Bueno tengo tres cosas muy importantes que hacer: disculparme, agradecerles y aclararles.

Primero agradeceré todos los Reviews del capitulo pasado. ¡Valla! Nunca pensé que llegaría a obtener tantos. Estimaba más o menos unos 8. De verdad muchas gracias n.n

Segundo, Me disculpo por haber tardado tanto en subir, es que salí fuera de mi casa, y no tenia computadora a la mano. Es por eso que anhelo con todo mí ser una portátil. Espero que me comprendan. u.ù

Y por ultimo quiero aclararles lo de mi cambio de nick. Quizás ni cuenta se han dado, pero yo antes era "eXa-anime".Se que es molesto que los autores cambien de nick. Pero tengo razones fuertes. Me independice. Esta cuenta era entre dos personas, yo y una amiga, y como ella no la utiliza decidí cambiarla totalmente, para que fuera solo mía. Ya si mi amiga decide escribir fics en adelante, tendrá que hacerse una cuenta propia. XD

Bueno eso es todo lo qu tenia que decirles. n.nU

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"Prince of tennis" NO es mío,

Supongo que eso esta muy claro u.u

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Capitulo 2.- Mini Sakuno

- ¿Ryuzaki? -

Fue lo único que había podido articular Ryoma al ver tan extraña escena. No era muy común ver a una compañera de clase midiendo no más de 3 cm.

- O.O -

1, 2, 3, 4, 5…

- ¡KYAAAAAAAA! -

Y después de ese grito, que apenas y fue captado por los oídos de Ryoma, Sakuno cayó desmayada en el centro de la flor, provocando que algo de polen se esparciera.

Solo basta pensar su situación para poder comprenderla mejor. Imagínense que despiertan y lo primero que ven es el rostro del chico(a) que te gusta casi cuatro veces mas grande de lo que normalmente debería de estar.

¿Sorprendente verdad?

Pues esa fue la razón por la que Sakuno se desmayó.

+---+

"¿Y ahora qué?"

Se preguntó mentalmente Ryoma. Faltaban 15 minutos para las 7:00. No estaba siquiera cambiado, tenia a una chica miniatura en su flor, desmayada y semidesnuda y por último no sabía porque esa chica tenia semejante estatura y tampoco el como había llegado hasta su habitación.

Esperen un momento…

¡Semidesnuda!

Volteo de nuevo para poder observarla mejor y si, en efecto Sakuno solo tenía unos pedazos de tela cubriendo sus partes más… intimas.

Se puso colorado al notar que su compañera, que tantas veces había caracterizado como una pequeña niña… no tenia nada de niña. Su piel blanca y tersa, sus mejillas sonrosadas, su cabello caoba brillante y largo. Ahora le agradecía a Sakuno el no haberle hecho caso cuando le decía que se cortase el cabello.

"Si tan solo fuera mas grande"

Pensó Ryoma inconscientemente. Por lo que acto seguido sacudió su cabeza, con el afán de hacer que todas esas ideas raras y sin sentido (como el solía llamarlas) desaparecieran. Al parecer, el hecho que su padre fuera un completo pervertido lo estaba empezando a afectar. Pero lo cierto era que, todo muchacho de 16 años en algún momento se tiene que empezar a interesar en las chicas. Aunque fuera una de 3cm.

Paso su mano derecha por su frente. Como si este fuera un método para pensar más aprisa. Camino de un lado a otro, aun un poco sonrojado. Quien no lo conociera no creería lo que viese. Ya que era muy poco común ver a Ryoma nervioso, desesperado y encima rojo, y no precisamente por arte del calor.

Se detuvo en seco, lo primero que tenia que hacer era despertar a Sakuno y preguntarle el porque de su condición. Ya después averiguaría lo demás.

Se acerco a la mesita de noche. Y por un momento estuvo apunto de zangolotearla. Pero se detuvo a tiempo… Seria muy peligroso si zangoloteaba a una persona tan delicada, además de que podía por accidente tocar partes privadas en tan escultural cuerpo.

