Capitulo 1
"Tengo una proposición de negocios que hacerle señor Hiraguizawa – Tomoyo se acomodo en la silla que se hallaba frente a su diana y se ajustó las gafas antes de dedicar a Eriol su mirada más decidida. Y, teniendo en cuenta que la utilizaba con gran éxito desde los diez años, podía ser realmente decidida-, Quiero que se case conmigo"
Si sorprendió a Eriol con su propuesta, la expresión de este no lo delató. En lugar de ello, mantuvo sus ojos color azul turquesa fijos en ella, como si perteneciera a una especie única que no hubiera visto nunca. Pero Tomoyo también estaba acostumbrada a aquello. Las miradas no le preocupaban. Al menos, no le preocupaban desde que a la tierna edad de doce años descubrió que los adultos de su mundo se sentían más intimidados por ella que por ellos.
"¿Desde cuando se considera el matrimonio una proposición de negocios?" Preguntó él.
Tomoyo casi sonrió ante el tono despreocupado de su pregunta, casi como si la hubiera hecho meramente por curiosidad. Y de no ser por la instantánea quietud que se había apoderado de él al escucharla, tal vez habría llegado a creerse su despreocupación.
"El matrimonio siempre es una proposición de negocios. La mayoría de las personas ocultan ese hecho tras una sobredosis de emoción. En mi opinión, es una tontería hacerlo"
Eriol la sorprendió con una rápida y brillante sonrisa, y Tomoyo tuvo que hacer un esfuerzo para ocultar su reacción, aunque le costo lograrlo. Debería haber dado más crédito a los comentarios de Jane sobre su atractivo, en lugar de desestimarlos como la típica exageración femenina. Jane no había exagerado en lo más mínimo. Después de tanta investigación sobre Eriol Hiraguizawa, le molestó no haber tenido en cuenta como un factor importante su poderosa presencia como hombre. La definición que había hecho Jane de él como un Ángel Oscuro le pareció muy adecuada.
Era extraordinariamente atractivo, y sus rasgos estaban dispuestos de un modo que, sin duda, debía volver medio tontas a casi todas las mujeres. Y, sin embargo se las arreglaba para retener un aire de innegable masculinidad. Sus arqueados pómulos invitaban a la caricia, mientras una agresiva nariz evitaba que pareciera demasiado bonito. Su boca, carnosa y deseable, contrastaba con su mandíbula, cuadrada, autoritaria e indudablemente tenaz. Su pelo, negro azulado era abundante y caía sobre su frente por encima de los ojos de color azul turquesa más tentadores que Tomoyo había visto en su vida. Calmados, Centrados, Inteligentes, pero sobre todo muy enigmáticos.
"Comprendo. Gracias, señorita…"
"Daidouji. Tomoyo Daidouji"
Un destello de diversión cruzó la mirada de Eriol… una mirada casi tan desconcertante como la de ella.
"Gracias señorita Daidouji. Pero no estoy interesado en el matrimonio, ya sea como proposición de negocios, o como enredo romántico"
Tomoyo asintió enfáticamente.
"Deduzco que eso es resultado directo del fracaso de su compromiso matrimonial y del infortunado incidente que lo precedió"
Eriol se puso de pie de repente y Tomoyo presionó la espalda contra el respaldo de su asienteo. Tal vez debería haber elegido un ángulo diferente de aproximación. Sin duda, aquel no había sido el modo más adecuado de iniciar las negociaciones. El rodeó el escritorio rápidamente y se detuvo junto a ella. Tomoyo tuvo que hacer un esfuerzo para no estremecerse cuando la tomó por los brazos, la levatno de la silla y la condujo sin contemplación hacia la puerta del despacho.
"¿Qué hace?" Pregunto, y se quedó horrorizada al darse cuenta de que prácticamente se había quedado sin aliento. ¡Ella nunca perdía la compostura!
"La estoy echando de mi oficina, señorita Daidouji"
"¿Le importaría decirme por qué?"
"No me importa lo más mínimo –dijo Eriol mientras abría la puerta-. No me caso con chifladas. De hecho ni siquiera hablo con ellas" Sin más, saco a Tomoyo del despacho y cerró la puerta ante sus narices.
Tomoyo frunció el ceño ante la sólida puerta de roble a la vez que recolocaba con un dedo las gafas sobre su nariz. ¡Que grosero! Ni siquiera había esperado a escuchar lo que iba a hacer, abrió la puerta y volvió a aentrar en el despacho. Eriol Hiraguizawa no debía estar acostumbrado a que la gente lo contrariara. Había vuelto a sentarse ante su escritorio y estaba centrado en su trabajo. No alzó la mirada hasta que Tomoyo dio un nuevo portazo.
Al ver la expresión de sus ojos, ella se quedó sin aliento. ¿Cómo había podido pensar que eran calmados? En realidad eran los más volátiles y apasionados que había visto. Se levantó lentamente del asiento y echo atrás este con tal fuerza que chocó contra la pared e hizo que los ventanales se estremecieran.
"¿Acaso no le ha quedado claro que la he hechado?"
Un leve y cantarín acento impregno sus palabras en aquella ocasión, añadiendo una cualidad casi primaria a su enfado. Tomoyo alzó la barbilla y asentó con más firmeza las gafas sobre el puente de su nariz. Si aquel hombre creía que podía intimidarla, tendría que esforzarse mucho más para conseguirlo. Ella había mantenido innumerables reuniones de negocios con innumerables varones cargados de testosterona. Podía manejar uno más. Después de todo, aquello obedecía a pura y sencilla emoción, y la emoción siempre podía ser dominada por la fuerza de la lógica.
Además, ella era una persona resuelta y decidida.
"No se ha molestado en escuchar mi oferta señor Hiraguizawa"
"Y no tengo intención de hacerlo"
Italiano. Definitivamente, era un acento italiano, decidió Tomoyo, seguramente heredado por parte de su abuela Paterna. Pero¿Por qué tenía que resultarle tan sexy? Aunque no iba a permitir que el sexo influyera en ella desde luego.
"¿Aunque esté relacionada con la Corporación Janus?"
Aquello bastó para captar la atención de Eriol. Cruzó los brazos sobre su impresionante pecho y la miro atentamente.
"Adelante"
Tomoyo señalo la silla y le dedico su sonrisa más encantadora.
"Creo que iba a invitarme a que e sentara"
Notas de Adaptadora: Hola espero y les guste este capitulo siento que sea tan corto pero en este momento me pude escapar de algunos libros y esconderme un ratito para escribir algunas lineas espero y poder publicar algo mas dentro de algunos días. Sin embargo mandenme sus reviewsy diganme que piesan de la historia si creen que debo continuarla o no.
Un pequeño adelanto del siguiente capitulo
"¿Cual es su interés en la Corporación Janus , y por qué cree que su oferta podía tentarme hasta el punto de hacerme aceptar su propuesta de matrimonio?"
"¿Y si mi marido quiere quedarse con ella a cambio de casarse conmigo?"
"No te lo había mencionado"
Eriol soltó el aliento en un impaciente suspiro
"¿Qué no me has mencionado?"
"¿Qué el siguiente en mi lista es el de tu principal competidor"
Gracias a una persona en especial que mando su review, te estoy sinceramente agradecida eso quiere decir que al menos alguien si le gustola idea del fic.
Gracias Andreaen182
Saludos Verenike
