NaruHina…"Súcubos… la Guerra"
Nota: Esta historia es completamente mía, los personajes son de Masashi Kishimoto….
"Según la naturaleza de un súcubo, estas nacen con su pareja predestinada, la cual tiene que ser un humano; ya que ellas deben tomar la energía vital que solo los humanos poseen, en este caso su pareja de la cual obtienen su energía por medio del acto sexual, bebiendo sus fluidos, tomando de su sangre o por medio del beso (Aunque de esta última no se obtiene mucho). Y solo pueden obtener eso de su pareja, ya que este nace con la capacidad de soportar a una de ellas…"
Parejas: principalmente Naruhina
Secundarias: Sasusaku, SaIno, ShikaTema…
Universo: Alterno
Nota: la verdad la personalidad de los personajes cambiará un poco, como por ejemplo Sasuke tendrá la misma actitud pero si considerará más a Naruto como hermano.
Capitulo 2: "Te encontré"
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A la mañana siguiente Sasuke se levantó para ir a correr, preparó el desayuno y se dirigió al cuarto de Naruto para ver como estaba. Abrió la puerta levemente y él se encontraba tapado de pies a cabeza.
––Dobe… te he dejado el desayuno… y no te preocupes por buscar algo, tomate tu tiempo.
El chico en la cama solo se removió un poco. Sasuke decidió irse.
Sinceramente, él se sentía mal por Naruto, se sentía impotente al no poder ayudar a quien era un hermano para él. Se sorprendía de salir afectado por lo que le pasaba a él porque nunca había sentido ninguna emoción por sus padres o hermano. Con eso confirmaba que probablemente él no cuidaría de su vida en las peleas si no tuviera al dobe con él.
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Naruto se incorporó y miró a la ventana, suspiró. El teme era muy considerado, desde que se conocieron él tenía una actitud alegre y traviesa, pero también era un irresponsable; en cambio Sasuke siempre era un tipo serio y bastante maduro; en pocas palabras él era como el hermano menor y Sasuke como el mayor.
Se levantó de la cama y se dirigió a la pequeña cocina, encontró el desayuno y sonrió algo triste. Sacudió la cabeza y suspiró. No se dejaría vencer, lograría su sueño de convertirse en abogado y defendería a los débiles de esos abogados corruptos que por dinero eran capases de quitarle a un joven como él lo que era suyo. Porque sí, tenía las sospechas de que ese abogado había sido sobornado por su tía para que no le dieran a él lo que por derecho le correspondía.
Terminó el desayuno y se arregló. Saldría a buscar trabajo.
Rato después Sasuke entró y lo miró sorprendido.
––¿Dobe?
Naruto sonrió ––Teme! Iré a buscar empleo, gracias por el desayuno.
Naruto estaba a punto de irse pero Sasuke lo detuvo.
––¿Ya te sientes mejor?
––Si. No te preocupes… por cierto ¿Tienes pelea hoy?
––No. La próxima pelea es en una semana.
––Bien, mas tarde te ayudaré con tu entrenamiento.
Luego de eso Naruto salió a la calle.
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Hinata se acomodaba las botas, se estaba preparando para salir a buscarlo, últimamente se sentía sin energías y la comida ya no le bastaba como los últimos 1300 años debido a que su súcubo no despertaba, pero ahora que lo había hecho necesitaba alimentarse y solo podría ser "él".
Bajó las escaleras de la magnífica mansión mientras su mayordomo se inclinaba ente ella.
––Mi señora, ¿Desea desayunar?
––No Azuma, hoy pienso tener otro tipo de festín ––dijo ella con una sonrisa.
Hinata salió de la mansión y subió a su auto. Le pidió al chofer que la llevara al pueblo más cercano.
––Konoha parece ser el pueblo más cercano a kilómetros.
––Ok, llévame ahí.
Durante el camino ella cerró los ojos y se concentró en sus vibraciones, sonrió. Al parecer Konoha era el lugar. Si tenía suerte su ansiedad pronto terminaría y su libido incluso se calmaría.