De nuevo con las ideas raras…

Camino hacia el baño se mojo las manos y la cara con agua fría. Y después regreso a su habitación. Entro con la esperanza de ver a Sakuno ya despierta, pero no, aun estaba ahí, en la misma posición.

Se aproximó hacia la flor, y como aun tenía las manos mojadas, depositó una ligera gota de agua en la cara de Sakuno. Esta se despertó como si le hubiera aventado un gran balde.

La chica se sentó en el centro de la flor y con sus grandes ojos rubí achocolatado lo miro expectante y sorprendida.

- Ryo…Ryo… Ryoma-k-un - Pronunció al mismo tiempo que unos adorables montoncitos rojos adornaban las mejillas de su rostro.

- ¿Qué te paso Ryuzaki? - Le pregunto insistente. Necesitaba una explicación rápida, concreta y creíble.

- ¿Eh? Na…Nada en realidad tu estas… muy grande…- Le dijo con gran inocencia.

- Ryuzaki, mírate - Le pregunto señalándola con su dedo índice.

Ella siguió con la vista la dirección que el le indicaba, se miro fijamente…

Sus ojos se abrieron a ma son poder Se tapo inconscientemente con sus manos, así como se ponía visiblemente como una manzana. Su corazón comenzó a latir muy aprisa, quizás por los nervios de que Ryoma la viera así, o la confusión al ver que era una miniatura. Y Poco después en su cara se empezó a formar un puchero infantil.

Iba a llorar...

- ¿Qué… me paso? - Pregunto sollozando, temblando, con su mirada gacha, mordiendo su labio inferior y sosteniendo fuertemente su "falda" desigual. Recordemos que su vestimenta eran pedazos de tela, por lo que no tenían costuras, solo simples nudos en la parte de atrás. Esa "ropa" se podía asemejar muy bien a la vestimenta que le hacen las niñas pequeñas a sus muñecas con retazos de tela. (N/A: Yo lo hacia de pequeña u//u)

- No lo se - Le dijo, temiendo de que con eso se soltara llorando. Suficientes problemas ya tenía.

- Pero… -

- No llores Ryuzaki - Y después soltó un soplido, resignado.

Sakuno había comenzó a derramar lagrimas.

- Es que… Ryo...Ryoma-kun... No se que... me paso... Buaaa Buaaa TOT - Termino llorando desconsoladamente.

- No llores, no estas sola -

La verdad no supo ni de donde salieron las palabras, pero habían dado en el punto exacto. Habían sido directas, profundas y sobre todo daban a sentir protección. Algo no muy característico en la forma de hablar de Ryoma Echizen, quien siempre lo hacia con desinterés, arrogancia o sequedad, en sus respectivos casos.

Sakuno lo miro con el rostro de un rojo intenso que reflejaba alegría y esperanza, se quito las lágrimas con uno de los pétalos de la flor. Y le dedico una sonrisa.

- Gracias Ryoma-kun -

En ese momento fue inevitable contener el… sonrojo. Maldecía mil veces el no traer su preciada gorra en esos momentos. Giro su rostro y camino rápidamente hacia uno de los cajones, donde guardaba su ropa, lo abrió y saco el uniforme escolar. Lo puso en su cama, y comenzó a desbotonarse la camisa de la pijama.

- Eh... Ryoma-kun -

- Ah, lo siento. -

En un abrir y cerrar de ojos Ryoma ya estaba en el baño.

+---+

Comenzó a observar todo en la habitación, desde esa perspectiva pareciera que fuera un cuarto de gigantes. Cada detalle, ella observo cada detalle de esa "inmensa" habitación. De la misma forma como lo hacia cuando Ryoma estaba en las canchas, jugando su tan amado tenis.

Nunca había entrado a la recamara de Ryoma, por ese lado se sentía agradecida con Dios de haberle dado esa oportunidad.

Todo en ese lugar lo reflejaba, había muchas pelotas de tenis tiradas en el suelo (como faltar), algunas raquetas, libros, entre otras cosas.

