Volvimos! Y muchos preguntaron por las parejas jajaja misión cumplida ;)

Agradecemos a:

Maylu shine: Muchísimas gracias! Ojalá te guste esas parejas jejejejeje ^^'

isabelweasleygranger: Jeje no nos podemos quedar quietos, pues queremos hacerla ligera porque en la otra si que van a sufrir jajajaja. Pero bueno, habrá drama pero no de ellos ;)

pao: jajajajaja calmaa ;)

anneyk: Gracias!

Lau: Te aseguramos que están así por una buena razón, no habrá mucho drama entre SS ;)

diana.k-chan: Gracias!

Kendrix astrix: muchísimas gracias! Ojalá llenemos tus expectativas :D

penpaupau: Que bien! Ojalá te guste ;)

Princesa Sakura: es un verdadero placer!

hikari115: Nunca! Gracias por leernos!

ElizzeKomatsu: nos gusta jugar con los personajes jajajaja aunque luego nos odien :p

Sakiali12: problemas o revelaciones? ;D

politali22: jaja es nuestra manera de darles la bienvenida :D

Gracias por sus comentarios!

Nos animan a dar de nosotros jaja prometemos una historia llena de giros y risas ;)


Casualidad ó destino.


Sakura no era alguien que se dejara intimidar fácilmente, pero cuando se encontró en un restaurant elegante, rodeada de gente vestida con formalidad mientras ella vestía jeans y blusa; se sintió menos que todos a su alrededor.

Sobre todo porque Syaoran de pronto la miraba y le daba una sonrisa llena de burla, tal parecía que se estaba vengando por su interrupción.

«Maldito» Sakura pensó con molestia.

Después del postre Tomoyo comenzó a preguntarle cosas sobre su vida y su nuevo trabajo, quería saber su opinión sobre Hong Kong.

Sakura disfrutó conversar con ella, no sentía que fuera una entrometida ni mucho menos.

—Syaoran, te ves molesto ¿Sucedió algo? —Tomoyo de pronto preguntó.

Syaoran sacudió su cabeza.

—Cosas del trabajo —le contestó con una pequeña sonrisa.

—Espero que nada grave —ella le dijo poniendo su mano sobre la de él.

Sakura vio de reojo que Eriol se había puesto tenso.

—No, interrumpieron una importante reunión que había planeado por semanas, pero ya me encargaré de eso —Syaoran le aseguró viendo de reojo a Sakura.

Ella hizo girar sus ojos con enfado.

—Estoy segura de que así será —Tomoyo le sonrió.

—Si, pienso hacer algo para que paguen su error —Syaoran dijo con firmeza.

De pronto sintió dolor en su pierna, ¿Acaso lo pateó?

Miró a Sakura incrédulo, ella le dio una sonrisa de falsa inocencia, Tomoyo no se dio cuenta porque estaba viendo algo detrás de ellos.

—Mira Syaoran, es la organizadora de eventos que te comenté —Tomoyo le dijo.

Syaoran volteó un poco no antes de mirar a Sakura con enojo y observó a la mencionada, Tomoyo llevaba semanas hablando de ella, la quería para el after de su próximo desfile de modas; estaba platicando en el bar con varias personas.

Sakura escuchó a Eriol suspirar y levantarse, Tomoyo y Syaoran lo miraron, la primera con confusión, el segundo con irritación.

—Recordé que debo hacer una llamada, disculpen —les dijo y caminó de manera apresurada a la salida del restaurante.

Sakura frunció el ceño mientras lo veía alejarse ¿Por qué parecía que estaba huyendo?

—Voy a tratar de que me dé una cita, disculpen un momento —Tomoyo dijo levantándose.

Syaoran se levantó con ella, una vez que se alejó regresó a su asiento, volteó a donde Eriol se había ido y sacudió su cabeza.

—¿Entonces voy a pagar por mi error? —Sakura preguntó cruzando sus brazos.

Syaoran la miró y una sonrisa de burla se formó en su rostro.

