Nota: El prologo fue algo corto así que aquí está el primer capítulo. Gracias a los que dejaron un comentarios y a los que estan siguiendo la historia, espero les guste el capitulo. Besos…
Capitulo 1: Reuniones
POV Harry
Han pasado meses desde que la guerra finalizo, y aun siento correr por mis venas cada una de las emociones que despertó en mí, el enojo, la frustración, el dolor…la desesperación. Es difícil olvidar aquellos sucesos que marcan nuestras vidas, la muerte de Fred fue uno de esos sucesos…y nuestra despedida…también lo fue. Lograr derrotar a Voldemort nos costó…me costó muy caro, perdí muchas cosas en el transcurso, ella radicaba en mis perdidas. No que hubiese sido mía en algún momento, pero era una especie de relación extraña. De entre todos los recuerdos que me vienen a la cabeza al pensar en la guerra…aquellas ultimas palabras que cruzamos antes de partir en busca de los horrocruxes era uno de ellos.
Unos golpes fijos en la puerta me sacaron de mis pensamientos, levanto la cabeza de los papeles que reposaban sobre el escritorio y mire la puerta de caoba pintada de fresco barniz, del Muggle, yo mismo la había pintado con la ayuda de Hermione. ¡No! No teníamos que hacerlo, y probablemente el cambio no fue grande, pero estuvimos de acuerdo en que una mano de buen barniz jamás estaba de más. Tras dos segundos de silencio, los golpes se hicieron, nuevamente, presentes en la puerta y con resignación pronuncie un "Adelante" antes de comenzar a abrir el sobre que me habían enviado sobre la familia Parkinson; la cual estaríamos investigando Malfoy y yo. La puerta se abrió y una cabellera roja se asomo, era Ronald, me sorprende que se haya detenido a tocar la puerta, no tenía que hacerlo…además…nunca solía hacerlo.
-Esa secretaria central es lo peor que nos ha pasado.- sentencio haciendo referencia a Millicent Bullstrode, eso explicaba el porqué había tenido que detenerse a tocar en lugar de simplemente hacer su entrada excepcional. Como solía hacer día tras día cada vez que un "asunto importante" lo obligaba a acudir a mi ayuda. En estas últimas semanas esos asuntos solían girar en torno a Hermione y la poca atención que le prestaba al pelirrojo. Yo contaba con las contestaciones a las dudas de mi amigo, pero no deseaba lastimar sus sentimientos así que lo escuchaba y guardaba silencio, después de todo, tanto él como Hermy son mis mejores amigos y no quiero fallarle a ninguno de los dos.
-Necesito urgentemente que hables con Sirius, hare lo que sea con tal de no tener que cruzar palabra con Parkinson.- declaro Ronald sentándose delante de mí. ¡Oh, era eso! De cierta manera me sentía incluso aliviado, si el problema radicaba en Parkinson definitivamente habría una solución rápida, y de no haberla Ron tendría que aceptar que le tocaba soportar a la insoportable y frívola mujer durante un mínimo de seis meses…conociendo a Ronald y su no muy productiva relación con Parkinson probablemente se tomarían un año.
-Puedo intentar hablar con Sirius, Ronald, pero no te aseguro nada. Es muy poco probable que cedan a cambiar tu compañero de equipo, no sé si debería si quiera mencionarlo, el hecho de que te niegues a trabajar con ella podría hacerlos creer que todavía creemos que no han cambiado en lo absoluto. - explique leyendo uno de los tantos papeles que reposaban sobre el escritorio.
-El problema no es que sea una ex mortifago…es que sea Parkinson…no es cualquier mortifago...es la mortifaga…la mujer más insoportable, fría, calculadora e irritante que he conocido.- sentencio Ron sirviéndose algo de beber.
-Podría intentar razonar con Sirius, no sé si dará fruto pero lo intentare…te mantendré informado.- le anime.
