ya cumplí con mi parte, jeje pero como te vi tan entretenido no quise molestarte – dijo con burla pero sin maldad.
-Yo... dios no sé que me ha pasado, yo.
-Tranquilo no tienes que decirme nada, bueno sí, solo una cosa. ¿quién es ese Trowa que mencionaste con tanto placer? – preguntó curioso Wufei con una sonrisa en la cara.
-¿Trowa? Yo no conozco a ningún Trowa – dijo confuso.
-Sí, Trowa. Lo mencionaste cuando tú... ya sabes... cuando llegaste al orgasmo, jeje.
-No sé de quien se trata – dijo más confundido – no sé porque lo mencioné... solo vino a mi mente de repente en un momento de mayor placer, recuerdo eso... y unos ojos verdes que me miraron. Yo...
-No pasa nada, tranquilo, jeje supongo que habrá sido debido a tu imaginación, no te preocupes por ello. Ahora será mejor que durmamos un rato, mañana será un día largo.
-De acuerdo, entonces... hasta mañana – se despidió Quatre tras acostarse aún avergonzado junto a Wufei en la gran cama.
A la mañana siguiente.
La velada en la Mansión Winner ya había acabado unas horas antes, para pesar de algunos y para alivio de muchos. Poco a poco los Blondies invitados a la fiesta se fueron marchando a sus respectivas casas, dejando a su Pets e la Mansión, los cuales serían devueltos tras ser revisados a sus respectivos dueños, siempre y cuando estuvieran en perfecto estado sino serían desechados o eliminados, según el estado en el que halla quedado.
Para el Housepet de Winner-sama, el trabajo de la celebración no había acabado aún, ahora quedaba atender a los más que seguro heridos Pets, no sin antes pasar por el rigurosos interrogatorio del Blondie Touya-sama, que le hizo antes de marcharse, exigiéndole ver las pruebas donde se hicieran fehacientes la confirmación de consumación sexual entre Winner-san y Wufei, y Asato-sama y los otros dos Pets. Con algo de esfuerzo Omi consiguió deshacerse de Touya-sama, tras mostrarle algunas toallas manchadas de semen que sustrajo de las habitaciones para evitar que el mismo Touya entrase a ellas despertando a sí a su Señor y a sus invitados.
Los Pets que no estaban muy mal heridos fueron devueltos a la academia de Pets o sus respectivos dueños, no siendo así para varias docenas de ellos, que tras presentar, desgarros internos o fracturas severas, tuvieron que ser atendidos de emergencia en las mismas habitaciones, pero aún así tres de los Pets que la noche pasada tuvieron la desgracia de entrar en aquella fiesta no habían logrado sobrevivir a manos de salvajes Blondies que no medían su fuerza y un perversión contra los jóvenes Pets.
-Buenos días amigo mío – saludó Zech al dirigirse hacia el comedor para desayunar, cuando la puerta donde descansaba su amigo se abrió para salir tras ella - ¿no has tenido buena noche? – le preguntó al ver la seriedad de su rostro.
-Buenos días Zech – saludo sin muchas ganas Max - ¿vas hacia el comedor? – preguntó evitando responder a su pregunta.
-Así es ¿me acompañas? Estoy hambriento y que me dices no me has respondido, ¿te encuentras bien?.
-Sí te acompaño, y no me pasa nada, así que no preguntes – dijo molesto.
-Valla, nos hemos levantado de mala leche, espero que no sea porque mi hermano y...
-No no te preocupes por eso no es por Wufei, es... – quiso decir pero se cayó. Mientras caminaban hacia el comedor.
-¿Por qué es? ¿ya no confías en mi? – le dijo con cierta molestia.
-Claro que si, es solo – se detuvo en medio del pasillo para mirarlo fijamente para después, doblarse un poco sobre si mismo a la ver que se sujetaba sus partes nobles con un gesto de molestia - ¡Mierda! No te puedes imaginar el dolor de huevos que tengo.
-Jajaja – estalló en carcajadas Zech al ver su amigo frustrado – pero... jaja, porque dices eso... jajaja – le dijo sin poder dejar de reírse – es que acaso noche no...
-Sí, si tu ríete capullo, que esto es por tu culpa, debería matarte, maldita la hora en que me convenciste de que era un cabronazo comportándome como los demás Blondies de Eron, ¡joder! – gimió molesto notando el molesto dolor en sus partes – de seguir siendo como era antes no tendría que seguir siendo fiel a la promesa que le hice a Wufei.
-Jajajajaja – se rió de nuevo Zech - ¿así qué es por eso tu frustración de esta mañana? Jaja. Seguramente anoche tuviste que calentarte bastante sin poder sucumbir, jaja.
