¡Yay! El fic tuvo muy buenas respuestas. Así que he decidido continuarlo. X3
| Reviews |
AnkleBitter: Gracias por ser la primera en leer esta historia, tienes razón, esos de primero son una monada. xD
MeliKsta: Hahaha si, pinches viejas, tratando de violarse al pobre Kise x( Ay si también amo a ese par de pelinegros, son tan absdhkjahbdas. Gracias por el review! :D
Nobody.30: Yay! Me alegra que te haya gustado! Gracias por el review ;D
I'm Lilith: Hahahaha, si yo también me mate por las pendejadas que puse xD. Takao desmadroso! Me alegra mucho que te haya gustado n,n
Cadiie Mustang: Gracias! Me alegra que te guste el fic… Haha, ya me pude imaginar los acentos de estos weyes xD. Y gracias por el consejo!
Mika: Si Kise es bien perra xD. Hahaha no es cierto, gracias por el review.
Shia1624: Hahahaha para que ya se calle! xD Que bueno que te guste! :3
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̶ Oe, Bakagami, ¿qué traes man? – pregunta al verlo desorientado.
̶ ¿Mmm? … ¿Qué? – voltea - ¿me hablabas?
̶ ¡Sí wey! ¿qué coño tienes? Andas ido.
̶ Se dice "estas ido" no "andas ido". – corrigió un peliverde mientras se acomodaba sus lentes – (naco) – pensó – pero es verdad, ¿qué es lo que te pasa? Estás más idiota de lo normal.
̶ ¡Cállate cuatro ojos! ¡No me pasa nada! Además, ¿a ustedes que les importa?
̶ No nos importa, solo que ya me aburrí y no hay otra cosa que hacer. – dijo aburrido el moreno.
Al pelirrojo ya le estaban saliendo canas verdes.
̶ ¡Lo que pasa es que está enamorado! – dice apareciendo de pronto.
̶ ¡¿Q-Qué?! ¿De dónde sacas tal estupidez? – dice molesto, nervioso y totalmente sonrojado.
̶ Ayy por favor, se te puede ver a kilómetros de aquí. – hace una pausa – y entonces, ¿de quién te has enamorado?
̶ ¡No se dé que me hablas!
̶ Assh, ¿y ahora qué quieres Satsuki? – pregunta el moreno molesto.
̶ ¡Ayy, Dai-chan eres un majadero! – se quejo la pelirosa - ¿acaso no te da gusto verme? – pregunta con pequeñas lágrimas en los ojos.
̶ …No.
̶ Ayy, pues que grosero. – le saca la lengua – como sea… Bueno ya Kagami cuéntame ¿quién es la persona que ha robado tú corazón?
̶ Ya para de una vez. – sonrojado mil.
̶ Ay ya wey, dinos. – se queja el moreno – no seas indio.
El peliverde dejo escapar una pequeña risa ante el comentario.
Kagami ya estaba echando humo, y es que los idiotas de sus amigos (en especial Aomine) lo sacaban muy rápido de sus casillas… Bueno, no es como sí el respetara a sus amigos, igual los jodía, al cabo, así se llevaban ellos.
̶ … Tal vez, me gusta alguien. – dijo desviando la mirada abochornado.
̶ ¡Já, lo sabía! – exclamo la pelirosa extasiada.
̶ ¿Y qué harás? – pregunto el peliverde.
̶ ¿Qué hare de qué?
̶ De lo que hemos estado hablando hace unos instantes.
̶ …
El ojiverde se pega en la frente. – enserio, aun me sigo preguntando porque me sigo juntando con ustedes… Me refiero si cortejaras a "ese" alguien.
̶ Ehh… Psss, Aomine. – le llama en voz baja - ¿Qué significa "cortejaras?
El otro no hizo nada más que encogerse de hombros.
Una vena palpito en la sien del peliverde. - ¡Que si te lo vas a ligar!
̶ Ahhhhhh… - lo capta – Ehh… Pues no lo sé… Tal vez.
̶ Pues yo digo que te avientes, no tienes nada que perder. – dijo Daiki.
̶ Si… tal vez tengas razón.
̶ ¡A ver mocosos, ya siéntense de una buena vez! – ordena entrando al salón – Abran su libro de matemáticas en la página 80 y de paso cierren sus jodidas bocas. – va directamente hacia el pizarrón sin mirar a nadie.
Los adolescentes se dirigieron rápidamente hacia sus respectivos asientos. El pelirrojo estuvo más ocupado pensando en el peliazul y como le iba a llegar que estar prestando atención a las explicaciones del maestro, por primera vez en su vida se le pasaba rápido la escuela, incluso se sorprendió cuando ya había acabado.