-¡Me haces sentir mejor! Ahora, desviándonos un poco, también vine porque me he percatado que Hermione no me ha ido a saludar esta mañana. Ya sabes, todas las mañanas ella se detenía en mi oficina antes de entrar a la suya y me traía una taza de café…hoy no lo ha hecho.- me explico el pelirrojo dando un sorbo a su copa.
-Probablemente haya estado algo ocupada.- intente esquivar su mirada enterando mis ojos en los papales que tenia sobre el escritorio, así hacerme el evasivo seria una tarea bastante más fácil.
-Jamás ha estado demasiado ocupada cuando se trata de mi, Harry. Incluso he llegado a pensar que no sería buena idea preguntarle si le gustaría ser mi novia…- me dijo con cierto desanimo.
-¿Tu novia?- pregunte algo sorprendido y no pude evitar levantar la vista hasta mirar el rostro de Ron, sus ojos azules estaban fijos en la copa que tenía entre sus manos.
-Sí. ¿Ya lo olvidaste? Tenía planeado pedirle que fuese mi novia exactamente en un mes…me ayudaste a reservar el restaurante… ¿También lo olvidaste?- el tono de desanimo se había transformado en uno de incredulidad, ya me esperaba uno de sus dramas sobre mejores amigos, fidelidad, apoyo.
-Sí, sí, lo recuerdo…- intente arreglar mi pequeño despiste.
-El punto es que…no sé si realmente ella esté interesada en mí. En realidad, aquel beso que compartimos fue tan rápido que…a veces creo que ella no lo vio venir. Quizás pensaba que moriría y no quería morir sin haber besado a alguien.- me explico el pelirrojo
-¡No digas bobadas, Ronald! Hermione tiene muchas cosas en la cabeza, quizás está confundida, ve con calma con ella…pregúntale sobre lo que sintió cuando tuvieron ese contacto, no creo que te besara solo por besarte.- le dije extendiendo la mano hasta colocarla en su hombro para animarlo, me miro algo turbado.
-A veces pienso que hubiese besado a cualquiera que estuviese allí…incluso a Malfoy.- dijo soltando una pequeña risa sarcástica. Se me instalo un nerviosismo en la boca del estomago ante la mención de Malfoy, si algo tengo claro es que definitivamente a Hermione no le molestaría compartir un beso con el hurón desteñido; pero sé que su interés hacia el mismo debe ser producto de una enorme confusión que le ha perseguido un tiempo…yo siempre he creído que estaba completamente enamorada de Ronald.
-Claro que no, Hermy no es así, tu tranquilo Ron. Todo saldrá bien, la llevaras a comer y ella aceptara ser tu novia.- le anime volviendo a tomar los papeles entre mis manos.
-Te dejo trabajar entonces, no ha de ser fácil tener que lidiar con Malfoy.- me comento poniéndose en pie.
-Creo que está bastante tranquilo, podremos trabajar bien siempre que mantengamos la distancia y el respeto.- le conteste encogiéndome de hombros y ojeando los pergaminos que tendría que discutir con Malfoy acerca de las reglas a la hora de investigar un caso tan complicado como lo era el de los Parkinson.
-Ojala se mantenga así, escuche que lo subieron a nuestro piso, así que lo tenemos de compañero.- me dijo el pelirrojo caminando hacia la puerta, coloco la mano en el pomo de la misma pero justo cuando iba abrir alguien abrió la puerta de golpe.
-Disculpen, me envío Sirius.- explicó Malfoy de pie en el pórtico de la puerta.
-Tranquilo, Ronald ya se iba.- le dije dejando que los papeles volviesen a caer sobre el escritorio.
-Linda corbata Weasley.- le dijo Malfoy cuando mi amigo le pasó por el lado en la puerta, y tanto en su rostro como en el tono de voz se resbalo ese tonito burlón que solía utilizar en Hogwarts cuando quería gastarnos una de sus tontas bromas. Después de todo, seguía siendo Draco Malfoy y eso no cambiaría aun siendo del lado de los buenos.
-Gracias.- dijo Ronald de mala gana acomodándose la corbata de diversos colores antes de cerrar la puerta tras sí. Draco miro la puerta cerrarse y luego camino hasta ocupar aquella silla en la cual había estado Ronald hace apenas algunos segundos atrás.