-No te rías mamón. Dios cuando ve a Wufei, ufff. Creo que esta noche ha sido la peor que me ha pasado jamás, si no muero por este dolor de testículos creo que moriré del resfriado que seguramente he pillado de tantas duchas de agua fría que me he dado – gruñó molesto reprendiendo la marcha hacia donde su desayuno le estaría esperando.
-Jaja eres un exagerado, no creo que sea para tanto y para tu tranquilidad, los Blondies no nos resfriamos, jeje – dijo burlándose de su amigo.
-Si si, ya te lo diré. ¿Has visto ya a los chicos? – le preguntó Max a su amigo.
-Deben de estar durmiendo aún pero no creo que tarden en bajar a desayunar – le explicó Zech abriendo la puerta del comedor para ver la mesa perfectamente preparada por Omi que les aguardaba para servirles.
-Eso espero – respondió Max descargando un poco la tensión de su cuerpo.
-Winner-sama, Asato-sama, bu... buenos días el desayuno ha está servido – anunció como siempre un poco nervioso al hablar con su Amo.
-Buenos Días Omi, ¿todo bien por la Mansión? ¿hay incidentes? – preguntó Zech sentándose junto a su amigo para desayunar a la vez que le pedía que le informase sobre las repercusiones de la fiesta.
-Buenos Días... sus invitados ya se han retirado de la Mansión dejando a sus Pets aquí. Me temo que ha habido 3 bajas Señor, hay 13 Pets en estado grave, con desgarres internos y fracturas de diversa consideración, 4 Pets presentan hematomas serios sin fractura y uno con fiebre, todos están alojados en las habitaciones destinadas para el servicio, Winner-sama.
-Malditos hijos de perra – dijo molesto Max golpeando la mesa con los puños – como pueden llegar a ser tan desgraciados.
-Era de esperarse, ya sabes Max que esto siempre suele pasar, por desgracia. Omi los demás... ¿qué fueron de ellos? – le preguntó también furioso por lo que había sucedido en su casa.
-Los envié a la academia Winner-sama – respondió Omi.
-Esos bastardos – insultó Max – eso me recuerda una cosa, Zech. Necesito pedirte u favor – le pidió Max a su mejor amigo – se trata de Ian, el Pet de Touya.
-¿De que se trata? Aunque puedo imaginármelo.
-Sé que te pongo en riesgo pidiéndote esto, pero yo ya tengo a Wufei y no sería justo para él que tuviese a Ian conmigo pero... quiero que saques a Ian de Eron, cuanto más lejos mejor. Ese maldito de Touya, tendrías que verle la espalda a ese chico... ha debido pasarlo muy mal durante su vida, con decirte que fue Shishio fue quien le inició a ser Pet... Ian tiene la espalda llena de cicatrices y a sido maltratado durante diez años. Quiero hacer algo por él. ¿podrás hacerlo?
-Pobre chico – comentó preocupado por lo que le acababa de contar su amigo referente a Ian – tranquilo me voy hacer cargo de él. ¿Y que hay del otro chico que te toco? – le preguntó Zech.
-No es mal chico pero son de los que se sienten orgullosos en ser Pet, no le puedo quitar su forma de vida, si lo hago se hundirá, pero tampoco quiero desentenderme de él, es orgulloso y vanidoso pero no es mal chico.
-Entiendo, por Ian no te preocupes, los enviaré lejos, a él ya a Kira y Asran, no voy a permitir que los destruyan como ha hecho con tantos. Omi, ¿hay alguna Pet femenina entre los heridos? – preguntó de pronto el Blondie.
-Sí Winner-sama, hay una que presenta varios hematomas y tiene varias costillas rotas.
-Bien, entonces haremos esto, no es que quiera pero es la única forma de sacar a tantos heridos y a los chicos. Omi asegúrate que llegue a oídos de Touya y los demás que la chica que tenemos aquí es portadora del virus H, por lo tanto los Pets que estuvieron aquí anoche deberán permanecer en cuarentena al menos dos semanas, averigua si hay algún Pet de los que regresaron a la academia si quieren abandonar Eron y si es así llévatelo alegando que está contaminado, ya sabes como hacerlo.
-Sí Winner-sama. ¿Preparo el dispositivo de siempre?.
-Sí hazlo, debe de estar listo para dentro de dos semanas, durante este tiempo deberemos hacer creer que vario de estos Pets han fallecido, así mantendremos a Touya y a los suyos lo suficiente aparatados para que no investigue demasiado, Ian, Kira y Asran se quedaran en la Mansión por el momento. Ah! otra cosa Omi.
-Sí Winner-sama.
-Sobre las bajas y los heridos graves que han habido en la reunión, no quiero que se entere mi hermano, ¿de acuerdo Omi?.
-Así será Winner-sama.
-Zech gracias, sé que te pongo en un compromiso, pero yo estoy muy vigilado y... – le dijo Max a Zech.
