Me gustaría estar emparentada con JKR, pero soy más mexicana que el pozole. (¡AJUA!)
Un favorito y cinco follows. Tendré que conformarme... Después de este capítulo empiezan las interacciones Drarrycas (?) *-* Me encantan mis Crabbe y Goyle, son como los gemelos Tweedledee y Tweedledum JAJA. ¿Ustedes que piensan de Pansy? ¿Debo hacerla insoportable o comprensiva? ¿Y Theo?
Bueno, he de decirles que empezaré a subir los capítulos cada Jueves, sino lo subo entonces, se pueden quejar. ¡Intentaré ser responsable!
Espero que disfruten este bebé.
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De arpías crueles y mentiras piadosas:
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Resopló moviendo un mechón de cabello que le caía en la cara. La práctica no lo había dejado tan satisfecho como esperaba. Los holgazanes de su equipo estaban por mucho, debajo del equipo de Gryffindor (su orgullo se estaba mancillando, de solo pensarlo). A su lado, Greg trastabilló, haciendo que le prestase atención por un momento, alejando la vista cuando vio que estaba bien.
Pensó en Bulstrode y la sospechosa plática que tuvo con Goldstein, cuando lo abordó al final de la clase de Runas Antiguas. Recordó la cara de horror del Ravenclaw cuando Millicent se le había acercado, seguramente pensando que iba a morir a golpes, y el alivio que obtuvo cuando lo único que recibió fueron palabras secas (que lamentablemente, no alcanzó a escuchar). No podía estar seguro, pero tenía la sospecha que hablaban de Potter y su más reciente adquirido pasatiempo. Rió para sí mismo recordando la tarde después del almuerzo. Se la habían pasado burlándose del cuatro ojos y el estúpido apodo que ahora cargaba. Y es que ¿en serio? Incluso Draco se sentía renuente de llamarlo así, por el simple hecho de que esas ridículas palabras salieran de su boca.
Y como si tuviera boca de profeta, Potter apareció a la mitad del corredor, luciendo pequeño e insignificante (y sorpresivamente solo). Draco sonrió con sorna, no había tenido tiempo de burlarse apropiadamente del Gryffindor.
-Pero miren que tenemos aquí, San Potter.- dijo, poniendo una sonrisa mordaz. Luego recordó el nuevo apodo ridículo y decidió usarlo. Hizo el amago de haber olvidado algo, todo usando sus perfectas dotes actorales.- ¡Oh! Que tonto, olvidé que ahora te gusta que te digan "Mensajero de Corazones Rotos".- sintió el mote salado en su garganta, que poco original.- ¿De verdad, Potter? Hasta a mí me da pena.- la reacción del moreno no se hizo esperar.
-¿De qué rayos hablas, Malfoy?- dijo, al parecer sin estar al tanto de lo que se hablaba a sus espaldas, eso solo hizo a Draco sonreír más.
-Oh, no lo sé. Tal vez de tu nueva afición por los motes ridículos.-dijo, y esperó el apoyo de sus compañeros, pero las burlas que esperaba nunca llegaron. Volteó hacia atrás, extrañado, preguntándose qué es lo que pasaba. Al parecer Potter se preguntaba lo mismo, porque lo imitó.
-Salazar, esto no está pasando…- susurró, virando los ojos, dándose cuenta de lo ridículos que estaban siendo sus compañeros de casa al temerle a Potter, luego de burlarse toda una tarde de su situación.
Sin embargo y de repente, un mal presentimiento lo retuvo. Pero Millicent no sería capaz, claro que no. Miró a Potter enojado, mitad por el simple hecho de verlo, mitad porque no había podido burlarse adecuadamente de él. Avanzó hacia las duchas, sin olvidar empujar a Potter con el hombro al pasar junto a él, disfrutando internamente cuando lo hizo caer. Pero fue el mismo Potter quién lo hizo detenerse en seco.
-¡Goyle! Eh… Tengo que hablar contigo…
No. Oh no, esa maldita perra…
Los demás rezagados tuvieron el descaro de lucir aliviados. No pudo evitar mirar a Greg, con los ojos como platos, sin poder creer que la bruta de Bulstrode se atreviera a terminar con él de esa manera. Se sintió ridículo al pasar su vista de uno a otro, de Potter a Goyle, en espera de que todo fuera nada más que un mal entendido.
