Miraculous Ladybug pertenece a Thomas Astruc, Zag Animation, Disney y TF1, hago esto sin fin de lucro.

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31 días de Marichat.

Por Mimi chan

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¿Puedo elegir, princesa?

— ¿Puedo elegir, princesa?

Marinette se mordió el labio inferior, respirando profundo, controlando el nerviosismo que este ritual le causaba siempre, lo habían repetido decenas de veces, pero siempre terminaba poniéndola nerviosa y sintiendo un peso en su vientre difícil de resistir. La pantalla brillaba frente a ella mientras la presencia de Chat Noir de pie detrás de la silla con todo su cuerpo inclinado sobre ella mientras la mano donde su anillo brillaba con todos sus puntos haciendo rodar la rueda del centro del ratón de computadora haciendo bajar la página.

— ¿La última vez que color fue? – dijo susurrando contra su oído derecho haciéndola sentir escalofríos.

— Fue color gris – quiso regañarlo, preguntarle si era necesario susurrar así contra su oído, pero no lo hizo porque ya sabía lo que él respondería.

— Si, ya me acorde — sintió los escalofríos de Marinette y con mayor intención mordió suavemente el lóbulo de su oreja — parecías una sirena en un mar de plata.

La pantalla siguió descendiendo, verde, azul, rojo, cintas y encajes, muchos de esos diminutos conjuntos estaban guardados en el fondo del cajón de su ropa interior.

— Este – dijo triunfante el gato negro que escogió la opción de ampliar la imagen.

Un salto de cama diáfano de una gasa casi transparente que se cerraba alrededor de la modelo con un corseé de cintas color negro, una panti pequeña que no dejaría nada a la imaginación.

Chat Noir no tardó ni dos minutos en llenar el formulario de compra, uno que estaba al nombre de la chica. Una precaución para esconder la identidad de su amante súper héroe. Él haría un depósito bancario como siempre. Escogió incluso la opción de entrega inmediata por un cargo extra, lo que hacía que en lugar de los tres o cinco días que cualquier paquete tardaba en llegar a un domicilio, este estuviera en la puerta al día siguiente.

Este ritual había empezado un día que Chat había estado allí como muchas otras veces que iba a buscar su compañía y una taza de café. Pero las coincidencias habían hecho que ella tuviera tendidas en la cama varias piezas de lencería que había comprado por catálogo, la intensidad de los ojos verde neón aquel día no había dejado nada a la imaginación, Chat Noir había ido a la cama y levantado un conjunto rojo borgoña, la ayudó a quitarse la ropa y después la había convencido de usar el conjunto que él sostenía en sus manos, con la excusa de: "es la única recompensa que pido por salvar todos los días a París y solo la quiero de ti" Ella sintiendo un latido instalado entre sus piernas se había desnudado entera y había usado el conjunto para él… un conjunto que quedo hecho girones bajo la cama en menos de cinco minutos. Él le había prometido compensar el destrozo con uno nuevo.

Pero en cada ocasión cuando él escogía un conjunto nuevo para ella, él estaba allí para que lo modelara para él, y siempre, una cosa llevaba a la otra.

— Mañana vendré por mi recompensa – dijo el gato negro contra el cuello de la chica dejando que sus labios acariciaran sobre el pulso de Marinette que corría ahora mismo como loco.

— No llegues demasiado temprano, mis padres… — tuvo que respirar profundo cuando los dientes de Chat Noir rasparon sobre la piel de su cuello — ya sabes.

— Deberías aceptar el departamento que he comprado para ti – Marinette amaría el apartamento, tenía una sala amplia, con una chimenea, una cocina acogedora, dos habitaciones donde había mandado instalar camas enormes, había pensado incluso en un lugar donde había un ático donde entraba muchísima luz, perfecto para que ella siguiera diseñando, un ático que tenía vistas preciosas a un parque y al sena, un ático donde solo debían correr las cortinas cuando quisiera… — no tendríamos que tener precaución por nada.

— Somos demasiado jóvenes Chat… — repitió de nuevo, ella aún tenía dieciséis, solo en unas semanas cumpliría los diecisiete.

— No entiendo cómo es que somos demasiado jóvenes para vivir juntos – dijo mientras la levantaba de la silla y la abrazaba separándola del piso — pero no para hacer el amor al menos una vez a la semana.

— Somos demasiado jóvenes para lo segundo también – se defendió la chica, lo eran, pero era a algo a lo que no podría renunciar aun si lo deseara y ¡Por dios! No, no lo deseaba, no lo desearía nunca — si mis padres supieran que estas aquí, seguro llamarían a la policía.

— Dímelo de nuevo, Marinette – recargó su frente contra la suya, aspiró profundo su aroma a lavanda.

— Cuando cumplas 18 años dejaras tu casa – tenía que concentrarse en lo que decía, pero los labios de Chat bajando hasta su hombro se lo hacían difícil – cuando yo los cumpla también dejare la mía, viviremos juntos.

— Marinette… — sus manos corrieron bajo su blusa buscando su tacto.

— Me dirás tu nombre – Besó sus labios con un beso de mariposa. "te diré que yo soy Ladybug" dijo solo para sí, su propia parte de esa promesa — me harás llevar tu apellido.

— Más de un año me parece una eternidad para que seas completamente mía. Para ser completamente tuyo, para que seamnos libres.

— Pasará más rápido de lo que imaginas – lo animó ella, después de todo a Chat, por lo que le había dicho solo le faltaban un par de meses para cumplir los dieciocho.

— No lo suficiente.

— Gato impaciente.

Marinette buscó de nuevo su boca y el beso esta vez reflejó toda la impaciencia de los dos. La chica subió sus piernas para envolver su cintura y él la cargó desde su trasero entregándose por completo al beso, aliviando de algún modo la espera. La llevó de un salto hasta su cama y la tendió en ella como si fuera un tributo para él que estaba dispuesto a devorar ahora y de nuevo al día siguiente con el negligé purpura que había escogido.

15 de mayo de 2018

8:05 p.m.

Nota de autor: solo decir, siento que le hacia falto algo un poco kinky a los retos xD

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Tata

Mimi chan