-Entonces. ¿Leíste las reglas?- cuestione reclinándome hacia atrás en la silla.
-No…no me las enviaron.- sentenció el rubio evaluando mi oficina.
-Tendré que ponerlas sobre la mesa, literalmente.- dije colocando el documento delante del rubio para que lo leyera. No tardo en tomar el pergamino entre sus manos y pasar sus ojos rápidamente por las líneas, de vez en cuando se le arrugaba el rostro dando a entender su desacuerdo pero al llegar a la última línea simplemente me tendió el papel. Lo tome esperando algún comentario, alguna queja, alguna crítica destructiva, pero en cambio recibí solo silencio, y la mirada del rubio seguía evaluando mi oficina.
-¿Qué piensas?- cuestione intentando que pudiésemos intercambiar alguna palabra.
-Podrías colocarle un color más claro a esa pared…- comenzó a decir Malfoy sin despegar los ojos de la pared que quería cambiar.
-Me refiero a las reglas.- dije exasperado.
-¡Oh, las reglas! Creo que no estoy completamente de acuerdo con el hecho de que seas el primero al mando y yo deba obedecerte…pero siendo yo el ex mortifago redimido, no puedo hacer más que guardar silencio.- me explico acomodándose en la silla.
- ¿Estás de acuerdo con todo lo demás?- cuestioné arrugando el entrecejo.
-Esa última clausura… la que especifica que si se demostrase la culpabilidad de la familia irán a Azkaban. ¿Incluye aun a los que ya han sido redimidos?- me pregunto inclinándose hacia mi escritorio.
-Entiendo que no. Ustedes ya han sido exentos de toda culpa, no podrían radicarles cargos.- explique colocando el papel entre los otros.
-Siendo así, estoy de acuerdo con todas las demás reglas.- dijo volviendo sus ojos hacia la pared color marón oscuro del fondo.
-¡Excelente! Ten, esto es lo que se sabe de los acusados. Tendremos que estar revisando diferentes sitios que frecuentaban.- le dije tendiéndole un sobre, allí estaban todos los documentos que se habían guardado sobre los Parkinson, los cuales están recluidos bajo el departamento hasta que se termine la investigación.
-Conozco este lugar.- me dijo el rubio al sacar una foto en la cual se veían los Parkinson, incluida Pansy, hablando con un elfo.
-Es el callejón diagon, todos lo conocemos.- dije mirando la imagen.
-No, no todos conocen esta parte del callejón, Potter…mírala bien.- me dijo girando la foto para que pudiese verla.
-Es solo… ¿Qué es eso allá atrás?- cuestione viendo la sobra que se veía al final.
-Esta es la entrada a la primera guarida de los mortifagos, no cualquiera conseguía acceder, requiere una combinación específica…y esto.- me dijo mostrándome la marca que le habían colocado por ser seguidor de Voldemort. Me percato que aunque me había dado cierta información no había contestado a mi pregunta así que vuelvo a señalar con la mirada la foto.
-Ese era el tío de Pansy…esta foto la tomaron cuando Voldemort le lanzo un hechizo que lo desapareció para siempre.- dijo luego de un incomodo silencio, no despego sus ojos de la foto en ningún momento, pero pasados algunos segundos levanto la mirada y dejo caer la foto dentro del sobre.
-¿Desapareció? ¿Cómo desapareció?- pregunte entre sorprendió y confundido.
-Lo mato Potter, no sé como lo hizo, pero ese humo negro fue lo único que quedo de él.- me dijo de mala gana.
-Eso es magia muy poderosa.- comente pensativo, en ese lugar todavía debía quedar rastros de ese tipo de magia, podríamos incluso hacer una investigación más allá de lo que nos habían indicado.
-No debemos adentrarnos ahí, Potter. Sera mejor que quemes esa foto.- me advirtió Malfoy.