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Naruto caminaba por las calles de Konoha, llevaba 2 horas buscando algo y no encontraba nada, todos le decían lo mismo: "Gracias por venir" "Nosotros te llamamos"…
Suspiró y se dirigió a un restaurant de Ramen, ya estaba, ese era el definitivo, por alguna razón sentía que esta vez lo lograría. Entró al restaurant y saludó al encargado. Quien le saludó animado.
––Bienvenido muchacho ¿Qué se desea?
––Ah…. Bueno… yo––Naruto señaló la puerta ––Vine por el empleo.
––Oh! Así que te interesa trabajar con nosotros.
Naruto asintió animado.
––Bueno, te haré la entrevista, ¿Te gusta el ramen?
––Por supuesto, me encanta.
––Felicidades estás contratado.
Naruto parpadeó sorprendido, luego sonrió.
––Gracias señor, no lo decepcionaré.
––llámame Teuchi, ella es mi hija Ayame.
––Mucho gusto ––saludó la chica.
––Igualmente mi nombre es Naruto Uzumaki.
––Bueno chico ¿Puedes comenzar ahora?
––Si, desde luego.
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Hinata caminaba por las calles de Konoha, sus fosas nasales inhalaban el tenue olor de Naruto. A medida que caminaba, el aroma de él se incrementaba. Su olor la excitaba, escuchó un ruido de unos envases de vidrio y bolsas y volteó de inmediato, ahí se encontraba un muchacho de cabellos rubios, llevaba un mandíl negro que pertenecía al local de ramen que estaba frente a ella. Aquel chico llevaba unas bolsas negras, las cuales, metió al interior de un contenedor. Para luego, secarse el sudor de su frente con uno de sus brazos.
Esta acción hizo que el pulso de Hinata se acelerara y la garganta se le secara, el olor a hombre llegó rápidamente debido a una corriente de aire que pasó de repente. Ella cerró los ojos y aspiró ese aroma mientras la necesidad sexual y el hambre comenzaban a nacer dentro de ella. Abrió los ojos y lo miró intensamente. El chico entró al local y ella se quedó parada en ese lugar, sonrió, por fin lo había encontrado, ahora esperaría hasta que saliera del lugar y le seguiría. Entonces se alimentaría, tal vez debería esperar, pero no se esperaba que el chico además de atractivo, tuviera un aroma demasiado bueno, tanto que despertó su sed por completo. Se llevó una mano a su garganta.
Naruto terminó de limpiar las mesas. Se quitó el mandíl y se dirigió a la barra.
––Ya he terminado Ayame-san ––dijo Naruto sonriente.
––Bien, ya puedes irte Naruto
––Gracias, me retiro.
Naruto salió del local, ya era de noche y debía apresurarse para llegar al departamento. Hinata le observaba y decidió seguirlo.
Cuando llegó al apartamento, Sasuke se encontraba en la cocina. Se asomó al escuchar la puerta.
––Dobe, ¿Qué tal te fue?
––Teme, encontré trabajo en un local de ramen ––dijo contento.
––Tu sueño hecho realidad ––dijo Sasuke con sarcasmo.
––jajaja tal vez. Estoy cansado, así que me iré a dormir.
Sasuke asintió y también se dirigió a su cuarto, se colocó los audífonos y se acostó en su cama.
Naruto entró a su habitación y se tiró en la cama, suspiró, estaba cansado, pero la paga valía la pena, solo se quitó los pantalones, cerró los ojos y se entregó al sueño.
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1:00 AM
Naruto se removía entre las sábanas ante la atenta mirada de Hinata, ella estaba al pie de la cama y lo miraba con una sonrisa, pasó su lengua por sus labios y sus ojos se tornaron rojos. Tomó la sábana y se la retiró lentamente, se inclinó y se trepó a la cama sigilosamente, se posicionó sobre Naruto, quien respiraba pacíficamente. Acercó su nariz al cuello del chico y aspiró, pasó su lengua. Naruto suspiró y se removió. Ella se retiró y se incorporó, levantó la camisa y sonrió ante esos pectorales que se mostraban ante ella, comenzó a besarlos. Naruto comenzaba a despertar, su respiración se aceleró, se sentía excitado y en medio de la oscuridad escuchaba el susurro de una voz femenina.
