Hola... He llegado con la continuación y a decirles que he cometido un error.
Digamos que... le día a Hinata un nombre a sus partes que no es. Confundí los nombres y a Hinata le dí una Polla en vez de una concha. ¡y NO ME DIJERON! Me dí cuenta al releer el capi. Yo no suelo usar parabras vulgares y/o lenguaje sucio. Digamos que... confundí los nombres y significados.
Siento mucho las hemorragias que he causado y los baños fríos que se han dado por mi culpa jejejeje... Tenía esta historia y necesitaba plasmarla.
Y perdonen las faltas de ortografía. Ya saben... Una se emociona mucho y... y...
Como que hace calor ._. ¿O es el ambiente?
:D
Autora: Atadalove
Pareja Principal: Naruto y Hinata
Género: Lemon/Hentai/Ecchi/porno (Cualquiera que le entres)
Advertencia: Palabras vulgares y/ obscenas. Sexo explícito. Sólo para mayores de 18 años. Si eres un adolescente que sabe de estas cosas, te invito a leer bajo tu propio criterio. Si eres un pre-adolescente y apenas sabes qué hace un pene dentro de una vagina... NO ENTRES A LEER. Si sabes y gustas de la porno-lectura, entra y diviértete.
PD: Cualquier parecido es mera coincidencia.
PD2: Si hay alguna incoherencia, me la hacen saber.
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Travesuras "Inocentes"
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Anteriormente:
-Antes de que desaparezcas, quiero darte un mensaje. -Él la miró esperando. -Uno, no quiero que te acerques a este baño, Naruto. Dos, mándame dos clones más y tres... -Puso una mirada amenazante. -No te atrevas a masturbarte. -Lo besó de forma posesiva. -Desaparece. -Le ordenó.
Parte II
-Joder Hinata. –Gruñó bajito. ¡¿Qué no se masturbara?! ¿Y cómo demonios iba él a aguantar semejante excitación sin satisfacerse? Se agarró la entrepierna por sobre el pantalón y se encogió. Necesitaba entrar en su mujer ya.
Tras unos minutos tratando de calmarse, se relajó lo suficiente como para mandarle el par de clones que había pedido. Se sonrojó. ¿Ella no iba a hacer lo que pensaba que haría? ¿O sí sería capaz? Gruñó una maldición y su respiración volvió a agitarse. ¡Claro que se atrevería! Ahora mismo no era con la tímida Hinata que trataba, no… esta era su ardiente contraparte. Una que salía cuando estaba excitada. Y, ¡diablos!, como le gustaba lo pervertida en que se convertía. Esa mujer era dinamita pura. Miró el cielo. Seguramente serían las Diez de la noche. La luna se veía muy bien. No estaba llena, pero aún así iluminaba todo. Cerró los ojos y trató de normalizar su respiración. Se concentró en los sonidos de los animales y la música de la fiesta. Había una pequeña armonía ahí.
Tras unos 15 ó 20 minutos meditando, se volvió a relajar lo suficiente. Tomó la copa que había dejado en el suelo y bebió su contenido de un solo trago. Las risas en la fiesta se oían fuertes. Seguramente estarían pasándolo bien y él aquí… afuera con la soledad. Tratando de no pensar en su... digamos, "Problemita caliente"
-Una hora. –Susurró Naruto sentado a los pies de un árbol. No se había movido sospechando que su mujer repetiría su anterior travesura. No quería causar una escena y verse obligado a dejar la fiesta, otra vez. Así que optó por quedarse en el jardín a esperar. Pero ya había pasado mucho tiempo. Aún sentía su cuerpo caliente. Sólo se había relajado lo suficiente como para poder respirar sin jadeos… pero aún estaba necesitado y su entrepierna era una viva evidencia.
Escuchó jadeos cerca de él. Se levantó en sus rodillas y vio, a unos metros lejos de él, a Ino en sostén y, por lo que veía, montaba a alguien desenfrenadamente. Estaba sonrojada y con la boca abierta. Se arqueaba y jadeaba más fuerte. Vio como le manoseaban los pechos.
-¡Más fuerte Sai! Onegai. –Rogó. No lo soportó más. Si seguía viendo no se responsabilizaba por sus actos. Con el corazón acelerado dio un salto y se alejó hacia el bosque.
Ahí no puedo evitar pensar en Hinata y su travesura. El pantalón le apretaba y gruñía como un animal.