Bajo de la flor con mucho cuidado, utilizando las espinas del tallo de la rara flor como escalera. Cuando por fin toco la madera, se puso de pie a un lado del que parecía ser un despertador.

"Ryoma-kun odia los despertadores"

Pensó viéndolo, el estado de ese artefacto era deplorable. Se asomo para abajo, y se sorprendió al ver unos grandes ojos gatunos observándola, esperando el momento para atacar.

- Jeje… lindo gatito… -

Le dijo asustada, retrocedió unos pasos. Cuando el gato maulló, lo único coherente que apareció en su mente fue la palabra: Escapar.

El gato salto hacia la cama y de ahí fue acechando la hermosa flor del buró, aunque en realidad lo que le importaba era el premio que en el centro se encontraba:

La pequeña muchachita humana, que podía ser un apetitoso desayuno.

Sakuno tomó todos los pétalos, como queriendo esconderse. Intentando cerrar la flor. Pero, dado a que era de día, la flor nunca se cerraría. Ni a jalones ni a empujones. No se cerraría. Así que lo único que le quedo fue envolverse en aquello suaves pétalos rojos.

El gato quería sacar a Sakuno de ahí por lo que empezó a aruñar levemente. Pero por alguna extraña razón ninguno de los 10 pétalos logró caerse. Sakuno en medio de la desesperación comenzó a gritar, pidiendo auxilio.

- ¡Ayuda! ¡Ryoma-kun ayúdame! -

Y en ese momento Ryoma entro a la habitación y se quedo petrificado con lo que estaba viendo.

- ¡Ryoma-kun! -

Apresuradamente corrió hacia el buró. Tomo a Karupin y lo dejo en el piso. No sin antes correrlo de la habitación. Lo que el gato entendió perfectamente, y poco después con las orejitas bajas y pequeños maullidos de arrepentimiento salió lentamente de la recamara de Ryoma.

-¿Estas bien? - Pregunto a la mini chica que se encontraba sentada. Con los ojos cerrados fuertemente y a su vez temblando de miedo. Ryoma al verla así decidió poner su mano para que Sakuno se pasara a ella.

Sakuno al escuchar eso, abrió los ojos poco a poco, vio la mano de Ryoma enfrente suyo. Se sorprendió inmediatamente, razón por la cual sus ojos se agrandaron. Se levanto (aun temblorosa) y dio un brinco para caer en la mano de el.

Después Ryoma acerco su mano a su rostro para así poderla ver mejor. Ella no se esperaba aquel movimiento por lo que se balanceo peligrosamente y en un intento de sostenerse, se aferro de uno de los dedos de Ryoma. El al ver esto sintió ganas de reír. Pero no lo hizo. Aunque cabe destacar que por ahí, se le escapo una sonrisa. Una sonrisa divertida.

- ¡Ryoma! ¡Si no bajas ya, llegaras tarde! - La señora Echizen grito desde abajo. Como comúnmente gritaba cuando a su hijo se quedaba dormido o el despertador no sonaba.

El chico de ojos penetrantes giro su rostro a la puerta. No era necesario contestarle a su madre. Volvió a la mirada a Sakuno y con su seriedad habitual le pregunto:

- ¿Iras a la escuela o… te quedaras aquí? -

Instantáneamente el incidente con el gato cruzo por su mente.

- ¡Quiero ir contigo Ryoma-kun! -

Era mucho mas seguro estar acompañado de Ryoma, que estar acompañado de un gato, que quizás solo quería devorarla.

+---+

Iban camino hacia la escuela. Sakuno estaba en el hombro derecho agarrada fuertemente del cuello de la camisa. Era tan cómodo estar en ese lugar. El peculiar aroma masculino de Ryoma embriagaba sus sentidos. La ponía algo desorbitada. Sin mencionar que podía escuchar claramente los acompasados latidos del corazón de el.