-No te preocupes, lo entiendo además ya tenía previsto hacer desaparecer a los Pets de esta noche, así que no te preocupes, eso sí deberás ayudarme a ocultar las pistas para que Zero no se entere – le pidió Zech.
-Cuenta con ello amigo – le dijo con una sonrisa.
-Con su permiso Winner-sama, me retiro, voy a ver a los heridos – solicitó Omi.
-Sí ves tranquilo y si hay más noticias me avisas – le ordenó Zech.
-Así lo haré – dijo despidiéndose de los dos Blondies.
-¿Vas a seguir con tus planes referente a tu hermano? – le preguntó mientras desayunaba a Zech.
-Sí, debo de hacerlo, ahora más que nunca debemos desviar las miradas de Eron sobre mi y mi hermano y sobre ti amigo, porque lo de anoche, fue un ataque directo ti y Wufei, ¿te diste cuenta?.
-Sí lo sé, y no voy a permitir que lo toquen, antes los mato con mis propias manos – dijo furioso ante la idea de que Touya pusiera las manos sobre Wufei y más sabiendo como trataba a los Pets que se cruzaban en su camino.
-Esa misma tentación también la tengo yo pero jamás podremos contra ellos, al menos nosotros dos no. Necesitamos tiempo para pensar como deshacernos de esos indeseables pero para ello no debemos mostrar esta supuesta debilidad. No sé porque pero tengo la sensación que en ese congreso encontraré lo que necesita Quatre – dijo esperanzado Zech.
-Estoy seguro de que así será y hasta puede que tu también encuentres lo que tanto te hace falta, jejeje – bromeó Max.
-Lo dudo, jaja. Pero ya veremos. Hoy tengo que ir a NOVA, al parecer hoy viene una partida de embriones sin definición y tengo que inspeccionarlos antes de que los registren. ¿Tú vas ha ir al laboratorio? – le preguntó a su amigo.
-No, por ahora no antes tengo un asuntillo que resolver en casa con Wufei, jeje, tú ya sabes – le dijo con picardía – después a lo mejor me paso, hoy es mi día libre y tenía pensado pasarlo con Wufei.
-De acuerdo, si no nos vemos luego y anos veremos mañana y ya te contaré como fue el congreso de L8 – le comentó poniéndose de pie para levantarse de la mesa – Quédate hasta que Quatre y Wufei se despierten, yo me tengo que ir ya. Ah! una cosa más, no seas muy duro con ellos, lo digo por lo que pueda haber pasado entre ellos, ya sabes que no ha sido por voluntad propia – comentó Zech un poco preocupado al saber el fuerte carácter de su amigo, sobretodo cuando era referente a Wufei.
-Tranquilo, lo sé muy bien, no te preocupes por tu hermanito, jeje – le dijo tranquilizado a Zech – por muy celoso que me sienta por ello, sé que Quatre ni Wufei son culpables de ello. Anda ve tranquilo que no sucederá nada.
-Eso espero, no quiero tener que romperte la cabeza, por hacer sentir mal a mi hermano o a Wufei – le recriminó como advertencia.
-Tranqui, tranqui, capto la indirecta, ahora lárgate que llegas tarde, jeje – se burló de nuevo – ya nos veremos.
Continuará...
Agradecimientos:
-Gabz: Jeje, si el primer trío te gustó, creo que este capítulo te encantará. Para ser sincera, tenía mis dudas e subir este capítulo, ya que el 90 es Lemon, y he oído que en , está censurando esta clase de fic, por lo que no sé su durará mucho subido en esta página así que si desaparece, os aseguro que no será porque yo lo haya quitado. Te agradezco tu apoyo, y me encanta que te guste tanto, jeje. Un saludo y ya sabes dodnde encontrarte, si no es aquí es en otras páginas donde subo mis fic, o a mi correo. Hasta pronto y gracias.
-Valsed: Hola Valsed, de nuevo por aquí, jeje, gracias por tu apoyo y espero que te guste tanto este fic como los otros mío. A pesar que este capítulo a salido algo calentito, jeje, no será la tónica general, si que habrá un papel importante el Lemon pero no será el principal, a partir de ahora la trama se desencadena, jeje estos dos capítulos eran para que os fuerais haciendo a la idea, jeje. Pronto nuestros queridos chicos estarán al completo. Un saludo y gracias por escribir.
-Duo. VPVM: Hola ati también, veo que me has localizado de nuevo, jeje. Perdona por no escribirte antes, pero con las fiestas y en trabajo, ha sido un lío, casi no tenía tiempo para escribir, por eso tardé tanto en actualizar Premium. Te mando mi correo así podrás escribirme cuando quieras, Así quien desee escribirme le responderé encantada. Un beso para ti, que no me he olvidado de ti, jeje.
