Cambio de Look: Sufrimiento asegurado.

Ok. No fue buena idea pedirle ayuda a Alice. En realidad, fue la peor idea que pude tener. Hasta ahora, todo lo que podía ir mal, iba mal…

Empecemos por el principio…

El miércoles anterior al primer día de clases de mi último año, es decir, 31 de agosto del 2005

De acuerdo. Estoy decidida. Hoy mismo le diré a Alice sobre mi decisión de cambiar de look. Se va a querer matar, literalmente, de la alegría. Es que desde que nos conocemos me molesta con lo mismo: Bella, esa remera es dos talles más grande que vos; Bella, con esa ropa no sacas provecho a tus buenas curvas; Bella, esa ropa te queda ridícula; ¡Bella, ese conjunto no está a la moda! Esa es la razón por la que llevo rechazando decirle la noticia desde hace tres días.

Sí, soy una cobarde sin remedio.

¡Pero compréndanme! Si ustedes les dijeran a Alice, su mejor amiga, fanática hiperactiva de la moda, que quieren cambiar de look, e ir de compras (un escalofrió recorre mi columna vertebral, al imaginarme diciéndole eso a Alice), pues da que tener miedo. ¡Es Alice Brandon! Si las vendedoras tiemblan de emoción cuando saben que Alice ira a sus tiendas… imagínense.

Pero debo decirle. Porque estoy completamente decidida a enamorar a Edward, y con mi apariencia actual… no lograre mucho.

Yo tengo en claro que la apariencia no lo es todo, es más, para mí no tiene importancia, pero, ¿Cómo voy a enamorar a Edward Cullen, si no puedo llamar su atención? Mi idea (muy ingeniosa, cabe destacar), es llamar la atención del playboy del instituto, y después de eso, hacer que él se enamore de mi persona, no de mi apariencia.

Por eso, ¡hoy mismo iré con Alice y le diré que quiero que me ayude a hacerme un cambio de look!

Me levante de mi cama, después de ver que eran las 9:00 am, y que mi estomago gruñera de la falta de alimento. Estaba decidida. Alice se enteraría hoy mismo. Y ella me ayudaría a…

Tocaron mi puerta.

-Adelante- dije tratando de ocultar lo ronco y somnoliento de mi voz.

-Señorita, buenos días. Siento mucho molestarla, pero la Señorita Alice esta abajo, acaba de llegar y solicita su presencia.- Me dijo Anna, una de las señoras que trabajan en mi casa.

-Muchas gracias, Anna. Dígale a Alice que bajare enseguida.- le indique, mientras sacaba mi cuerpo completamente de mi cama. Anna asintió, y se retiro de mi cuarto.

Bueno… no es completamente necesario que se lo diga hoy… ¿o sí?

Jueves anterior al primer día de clases de mi último año, es decir, 1 de septiembre del 2005

Si, definitivamente soy la persona más cobarde que ha pisado el planeta. Y la razón, es más que obvia, ¿no?

Piénsenlo un minuto.

¿Adivinaron? Exacto. No me atreví a decirle nada a Alice. Cobarde como soy, le oculte mi idea. No pude, ¡y eso que lo intente! Pero Alice es demasiado… Alice, y me da terror (por no decir pánico) ir hacia ella y decirle "Hola Alice, ¿Cómo estás? ¿Bien? ¡Qué bueno! Perdón que te moleste, pero me quiero hacer un cambio de look, si, lo que me has pedido por tanto tiempo. Y ¿sabes porque me lo quiero hacer? Exacto. Por Edward-soy-el-pupo-del-mundo-y-me-encanta-Cullen. ¡Ah! Y te doy permiso para que seas vos la que me haga el cambio de look. Adiós, eso era todo" Si, exacto. Hay problemas en TODAS las partes de mi plan.

Pero hoy juntaría valor, e iría a decirle eso.

Bueno… no exactamente eso, pero algo que se le pareciera mucho.

Sí, eso mismo haría.

Aunque no estaría mal pasar antes por el súper y comprarme un chaleco antibalas. Si, un chaleco antibalas, y un perro. Eso sería bastante útil. Un perro que cuando le diga "¡Ataque!" le salte a Alice, antes de que ella me saltara a mí. Si, era una idea maravillosa. Además, podría pedirle a mi padre un par de guardaespaldas, de esos que son como en las películas de acción y romance, que se meten entre la bala y la damisela en peligro (en mi caso: yo). Eso sería más útil que un chaleco antibalas y un perro.

De acuerdo. Esto es patético. Yo soy patética. Pero bueno, puedo vivir con eso. El problema es que tal vez no pueda vivir después de decirle a Alice sobre mi plan… ok, soy algo exagerada. Se podría decir que Alice es contagiosa.