"Ser pequeña trae sus ventajas"

Después de aquel pensamiento rió con ternura.

- ¡Hey Ryoma! -

- Demonios - Ryuzaki escóndete. - Le susurro Ryoma casi como una orden. A lo que Sakuno accedió rápidamente escondiéndose debajo de la camisa de el.

- Veo que también se te hizo tarde Ryoma - Pregunto el chico uniceja con cansancio.

Ryoma no contesto solo se limito a mirarlo de reojo y seguir caminando. Sakuno estaba comenzando a darle cosquillas. Si seguía moviéndose así, no tardaría en soltar las risas.

Por otro lado Horio acostumbrado a la barrera de hielo que protegía a su amigo, no dijo nada más. Solo suspiro resignado.

- Bueno, yo me adelantare Ryoma -

Y dicho esto Horio se perdió al doblar en una esquina.

Sakuno salio de su escondite y se acerco al oído de Ryoma.

- Ryoma-kun, si no te apresuras llegaremos tarde y no nos dejaran entrar. -

- Hn - Murmuro apresurando el paso.

+---+

Al llegar, por suerte de Ryoma, aun no sonaba el timbre. Entraron a la gran institución con dirección a su salón.

En la entrada estaba parada Tomoka. Conocida por Ryoma como "la chica de coletas" o "la chica gritona".

- Debe estar esperándome - Se dijo para si Sakuno con algo de remordimiento.

Ryoma escucho aquellas palabras. Normalmente no se hubiera molestado siquiera en mirarla y mucho menos en dirigirle la palabra. Pero dado a que Sakuno no vendría hoy, por obvias razones, se acerco a Tomoka para comunicárselo. Así, haría su buena obra del día.

- Emm… - Titubeo pensativo Ryoma.

Había olvidado el nombre de la chica. No podía llegar y decirle "chica gritona". Seguramente le gritaría insultos que lo podrían dejar sordo. ¿Para que arriesgarse? Apreciaba su sistema auditivo.

Tomoka seguía sin ver a Ryoma, estaba demasiado ocupada en cerciorase de la calle por donde comúnmente llegaba su amiga Sakuno.

- Ryoma-kun, se llama Tomoka Osakada -

Ryoma se sorprendió al escuchar que Sakuno le estaba hablando. Era como si pudiera leer su mente, o algo parecido. Era extraño.

- Osakada, Ryuzaki no vendrá hoy -

- ¿Como lo sabe Ryoma-sama? -

- Me lo dijo ayer -

- Ah -

Después de eso Tomoka se fue lentamente hacia su salón. Seguida por Ryoma algunos metros atrás.

-

Cuando llegaron a su destino (el salón de clases) aun no estaba el profesor, así que tomo asiento. Y al poco rato el maestro delgado y pálido entro y con voz autoritaria ordeno que se sentaran todos. Era de esos maestros que quieren que sus alumnos sean unas momias a la hora de dar la clase.

La aburrida lección de historia no era más que eso. Una aburrida lección de historia. Ryoma hacia un esfuerzo sobrehumano para no quedarse dormido en media clase, con eso de la culpabilidad no había podido dormir bien el día anterior. Y así pasaron las clases que tenían antes del receso, mientras Ryoma luchaba por no entrar al mundo de los sueños y el tenis imaginario, Sakuno luchaba por otro tipo de cosas…

La urgencia de ir a un baño.

Se movía, se sentaba, caminaba, todo con la intención de que las ganas se le fuesen. Pero era en vano. Su cuerpo estaba acostumbrado a después de levantarse, ir al baño. Pero dado a la impresión que tuvo al abrir los ojos, lo olvido por completo.

Y encima el chico de al lado, como si lo hiciese de adrede, sacaba su botella de agua y comenzaba a beberlo… Tan lento que daba ganas de ir a arrebatársela.

"¿Qué voy a hacer?"

- Deja de moverte - Susurro casi para si, apretando su labio. Dese a entender que le estaban dando cosquillas lo movimientos de su pequeña acompañante.