̶ Entonces Kagami… ¿Cuándo piensas declararte? – pregunta la pelirosa con una inocente sonrisa.
̶ Ya veré, además no tengo prisa en verlo. – dice, aunque en realidad piensa lo contrario – además hoy me toca acompañar a Alex al super. – suelta un bufido.
̶ Oye, ¿y sabes en qué salón va? – pregunta Aomine.
̶ … … Mierda.
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Al día siguiente, los mocosos de primero se encontraban echando desmadre, aprovechando que su maestro aun no entraba.
̶ ¡Ahh, Takaocchi! Deja de lanzar esos lápices que le vas a sacar un ojo a alguien. – grita mientras le lanza un lápiz al azabeche.
̶ ¡Tu también los andas lanzando! – dijo esquivando el lápiz.
Mientras estos tenían su duelo a lapizasos, Himuro y Kuroko charlaban pacíficamente.
̶ Himuro-kun, ¿desde cuándo conoces a Kagami-kun? Quiero decir… ¿son hermanos de sangre?
̶ Pues en realidad… No lo somos, nos conocimos en un orfanato, éramos muy pequeños entonces… Hacíamos todo juntos y hasta la fecha podría decirse que somos inseparables. – dijo con una amable sonrisa mientras esquivaba un lápiz como si nada.
̶ Perdón, no quería…
̶ Hehehe, tranquilo…
̶ Y ese anillo… ¿es algo importante? – pregunto curioso, ya que recordó que el pelirrojo también tenía uno igual.
̶ ¡Oh! Bueno esto se podría decir que es la prueba de que somos hermanos.
̶ ¿Y viven solos? – dijo mientras esquivaba un lápiz.
̶ No, vivimos con Alex, ella trabajaba en el orfanato, Taiga y yo nos encariñamos mucho con ella, así que nos termino adoptando… Algún día se las presentare, es una muy buena persona… Aunque, si ven que se les acerca mucho… Aléjense. – esquiva otro lápiz.
̶ ¿Mmm? ¿y eso por qué?
̶ Bueno digamos que allá en Estados Unidos las personas tienen la costumbre de saludarse… De beso, y no exactamente en la mejilla si sabes a lo que me refiero… Al parecer a ella todavía no le queda claro que eso solo se hace allá. – dijo cayéndole una gota estilo anime.
Kuroko después de haber oído eso no pudo evitar sentir un poco de celos. Eso significa que Kagami debió haber besado a otras personas. Estaba tan metido en sus rollos mentales, hasta que un lápiz le rozo muy cerca del rostro lo que al fin le hizo despertar.
̶ ¡Ya dejen de aventarnos lápices! – se quejo el peliceleste.
̶ ¡Perdón! – dijeron los otros al unisonó.
̶ Oigan ¿qué onda con el profe, que no va a venir? – pregunto el pelinegro menor.
̶ Ps, quien sabe. – dijo el rubio encogiéndose de hombros.
̶ Ayy pues yo iré a comprarme algo de comer porque no me desayune nada todo por llegar temprano. – se quejo Takao mientras buscaba en su mochila algo de lana - ¿quieren algo?
̶ No gracias. – dijeron los tres a la vez.
̶ Bueno, ahorita vengo.
Mientras este iba a la cafetería, los otros solo se pusieron a hablar.
̶ Oigan ¿hicieron la tarea del de historia? – pregunto Kise.
̶ ¿Dejo tarea? – dijo el peliceleste.
̶ ¡No manches Kurokocchi, y yo que te creía alguien responsable! – se burlo el rubio.
̶ Es que se me olvido… He estado pensando en otras cosas.
̶ ¿Qué cosas? – pregunto Himuro curioso.
El peliazul se puso nervioso, no quería decirles que en realidad se la paso todo el día pensando en el pelirrojo.
̶ Ahh… Pues ya saben… Lo que piensa todo mundo… En… Cosas.
Los chicos solo se le quedaban viendo con cara de WTF.
̶ Órale… Pues… Eso es muy interesante Kurokocchi, por favor cuéntanos más. – sarcasmo por parte del rubio.
̶ Ayy ya, solo pásenme la tarea… Por favor. – pidió Tetsuya.
̶ Himurocchi ¿la tienes?
̶ Sí. – empieza a buscar en su mochila – aquí tienen.
Los chicos sacaron sus cuadernos correspondientes a la materia. Kuroko buscaba su lápiz pero no lo encontraba.
