CAPITULO 1. JUGANDO CON FUEGO
Era una preciosa mañana soleada cuando cierta chica de cabello rojizo dormía plácidamente y a gusto después de estar días sin dormir bien al intentar negociar por la paz entre Kouka y Xing y al estar preocupada por sus amigos pero ahora al fin podía estar tranquila y en paz, bueno, mas o menos.
- Señorita hay que levantarse, ha dormido toda la mañana, es hora de comer. - Dijo cierto muchacho de larga melena dorada y rostro infantil entrando en la tienda de campaña donde su compañera gemía con molestia queriendo dormir mas. - después de comer puede dormir usted un poco mas, venga. - Dijo Zeno sonriendo para después sentarse al lado de la chica quien se dió la vuelta con molestia no queriendo levantarse.
Zeno se quedó mirándola fijamente con la cabeza ladeada pensando que hacer para levantarla hasta que una sonrisa traviesa se formó en sus labio para después saltar sobre ella con una chillido travieso y sorprenderla empezando a hacerle cosquillas por lo que Yona inmediatamente empezó a reírse intentando quitarse de encima a su amigo quien también reía divertido.
- Zeno no! Kija! Shin-ah! Quien sea! Ayudadme!. - Gritó Yona sin dejar de reír por lo que pronto cierto chico peliblanco entro a la tienda ante el grito de su maestra y al encontrar a Zeno sobre ella con sus manos en el vientre de la chica este enfureció sin poder evitarlo.
- Se puede saber que le haces a nuestra maestra!? Anciano pervertido?!. - Bramó molesto Kija entrando por completo para lanzarse sobre Zeno quien rió divertido apartándose a gran velocidad para salir huyendo de la tienda siendo perseguido por un furioso Hakuryuu.
- Hakuryuu! No era lo que piensas! solo intentaba despertar a la señorita lo juro!.
Yona todavía riendo un poco por las cosquillas al fin se levanto con una sonrisa en los labios escuchando las voces de sus amigos desde fuera, a Kija gritando y persiguiendo a Zeno mientras este solo reía y a Yoon gritándoles para que se detuvieran mientras el resto de seguro solo observaban divertidos y entretenidos la escena.
Un pequeño "pukyuu" se escuchó a su derecha y Yona sonrió recogiendo a Ao para colocarlo en su hombro cuando esta ya lista salió de la tienda de campaña soltando un pequeño bostezo.
Lo primero que vio fue a todos rodeando una fogata mientras Yoon cocinaba a la par que reñía a Zeno y a Kija quienes ya después de la escenita montada se encontraban esperando pacientes a que la comida esté lista. Shin-ah se entretenía cortando unas hierbas para la comida y Jae-ha mientras esquivaba algunos ataques de Hak seguramente por haberle dicho algo que lo molestó.
- Buenos días chicos. - Dijo alegremente Yona a lo que todos le sonrieron dándole también los buenos días. - Yoon ayudo con algo?. - pregunto emocionada con colaborar.
- Pues si no te importa podrías ir a buscar algo de agua en un lago que no está muy lejos. - Dijo Yoon sonriendole mientras seguía cocinando.
Pronto Yona fue hacia dentro en el bosque acompañada de Ao en busca del lago con una sonrisa, Kija y Shin-ah habían querido acompañarla preocupados pero Yoon había dicho que no había peligros en la zona en la que estaban y que el lago se encontraba cerca.
Ese fue un grave error
Los enemigos sorprendieron a Yona tan de golpe que esta no tuvo ni siquiera tiempo a reaccionar, un grupo de hombres la rodearon en unos segundose y en poco tiempo la golpearon, la ataron y le cubrieron el rostro con una mordaza para que así no pudiera gritar por ayuda.
Uno de los hombres no era ni mas ni menos que Kye-Sook el ministro de estado y hombre de confianza de Soo Won quien se encontraba escondiendose tras una capa y sonriendo a la princesa Yona con malicia.
- Hay rumores de que los cuatro dragones han aparecido y son tus amigos princesa yona. - Dijo aquel hombre sonriendo mientras Yona no pudo hacer otra cosa que asesinarlo con la mirada. - Veremos si es verdad.