- No puedo, necesito ir… -

- ¿A dónde? -

- Al baño -

- ¿Qué? - Pronuncio en voz alta.

Todo el salón poso su vista en Ryoma. Lo miraba como si este se hubiese vuelto loco. Y ciertamente lo parecía. Ya que es raro ver que una persona que ya no es un niño, hable solo.

No esta en edad de hacerlo.

- ¿Sucede algo, joven Echizen? -

Le cuestiono la maestra de geografía al ver que todos prestaban más atención a Ryoma que a ella.

- Necesito salir un momento -

Y en ese momento sonó el timbre que anunciaba el receso.

- Adelante - Contesto resignada.

Ryoma se levanto y camino apresurado a hacia la puerta. Mientras todos los demás hacían lo mismo, dispuestos a salir también.

- Ryoma-kun, apresúrate -

Apurate, Apurate y Apurate. Ryuzaki lo había estado controlando desde que salio de su casa. ¿Por qué tenia que pasarle esto a el?

¿Por qué precisamente a el?

Había tantas personas en el mundo y justamente el destino se empeño en que el tuviera que cuidar a la tímida chica de trenzas largas. Si el hubiera sabido que en su flor iba a venir de regalo Ryuzaki, quizás, solo quizás, no la hubiese comprado.

-

Al llegar a los baños. Se encontró con un gran problema: Había baño de hombres… y de mujeres.

Tomo la perilla de la puerta de los baños masculinos. Dispuesto a abrirlo.

- ¡Ryoma-kun! ¡Yo no puedo entrar ahí! - Le grito aterrada Sakuno. Ella era una chica decente. No entraría ahí por nada del mundo.

- No entrare al baño de las mujeres, Ryuzaki -

- Yo no entrare al baño de los hombres, Ryoma-kun -

- Como quieras -

Y se dio media vuelta con la clara intención de regresar al salón.

-

Tenia que entrar al baño en ese momento, no podía aguantar más tiempo. Pero… ¡Ella era una mujer! ¿Como iba a entrar al baño de los hombres?

Eso era completamente imposible, ella no podía ni debía entrar a aquel lugar. Más, cuando uno esta en esos aprietos, reacciona por instintos.

- ¡Esta bien! ¡Esta bien! ¡Entrare yo sola! -

- ¿Tu sola? -

- ¡Si!, ¡Bajame por favor! -

Ryoma puso su mano como ascensor y la dejo hasta la altura de su cara, para que Sakuno pudiera mirarlo bien, así como el a ella. Ryoma le puso una mirada desaprobatoria. Lo que Sakuno quería hacer era un disparate, ¿Como iba a entrar al baño de mujeres en semejante estatura? Seguramente la pisarían… O se asustarían al verla así, o en un peor caso se la robarían para utilizarla de muñeca. Aunque admitía que Sakuno si que parecía una muñeca… Una bella muñeca de porcelana con sus hermosos ojos inocentes y sus tentadores labios que lo estaban volviendo lo...

- ¡Ryoma-kun! - Le grito Sakuno al ver que se había quedado como ido. Sin mencionar que sacudía su cabeza insistentemente.

- No puedes entrar tú sola -

- Para ir al baño no necesito ir acompañada - Contesto con una mirada de reproche.

Ryoma suspiro, nunca había pensado que Sakuno Ryuzaki, la chica de trenzas fuera a ser tan terca. Valla que tenia un concepto muy diferente sobre ella. Volvió a suspirar esta vez cerrando sus ojos con pesadez, si seguía así no lograría nada. Resignado ya, la bajo hasta el suelo y le abrió disimuladamente la puerta para que ella pasara.

+---+

Ya habían pasado 10 minutos y era hora que no salía, ¿Pues cuanto iba a durar ahí metida?

-

¡15 minutos!, ¡Eso era demasiado! Si no salía, iba a entrar por ella.

-

¡20 MINUTOS! Su paciencia se había agotado.