̶ … Kise-kun
̶ ¿Si Kurokocchi? – pregunta con una inocente sonrisa.
̶ ¿Dónde está mi lápiz?
̶ Ahh… - empieza a reír nervioso – creo que ha de estar en el suelo.
̶ ¿Usaste mis cosas para arrojárselos a Takao-kun? – dijo un poco molesto.
̶ P-Perdón Kurokocchi… ¡Pero es que él agarro los de Himurocchi, y yo ya no tenía con que defenderme!
̶ ¿Qué él qué? – dijo sorprendido el ojigris - ¿Y cuándo hicieron eso que ni nos dimos cuenta?
̶ Estaban bien metidos en el chisme… ¡Pero bueno, hay un chingo en el piso, ya tomen el que sea!
Los otros no tuvieron otra opción que agarrar sus nuevos útiles del suelo.
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Takao iba de regreso a su salón, estaba más que satisfecho y con una gran sonrisa en su rostro.
̶ ¡Que rico estuvo! – dijo mientras llevaba ambas manos a su estómago.
En lo que iba caminando pudo identificar al maestro Junpei, lo que le hizo recordar que ese wey había dejado tarea y para acabarla, le tocaba después de esta clase. Saco rápidamente su celular para ver la hora. Exactamente solo tenía 30 minutos para hacerla, sin perder más tiempo salió disparado hacia su salón.
Iba tan rápido que al doblar en un pasillo chocó con alguien, fue tanta la fuerza del impacto que nuestro pobre pelinegro término a dar en el suelo.
Este se sobaba su cabeza. - ¡Perdón, no fue mi…! – iba a disculparse pero al levantar la vista diviso un cuerpo grande… No que va, enorme, si esa era la palabra. Esa impotente figura lo había dejado en shock.
̶ Has tirado mis dulces. – dijo el más grande.
Takao se volteo divisando una bolsa de dulces todas regadas en el suelo. No sabía porque, pero tenía un mal presentimiento… Uno muy malo. Volvió a voltearse hacia el tipo que le miraba desde arriba y lo que vio le hizo casi desmayarse del miedo.
̶ Voy a aplastarte. – dijo tétricamente el pelimorado.
El azabeche trago duro.
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̶ Takao se ha tardado mucho. – dijo Tatsuya.
̶ Si… ¿Le habrá pasado algo? – dijo el peliceleste.
̶ Espero que no… Iré a buscarlo. – dijo el ojigris.
El pelinegro salió en busca de su amigo, todo era normal hasta que empezó a oír gritos de alumnos, se extraño demasiado así que decidió ir al lugar donde ocurría todo el escándalo. Varios alumnos corrían como locos gritando cosas como "ahí bien Musakasibara" o "ya viene el loco de los dulces" lo cual le hacían confundirse más.
̶ Ehh… disculpa. – tomó a un chico del brazo - ¿Puedo saber por qué tanto alboroto?
̶ ¡Es el apocalipsis! ... ¡Estoy seguro que ya viene! – decía paranoico - ¡Corre si quieres vivir! – sale corriendo como todo un marica.
̶ … ¿Qué? – dijo completamente perdido el azabeche.
Sin más, prefirió ignorar ese asunto, al fin y al cabo el había salido a buscar a Takao.
̶ ¡Himurooooo!
El aludido se volteo, y pudo notar a Kazunari, el cual venia corriendo como si su vida dependiera de eso… (Ha, de hecho si).
̶ Takao, ¿qué te paso? – dijo preocupado de ver a su amigo en ese estado - ¿Estás bien?
̶ ¡No hay tiempo! ¡Estoy seguro que está cerca! – dijo el menor jalando al ojigris.
̶ ¿Cerca?... ¿De quién hablas? ¿Qué está pasando? – Himuro se para de golpe.
̶ ¡Himuro camina! – suplico el más bajo.
̶ No hasta que me digas que está sucediendo. – dijo el ojigris mientras se cruzaba de brazos dispuesto a no moverse de ahí - ¿Takao? – el otro no responde - ¡Takao te estoy hablando! – empieza a zarandearlo, pero aun así este tenía la vista clavada hacia… ¿Arriba?
Himuro se volteo lentamente hasta encontrarse con un chico pelimorado, bastante alto cabe destacar que lo miraba fijamente.
̶ Ahh… ¿Puedo ayudarte? – pregunta Himuro de manera amable.
Pero el grandote solo se queda viendo (como baboso).
̶ Ahmm… ¿Hola? – empieza a pasarle la mano en frente - ¿Amigo? – se voltea hacia Takao - ¿Qué le pasa?