El ministro de estado estaba seguro de que aquellos rumores eran falsos y por ello no tenia nada de temor ante lo que estaba haciendo, sin saber lo que provocaría sus desmesuradas acciones lanzo al suelo un pequeño folleto en donde decía " Rumoreados Guerreros Dragones, Aquí el ministro de Estado Kye-Sook, Vuestra princesa será llevada prisionera al castillo Hiryuu, daros prisa en venir a por ella o será ejecutada en siete días"
- Es ridículo pensar que guerreros legendarios como esos sirviesen a una tonta princesa como tu. - Dijo sonriendo Kye-Sook soltando el folleto para después mirar a la princesa pero este soltó un grito de susto al ver como la princesa Yona lo miraba con una mirada propia de una bestia salvaje, era como si dos bolas de fuego le estuvieran retando con la mirada y de pronto en su mente vino la imagen de un enorme dragón rojo que lo asesinaba con los ojos.
- R-rápido cubridla y m-metedla en el equipaje. - Ordenó el ministro temeroso pero sin poder apartar la mirada hasta que al fin salio de su estupor cando sus soldados metieron a la princesa dentro de una saco y la escondieron en unas cajas en el carruaje que trajeron con ellos para disimular.
Por unos segundos el ministro de estado se sintió inseguro ante sus acciones tras haber visto aquella mirada en la princesa pero negando con la cabeza decidió ignorar sus instintos que le gritaban que liberase a la princesa y huyera y siguió con el plan.
Diez minutos después el grupo de hambrientos se encontraban reunidos cerca de la orilla del lago mirando fijamente cierto folleto que se encontraba tirado en el suelo. El ambiente a su alrededor era muy tenso y cargado de una gran sed de sangre, Todos observaban la nota sin decir palabra pero con una gran seriedad en su mirada.
- Esto es obra de el rey?. - Dijo al fin Yoon quien se encontraba releyendo la nota por quinta vez con el tono muy seco y tembloroso dando a entender que estaba intentando no gritar de rabia y contener su ira.
- No. - Dijo Hak seriamente. - Ese hombre estúpido debió actuar por su cuenta, si hubiera sido cosa de Soo Won este solo escribiría "castillo Hiryuu" en la nota para que sepamos donde está y no escribiría tanta estupidez. - Gruñó Hak muy furioso empezando a apretar sus puños.
- Pero el rey pudo haberle ordenado que se la llevara ( a Yona) y este hombre solo decidió por su cuenta lo de la nota. - Dijo Jae-Ha de brazos cruzados con una mirada llena de promesas de muerte. - Sea lo que sea sin duda nos están retando. - Dijo esto ultimo con un humor muy negro.
- Zeno temía que pasara algo así tras los rumores sobre nosotros. - Dijo Zeno seriamente sin apartar los ojos de la nota. - Zeno supuso que podrían intentar usar a la señorita para controlarnos y usarnos, aunque en este caso Zeno cree que ese hombre actuó por su propia cuenta para callar los rumores, ese hombre no cree que existamos. - Dijo Zeno agachándose a su izquierda cuando vio algo que le llamó la atención y vio algunas gotas rojas entre el césped por lo que se arrodillo y recogió la sangre hasta llevarla a su nariz y olfatear. - Es difícil de identificar pero Zeno cree que este es el olor de la señorita. - Dijo este soltando un pequeño gruñido y apretando con fuerza los dientes dejando ver sus colmillos. - Están jugando con fuego y se han quemado.
- Vamos a rescatar a Yona. - Dijo Shin-ah finalmente hablando apretando también los dientes con furia tras las palabras de Zeno. - Si han herido gravemente a Yona los mataré a todos sin importar quines sean o incluso si es el rey, me da igual. - Dijo con furia a lo que Kija a su derecha asintió con seriedad.
- Completamente de acuerdo contigo Shin-ah!. - Dijo Kija al fin liberando su rabia contenida golpeando una árbol destrozándolo en el acto. - Se han llevado a mi maestra, a nuestra princesa, no tendremos piedad. - Bramó Kija con una mirada furiosa a lo que el resto de sus hermanos dragones, Hak y Yoon adoptaron la misma mirada severa y furiosa con una promesa de venganza en ella. - Nos dan siete días? Eso es una broma! En un día estaremos allí mismo o antes si podemos! Y si no nos devuelven a la princesa sana y salva caerá sobre ellos la furia de los cuatro dragones como nunca antes se ha visto!.
