Hola! Primero que nada perdón por subir capitulo tan tarde...los exámenes me matan pero ya estoy libre.
Como les dije antes el caso de estudio en rosa lo omiti porque todos sabemos como es asiq aqui tienen la continuacion!
Basado en: el interprete griego, la piedra de Mazarino, y Diamonds are forever del blog de John.
Comenten porfa!
Los diamantes son eternos…hasta que alguien los roba…
Dos semanas habían pasado desde que John se fue a vivir con Sherlock y resolvieron su primer caso juntos. Era extraño pensar que eso realmente había pasado. Su increíble desorden, su adicción a la música a horas extrañas, sus extraños y a menudo malolientes experimentos científicos y la atmosfera de violencia y peligro hacían de ella la peor inquilina de Londres, aunque eso atraía a John y no como otras mujeres lo habían hecho, esto era distinto, iba por el lado de la admiración y fascinación de ese mundo que extrañaba.
Una tarde, que empezó particularmente tranquila, ambos se sentaron en sus respectivos sillones a tomar el té, John tenía miles de dudas pero no sabía si habían preguntas en el mundo que pudieran responderlas, así que comenzaron a hablar de cualquier cosa como palos de golf, aunque de forma inconexa la conversación se desvió a asuntos hereditarios. El tema sometido a discusión era el de hasta qué punto cualquier don singular en un individuo se debía a su linaje y hasta cuál a su propio y temprano aprendizaje.
-En tu caso probablemente sea genético, habiendo conocido a tu hermano- dijo John
-Mmm hasta cierto punto supongo, probablemente tenga que ver con el arte-
-El arte?-
-Sí, alguna vez has oído hablar sobre Horace Vernet, el pintor? Es un antepasado mío por parte de mi madre. Es curioso como el arte en la sangre adopta formas por demás curiosas-
John realmente no conocía a ningún Vernet, él nunca se había interesado en la pintura pero quería averiguar más sobre su familia, entonces decidió preguntar- entonces tus padres también son así?
-¿cómo así?
Extraño, excéntrico, la verdad que él no tenía idea como responder a esta metida de pata.- como tu hermano y tú-
-te refieres a gente con inteligencia superior?- dijo ella burlándose de su amigo al darse cuenta de que se estaba sintiendo intimidado- que ven cosas que los demás no? Mycroft puede deducir a la gente en un rango más alto que yo- puso cara de disgusto teniendo que admitir esto que tanto odiaba, pero solo así podría desviar la conversación a otro punto distinto a sus padres…eran su karma.
-¿cómo es que nunca oí hablar de él? Si tiene una mente tan superior debe ser increíble resolviendo casos, porque no lo hace?
He dicho que es superior a mí en observación y deducción. Si el arte de ser detective comenzara y terminara en el razonamiento desde una butaca, mi hermano sería el mejor de todos. Pero no tiene ambición ni energía. Ni siquiera se desvía de su camino para verificar sus soluciones, y preferiría que se le considerase equivocado antes que tomarse la molestia de probar que estaba en lo cierto. Repetidas veces le he presentado un problema y he recibido una explicación que después ha demostrado ser la correcta.
-Entonces no es un detective.
-Claro que no. Lo que para mí es un medio que me permite ganarme la vida, es para él es un capricho. Mi vida transcurre en un gran esfuerzo por escapar de los lugares comunes de la existencia y estos problemas me ayudan a hacerlo. Él no es capaz de sacar su culo de su sofá en el Club Diógenes- en ese momento John puso una cara totalmente confundida, estaba cansado de preguntarle cosas que parecían muy obvias para su compañera pero en su largo trayecto como militar no tuvo tiempo de investigar, entonces Holmes suspiro- ahhh el Club Diógenes es un club bastante peculiar, te explicare en el camino-
-En el camino? Iremos allá?-
-Si Mycroft me ha llamado más temprano, dice que tiene algo para mí, no iba a ir para molestarlo pero me aburro sin un caso-
Una vez ya en camino
- En Londres hay muchos hombres que no desean la compañía de nadie, y por eso se sienten atraídos por unas butacas confortables y los periódicos del día. Precisamente para conveniencia de éstos se creó el Club, que ahora da albergue a los hombres más insociables y menos amantes de clubs de toda la ciudad. A ningún miembro se le permite hablar en ninguna circunstancia, y tres faltas en este sentido, si llegan a oídos del comité, exponen al hablador a la pena de expulsión. Mi hermano fue uno de los fundadores, y de hecho el lugar es muy relajante para pensar, aunque difícilmente puedo quedarme callada.-
Al llegar al lugar Sherlock le hizo una seña a John para que guarde silencio y lo guio a una habitación separada que parecía una biblioteca con un gran escritorio, y se fue en busca de su hermano. Una vez que volvieron:
-Qué bueno que te hayas dignado en aparecer - reprendió el mayor-
-Estaba ocupada-
-No, no lo estabas, solo tomabas él te-
-Y créeme que es más importante que venir hasta aquí-
-Lo dudo después que asigne un nuevo caso. Estas de suerte, dos en tan poco tiempo- Sherlock simplemente lo ignoró-
Ambos hermanos se sentaron junto a la ventana que servía de mirador al club.- Este es el lugar adecuado para todo aquél que quiera estudiar la humanidad -dijo Mycroft-. ¡Mira qué tipos tan magníficos! Por ejemplo, en esos dos hombres que vienen hacia nosotros.