-Hora y media. –Gruñó. Sus jadeos eran incontrolados ya. Quería sexo, quería a su mujer. Quería… Se paralizó de pronto y sus ojos adquirieron un tono de color rojo. Su entrepierna le dolió más. La podía sentir endurecerse aún más y empezó a jadear descontrolado. Sus piernas no lo aguantaron más y cayó al suelo. Sudaba mucho, gruñía enloquecido… perdía el control de sí. Podía sentir como el instinto animal tomaba control poco a poco. Sus ojos aún seguían rojos. ¿Y cómo no? Su esposa la había mandado su siguiente travesura.
Vio a Hinata buscar algo tras los cajones y puertas del baño. Las ropas de los clones estaban en el suelo. El vibrador de huevo estaba en el lavado. Uno de los clones se acercó a Hinata. Ella estaba agachada lo que le daba acceso fácil a "Esa" zona. Tomó su pene y lo pasó como brocha por la concha y culo de Hinata ya que ella se había subido el vestido. Ella jadeó y se reincorporó.
-Aún no Naruto. Vuelve a tu lugar. –Le ordenó. Obedeciendo se puso con su otro clon. Ambos estaban excitados. Hinata movía ese trasero de forma muy provocativa. Sin poder aguantarlo, ambos clones empezaron a masturbarse.
-Hinata. –Gruñó uno. –No aguantamos más amor. Te ves tan deliciosa así que… -un gruñido le impidió hablar. Hinata se había bajado más.
-Te podríamos tomar y al diablo tus consecuencias Hina. –Terminó de decir el otro clon. Hinata se reincorporó sonriendo, sacando una silla fina y larga. Se sentó en ella. Les indicó a ambos que se acercaran y cuando los tenía cerca los sentó con ella. Uno delante y el otro atrás. Cada uno en las orillas y con las piernas separadas.
Ella se puso de pie con la mesa entre las piernas y se acercó al que tenía enfrente. Puso las manos en sus hombros y fue besándole el cuello con suaves lamidas. Se detuvo y miró hacia atrás.
Movió su trasero y Naruto entendió lo que quería. Con su lengua la empezó la lamer. Ella fue bajando sin sentarse. Besando los abdominales del clon que tenía frente a ella y bajando más hasta tomarlo completamente en su boca. Lamió la punta y sopló ganándose un gemido por parte del rubio. Se separó para tomar aire. También jadeaba y se retorcía.
El morbo era grande. Por detrás ella recibía lamidas y penetraciones de lengua (Cunnilingus) y por adelante ella daba un buen servicio y atención con su lengua y boca (Felación). Era como hacer un 69 variado. Era con Naruto que lo hacía, pero a un nivel interesantemente erótico.
Con un gruñido, el clon se derramó en su boca haciendo que algunas gotas se salieran de los labios de Hinata. Con un dedo ella se limpió el labio y luego se lo llevó a la boca. Se volteó. Ahora le daba la Felación al otro clon. Mientras le daban el Cunnilingus.
Ahora fue el turno de ella de tener un orgasmo y eso hizo que gruñera aún con el pene en su boca, ocasionando un gruñido por parte del Clon y este, al agarrarle la cabeza, se derramó en ella.
Era una morbosa escena si se ponían a pensar. Y ella aún se sentía con energías de más. De mucho más. Se acercaron. Besó al clon que tenía frente a ella y el otro le besaba el cuello y le tocaba los pechos. El clon de enfrente le agarró las nalgas y las estrujó con fuerza. Ella sentía ambos penes presionándola y jadeó entre los besos.
-Naruto… aaahh –Gimió. Ahora ambos le besaban y chupaban el cuello. Movían sus caderas simulando la penetración en ambas partes. Hinata estaba muy sonrojada y con la boca y piernas abiertas. Aún así, su rostro mostraba ser de Inocencia total, como una adolescente que apenas se enteraba que esto se hacía. Su piel brillaba por el sudor y una de los clones la penetró con su dedo. Por la posición supo que fue el de atrás. También podía sentir el pene del clon de enfrente rozar su vagina y tras unos segundos de estimulación, convulsionó en un orgasmo tan potente que sus piernas no la sostuvieron y ellos la tomaron en sus brazos.
-¿Quieres un Sándwich Hinata? –Preguntó el clon de atrás. –Los ingredientes están aquí… tú estás muy bien posicionada. –Le susurró en su oído mientras movía sus caderas para que ella sintiera su erección. El otro clon hacía lo mismo, pero este le rozaba el clítoris con su pene ocasionando que ella abriera las piernas más. Estaba perdida. Las sensaciones la dominaban. Se estaba dejando llevar pero el sentir que iba a ser penetrada por ambos lados volvió a la realidad.