- Incluso si vamos corriendo día y noche con suerte llegaremos en tres días. - Dijo Yoon segundos después seriamente. - Pero tengo una idea que tal vez es algo arriesgada. - Dijo severamente a lo que todos lo miraron con curiosidad. - Doy por hecho que todos y cada uno de vosotros está dispuesto a hacer lo que sea por Yona no?. - Dijo este sin esperar a que contestaran conociendo ya la respuesta. - Por ello necesitamos a Jae-ha y a otro mas de ustedes. - Dijo Yoon sentándose a una roca. - Jae-ha llegará al castillo Hiryuu en medio dia si usa su poder para saltar por los aires y puede llevar a uno de ustedes con el, el plan será infiltrarse en el castillo y hacerse pasar por soldados de la tribu del cielo, localizar a Yona y asegurarse de que se encuentra bien y de que nadie la daña. - Dijo Yoon seriamente. - Si Yona está grave la sacareis de allí inmediatamente por ello yo no puedo ir ya que en caso de pelea seré inútil. - Dijo soltando un suspiro de molestia sintiéndose algo inútil.
- Es un buen plan, pero quien irá conmigo?.- Dijo Jae-ha y inmediatamente el resto soltó un "yo" por lo que en cinco segundos empezaron a discutir queriendo ir cada uno lo antes posible para salvar a Yona por lo que Yoon tubo que intervenir de nuevo gritando para que callara.
- La bestia del trueno obviamente no puede infiltrarse ya que lo conocen mucho en el castillo Hiryuu. - Dijo Yoon suspirando cuando este frunció con molestia el ceño. - Imagínate que alguien reconoce tu cara o si te cruzas por casualidad con el general Joo-Doh o con Soo-Won, te reconocerían de inmediato. - Dijo por lo que Hak asintió estando de acuerdo. - Kija dudo que pueda aguantar infiltrado sin atacar o salvar a Yona y hacer un escándalo. - Dijo rápidamente callando a el mencionado quien ya iba a ofrecerse voluntario por lo que calló algo avergonzado. - Y shin-ah llama demasiado la atención incluso con un vendaje en los ojos y al igual que Kija en cuanto localizara a Yona la sacaría de allí de inmediato. - Dijo por lo que el paliazul bajó la mirada algo triste. - Además para que Jae-ha llegué lo antes posible es mejor que cargué con alguien que sea ligero de peso y eso nos deja en...
-ZENO!. - Gritó Zeno muy contento alzando los brazos con alegría y saltando. - No os preocupéis Zeno hará muy bien su papel de infiltrado y protegerá a la señorita!. - Dijo Zeno cruzando sus brazos tras su cabeza des-preocupadamente.
- Muy bien. - Dijo Yoon con un tic nervioso por el comportamiento infantil del dragón amarillo. - Solo podréis sacar a Yona de allí en caso de que ella os lo pida o en el caso de que esté muy lastimada, habrán muchos guardias y es mejor no atacar hasta que estemos todos, obviamente si esta en peligro en algún momento también podréis actuar. - Dijo Yoon a lo que Jae-ha y Zeno asintieron ya mas serios.
- Lo mejor será que evitéis a Soo-Won y al general Joo-Doh ya que ellos os han visto las caras y tu Zeno compórtate. - Dijo Hak seriamente a lo que los dos asintieron sonriendo.
- Nos vamos ya. - Dijo Jae-ha por lo que Zeno salto sobré su espalda a gran velocidad y con fuerza por lo que este gruñó de la impresión para después sonreír a sus compañeros. - Tranquilos, no permitiremos que dañen a Yona-chan.
- Esperad. - Dijo de golpe Shin-ah deteniendo a Jae-ha cuando este estaba a punto de saltar. - Yona se sentirá mas segura con Ao. - Dijo Shin-ah y inmediatamente la ardilla trepó por el cuerpo de Jae-ha hasta esconderse dentro de los ropajes de Zeno.
- Preparados... listos... ya! Ryokuryuu! Despegue!. - Dijo divertido Zeno recibiendo una mirada molesta por parte de JAe-ha quien simplemente suspiró y salto hasta desaparecer entre las nubes del cielo.