Movió su rostro hacia el abajo, para intentar localizar a la pequeña figurita de Sakuno. Pero ni rastro de ella. Así que se arrodillo pegando su oreja en el caliente piso, para así poder ver por debajo de la puerta. Observo muchos pies, seguramente de chicas que se encontraban dentro del baño. Trago saliva, se movió un poco para buscarla en el otro extremo y si, hay estaba…

Sakuno al ver los ojos de Ryoma observándola desde detrás de la puerta, se sorprendió y se apuro a pasar por debajo de ella. Al parecer lo había hecho esperar mucho. Pero hay que entenderla sus pequeños y cortos pies no le daban para más. (N/A: No me pregunte como hizo Sakuno del baño, por que ni yo misma lo se. Lo dejare a la libre imaginación de cada quien n.n)

Cuando ella salio, Ryoma la vio severamente. Esta solo agacho la mirada y pronuncio un leve "lo siento".

- ¿Qué esta haciendo Ryoma-san? - Le preguntó una joven integrante del club de fans de el. Y al decirle esto, varias muchachas mas que iban pasando de casualidad por ahí se detuvieron a ver lo que pasaba, y de esta forma en poco tiempo ya una bola de chicas (y algunos raritos) lo estaban rodeando, y todas con la misma mirada espeluznante.

Ryoma tomo a Sakuno rápidamente, pero con la mas delicadeza posible, y la escondió por detrás. Y después se apresuro a ponerse de pie.

- ¿Estaba espiando el baño de las chicas? - Le pregunto otra chica, a lo que todas exclamaron con sorpresa y de forma acusadora.

- Eh… -

- ¡Pervertido! - Grito una de las detrás, e inmediatamente todas las demás lo empezaron a acosar, mirándolo con un brillito asesino, y que a la vista de Ryoma, parecía que el mismísimo demonio se había apoderado de ellas.

"Ryoma-kun esta en problemas"

Pensó angustiada Sakuno al escuchar todo aquel alboroto.

- Mi foto - pausa - Mi foto se me fue por debajo de la puerta, tenia pensaba dársela a la secretaria para que la usara en mi credencial escolar. -

Había pensado rápido… (N/A: ¿Con que el niñito sabe safarse de lo problemas ehh? XD)

Todas cambiaron su expresión drásticamente a estrellitas en los ojos. Ryoma sonrió triunfante y burlón ante esto, su plan improvisado había sido un éxito.

- Pero, como entro al baño de mujeres no iré por ella, así que si llegaran a encontrarla, pueden quedársela. - Y después Ryoma se acomodo la gorra con arrogancia.

Miradas asesinas se mandaron todas las chicas entre ellas, el ambiente parecía que fuese una batalla en el oeste, por lo que Ryoma decidió retirarse. Solo había caminado unos cuantos pasos, cuando sintió una ventisca de aire pasarle por detrás, y después gritos y amenazas, así como golpes en la puerta.

Y así se fue rápidamente de ahí.

+---+

- Ryoma-kun -

- ¿Qué sucede? - Respondió tajante.

- Lo que pasa es… que… tengo… -

Ryoma cerró los ojos con hastío, conocía ese tonito de voz.

- Tengo hambre - Soltó al fin, con la cara roja de vergüenza.

Ryoma soltó un soplido, ni hablar ahora la estaba haciendo de niñera. Lo único que lo reanimaba era que el estomago de Sakuno era muy diminuto, por lo que con su almuerzo sobraba y bastaba.

Se dirigió al salón, pero lo que no sabía era que en esos momentos su almuerzo era devorado por su "querido" padre al mismo tiempo que leía algunas revistas con gran contenido de imágenes extravagantes…

-

CONTINUARA…………………………

¡Aquí esta la continuación! Muchas gracias a todos por esperarme.

-Prende el aire acondicionado -

¿Es una orden?