––Perfecto… único… delicioso…
Naruto abrió los ojos y se encontró con la imagen más sexy que nunca había visto. Se sentía real pero eso no podía ser, había una mujer con lencería sexy de color oscura, tenía los ojos perlas y sus labios eran carnosos y rojos, su cabello largo en ondas caía como cascada por todo su cuerpo.
––¿Qui… quién eres? ¿eres real o…?
––Si es real o no depende de ti ––Hinata lo besó con intensidad, Naruto le respondió, se sentía tan excitado que no pudo evitar tomarla por la cintura y devolverle el beso. Al separarse Naruto jadeaba, por el beso ella se alimentó pero no era suficiente, quería más y lo conseguiría. Se dirigió a su cuello y comenzó a morder y besarlo.
Naruto ya se sentía adolorido en su parte baja, se incorporó y ambos quedaron sentados, Hinata le besó y luego se separó para quitarle la camisa, Naruto levantó los brazos y se dejó hacer, ella lanzó la camisa al otro lado del cuarto, y comenzó acariciarlo, él se excitó y comenzó a besarle el cuello, Hinata gimió, eso le gustaba. Naruto se separó y la miró.
––Pareces real…
––Lo soy… solo me he colado en tu habitación.
Naruto abrió los ojos sorprendido. Ella se acercó a su oído y le susurró:
––Te necesito…
Naruto cerró los ojos y se dejó llevar, nunca nadie le había dicho eso, él no solía tener mucha suerte con las chicas y en las que estaba interesado, ellas simplemente pasaban de él, pero no importaba si esto era un sueño, él tenía entre sus brazos a una mujer realmente hermosa.
Ella lo empujó para acostarlo y comenzó a bajar sus bóxers, los retiró y se maravilló con la vista que tenía, era grande y también estaba erecto, demasiado hinchado, como si quisiera explotar, pero ella sabía lo que tenía que hacer, Naruto la miraba expectante y respiraba agitadamente, miró como ella se pasaba la lengua por los labios y se sorprendió cuando ella se inclinó y se lo metió en la boca, ella succionaba de él y este solo gemía, inconscientemente llevó sus manos a su cabeza de ella y la impulsó mientras movía sus caderas y le envestía.
La súcubo se encontraba excitada, y aumentó la succión con su boca, Naruto finalmente alcanzó el clímax y se liberó dentro de su boca, ella lo tragó todo, se sorprendió por el hecho de que fuera una gran cantidad, aún así lo tomó todo ante la atenta mirada de Naruto, quien la miraba con los ojos entrecerrados y jadeaba, miró como ella inclinaba la cabeza hacia atrás y pasaba todo, cuando ella lo miró tenía los ojos rojos y rasgados como los de un felino.
Naruto no podía creer lo que veía y una idea llegó a su mente.
––Tu… tu eres… un Súcubo…
Hinata le miró y sonrió, pasó su lengua por la orilla de su boca en donde un poco de la esencia de él salía.
––Lo soy… ––ella se inclinó hacia él ––¿Me temes?
––No… yo no estoy asustado… es como si…
––Te sintieras seguro…
Él asintió, parecía que la excitación había pasado, ella estaba un poco saciada y sabía que él haría preguntas.
Ella se sentó a ún lado de él. Este se incorporó.
––Dime que eres real ––le dijo él.
––Lo soy…
––te viniste a alimentar de mi energía, ¿no es así? Según las leyendas… así es como…
Hinata sonrió, su pareja era un creyente de esas leyendas, era perfecto, así se ahorraría la explicación.
––Si, ¿te molesta?
––¿sólo por hoy?
––No, vendré las por las noches siguientes. Debes saber que solo me alimentaré de ti. Tú eres mi pareja ahora y no buscaré a otro hombre.
Naruto se sonrojó ––¿Por qué yo?
––Según la naturaleza de un súcubo, estas nacen con su pareja predestinada, el cual tiene que ser un humano; ya que debemos tomar la energía vital que solo los humanos poseen, en este caso su pareja de la cual obtenemos su energía por medio del acto sexual, bebiendo sus fluidos, tomando de su sangre o por medio del beso. Y solo podemos obtener eso de nuestra pareja, ya que este nace con la capacidad de soportar un encuentro con nosotras.