-Alba-chan: Hola guapa, antes de nada debo tranquilizarte porque a pesar de que pueda tardar en actualizar, siempre lo haré, eso de dejar una historia a medias, ¡Dios me libre!. Sobre lo que dices que es ¿espectacular? Jeje, exageras un poco, pero gracias. Creo que conociendo el anime de donde me basé, se pueda entender mejor, pero tampoco que querido hacerla exactamente igual, ya que sino sería solo copiarla y no quiero eso. Siempre he dicho desde el principio que está basada en ella, pero no es Ai no Kusabi, ya que ni los personajes son los mismo ni las situaciones, espero que nadie se moleste con ello. Bueno Alba-chan, gracias por tu palabras y espero que te haya gustado este capítulo. Un saludo y hasta pronto.
-Carmin: Ayyyyyyyy mi dulce hadita Carmin, jeje tu también por aquí, que bien. Gracias por tus comentario, ya sabes cuanto aprecio tus opiniones, jeje. Como habrás visto este capítulo salió... jeje subidito de todo, pero entre tú y yo, eso es lo emocionante, a pesar que a alguien no le guste. Bueno mi dulce hadita, espero leerte pronto, un apapacho bien fuerteeeeeeeeeee, te quiere, Chipita.
-Dark: Darkkkkkkkk, jeje tú también aquí, valla, primero Carmin y ahora tu, me alegro mucho. No te preocupes, por los personajes, si que habrá de nuevos, o a lo utilizo alguno de Yo te protegeré, hay algunos que les encantaría que volvieran como tu otro yo, jeje. Sobre lo del dinero, no te preocupes, ya sabes que cuando puedas. Un beso guapo y haber que nos leemos más a menudo, que andas desaparecido. Un abrazo para Dark el príncipe de la oscuridad.
-Aiko Winner: Hola veo que también conoces el anime, eso te será muy útil para conocer mejor la trama. Según comentas, parece que antes escribías, ¿ya no lo haces? ¿por qué? Yo siempre estoy dispuesta a leer cualquier fic, soy una devoradora de ellos, jeje. cuándo dices mi Blondie ¿A quien te refieres? ¿a Zech?. Por que si es así te diré que ¡ZEEEEECCCCCCHHHHHHHHH ESSSSSSSS MIOOOOOOOOOOOOO!!. Jeje es broma, ya me gustaría a mi, jeje. Es que en el grupo al que pertenezco de Gundam Wing, Zech es mi prometido, bueno algo más que eso, jeje de ahí mi segundo nick o correo, jeje soy Lady Merquise, jeje a demás de chipita que es por el cual soy más conocida. Bueno Aiko, gracias por escribir y espero que hallas disfrutado de este capítulo, un saludo y hasta pronto.
-Dark Angel: Exacto, diste en el clavo, ya falta poco para que se den a conocer, jeje y con ello todos los problemas por lo que pasarán tanto Winner-sama como Winner-san. Gracias por tu comentario y espero que en los próximos capítulos pueda contar con tu apoyo, eso si no me lo borran antes, jeje. Un saludo y gracias. Primicia: en el próximo capítulo tendrá en tan esperado encuentro, ¡los chicos se reúnen! Eso si habrá una grannn sorpresa, jeje. No cuento más, jua jua jua.
-Naoko Misumi: Pues no he leído ese libro que mencionas, pero lo buscaré, me has dejado intrigada, jeje. Este fic está basado en un anime yaoi llamado Ai no Kusabi, te recomiendo que lo veas, es una mini serie de dos capítulos o Ovas, yo las conseguí gracias al Kazaa, hay dos versiones, una en japonés subtitulada en ingles y otra en japonés subtitulado en español. A pesar de estar basada en ella no es exactamente igual, solo he tomado la idea principal, ya que la idea no es originalmente mía. Te aconsejó que la veas, es buenísima aunque su calidad es un poco mala, sobretodo la primera versión. Bueno un saludo y gracias por escribir.
-Annamix: Perdona la tardanza, pero fin de año es bastante atareado para mi, jeje pero bueno, por fin ya está aquí, intentaré no demorarme tanto para la próxima vez. Espero que lo disfrutes mucho. Un saludo y hasta pronto.
-Misao Maxwell: Holaaaaaa Misao, jeje de nuevo por aquí, me alegro de poder saludarte ya que veo que vas a leer otra historia mía, jeje, gracias. Muchas gracias por tu comentario y me alegra que te gustara el final de Yo te protegeré, en el quise redimir todo el daño que les hice a mis pequeñines, jeje, creo que al final no pudieron quejarse, jeje. Bueno esperaré este review kilométrico que dices, jeje sabes que me encanta leerlos. Bueno Misao espero que te haya gustado este fic y espero no tardar tanto en actualizar, jeje. Un beso y hasta otra.