-Señorita Isabella- contuve un gruñido. Odiaba mi nombre completo ¿es que no podían comprenderlo? Mire a Susan, que era quien me había hablado.

-¿Qué es lo que pasa?- Si, soné un poco borde, pero realmente me pone de mal humor que me llamen por mi nombre completo… ¡si de por si odio que me digan señorita!

-Perdón que la moleste, pero ¿le pasa algo? Es que la noto algo nerviosa, y quería preguntarle si no puedo hacer algo para ayudarla.- me dijo ella, avergonzada. Me sentí mal por haberle contestado de esa forma, pero últimamente estoy muy sensible, y definitivamente que me llamen Isabella me exaspera.

-No te preocupes, estoy bien. Pero, ¿me harías un favor?- le pregunté.

-Claro, el que desee.

-No me digas Isabella, me desespera que todos me digan así. Solo díganme Bella, que no muerdo- le dije, dándole una sonrisa tranquilizadora.

-Co-como quiera.- Habló con voz tímida.

-Gracias.

Dicho esto, inspiré profundamente, y me dirigí a la puerta, para salir de la Sala de Estar. Fui con pasos decididos a la puerta de calle, y salí con rapidez. Ahora que había conseguido algo de valor, era hora de enfrentarme a… a Alice.

15 minutos después, estaba frente a Alice, en su cuarto, intentando juntar fuerzas para decirle la verdad, pero era complicado.

-Bella. Hace varios días te venís comportando extraño. Estaba decidida a darte tiempo para que me lo digas vos misma, hoy viniste a mi casa, hace diez minutos que estamos sentadas en silencio, y no aguanto más. ¡Necesito saber qué demonios te pasa, Bella!- Si. Típico de Alice. Parece que no necesita respirar para hablar, siempre va directo al grano, no da vueltas, y te pega un palazo con lo que dice.

-Es que Alice… mh… haber, ¿Qué es lo que más deseas que pase?- le pregunté. Esta seguramente era la manera más fácil de empezar a hablar.

-Que Orlando Bloom se enamore de mi, y hacerme una famosa diseñadora de modas. No sé cual quiero que pase primero, ni el orden de las dos me interesa, mientras ambas sucedan, obviamente.- Dijo ella, como si tuviese esa respuesta planeada desde hace tiempo. ¿En qué momento ella…?me corte de repente y sacudí mi cabeza, Alice tenia la extraña habilidad de volverme loca, y no solamente a mí.

-Bien… ¿y qué es lo siguiente que mas desearías en la vida?- le consulté.

Se lo pensó unos cuantos segundos.

-Hacerte un cambio de Look, definitivamente.- afirmó ella, segura de lo que decía. Trague saliva.- Esas son las tres cosas imposibles de mi lista. Aunque si deben ir en orden de imposibilidad, tu cambio de look debería estar en primer lugar. Es más posible que Orlando Bloom se enamore de mí, que vos aceptes hacerte un cambio. Y Bueno… así es la vida- dijo ella, soltando un suspiro dramático. Típico de ella.

Me miro extrañada, intentando averiguar qué era lo que me traía entre manos.

Mi boca se volvió una línea tensa. Intentando retrasar más el momento esperado.

-¿Por qué lo preguntas, Bella?- inquirió Alice, con los ojos entrecerrados, como si sospechase algo. Trague duro, y sonoramente.

Aquí vamos.

-¿Qué-que pasaría, si-si te dijese que ?- lo último de dije tan rápido que incluso para mí no tuvo sentido, y fue ininteligible.

-¡¿Lo estás diciendo en serio?!- Claro, si a la persona de la cual hablamos, es Alice, es imposible que ella no lo entendiese.

-Temo que si- susurre, rogando que no me escuchase. Pero, obviamente, me escucho.

Se paro tan rápido que casi no me di cuenta de su movimiento, y se puso a revolotear por toda la habitación.

-¡Oh, Bella! ¡Bella, Bella, Bella! ¡Juro que no te arrepentirás! ¡Eres una chica tan hermosa! ¡Ya verás como con la ropa adecuada dejaras a todo el mundo babeando por ti!- dijo ella, correteando por el cuarto, buscando algo. Aunque la palabra no sería corretear, sino danzar. Pues eso era lo que Alice hacia.

-¿se puede saber qué diablos estas buscando? – gruñí yo. Realmente se que debo arrepentirme de decirle a Alice, pero es mi mejor amiga.

-La cámara de fotos, obvio- dijo ella, como si fuera incuestionable.

-¿Para qué quieres tú, ahora, una cámara de fotos?- le pregunte, intentando ver lo `obvio´ de todo el asunto.