—¿Miedo?

Sakura hizo rodar sus ojos con irritación, el hombre frente a ella la hacía enojar bastante... ¡Y ni siquiera lo conocía!

—¿Por qué Syaoran y no Xiao Lang? —Sakura preguntó tratando de cambiar el tema.

Syaoran tomó de su copa de vino antes de contestar.

—Es más cómodo para mis amigos llamarme así —le respondió.

—Pero eres chino —ella concluyó.

Syaoran asintió lentamente mientras ella lo veía con interés.

—Tú tienes nombre japonés y según Eriol naciste aquí —él comentó.

Sakura se encogió de hombros con desdén.

—Mis padres son japoneses, me gusta más Sakura que...

—¿Ying Fa? —Syaoran interrumpió.

Sakura lo miró con suma irritación, odiaba esa versión de su nombre por alguna extraña razón.

—Si, así que no me llames así —ella le pidió.

Pero en el rostro de Syaoran se formó una enorme sonrisa y Sakura supo que había cometido un error.

—¿Pero por qué... Ying Fa? —Sakura le dio la mirada más pesada que pudo lograr—. Me gusta más que Sakura.

—No me importa, no es mi nombre —ella murmuró con tono amenazante.

—En teoría sí lo es, y estamos en China así que puedo llamarte así cuando quiera —el contestó con la misma sonrisa de burla.

Sakura trató de controlar su respiración, sentía que estaba bufando; luego sonrió de manera dulce.

—¿Sabes? Sería una pena que alguien te obligara a continuar con "tu reunión" —Sakura le dijo haciendo comillas con sus manos—. Pareces muy decidido a hacerlo en un lugar privado, sin gente que mire...

Syaoran la vio incrédulo, no se atrevería... Pero algo en su sonrisa le dijo que sí lo haría.

—Bueno Ying Fa, parece que eres una entrometida... —Syaoran empezó a decir.

—¡Mira! Ahí viene tu chica, justo a tiempo —Sakura lo interrumpió viendo a Tomoyo regresar a la mesa.

Syaoran sintió que palideció.

—Conseguí su número, esto es perfecto —Tomoyo les dijo tomando su asiento.

—Y se pondrá mejor —Sakura susurró dándole otra "dulce" sonrisa a Syaoran.

—¿Cómo? —Tomoyo preguntó con curiosidad.

Pero antes de que Sakura pudiera decir algo sintió un dolor en su pantorrilla. ¡El muy maldito la pateó!

Él la miró fijamente, ella entrecerró sus ojos, Tomoyo los veía con mucha confusión, luego miró a su alrededor.

—¿Eriol no ha vuelto? —les preguntó.

Sakura y Syaoran desviaron sus miradas para ver a Tomoyo, era cierto, Eriol seguía desaparecido.


Eriol se encontraba recargado en la pared junto al restaurante, pasó su mano por su rostro con frustración y suspiró.

Su amigo aún no daba el paso y ya se sentía así.

—¿Eriol? —escuchó.

Volteó con sorpresa, Sakura lo veía preocupada.

—Hola, me demoré en la llamada, perdón —le dijo retomando la compostura.

Sakura lo vio fijamente, había algo en él que le decía que estaba mintiendo, pero hace tantos años que no se veían que dudó en comentarlo.

—Vamos —le dijo extendiendo su brazo para que ella regresará primero.

Sakura lo miró unos momentos.

—Puedo hacerte compañía en lo que arreglas tus ideas —ella le dijo.

Eriol dejó caer su brazo y sus hombros.

—¿Tan transparente soy? —le preguntó con pesadez.

Ella se encogió de hombros y sacudió su cabeza.

—Tus ojos te delatan Eriol, siempre fue así —le recordó.

Había una banca de madera afuera del restaurante, Sakura caminó a ella y se sentó, Eriol la siguió.

Sakura jugó con sus manos con nerviosismo, sospechaba porque Eriol se había puesto así pero no quería hacerlo sentir más incómodo.