-¿Qué? No podemos, debemos ir, son las ordenes que nos han dado.- dije acomodando las fotos que nos habían enviado.
-Potter…no saben lo que están haciendo.- me dijo Malfoy mirándome fijamente a los ojos, por un momento me sentí tentado a ser persuadido, su rostro reflejaba una mirada de miedo que jamás había visto en los ojos de alguien, era como si estuviese completamente seguro de que encontraríamos algo muy malo si nos atrevíamos a investigar los casos de los mortifagos.
-Estamos haciendo…lo que debemos hacer.- sentencie sin bajar la mirada.
-Yo quise advertirte.- le escuche susurrar antes de seguir sacando los pergaminos del sobre que le había extendido.
Y luego de eso, no volvimos a intercambiar palabra en un buen rato. Malfoy estaba observando las fotos y leyendo los pergaminos en silencio, lo escuchaba murmurar de vez en cuando, pero en una voz tan inaudible que casi era un soplido más que un sonido contundente. De igual manera comencé a repasar las hojas, las palabras del rubio me retumbaban en la cabeza, el parecía seguro de lo que decía, pero tampoco podía ir al departamento y decir que cancelaran todo solo porque Draco Malfoy, un exmortifago, decía que no debíamos realizar dicha investigación. ¡Y por supuesto ellos no me harían ningún caso e incluso se enfadarían!
Tras algunas horas de estudio, lectura, análisis y apuntes,mire el reloj y me percate que pronto seria la hora de abandonar el edificio. Lance una mirada hacia la ventana y pude ver, en la oficina de al frente a Hermione hablando con Greengrass, la castaña tenía una sonrisa en los labios lo que quiere decir que parecían estar trabajando de manera amena. Alguien tendría una buena compañera, eso era lo único bueno de todo esto, el hecho que sea Hermione la que tenga que trabajar con Greengrass me será de mucha ayuda en mi intento de hablar con Daphne.
-¿Qué miras, Potter?- cuestiono Draco sin levantar la mirada.
-Nada, vengo en un minuto.- dije levantándome y yéndome hacia la oficina de Hermione sin siquiera esperar respuesta del hurón.
Salí de mi oficina y atravesé el corto pasillo que me llevaba a la de Hermy, pensé que debía tocar la puerta pero debido a que Millicent no se encontraba en su escritorio vigilándonos me atreví a abrir la puerta de golpe. Ambas chicas detuvieron su conversación y se giraron a mirarme, la sonrisa del rostro de Greengrass desapareció en el preciso momento que sus ojos chocaron con mi persona. Giro el rostro y siguió mirando unos papeles, ignorando mi presencia completamente. Aquel fue un golpe bajo, no me esperaba que fuese a ignorarme de aquella manera, por cortesía debería haberme sonreído o saludado.
-¿Qué ocurre, Harry?- me pregunto Hermione
-Yo…venía a decirte que iré con Ginny y Ronald a cenar pizza, era para saber si contábamos contigo.- le dije mirando mas a Greengrass que a la misma castaña.
-¡Claro! El toque de queda es en veinte minutos así que… ¿Nos encontramos en el elevador?- me pregunto mi amiga sin borrar la sonrisa de sus labios.
-Si, por supuesto…ehh Greengrass…si tú quisieras…- comencé a decir.
-No, gracias, cenare con Blaise y Parkinson.- contesto, sin levantar la mirada hacia mí y sin que yo hubiese terminado de preguntar.
-De nada.- susurre bajado levemente el rostro, Hermione se encogió de hombros y me dedico una sonrisa de apoyo desde su silla.
-Entonces…nos vemos en unos minutos, Harry.- me dijo Hermione intentando romper el ambiente tenso que se instalo en el aire ante el reciente intercambio de palabras que tuve con la rubia.
-Potter te estoy esperando, necesito que firmes el ultimo pergamino.- Malfoy había entrado a la oficina justo cuando iba a darme la vuelta para salir.
