Porque aún vive en mí

"Encuentros"

Ciudad de Tokio 12:00 pm

Delicadamente llamo a su hija para abrocharle el cinturón, ya que el avión iba a aterrizar. Dio un largo suspiro, el juego había acabado de comenzar, no corrección, había comenzado desde el momento en que había puesto el primer pie en el avión. Miro a Mikoto, que sucedería cuando la niña se encontrara con su padre. Su mirada volteo hacia la ventanilla del avión. Lo amaba, lo amaba como la primera vez. Miro su dedo anular y vio como allí descansaba la fina argolla de matrimonio, argolla que no valía nada. Él se había encargado de borrar sus sueños, la había engañado, lo había encontrado con otra en la cama. Esa había sido la razón de que se marchara para Inglaterra, ese día se había enterado que estaba embarazada y ella como tonta iba feliz de la vida a contarle la noticia a su esposo. Y con que se había encontrado, con que él muy desgraciado estaba en la cama con otra mujer. Acaso no había sido suficiente, acaso cada noche era una mentira, cada palabra cada gesto, una farsa completa. Pero había llegado el día ella lo enfrentaría, manejaría sus acciones de la empresa. Además tenía derecho de conocer a Mikoto.

El avión aterrizo, un par de horas después lograron salir del aeropuerto, llego a su nuevo departamento. Lo primero que hizo fue acostar a Mikoto, ya que la niña se encontraba demasiado cansada del vuelo. Después ella se puso a organizar algunas cosas. A eso de las tres de la mañana se fue a dormir. Se despertó al sentir que alguien la llamaba. Abrió sus orbes verdes y se encontró con su hija.

"Buenos días mamá" – La niña sonrió ampliamente

"Buenos días pequeña" – Le devolvió la sonrisa, después se sentó en la cama y la tomo en brazos – "¿Ya tienes hambre?" – Mikoto asintió con su cabecita, la mujer de cabellos rosados la dejo a un lado y se puso de pie para dirigirse a la cocina a preparar el desayuno, la niña la siguió – "¿Hay algo en especial que quieras comer?" – Le pregunto.

"Quiero cereal" – Sakura sonrió, era algo sencillo y rápido

Preparo los cereales, sirvió un poco de jugo de naranja y se sentó a comer con su hija. Terminaron el desayuno en poco tiempo, así que cada una se fue a arreglar a sus respectivas habitaciones. Una vez las dos estuvieron listas salieron del departamento camino el supermercado, para comprar algunas cosas que faltaban en la casa. Mikoto miraba detenidamente los dulces que quería llevar, Sakura la observaba mientras una hermosa sonrisa se formaba en su rostro. Mikoto era la razón de su felicidad, aunque continuamente le recordaba a Sasuke. Suspiro.

"¿Uchiha?" – La peli rosa volteo su rostro y cuál fue su sorpresa al encontrarse con Uzumaki Naruto, el mejor amigo de Sasuke.

"Quién es el mami" – Dijo la pequeña Mikoto mientras miraba detenidamente al hombre que se encontraba frente a ellas – "Porque te ah llamado Uchiha" – Volvió a preguntar la niña.

"El me ah llamado así porque ese es mi apellido y el tuyo Mikoto, es el apellido de tu padre" – Miro detenidamente al hombre frente de ella – "Y el es un amigo de tu padre Uzumaki Naruto"

Ante esta respuesta la pequeña niña miro confundida, mientras el rubio no salía de su impresión. Sakura había vuelto a Tokio y no solamente había vuelto sino que había traído con ella a una pequeña fotocopia de Sasuke, no había duda esa niña era su hija. Todo estaba a punto de describirse su mentira ya había comenzado a caer.

"Kami Sakura que bueno que has vuelto, esto pondrá muy feliz al teme" – Le dijo con la voz que le caracterizaba.

"¿Quién es el teme mamá?" – Pregunto con toda la ingenuidad de un niño Mikoto

"Acaso no le has hablado de su papá Sakura" – La miro esperando una respuesta, respuesta que jamás recibió – "Le has ocultado al teme y a tu propia hija la existencia del otro, no espere nunca algo así de ti" – Le dijo decepcionado, ella agacho su mirada, Naruto también había sido su amigo, aún lo consideraba su amigo. Y sabia que tenía la razón, a pesar de los errores de Sasuke él tenía todo el derecho de conocer a su hija y Mikoto de conocer a su padre.

"Por algo estoy aquí Naruto, debo resolver mis asuntos con la empresa, además de que soy muy consciente de que Mikoto merece conocer a su padre y es eso lo que voy hacer. Espero que sepas guardar el secreto hasta que yo se lo diga" – Y sin decir nada más tomo a su hija de la mano y se dirigió a pagar las compras. Dejando a un Naruto totalmente impresionado ante su actitud fría. Esa no era su Sakura-Chan. Esa no era la Sakura que Sasuke esperaba volver a encontrar algún día.

La mujer salió de allí meditando en cuál sería el momento perfecto de enfrentar a Sasuke, momento que sabía que no era hoy y tampoco mañana. Así que se dirigió al departamento. Tal vez en un par de semanas tendría el valor para confrontarlo.

Dos semanas pasaron rápidamente, trayendo consigo el invierno. Muy pronto comenzaría la época navideña. Suspiro se encontraba en su coche camino a las empresas Uchiha, aun no sabia ni como, ni de donde había sacado el valor para estarce dirigiendo allí con Mikoto.

Bueno aquí les dejo el segundo capítulo, espero que lo disfruten

Próximo capítulo: "Los recuerdos que trae verte de nuevo"

Entro decidida a la empresa, Mikoto apretaba fuertemente su mano. Sintió como todas las miradas se posaban sobre ella, consciente de que muchas de aquellas miradas la reconocían siguió caminando con pie firme. Al llegar al piso de los despachos principales, pasó por un lado de la asistente de Sasuke, Hinata Hyuga su amiga, miró a Hinata ella solamente asintió conociendo claramente sus intenciones y entró para después cerrar la puerta. La persona que se encontraba en el despacho, volteó su rostro, y sus ojos se abrieron desmesuradamente al encontrarse con la dueña de sus pensamientos.

"Sa..Sakura" – Su voz tembló por primera vez

"La misma" – Respondió buscando la fuerza que traía anteriormente, ya que se había desvanecido con tan solo verlo de nuevo frente a frente.