No, no, Potter era un Gryffindor. No se atrevería…
-Verás, eh… Goyle. Bulstrode me ha dicho…- La mierda. ¿Era hoy el día de romper las expectativas de Draco Malfoy o qué? Miró a Greg, que lucía destrozado y luego le lanzó una mirada furibunda a Potter, atrapando la mirada de lástima que Vincent le mandaba al más alto. Potter tuvo la decencia de lucir culpable.- Tal vez quieras hablar de esto en otro lado…- Escuchó a Gregory sollozar y quiso ahorrarle la humillación. Se acercó rápidamente a él, tomando su brazo con cuidado, sabiendo que debía tenerle consideración. No en vano el chico llevaba años con un enamoramiento enfermizo (que le provocaba arcadas a Draco) con Millicent. El tema debía ser tratado con minuciosidad. Se preguntaba cuanto tiempo le iba a costar alegrar a su autonombrado guardaespaldas.
-Sabemos exactamente lo que vas a decir, Potter.- dijo, lo más ácidamente que pudo y escupiendo el apellido del Gryffindor.- puedes largarte ahora…
-No.- lo interrumpió para su gran sorpresa, Greg. No pudo evitar mirarlo como si le hubiera salido otra cabeza.- quiero que me lo diga, los veré en la sala común.- Draco supo que apenas era capaz de hablar por el (ridículo a su parecer) llanto que aguantaba. Bulstrode ni siquiera valía la pena, había monstruosidades por todos lados…
Sintiéndose solo un poquito despechado, decidió irse. Después de todo, si Gregory no quería su ayuda, él no sería el tonto que se la daría. Utilizó la peor mirada de su arsenal y se la lanzó a Potter, al cual al parecer no le bastaba haberlo humillado en su primer año, ahora también a sus amigos. Se fue jaloneando a Vincent por el brazo, directamente a la sala común. No quería lidiar con los cuchicheos del equipo cuando llegara a los baños, suficiente tenía ya con recoger los pedazos de Greg por el resto del mes.
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-Y entonces le dijo ¡Que merecía algo mejor!- Draco cubrió su boca con la mano, cubriendo la mueca de estupefacción de su rostro. Crabbe a su lado, asentía vigorosamente, animado por el relato.- Y Harry me dijo que no me preocupara, que llegaría alguna otra chica o que quizás Milly lo pensara mejor…- alguna otra loca*, pensó Draco, cruelmente. No había manera que Millicent se arrepintiera, pensó, mientras se debatía entre vomitar o reír a carcajadas por la estupidez que Potter se había inventado. Espera un segundo…
-¿Harry?- inquirió, pálido. Que Greg lo llamara por su nombre solo podía significar que…
-Sí, ya no quiero molestarlo. Fue muy amable.
-¡Te metió desnudo en un armario en segundo año! ¡CON CRABBE!- intentó el rubio, pero era muy tarde.
-Nunca pudimos probar…- pero Draco se desconectó de la conversación. Maldito Potter y su maldita vena Gryffindor. Aunque internamente (muy en el fondo) agradecía el no tener que lidiar con un lloroso Gregory Goyle por el resto del año. Ya había sido suficiente lidiar con uno enamorado, gracias. Además, todavía quedaba la duda. ¿Por qué? No le agradaban a Potter (ni él a ellos) cualquiera disfrutaría de ver sufrir a su enemigo. Tenía que admitir que, aunque ridículo, la historia había convencido a Greg (y al parecer también a Vincent). No muchos se daban cuenta de lo delicados que eran esos dos. De hecho, desde que los conoció se había dado cuenta de que no eran lo que parecían, necesitaban de cuidado, como mascotas (y a Draco nunca lo habían dejado tener mascotas).Tarde se dio cuenta de que estaba divagando, cuando la sentencia salió de los labios de Gregory. –Me gustaría que tampoco lo molestaras.
Mierda.
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*Aww, piensan igual *-* (Recuerden que Harry piensa lo mismo en THBM)
He llegado a la conclusión de que mi Draco es algo mal hablado. Releí THBM y Harry apenas piensa algunas groserías menores, en cambio este chico... jaja que cosas.
Este capítulo es la contraparte de De chicas perras y llantos penosos. Pero supongo que lo saben. Espero que les esté gustando y no duden en preguntarme alguna duda, decirme si me equivoco, o vomitar de lo horrendo que es.
Los quiere
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Donot:)