—Buena bienvenida ¿Huh? —Eriol murmuró.

Sakura le dio una pequeña sonrisa.

—Me lo merezco por no avisar. —miró a su alrededor, la calle estaba prácticamente vacía—. ¿Los conoces desde hace mucho?

Eriol bajó su mirada y una diminuta sonrisa se formó en su rostro.

—Tomoyo se transfirió cuando tú te fuiste... Syaoran llegó un año después —le contó—. Desde entonces somos inseparables.

—Los tres mosqueteros —Sakura murmuró.

Eriol soltó una risa que inmediatamente logró llenar su estómago de mariposas.

Sakura apretó sus manos con fuerza, debía controlarse, volteó un poco por la ventana, desde ahí podía ver a Syaoran y Tomoyo platicar.

—¿Cuánto llevan juntos? —le preguntó con curiosidad.

Eriol se puso tenso de nuevo, Sakura lo miró con atención.

—Seis meses —le respondió en voz extraña, parecía pesarle la respuesta.

—Demasiado pronto para un matrimonio ¿No crees? —Sakura no pudo evitar preguntar.

Eriol se encogió de hombros.

—Según sus familias no, ella está enamorada de él desde que se transfirió así que...

Sakura cruzó sus brazos y se recargó en la banca.

—Me siento mal por interrumpir su momento —le confesó—. Debería arreglarlo.

Eriol se rió.

—No me atormentaría con eso, él lo volverá a hacer —le contó con voz entrecortada.

Sakura lo miró extrañada, pero antes de poder comentar algo vio de reojo a Tomoyo y Syaoran salir del restaurante.

Ella tenía su brazo alrededor del de él, pero Syaoran tenía sus manos en sus bolsas.

—Ya no regresaron —Tomoyo les dijo con voz gentil.

Eriol y Sakura se miraron unos momentos.

—Estábamos poniéndonos al día —Eriol comentó—. Se nos fue el tiempo.

Sakura asintió y se levantó.

—Me alegra que estés de regreso, Eriol necesita salir más de su oficina —Tomoyo dijo con una sonrisa.

Sakura sintió a Eriol ponerse tenso, bueno, su amigo se tensaba por absolutamente todo.

—No es cierto —él susurró.

—Parece que estás agotada Sakura, deberías ir a descansar —Tomoyo comentó.

Sakura asintió.

—Si, ya es tarde —murmuró mirando el reloj de su celular, su hermano le había respondido el mensaje.

—Nos vemos mañana, llevaré a Sakura a su casa —Eriol les dijo.

Syaoran asintió y Tomoyo le dio un abrazo, Sakura notó el suspiro que él soltó.

Después Tomoyo la abrazó con fuerza, se alejó de ella y le dio una enorme sonrisa.

—Estoy segura de que es el inicio de una gran amistad —le susurró.

Sakura asintió y sonrió, luego miró a Syaoran el cual articuló "Ying Fa" antes de sonreír y girar para alejarse con Tomoyo.

—Bastardo hijo de... —ella dijo molesta.

Eriol la vio con sorpresa.

—¿Quién? —le preguntó con curiosidad.

Sakura recordó que aún estaba ahí Eriol y se sonrojó, debía aprender a mantener sus pensamientos bajo control.

—Nadie, ¿Sabes? Puedo tomar un taxi de regreso —le trató de asegurar.

Pero Eriol hizo un ademán con su mano descartando la idea.

—No hay problema, sirve que nos ponemos al corriente —le dijo con una sonrisa gentil.

Sakura suspiró y asintió, esperaba que Eriol no preguntara porque se fue.

Caminaron en dirección al estacionamiento del restaurante, una vez que subieron y se acomodaron en sus respectivas asientos, Eriol arrancó el auto y comenzó a manejar en dirección al departamento de Sakura, ella lo iba guiando.