-¿El jugador de billar y el otro?
-Precisamente. ¿Qué sacas en limpio del otro?
John los miraba atentamente, era claro que eran hermanos, si bien él tenía una figura mucho más robusta y sus ojos eran distintos, su mirada era la misma, ambos reflejaban superioridad y frialdad. Era increíble verlos observar juntos, se notaba en toda su postura que ambos se esforzaban por mostrarse más inteligente que el otro, especialmente Sherlock. Unas marcas de yeso sobre el bolsillo del chaleco eran las únicas señales de billar que pude ver en uno de ellos. El otro era un individuo bajo y muy moreno, con varias bolsas en su mano.
-Un militar veterano, por lo que veo -dijo Sherlock.
-Retirado hace muy poco-observó su hermano
-Sirvió en la India
-Es un suboficial
-Artillería, diría yo -señaló Sherlock.
-Y viudo.
-Pero con un hijo-
-Hijos, Sherlock, hijos.
-Fascinante- los Holmes se dieron vuelta, y ahí estaba John totalmente sorprendido- pero como pueden saber eso?
-En serio? Tú lo preguntas?-respondió Sherlock-John tu mejor que nadie conoces que un hombre con este porte, una expresión de autoridad y una piel tostada por el sol así es un militar, además de ser algo más que soldado raso y que ha llegado de la India no hace mucho tiempo.
-Que ha dejado el servicio hace poco lo demuestra el hecho de que todavía lleve sus «botas de munición», como suelen llamarlas -observó Mycroft.
-No tiene el paso inseguro del soldado de caballería y, sin embargo, llevaba su gorra inclinada a un lado, como lo demuestra la piel más clara en ese lado de la frente. Su peso no es el propio del soldado de ingenieros por ende ha servido en artillería.
-Y, desde luego, su luto riguroso muestra que ha perdido a un ser muy querido. El hecho de que haga él mismo sus compras da a entender que se trató de su esposa. Observa que ha estado comprando cosas para los niños. Lleva un sonajero, lo que indica que uno de ellos es muy pequeño. Probablemente su mujer muriera al dar a luz. Y el hecho de que lleve bajo el brazo un cuaderno para pintar denota que hay otro pequeño en el quien pensar. A propósito, Sherlock -dijo-, te tengo una tarea de lo más singular…solo espero que puedas resolverlo por tu cuenta, se trata de un robo-
-Y ¿por qué no hay llamado a la policía?-dijo ella sabiendo que había algo más detrás
-Secreto de Estado, hermana querida, además, me temo que deberás tratar directamente con el Primer Ministro, el Secretario de Estado y Lord Cantlemere-
-¿Por qué con él? Mycroft tu prácticamente eres su jefe ¿por qué no puedo arreglar el problema contigo?
-Porque tengo cosas más importantes que hacer, como tomar el control y evitar que esta clase de asuntos salgan a la prensa mientras ustedes juegan al tesoro perdido-
-No soporto a Cantlemere
-Ni el a ti, de hecho se reusó unas cuantas veces a recibir tu ayuda, dijo que no eres lo suficientemente capaz de resolver el asunto
-¿Y el asunto es?
-La desaparición de la piedra de Mazarino, es la gema más grande de una de las coronas reales.
- Interesante
Dos días más tarde John había estado buscando trabajo, y mirando cada movimiento que Sherlock hacía, ella no le decía nada y lo único que sabía era que había estado saliendo durante largas horas. Supuso que estaba siguiendo a alguien. Ese momento cuando volvió la encontró en casa fumando.
-Creí que tratabas de dejarlo
-No he comido nada desde que empecé a investigar
-¿Por qué? esa costumbre te dañará
- Ya te lo he explicado, la digestión me alenta y el hambre realza mis sentidos.
-Claro, oye, no quiero preocuparte pero creo q hay alguien espiándote en la puerta
-No, no está espiándome, está escoltando a mi invitado
-¿A quién?
-Al ladrón de la piedra, probablemente intente deshacerse de mí, ahora vete, lo vas a arruinar todo!