-Aún no Naruto. Aún no. –Dijo con apenas un hilo de voz. Ambos desistieron. Respiraban entrecortadamente en su cuello.
-Hinata... ¿te das cuenta que me estas arrastrando a mi límite? –Dijo el clon de enfrente y alzó la cabeza para mirarla. Ella notó un color rojizo en sus ojos azules. –Quiero follarte ya. Otro minuto más en este juego y no sé qué pasará. Por favor… apiádate de mí. –Le rogó con un rostro suplicante. Eso convenció a Hinata de terminar…. Ella también ya se estaba cansando de este juego. Se separó de ellos y se acomodó el vestido como pudo. Se veía arrugado.
-Bien Naruto. –Sonrió. –Dentro de unos minutos desaparezcan. Iré a la casa, así que espero que vayas. Me pondré ese encaje de Novia que te fascina tanto. –Se acercó a la puerta. –Naruto… Quiero un Sándwich. –Y salió
Los clones quedaron unos segundos mirando por la puerta y luego gruñeron frustrados.
-Que sean segundos. –Gruñó uno y ambos desaparecieron.
Naruto temblaba. Sentía todo su cuerpo vibrar por esas imágenes. Hinata logró llevarlo a su límite. Tenía que tenerla. Su instinto le decía que tenía que entrar en ella a como dé lugar.
-El juego se terminó. –Con ese gruñido desapareció de un salto.
Hinata gemía una y otra vez. Sus pechos chocaban en la pared de su habitación y estaba siendo follada desde atrás. Tenía las piernas bien abiertas y estiradas hacia atrás. Los brazos a cada lado de su cabeza y el sudor recorriéndola.
¿Cómo había llegado a semejante estado? En un segundo estaba tomando el encaje de novia para ponérselo y al otro estaba completamente desnuda siendo azotada contra la pared. Ni siquiera había encendido la luz o prendido las velas. Solo la luna iluminaba la habitación, pero sólo un poco.
Naruto mordió su cuello y ella gritó por el placer que eso le daba. Él estaba siendo brusco. Sus cuerpos chocaban haciendo un morboso sonido, dando la impresión de que el sexo era una salvajada pura.
Ella se corrió fuertemente pero él siguió penetrándola sin control, como un animal en celo... Salvaje.
-Te voy a dar una y otra vez hasta que me sacie, contigo gritando mi nombre, Hinata. –Le dijo en su oído y ahí supo que el juego se había terminado. Ya no tenía el control, ya no mandaba. Ahora ella era la presa y él, el cazador.
Sus embestidas se hicieron más fuertes y certeras. Ella sólo podía gemir y disfrutar de eso.
-N…Naruto. Aahhhh mmmm aaahhh. Sí… Oh sí… mmm –Lo disfrutaba y mucho. Naruto la penetraba de una forma que nunca había hecho antes. Era posesivo con ella, un amante fiero… todo un animal y le hacía disfrutar. El sonido de sus cuerpos chocar la excitaba más. El sonido del sexo siempre la excitaba. La hacía una pervertida, una morbosa.
Sintió otro orgasmo quemarla. Éste ya era el cuarto que tenía seguido. Se estaba quedando sin fuerzas para seguirle el paso.
-N…Naruto… Yo… No puedo… Más… -Estaba cansada. Su concha ya le dolía. Él era muy brusco.
Naruto lamió su cuello y se acercó a su oído derecho.
-Oh No cariño. –Ese sonido era como amenazador, según ella. –Esta noche Hinata… no descasaremos nadita amor. –Y como para confirmarle sus palabras, un manto rojo los cubrió a ambos. Hinata sentía sus fuerzas regenerarse a cada segundo. Luego de un minuto el manto desapareció.
Abrió los ojos sorprendida y miró a Naruto que estaba con el mentón en su cuello. El brillo de la luna se reflejaba en sus ojos. Él la miró fijamente y ahí lo supo… Ese color rojo en sus ojos significaba una cosa: Él estaba descontrolado y ella… Estaba perdida y a su merced.
La aldea estaba tranquila. Eran las cinco de la mañana y la oscuridad reinaba. Sólo que había un lugar que no estaba tan "Tranquilo".
La poca luz de luna entraba por la ventada de una habitación en una mansión muy acogedora. Sólo iluminaba poco pero lo suficiente como para ver a tres siluetas en la cama moviéndose al compás. Llevaban un ritmo acelerado.