-Sí, lo sé, vamos.- dije girándome y saliendo de la oficina mientras Malfoy sujetaba la puerta, tuve que cruzar incómodamente por su lado ya que no parecía con la intención de moverse. Cuando salí, lo último que escuche fue un "Astoria te llamo" pronunciado por Daphne y la puerta de Hermione siendo cerrada.
Me senté en mi silla justo cuando Draco estaba cruzando la puerta, el rubio tenía cara de muy mal humor cuando tomo asiento delante de mí. Me tendió dos pergaminos que requerían mi firma y siguió leyendo el grupo de papeles que llevaba leyendo toda la tarde. Evalué los pergaminos delante de mí con detenimiento, el primer lugar al que iríamos seria la casa de los Parkinson, donde, definitivamente, debíamos encontrar algún tipo de evidencia o pista que nos dijese algo más de su aporte a los planes de Voldemort.
-Mañana nos encontramos en la planta baja a las nueve de la mañana.- le dije a Malfoy mientras firmaba los pergaminos.
-Como prefieras. ¿A dónde iremos primero?- cuestiono acomodándose en la silla.
-A la mansión de los Parkinson.- le dije guardando los papeles en el sobre.
-Perfecto, tengo un compromiso así que, debo irme.- me dijo poniéndose en pie
-Claro, ya será hora de salida de todos modos.- conteste tomando los papeles que me tendía y metiéndolos en la gaveta mágica donde se guardaban los documentos confidenciales. A la cual, solo yo tenía acceso, además del Hermione claro, era obvio que nadie mas podría o debería tener acceso a la misma.
Draco salió de la oficina con mucha prisa, incluso parecía ansioso por irse, no se despidió en ningún momento, y si soy sincero no esperaba que lo hiciera, después de todo, es Draco Malfoy, jamás se había llevado bien conmigo. Tras inspeccionar la oficina y ver que todo estaba en orden me puse en pie para abandonar la misma. Mientras salía, Hermione y Greengrass decidieron salir así que nos encontramos allí. Hermione cargaba tres libros y Greengrass le estaba comentando algo, al verme, la rubia termino la oración, se despidió y salió casi huyendo hacia las escaleras...graciosamente jamas aprendio a utilizar el posibilidades de poder hablar con ella y arreglar las cosas comenzaban a parecerme noventa y cinco por ciento nulas, solo me quedaba ese cinco por ciento de ventaja que radicaba en que Hermione y ella estarían trabajando juntas por seis meses…tendría que ingeniármelas para pasar más tiempo con ellas.
-¿Cómo te fue con Malfoy?- me pregunto Hermione mientras caminábamos hacia el ascensor, note que se ponía nerviosa cuando mencionaba su nombre. En definitiva, Ron debía apresurarse y pedirle que fuese su novia porque mi amiga castaña cada día parecía un poco más confundida respecto a su repentina curiosidad por el rubio ex Slytherin.
-Un ambiente pesado, pero nos hemos puesto de acuerdo.- le comente hundiendo el botón que nos llevaría a la zona donde podríamos desaparecernos sin ningún problema, y donde los pelirrojos debían estar esperándonos.
- ¿Ambiente pesado? ¿Por qué? ¿Ocurrió algo?- Hermy parecía realmente interesada.
-No, solo que ya sabes, Malfoy dice unas cosas que le ponen los pelos de punta a cualquiera.- dije restándole importancia mientras las puertas del elevador se abrían y éramos consientes de que los pelirrojos aun no habían llegado. ¡Vaya! ¡10 puntos menos para los Weasley!
- Parece que a ciertos hermanos se les ha hecho tarde.- me dijo Hermione mientras salía del ascensor.
No pasaron cinco minutos cuando los pelirrojos aparecieron juntos. Ginny parecía bastante enojada, y mejor no describir la cara de pocos amigos que traía su hermano. Al vernos, Ginebra dejo salir una sonrisa y corrió hasta alcanzar el lugar donde nos encontrábamos. Hermione no tardo en preguntar qué le ocurría a Ronald, quien caminaba hacia nosotros con cara de muy pocos amigos, siendo más palpable al observar el color rojizo que se le había instalado en la mayor parte de la cara.