––Di… dices que yo… soy tu… pa… pareja? ––preguntó nervioso.
––Por supuesto ––dijo ella sonriendo ante la mirada inocente del chico.
––¿Cómo lo sabes?
––La prueba es que ahora mismo estás vivo, cualquier otro que no fueras tú, estaría muerto ahora mismo. Además cuando estás cerca siento esas vibraciones por todo mi cuerpo…
Naruto se sorprendió, y dio un respingo ante el tacto de Hinata, quien comenzó a acariciar su pecho mientras descendía lentamente.
––Estoy segura de que aún no estás cansado ––susurró ella mientras se inclinaba sobre él nuevamente y se desnudaba ante él y sonrió al sentirlo endurecerse bajo ella.
Él la besó rápidamente y ella se aferró a él, besó su cuello y le susurró ––Parece que tienes un libido muy sensible querido.
Naruto solo gimió en respuesta. Ella comenzó a descender y comenzó a masajearlo.
––Escucha… necesito que entres en mí ¿de acuerdo? ––le dijo ella.
Naruto asintió mientras miraba como ella se acomodaba sobre él e iba descendiendo lentamente, cuando sus intimidades se tocaron ambos gimieron y cuando ella entró de golpe, un grito de placer resonó por toda la habitación.
––¿Te… dolió…? ––preguntó él al ver un poco de sangre.
––Si… pero… me gusta… ––ella comenzó a moverse sobre él para luego tomar un ritmo más rápido y saltar sobre él.
Naruto la miraba extasiado por esa vista de sus pechos que ella le mostraba, él se incorporó y comenzó a besárselos. Hinata se aferra a sus cabellos mientas lo incitaba a no parar. Rato después ambos alcanzaron la cima y gimieron complacidos. Naruto cayó en la cama con Hinata sobre él.
Cuando sus respiraciones se ralentizaron, él la miró:
––¿Puedo saber tu nombre?
Ella le miró ––Hinata Hyuga.
––Naruto Uzumaki ––dijo él mirándole como bobo.
––Me gustas mucho Naruto Uzumaki
Naruto la miró sorprendido y luego sonrió y la abrazó por la espalda desnuda de ella ––Tu también, no importa lo que seas, eres la mujer más hermosa que he visto nunca.
––Me alegra que pienses así porque no pienso dejarte ir ¿entiendes?
Naruto asintió sonrojado ––e…eres la primera mujer con la que…
––lo sé ––ella se removió un poco y Naruto gimió.
––Aún sigo dentro de ti…
––debemos parar aquí, se que soportarás otra más pero, mañana seguro no tendrás tantas energías.
Hinata salió de él y Naruto sintió una sensación de vacío.
––¿Te vas? ––le preguntó él al ver que se levantaba.
––tengo que hacerlo, pero vendré la siguiente semana, y no te preocupes por los ruido que hicimos, tu amigo no escuchó nada.
Naruto se incorporó ––¿enserio?
––si.
Sorprendentemente para Naruto, ella ya estaba vestida, caminó hacia él se inclinó en la cama y lo besó intensamente. Naruto le correspondió. Ella se separó.
––Mañana sabrás que esto no es un sueño… ahora duerme…––ella desapareció en la oscuridad de su habitación.
Naruto pronto comenzó a sentirse cansado y cayó en la cama dormido.
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A la mañana siguiente, Naruto despertó por el incesante llamado de Sasuke en la puerta.
––Dobe, ¿no tienes que ir al trabajo?
Naruto parpadeó y se incorporó en la cama ––¡Si! ¡Ya voy!
De pronto las imágenes de la noche anterior lo asaltaron, apartó las sábanas y se miró completamente desnudo, miró su abdomen y vio unos chupetones que se hacían visibles. Saltó de la cama se dirigió al baño, específicamente al espejo y se miró el cuello, tenía marcas ahí.
Entonces, había sido real… ella le había dicho que volvería la siguiente semana. Se arriesgaría a esperarla y comprobar que era verdad. Hinata Hyuga ese era su nombre.