La silueta femenina estaba en el medio. Sus manos y piernas se apoyaban alrededor de la silueta que estaba abajo mientras éste la penetraba y la agarraba de la cintura. La otra silueta, atrás de ella, la penetraba por el ano y le agarraba los hombros. Ella se arqueaba un poco. Se escuchaba el gemir de ella y el gruñir de ellos.
Habían pasado horas probando diferentes posturas sexuales y fusionando varias. Naruto, incluso, había convocado a tres clones. Uno la había penetrado por delante, otro por atrás y el otro le chupaba las tetas, mientas a él (Al Original) le hacía una felación. Habían jugado mucho con los clones. Naruto no había dejado de penetrarla fuerte en cada nueva postura. Sólo la había dejado descansar pocos segundos entre eyaculación para respirar bien y luego el manto volvía a cubrirlos.
Y ahora estaba en la cama con un clon por detrás y El verdadero por adelante. Éste se inclinó hacia arriba y tomó un pecho en su boca mordisqueándolo.
-¡Naruto! –Gritó al ser golpeada por otro intenso orgasmo. El clon salió de ella después de descargarse dentro. También Naruto se derramó dentro de ella. Pero aún no estaba satisfecho. Volvió a cubrirlos con el chakra de Kurama regenerando sus fuerzas y tras sentarse sobre sus piernas en la cama, la puso a ella sobre su regazo, rosando con su pene su entrada. Él la miró a los ojos. Se veía como un animal fierro con el color rojo en los ojos.
-Has estado muy bien Hinata. Eres como una profesional en esto. –Dijo haciendo caso a las palabras que ella le dijo horas atrás. Tomó su pecho en su boca. Ella volvía a jadear y el manto rojo desapareció. Volvía a sentirse caliente y necesitada.
Naruto pasó sus brazos por debajo de las piernas de Hinata y la tomó por los glúteos. La alzó y, con ella, salió de la cama. Ya de pie sentía su pene rozarle la concha y luego el otro clon la ayudó a moverse. La colocó en posición y de una estocada Naruto la penetró y luego fue penetrada por atrás. Ella dio un sonoro gemido y arañó la espalda de Naruto. No había dejado de arañarlo en toda la noche, pero él se curaba rápido.
Ambos la embestían al mismo tiempo. El fluido goteaba mucho. Miró a la cama. Estaba manchada. Naruto había eyaculado muchas veces sobre ella, en su rostro, en su vientre o sobre sus pechos, y no sólo él, también sus clones lo hacían sobre ella, pero ahora, se derramaban dentro y esto le gustaba mucho más. Sentía ambos fluidos recorrerle. Se sentía caliente y excitante.
Su mirada estaba cubierta por el placer que sentía ahora. Su cara era de satisfacción pura. Ambos la embestían muy rápido, mucho más que antes. Estocadas más profundas y rápidas que le sacaban sonoros gemidos. Pero lo que más la excitaba era ese sonido morboso que hacía el chocar de cuerpos. Sus cuerpos estaban mojados y sintió como era llenada por más fluidos que salían de ella por el ano y vagina, pero no habían dejado de penetrarla.
No sabía cuando tiempo estuvo así pero al ver por la ventana divisó el amanecer. Se arqueó un poco cuando Naruto la obligó a abrirse más. Lo sintió más profundo y eso fue todo. Las embestidas fuertes, rápidas y salvajes de ambos la llevaron a un monstruoso orgasmo.
-¡AAAHHHH! ¡NARUTO! ¡AAAHHHAAAH! –Gritó con toda la voz que pudo sacar. La electricidad que sintió recorrerle el cuerpo fue descomunal. Escuchó un gruñido bestial y luego… el semen de Naruto en ella por ambos lados. Esta vez fue más que la anterior.
Tras terminar el orgasmo, ambos se separaron de ella, pero al ver que no podía sostenerse en pie el clon la tomó en sus brazos. Naruto hizo otro clon y éste sustituyó las sábanas sucias de la cama por otras limpias. Desapareció y Hinata fue acomodada en la cama. Ella mantenía los ojos cerrados, la boca abierta y un sonrojo en sus mejillas.
El clon de Naruto le lamió el pecho, su cuello, le dio un beso corto en los labios y desapareció. Naruto se acostó al lado de ella. Él también estaba agitado. Ese orgasmo que sintió en Hinata también lo sintió él. Su pene ya estaba bien flácido y él completamente satisfecho. Sus ojos ya estaban con su tono de color natural.
Nunca lo había hecho con clones. Ni siquiera lo imaginó pero Hinata le había abierto una puerta que él no desaprovecharía. La tomó en sus brazos y la acomodó en su pecho. Tomó la sábana que estaba al lado, y con ella arropó a ambos. Así quedaron y así se durmieron.