-Elemental, mi querida Bella. ¿Qué asesora de modas, que se dicte de serlo, no saca una foto del extraordinario y inesperado día en el que una cabezota terca como Isabella Marie Swan acepta hacerse un cambio de look?- me dijo, mientras seguía buscando esa cámara.

-Alice, no seas exagerada.- dije intentando, en vano, quitarle peso al asunto.

-Por favor, Bella. No niegues que es absolutamente soñado que me hallas pedido que te ayude a cambiar de look.

Yo baje la vista, avergonzada de que Alice se lo tomara tan dramatizado al asunto.

-Espera un segundo- dijo ella, como si acabase de darse cuenta de algo que no había notado antes. La mire intrigada, preguntándole con la mirada.- , has venido a pedirme que te haga un cambio de look, ¿no?- asentí, sin mirarle a los ojos- pero también fuiste la que mas de un millón de veces me dijiste que la apariencia era una superficialidad de la sociedad, a la que se le debería restar importancia, porque no decía nada sobre la persona, solo era el envase de el ser de la persona, ¿o me equivoco?- negué con la cabeza, sabiendo que siempre repetía las mismas palabras.- Bella, ¿Qué te hizo cambiar de opinión?

Me mordí mi labio inferior con fuerza.

-Yo… yo…- no conseguía reunir fuerzas para decirle la verdad a Alice. Inspire todo el aire que pude meter en mis pulmones, y tomando fuerzas de eso, le dije a Alice- Me gusta Edward Cullen, si, el playboy del instituto, el que no me registra, prácticamente. Y quiero enamorarlo, pero para eso, debo ser una chica guapa y que llame la atención, pero mírame, soy un desastre. Por eso quiero que me ayudes, porfa, Alice. Realmente necesito tu ayuda.- dije, mirándola a la cara todo el tiempo.

-¡Oh, Bella!- Exclamó ella, y después se tiro a mis brazos, abrazándome con tanta fuerza que parecía increíble que proviniera del pequeño cuerpo de mi amiga.- ¡claro que te ayudare! Y no es por nada, pero sabes bien que Edward es un patán estúpido, y no me parece que debas someterte a un cambio de look solo por él.

Oh. Por. Dios.

¡¿Qué le ha pasado a Alice Brandon?! ¡Esta no es mi amiga!

Sacudí a Alice con fuerzas.

-¡¿Quién eres y que has hecho con Alice?!- grité, zamarreando a el cuerpo de mi mejor amiga extraviada.

-Bella, soy yo. Deja de hacer el idiota.- me dijo ella, casi con un gruñido.

-No me culpes. Acepta que eso que acabas de decir es algo completamente loco. Y muy extraño saliendo de tus labios. Por no decir imposible.- expliqué.

-Si, como sea. Pero en serio, Bella. No me parece que quieras enamorar a Edward con tu nueva apariencia. El debe quererte por lo que sos, no por cómo te ves.

Definitivamente era una locura que Alice dijese eso. Realmente se acercaba el apocalipsis, y con rapidez.

-Es que mi idea es que él se sienta atraído por mi cuerpo, aunque dudo que eso llegue a ocurrir, y que después de eso, a él le atraiga mi personalidad. Pero una decisión es segura: hare que pague caro por jugar con las chicas, aunque ella se dejen usar. Quiero darle de su propia medicina. Pero para eso te necesito, Alice. Yo sola no podre hacer nada.

Estuvo meditando un rato, un par de minutos, que para mí se hicieron eternos.

Sin Alice, no había plan.

-Te ayudare. Pero hay que retocar el plan. Cullen debe sufrir, y debe saber lo que es que lo seduzcan. Y tú, Bella, realmente lo volverás loco. Y eso, es excelente.- Dijo ella con una sonrisa maligna. Realmente era peor que yo. Y me encantaba.

-Entonces…- deje la frase inconclusa, esperando que ella dijese algo.

-Cuenta con migo.

Si! He vuelto! Jajaja

Sé que debería haber subido el sábado o domingo, pero lo subo hoy, porque me voy de campamento, y no vuelo hasta dentro de 13 días. Me dio mucho cargo de conciencia dejarlos con la intriga, por lo que subí el capitulo hoy, así pueden leerlo hasta que vuelva.

Si quieren ser buenos con migo, denle al botoncito verde y déjenme su comentario.

Espero que este capitulo les haya gustado, pero en el próximo empieza realmente la acción.

Jaajaj

Bueno, los saludo con un gran beso.

Me voy a terminar mi bolso.

Atte.

Sakuritta

P/D: Denle al botoncito verde, please