Durante el resto del día, se sentía cansado, esa era una prueba más de lo que había sucedido.
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Una semana después…
Hinata miraba el gran paisaje que se mostraba por su ventana en su despacho.
Alguien tocó a la puerta; ella volteó a ver la puerta y dijo un "Pase". Un señor de avanzada edad que parecía ser el mayordomo entró y se inclinó.
––Mi señora, el Inspector está aquí.
––Hazlo pasar Azuma.
Un tipo de unos 40 años entró y saludó a Hinata. Ella había contratado a un inspector que era demasiado bueno, y es que no era normal, pertenecía al grupo mágico de los videntes. Con solo ver al nombre de la persona, este se daba a la tarea de investigar toda su vida
––Tome asiento ––invitó Hinata
––Aquí tiene toda la información de Naruto Uzumaki.
Hinata tomó los documentos y los revisó.
––Dígame
––Al parecer el chico no ha tenido una vida fácil, cuando tenía 5 años sus padres murieron en un accidente, una tía Mito Uzumaki se hizo cargo de él pero nunca lo quiso, entre ella y segundo esposo, incluido sus primos lo maltrataban y se aprovechaban de él. El chico lo soportó hasta los 15 años, cuando su prima se metió en su habitación e intentó que la tocara, él la rechazó, la chica se sintió ofendida e inventó que él quiso tocarla, tanto sus primos como su tío, lo golpearon.
Hinata frunció el entrecejo al escuchar eso.
––Por supuesto luego de eso, el chico se fue y ellos no se molestaron en buscarlo, afortunadamente una anciana que vivía sola le dio un techo e incluso le ayudó para que terminara la preparatoria, pero justo el día de su graduación la anciana murió, días después un familiar de la anciana lo sacó de la propiedad y él no tuvo más opción que irse, actualmente comparte un departamento con un amigo, estudió solo un año la Universidad por falta de dinero, y se dedicó de lleno al trabajo, hace poco trabajaba en un restaurant pero… su prima apareció nuevamente ante él y trató de acercarse, el chico la rechazó otra vez y ella se la volvió a hacer, hizo un escándalo en su trabajo y a él lo despidieron e incluso no le pagaron. Actualmente trabaja en un restauran de ramen. Este chico no la ha pasado nada bien, sus padres le dejaron herencia, una cuenta en el banco y una casa pero su tía se lo quitó todo, el chico contrató un abogado para que le ayudara pero este resultó ser todo una rata, aceptó sobornos de Mito Uzumaki y abandonó el caso, aunque el chico le pagó el le dijo que no pudo hacer nada. Le quitaron todo. Ahora trata de ganarse la vida y retomar sus estudios. Su amigo, Sasuke Uchiha participa en peleas clandestinas pero gana bien, él suele acompañarlo para darle apoyo y cuidarlo. Ambos son unidos así que trata de ver que no le pase nada. Si hablamos de un familiar cercano a él, ese sería su amigo.
Hinata suspiró, por todo lo que había pasado su hombre, solo le demostraba que tenía un alma fuerte. Esto no se quedaría así, ella acabaría con esas basuras que se aprovecharon de él, tal vez no podía tocarlos, pero existían otras formas de hacerles pagar.
Ahora más que nunca las palabras de su padre la última vez que le vio resonaron en su mente:
"…y recuerda, nosotros los humanos somos muy sensibles. No hagas que se sienta como una herramienta sino como tu compañero de décadas."
––Buen trabajo Gareki-san ––ella sacó de un cajón de su escritorio una bolsa con monedas de oro ––. Aquí tienes tu paga.
––Gracias, si necesita algo más no dude en llamar ––dijo el inspector tomando la bolsa.
––Así será.
El tipo se retiró y Hinata cayó de nuevo en su sillón de cuero. Cerró los ojos y recordó la noche que estuvieron juntos, era increíble la facilidad con la que conectó con él. No tuvo miedo de ella a pesar de saber que era y para su perdición de ella, el chico era tan inocente, que incluso se excitaba al imaginar lo que podría hacer con él, quien no se oponía a sus deseos.
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Hasta aquí… nueva historia, espero la disfruten.