Su estómago gruñía. Se removió incómoda pero tenía mucha hambre. Quería dormir un poco más. Un rico aroma hizo que su estómago volviera a gruñir y esta vez con más fuerza. No lo aguantó más. Se levantó de golpe sobre la cama pero pronto supo que fue un error. Sintió mucho dolor en el cuerpo y entre sus piernas. Le dolían las rodillas y los muslos. Se miró en el espejo que este frente la cama y vio varios moretones en su cuello, hombros y… ¿En los pechos también?
Se quitó la sábana y divisó más moretones en su cuerpo desnudo. Se sonrojó. Ahora lo recordaba todo y supo de donde venían los moretones, o más bien, quien se los había hecho.
Se sonrojó más al recordar algunas cosas que dijo…
-Sí Naruto, Bien fuerte. Házmelo como si… aaahhh Sí… Como si… fuera tu… mmmm Puta personal. –/ -Te siento bien dentro en mi concha Naruto. Métela toda… Fóllame fuerte.-/ -Putéame Naruto… ¡PUTÉAME!-
Se tapó la cara con ambas manos. Estaba tan avergonzada de su comportamiento. ¿Con qué cara miraría a su esposo ahora? Le había dicho que la tratase como una puta. ¡Ella que era tan reservada! Aún no entendía por qué se comportaba así cuando se excitaba pero lo de anoche fue… fue…
-¡AY Dios! –Exclamó. Nunca se había comportado así con él.
-Hermosa vista la que he encontrado en mi cama. –Ella alzó el rostro y ahí lo vio. Estaba con unos vaqueros negros y un delantal le cubría el pecho desnudo. Se acercó con una bandeja en las manos. –Buenas tardes Hinata-chan. –Puso la bandeja en la mesita carca de la cama y se sentó al lado de Hinata. Ella se sonrojó y miró a otro lado apenada. -¿Te duele el cuerpo? –Ella asintió aún sin mirarlo. Él sonrió. Ésta era su tímida y rara Hinata. Le tomó del mentón y la volteó. Hinata tenía los ojos cerrados y un gran sonrojo la cubría. –Hinata, linda. ¿Te avergüenza lo que hicimos? –Dijo fingiendo tristeza. Ella lo miró.
-¡No es eso Naruto!... Es sólo que… bueno, anoche te grité que… Me trataras como… -Bajó la mirada y la voz apenada. –Como una… -No pudo seguir.
-Hinata. Antes que ser mi esposa y amante, eres mi amiga, mi confidente… mi corazón. No voy a dejar de respetarte sólo porque me exigiste que te tratara como puta. Si no experimento contigo los placeres de la noche, ¿Dime con quién entonces? –Le levantó el rostro. –Eres mi esposa. Anoche te amé como nunca lo había hecho y no me arrepiento. Lo volvería a hacer las veces que me dejes. –Sonrió pervertidamente. –O las veces me lo exijas. Contigo voy a experimentar los secretos oscuros del sexo. Tan tierno como sea posible y tan salvaje como mande la naturaleza. –La abrazó sonriendo y lamió su lóbulo. –Estuviste tan divertida, tan sexy… Exigías posturas… mmm Gritabas mi nombre… Fuiste tan atrevida. –Le susurraba. Hinata ya estaba roja por lo que oía.
-N…Naruto-kun… Lo sé… Lo sé. N-no sigas diciendo más, Ok? –Escondió su rostro en el pecho de él. Escuchó su risa y luego lo sintió estirarse.
-Te hice algo para que comas. Ya pasan de las doce. –Sonrió. Había sido un gran ventaja enseñarle a coninar. Miró la bandeja llena de arroz, pescado, jugo, puré de papas y…
Se sonrojó al rojo vivo y Naruto carcajeó.
En la bandeja había un plato lleno de Sandwiches.
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Fin
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Esta fue la conclusión de este fic... Pregunta: ¿De qué país eres y cuando fue tu primera clase de sexología? Tengo curiosidad por saber qué tan "inocentes" son mis lectores.
Gracias a todos por sus comentarios y hemorragias nasales. Me siento un tanto orgullosa de hacerlos bañarse con agua fría o ir a la casa de tu Novio/Novia y practicar jejejeje
Y aniyasha nee-san... Cláro que acepto un reto lemon. Me siento genial para eso.
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Recuerden: Review = Escritora feliz = Más capítulos
O como lo escribió Nara me cae bien: Recuerden: Review = Escritora feliz = Más capítulos = Lectores felices
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Hasta la próxima!