—Sakura, hay algo que siempre te quise preguntar —Eriol comenzó a decirle, Sakura apretó sus manos, había dos cosas que le podía preguntar qué cambiarían sus vidas—. ¿Por qué te fuiste sin decir adiós?

Y justo esa era la que había querido evitar.


Sakura abrió la puerta de su departamento, la luz de la luna entraba majestuosamente por el gran ventanal.

—Que vista —escuchó a Eriol decirle detrás.

Ella asintió y se hizo a un lado para que pudiera entrar y observar mejor.

—¿Quieres algo de tomar? Sólo tengo té helado, no he ido de compras —le dijo.

Él sacudió su cabeza con una sonrisa.

—No, te debería dejar descansar, mañana nos podemos ver para almorzar.

Sakura asintió, era fin de semana, empezaba a trabajar hasta el Lunes.

—Eso estaría bien, puedes invitar a Tomoyo —le dijo poniendo atención en su reacción.

Eriol descartó la idea con la mano.

—No, seguro tiene cosas que hacer con Syaoran, mejor no intervenir.

Sakura hizo su cabeza de lado con curiosidad, pero él evitó su mirada a toda costa.

—Está bien —ella murmuró frunciendo el ceño, ¿Acaso a Eriol... ?

El chico de ojos azules caminó a la puerta y ella lo siguió, después de un abrazo de despedida él abrió y la miró con una sonrisa gentil.

—Me da gusto que estés de regreso Sakura.

Ella sonrió sintiendo de nuevo mariposas en su estómago.

—Es bueno estar de regreso.

Él le dio otra sonrisa y salió del departamento, Sakura cerró la puerta detrás de él y se recargó en ella.

Estúpido corazón no lo había superado.

Analizó la situación en su cabeza, había algo sumamente extraño entre ese trío, pero no debía juzgar a primera vista pues a Tomoyo y al idiota no los conocía.

Pero a Eriol sí y sus acciones denotaban una inmensa incomodidad ante la situación de sus amigos.

Sakura sacudió su cabeza y se dirigió a su cama, era tarde, estaba cansada y la pantorrilla le pulsaba un poco.

Ese idiota hijo de chinos no se había contenido, se preguntaba cómo una chica tan linda como Tomoyo se pudo haber enamorado de reverendo tonto.

Se sintió un poco culpable por interrumpir su momento, pero Eriol le había asegurado que no pasaba nada.

Se puso su pijama y se acostó viendo hacia la luna, la pregunta de Eriol la logró contestar sin problema.

«Extrañaba a Touya»

Su hermano le llevaba siete años, así que se mudó a Tokio un año antes de que ella lo siguiera, fue el perfecto pretexto, jamás iba a admitir la verdad.

Le había dolido mucho que Eriol la viera solo como una amiga y nunca como algo más.

Frunció el ceño con confusión, ahora que lo pensaba esa mirada la acaba de ver recientemente en unos ojos ambarianos... Dirigida a aquella que pensaba hacer su prometida.

«Que extraño»


Sakura salió a la mañana siguiente a caminar por las calles, diez años cambiaban a las personas en gran manera, pero también cambiaron su entorno.

Agradecía que los nombres de calles no cambiarán, pues estaba segura que se perdería entre tantos edificios nuevos y remodelados.

Entró a un pequeño café, vería a Eriol a medio día y aún eran las 9 de la mañana.

Pagó su bebida y se dirigió a esperar, sacó su celular y se dispuso a mandar un mensaje a sus padres cuando una voz la interrumpió.

—Pero si es Ying Fa —Syaoran dijo con burla.

Sakura volteó molesta, de todos los cafés de Hong Kong tuvieron que escoger el mismo.

Lo vio furiosa, pero no pudo evitar notar lo bien que se veía con ropa casual.

—¿Me estás acosando? —le preguntó molesta.

Syaoran se rió e hizo girar sus ojos con ironía.

—No eres ni remotamente acosable —le dijo tomando su bebida de la barra.

Sakura entrecerró sus ojos, ¿Ya estaba ahí?