-Ha peleado con Parkinson en las últimas cuatro horas.- explico Ginny rodando los ojos.
-¿Quién ha ganado la primera ronda?- me atreví a preguntar en son de burla.
-Realmente no la soporto, necesito que la saquen de mi lado.- exploto el pelirrojo cruzándose de brazos.
-No puede ser tan horrible, Ron.- le dijo Hermione sujetándole la mano y dedicándole una sonrisa, el pelirrojo rápidamente cambio el semblante y dejo salir una gran sonrisa mientras miraba la mano de Hermione. Lástima que esta lo soltó rápidamente para sacar sus polvos Flu.
-Oh, Harry, olvide decirte que tendremos que ir a la madriguera. Mama organizo una comida para todos y olvido avisárnoslo antes.- me explico Ginny mientras buscaba en los bolsillos de su largo abrigo.
-Tranquila, siempre es bueno ir a la madriguera.- le dije con una sonrisa.
Aparecimos en la madriguera minutos más tarde, se escuchaba una algarabía en la cocina lo que nos daba a entender que debían ser muchos los convidados por los señores Weasley. Cuando llegamos allí nos encontramos con Remus, Tonks, George, Bill, Percy, Sirius, y algunos otros que de nombre no podría mencionarlos pero que había visto una que otras ves cenando en la casa o en la boda de Bill. Molly se puso en pie justo cuando nos vio llegar y se acerco a recibirnos con un caluroso abrazo, de esos que me hacían sentir más en familia que nunca.
-¡Al fin llegan! Muero de hambre.- dijo Percy cuando nos vio atravesar la puerta.
-Pensábamos que no llegarían nunca.- se quejo Tonks dejando salir una sonrisa.
-¿Quién quiere comida?- pregunto Molly mientras tomábamos asiento, recibiendo por contestación un "Yo" coreado y yéndose a buscar la comida en compañía de dos mujeres que había visto en la boda de Bill pero que no logre reconocer.
-¿Cómo les ha ido?- nos pregunto Sirius cuando nos sentamos, mire a Ron para que no fuese a decir ninguna tontería y parece que entendió porque simplemente guardo silencio.
-Muy bien, saldremos a comenzar nuestra revisión mañana.- dijo Hermione emocionada, parecía ser que le había ido muy bien con Greengrass, aunque… ¿A quién no? Trabajar con Daphne seria un sueño hecho realidad.
-No tengo nada de lo que quejarme.- susurro Ron, aunque yo sabía que no se quejaba solo porque había visto que mi mirada le enviaba a guardar silencio.
-He conseguido hacer algunos avances con respecto a las reglas, Zabinni no estaba muy de acuerdo con casi todas.- dijo Ginny dejando salir un suspiro.
-¿Y a ti Harry?- me pregunto Sirius mirándome fijamente.
-Malfoy se ha portado bien.- dije encogiéndome de hombros.
-Tenlo vigilado, al primer error que cometa el departamento no piensa perdonarlo.- comenzó a decir Sirius, siendo interrumpido con la aparición de Molly, quien venía trayendo los alimentos con ayuda de las otras mujeres. Mire a Hermione mientras estas llegaban y la castaña me dedico una sonrisa antes de seguir hablando con Ginny.
-¡Tengo mucha hambre!- dijo Ronald tocándose la barriga y no pude evitar recordar viejos tiempos en Hogwarts…aquella era su frase cada mañana cuando estábamos bajando las escaleras hacia el gran salón. Al final resultaba ser que esas pequeñeces jamás cambiarían.
"Las cosas que perdemos siempre acaban viniendo a nosotros…aunque no siempre de la manera que esperamos." Luna Lovegood
…..Continuara….
¿Conseguirá Harry hablar con Greengrass? ¿Ron le pedirá a Hermione que sea su novia? ¿Sera que Hermione solo siente curiosidad por Malfoy? ¿Hipótesis? ¿Opiniones? ¿Quién os gustaría que narre el próximo capítulo?