̶ Y-Yo n-no lo sé… Hace rato quería matarme.
̶ ¿Y por qué?
̶ Pues… Ni yo sé exactamente por qué. – dijo Kazunari rascándose la cabeza.
Himuro antes de poder preguntarle algo a Takao, sintió unas manos sobre las suyas. Inmediatamente se volteo para encontrarse con el rostro del pelimorado a escasos centímetros del suyo, mas a parte lo miraba con un extraño brillo en los ojos.
̶ Eres muy bonito~ - dijo Murasakibara con una sonrisa (muy boba por cierto) mientras acariciaba la mejilla del ojigris.
̶ ¡¿Qué?! – gritaron tanto Himuro como Takao ruborizados.
̶ ¡¿Qué?! – dijeron toda una bola de alumnos que beto va a saber cuando llegaron.
̶ A-Ahh… - el pobre Himuro no sabía que decir, aun estaba en shock y con un intenso color escarlata en sus mejillas.
De pronto suena el timbre para regresar cada quien a su salón. Pero nadie se movió de su lugar, esa escena era realmente impactante.
̶ ¡Oigan mocosos! ¿Qué no oyeron el timbre? ¡Vayan rápido a sus salones! – todos rápidamente se fueron a sus salones excepto el pelimorado y ambos azabeches - ¡Ustedes, vayan a su salón si no quieren un reporte!
̶ Ahh…Oye Himuro… Y-Ya hay que irnos.
̶ ¿Huh?... Oh, si… - trata de alejarse del más alto – O-Oye ya me tengo que ir.
Pero este no le suelta las manos. – Mmmm~ ¿Por qué? – dice en un puchero.
̶ Tengo que ir a mi clase. – dijo cohibido.
̶ Nooo~
̶ ¡Atsushi, vaya a su salón de una buena vez!
̶ Mmmm~ no quiero~ - decía arrastrando las palabras, como si el hablar ya le diera mucha flojera – es muuyyy aburrido~.
̶ ¡No importa! – lo agarra del cuello de la camisa, alejándolo de los chicos, aunque era algo difícil ya que este era mucho más alto - ¡Y ustedes ya vayan a su salón!
̶ Adioosss~ - se despide del ojigris.
Ya en el salón…
̶ ¡Chicos no van a creerlo! – exclamo Kazunari entrando al salón.
̶ ¡Takaocchi! ¿Dónde andabas?
̶ Una larga historia… ¡Pero eso no es lo importante! Tengo algo mucho mejor. – dijo lo último en un susurro.
̶ Uyyy, ¿Qué es? ¿Qué es? – dijo emocionado Ryouta.
Y así Takao le fue con el chisme al rubio, quien oía muy entretenido y fascinado. Ya al finalizar ambos chicos dieron un grito al unisonó de esos que dan las chicas cuando ven a su artista favorito.
Obvio todos en el salón se les quedaron viendo como si fueran unos bichos raros. (¿Y quién no?)
̶ Himuro-kun ¿sabes que les pasa? – dijo señalando hacia ambos chicos.
̶ … Lamentablemente, creo que sí. – dijo con desgana.
̶ ¡Himurocchi! – se abalanza sobre el pelinegro – Eres todo un "adonis" ~ - lo mira de forma traviesa.
̶ Por favor… No sigas. – dijo avergonzado.
̶ Ay Himuro, no hay de qué avergonzarse, mira que deberías sentirte halagado. – dijo Takao.
̶ ¿De qué hablan? – pregunto Kuroko.
̶ ¡Es que a Himuro ya lo andan acosando! – exclamo el azabeche menor.
̶ ¡No es cierto! – grito el ojigris totalmente abochornado.
̶ ¿Y cómo es él Himurocchi?
̶ Ahh… - empieza a recordar al gran chico pelimorado, el tacto sobre su mejilla que había sido muy suave y gentil, y su sonrisa… Algo infantil, pero muy encantadora, no pudo evitar sonrojarse un poco. – Él es…
̶ ¡Haber bastardos siéntense y cállense la clase ya va a empezar! – dijo Hyuga entrando al salón.
Y así transcurrió el día, los chicos tomando clases aburridas, echando desmadre, alumnos mentándole la madre a los profesores y un Himuro todo distraído ya que estaba pensando en el grandote.
Continuara…
Y aquí acaba el segundo cap! Me reí mucho al escribirlo xD
Una vez más, gracias a las que comentan este fic, me hacen super-mega-ultra feliz n_n
Nos vemos a la próxima! :3