Syaoran tomó un poco de su café y al ver la mirada confundida de la chica murmuró—: Cliente frecuente.

—Oh —Sakura expresó con sorpresa, luego frunció el ceño—. ¿Cómo que no soy acosable?

Syaoran la vio divertido, su nariz se arrugaba cada que fruncía el ceño.

—¡Kinomoto! —la llamaron en la barra.

Vio con molestia a Syaoran y luego recogió su café, era demasiado temprano para hacer corajes.

Sin dirigirle una mirada o palabra, salió del lugar, pero de reojo notó que él la siguió. Ambos salieron del establecimiento, Sakura inhaló el dulce aroma de su café, lástima que estaba segura que no se lo acabaría, nunca lograba terminar una taza.

—¿Cuándo vas a continuar con tu plan? —Sakura murmuró antes de que él se alejara.

Syaoran la vio con sorpresa, luego con molestia.

—No creo que sea asunto tuyo —le respondió.

Sakura se encogió de hombros con desdén.

—Preguntaba para evitar el departamento de Eriol a toda costa ese día, pero si quieres que vuelva a interrumpir...

Syaoran entrecerró sus ojos.

—¿Piensas ir al departamento de Eriol con frecuencia?

Sakura se sonrojó, de hecho no pensaba hacerlo, quería evitar ciertas situaciones.

Syaoran sacudió su cabeza y tomó otro sorbo de café.

—No importa, fue mala idea —susurró.

Sakura hizo su cabeza de lado con confusión.

—¿El lugar o la petición?

Syaoran vio su reloj.

—Mira nada más, es tarde y tengo cosas importantes que hacer —le dijo antes de dar la vuelta y comenzar a caminar al lado contrario al que ella había ido.

Ah pero Sakura ya estaba picada con la situación y no pensaba dejarlo ir así como así.

—Ey pregunté algo —le dijo caminando detrás de él.

—Que cosas ¿No? —él dijo irritado sin voltear, debió ir por su café e ignorarla pero la tentación de enfurecerla había sido demasiada.

—¿A dónde vas de todos modos? Es Sábado —ella le dijo caminando a su lado.

Syaoran la vio con incertidumbre, ¿Por qué era tan entrometida?

—A trabajar, ganarme la vida, llámale como quieras, me voy —le respondió.

—¿Trabajas en Sábado? Vaya, debes ser un adicto al trabajo, que aburrido, no me imagino como pasas tus horas libres... —Sakura comentó ignorando la cara de irritabilidad del hombre a su lado.

Syaoran puso su mano en su sien y comenzó a presionar, la amiga de Eriol seguía hablando sobre lo aburrido que era, de hecho lo hizo hasta llegar al edificio donde un montón de contratos lo esperaban.

—Si bueno, fue agra... No de hecho no, bye —él dijo abriendo la puerta del lugar.

—Oye, espera, tengo una idea para arreglar mi gran error —ella le dijo siguiéndolo.

Syaoran buscó a su alrededor ¿Dónde demonios estaban los de seguridad?

—No me interesa —le dijo pasando el vacío escritorio de recepción.

—Pero quiero ayudar, me siento mal por interrumpir tu momento —ella insistió.

Syaoran se asomó a una oficina, maldita seguridad, no había nadie que le pudiera ayudar.

—Supéralo —le dijo sin mirarla, caminó al elevador y presionó el botón para subir.

Las puertas eran de cristal así que podía ver en el reflejo la cara de Sakura, se estaba mordiendo el labio con nervios.

—Rayos —murmuró irritado mientras las puertas se abrían—, vamos, me dices tu idea en mi oficina.

Sakura lo vio con sorpresa antes de darle una enorme sonrisa y entrar al elevador con él.

Syaoran tomó otro sorbo de su café tratando de ignorar a la chica a su lado.

¿En qué rayos se había metido?


Mmmm ¿Van entendiendo?

Jajaja no odien a las parejas, prometemos arreglar todo... O no ;)

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