- Si -

Pues entonces no lo haré u.u

- ¬¬ -

Ehh no le hagan mucho caso, esta irritable por el calor. n.nU Y ahora para los que me dejaron un comentario en el capitulo pasado, los contestare. n.n

Tsuki-chan: ¿En serio? O.O Pues si es así ha de ser un anime muy lindo. Me encantaría verlo algún día n.n No dudes que no continuare el fic y mas cuando ha tenido una buena aceptación. XD

Yumi Shishido: Si yo también pienso que tanto la pareja, como la trama del fic son una cosa adorable. o ¡Bien tierno!

Shitsumon-chan: ¿Es una orden? Por que si es así no lo haré, no me gusta que me ordenen. u.ú Jeje, pero lo tomare como una broma n.n Pues temo decirte querida amiga que a mi si me cae bien Ryoma, es que el es tan lindo… O. Creeme que Ryoma sufrirá más que Sakuno, de eso me encargo yo ;)

Alejandra: Si, ese es el objetivo, dejarlos picados. XD Que bueno que te guste. Aquí esta la segunda parte.

coptesita: Si, si que envidia lo mismo digo yo. Aunque a veces me retracto, porque… ¿Imaginate todas las dificultades estando de ese tamaño? Corres el peligro de ser aplastada en cualquier momento, claro que para eso Ryomita entrara en acción. XD ¡Que bueno que te agrade! n.n

Kumi-Muni: Gracias, ¡Le dijiste buen fic! O ¡Que feliz soy! ¡Lo continuare si!

AlexChanKikumaruXD: En realidad no es mi primer fic n.nU. Es mi primer fic largo de "Pot" ya que yo había escribido de esta serie solo un OneShot, pero se me vino esta idea y no me contuve. Y al parecer le atine. n.n

Lucy: Pues Ryoma va a tener que hacer muchas cosas. En verdad va tener que cargar con Sakuno para todos lados. Y Sumire, pues seguramente le daría un infarto. XD ¡Si lo continuare!, ¡Lo prometo! n.n

Lole.Skuaa: No, Ryoma tenia que descubrir a Sakuno, era inevitable, y ahora va tener que andar con ella mientras siga de ese tamaño. Jeje, pobre Ryomita. A mi también me gustan las películas de cuentos, son tan tiernas, me embobo siempre con ellas. Y más con la de pulgarcita. n//n

Yo: La verdad tenía un dilema muy grande al contestar, no sabia si ponerte "yo", o cambiarlo por "tu":S. Al final decidí dejarlo como tu lo escribiste jeje n.nU Me alegro que te haya gustado, actualizare mas seguido. n.n

Luucky: ¡Si, que bien que te guste, pensé que nadie querría leer algo tan infantil u.u Como dije no había tenido tiempo para nada, pero en mis ratos libres pasare a leer tus fics. ;)

Marie: Si, a mi también me parece muy tierna la idea. Pensé que a nadie le gustaría por eso. u.u ¡Pero me equivoque! Jajaja.

Blackfire91: Jaja, se la impresión de Ryoma cuenta mucho. Pero leíste, no se desmayo, se me hizo que no era algo propio de Ryoma. Pero Sakuno si no aguanto la impresión. XD ¡Lo seguiré si deberás!

sakunita: Jeje he de admitir que el final del capitulo pasado lo hice con esa intención, ¡Hacer que se quedaran con la duda! Soy malvada en ocasiones… u.u

P/M

ryuzaki-chan: Pues no sabia si contestarte por aquí, ya que tu mensaje fue privado, pero en caso de que no te agrade la idea de que te conteste así, pues me dices y para la otra te lo mando directamente a tu MSN. n.n ¡Que bien! ¡Otra persona que le gusta! Te por seguro que seguiré este fic, a menos de que muera, cosa que dudo mucho que suceda. XD

¡Gracias a todos por tomarse la molestia de comentar!

Avances:

- Necesito algo de dinero - Dijo algo sonrojado de vergüenza el chico.

- Hoy no habrán prácticas -

- ¡O'chibi! -

¡Eso es todo!

¡Matta-ne!

-

Azuna Yuko Murakami