Disclaimer: Los personajes pertenecen únicamente a Stephanie Meyer, yo solo juego con ellos.
CAMPAMENTO VS CULLEN.
CAPITULO 2: SORPRESAS DESAGRADABLES.
BELLA POV.
-¿Tu?- dijimos al mismo tiempo y lo fulmine con la mirada.
Genial.
-¡que haces aquí?- le pregunte cortantemente mientras me sentaba.
-¿qué haces tu aquí?- me pregunto mientras miraba su comida, sin interés.
-esperen, ¿ya se conocen?- pregunto Alice.
-Si!- dije. –El mi hizo caer y luego me llamo torpe.- le dije.
-Eh! Tu te caíste sola cuando chocaste conmigo y por eso te dije torpe. Torpe.- me dijo y yo le fruncí el ceño y le saque la lengua. Y el dejo salir una enorme sonrisa de sus labios que me dejo atónita.
-No me digas que ella va a comer con nosotros.- dijo el en tono tranquilo.
-Pues si no te gusta, vete a comer con Emmett.
-Demasiado tarde. Ahora como con ustedes, grupo de enanos.- dijo un enorme tipo mientras se sentaba a mi lado. Era tres veces yo. Se me salieron los ojos y una escultural chica rubia se sentó a su lado y también un chico rubio –que supuse que eran gemelos.- y le dio un rápido beso en los labios a Alice.
-Hola, me llamo Emmett.- me dijo el grandulón y yo solo asentí. Su grandes músculos me atemorizaban. El se rió.- No te voy a morder. Veo que eres amiga del duende.- dijo y me reí.
-Oye!- dijo Alice, lanzándole una papa frita de su comida.
-Hey, yo hablo con la verdad, duende.- le dijo Emmett y ella le saco la lengua.
-Hey Bella, mira, el enorme gorila que ves sentado aquí, es Emmett y ella es su novia, Rosalie. Y este guapo chico que ves acá, es mi novio, Jasper Hale. Son gemelos.- le dirigí una tímida sonrisa. Mientras ella lo besaba.
-dejen sus cursilerías para otro día, quieren.- dijo el chico con el que choque.
-Y este es el emo de mi hermano. Edward.- dijo. ¿qué?
-Hey, yo no soy emo.- se defendió el... ¿qué? ¿su hermano?
-¿El es tu hermano?- pregunte.
-por desgracia.- contesto Alice, mientras Edward rodaba sus hermosas ojos verdes. ¿hermosos? ¿yo dije eso?
El resto del almuerzo me la pase riéndome de las tonterías que hacia y decía Emmett. Hable con todo el mundo menos con Edward. La verdad estaba muy enfadada por haberme dicho torpe. Si lo era, pero me molesta mucho que se burlen de mi falta de equilibrio.
El timbre sonó y Ángela y yo nos dirigimos a la clase de biología. Tuvimos que llegar tarde porque Ángela tuvo que ir al baño de urgencia, mientras yo me reía de su 'problema' en si vejiga. Era increíble. ¡ella no se podía aguantar ni un minuto!
-¿terminaste?- le pregunte con una risita. Ella rodó sus ojos.
-es una lastima que Alice no tenga clases con nosotras verdad.- mire al suelo.
-hum... si.- le conteste. Llegamos al salón y el profesor nos dirigió una mirada reprobatoria pero la ignore. Solo habían 2 asientos en todo el salón y Ángela tomo el primero. A mi me toco en el de atrás. El ultimo de todos. Me dirigí hacia allí y me senté si mirar a la persona que estaba sentada a mi lado. Saque mi cuaderno y mi libro y lo abrí en la pagina 22.
-muy bien muchachos. Como les decía antes de la interrupción- me volteo a ver.- tenemos un nuevo compañero en la clase.- ay no. No, no, no. Que no sea quien estoy pensando.
-ponte de pie muchacho.- la persona que estaba a mi lado suspiro y se puso de pie. NO!
-chicos, el es Edward Cullen.- suspire frustrada. ¿es que no se podía terminar? Genial ya van 3 sorpresas desagradables en este día, y con el mismo chico!
El se sentó y lo voltee a ver. Me devolvió la mirada con una ceja levantada.
-Genial. Nos volvemos a topar, chica torpe.- rodé mis ojos y lo ignore. Y como siempre se rió.
-vamos, no me ignores. Sabes que puedes resistirte a mis encantos, chica torpe.- Dijo dándome una sonrisa torcida muy hermosa y coqueta. ¿ y a este que le pasa?
-Déjame en paz, Dios! Eres tan molesto!- le dije y voltee la vista al pizarrón.
-como digas torpe.- Agh! Ya! Que pare! No lo soporto.
El resto de la clase estuve como en la mañana. Pensando en Jake. Extraño mucho a mi mejor amigo. Demasiado para ser exactos, es que extrañaba su sonrisa. El era como un sol, mi propio sol, como cuando la vez en que nos conocimos que...
-Hey, chica torpe, préstame un lápiz. Creo que mi hermana se llevo el mío.- me dijo y yo rodé mis ojos. ¿es que ninguno de los Cullen cargaba sus propios lápices?
Saque un lápiz de mi bolso y se lo entregue.
-toma, ahora deja de molestar, quieres.- le dije y volví a prestar atención.
Estaba muy distraída cuando el timbre sonó y me asusté. Deje caer mi lápiz y Edward rió. Le ignore y me agache para recoger el lápiz, pero me salió mal.
En cuanto me estaba agachando, mi silla se inclino mucho y estuve a punto de caer al suelo, pero dos manos me tomaron de la cintura y lo impidieron.
-¿ves chica torpe? Si eres torpe.- me dijo tiernamente mientras reía y sentí mis mejillas arder al sentir sus manos en mi cuerpo.
-a... yo... hum... si pero...- no pude pensar con claridad y el se volvió a reír de mi.
-creo q-que ya m-me puedes soltar...- le dije mientras bajaba la mirada.
-OH, si claro, lo siento.- me dijo y me soltó.
-Deja de acosarlo, Swan.- me dijo una voz a la que conocía muy bien. Tanya. Oí sus tacones acercándose. Me apresure a guardar mis cosas. No quería ver esto.
-Hola, me llamo Tanya.- dijo en tono seductor mientras se sentaba en la mesa. Me levante rápidamente y me dirigí a Educación Física. Ojalá no tenga clases con el de nuevo.
Llegue y entre a los vestidores, allí vi a Alice y a Ángela esperándome y yo las salude y me fui a cambiar. Salí y me amarre el pelo en una coleta y entre al gimnasio. Lo recorrí con la mirada y todas mis suplicas fueron en vano. Ahí estaba el. Sentado en una de las bancas con Tanya, que estaba usando unos shorts que dejaban poco a la imaginación y dos coletas en el cabello, por lo visto le estaba coqueteando. No se por que, pero sentí mucha mas ira de la que ya sentía al verlos juntos. Genial. Me fui con Alice y Ángela.
-Bien chicos. Hoy jugaremos bádminton. Hagan grupos de seis.- dijo en entrenador Clapp. Emmett y Rosalie y Jasper se dirigían hacia acá al igual que Edward, mientras Tanya le suplicaba que se uniera a su grupo.
-Hola enanas, y duende.- Alice le saco la lengua y el rió.- venimos a unirnos a su equipo de enanos.- seguro que Emmett tiene problemas con as estaturas.
-uno de nosotros tendrá que salir.- dijo Alice.
-yo salgo, me duele mucho la cabeza y voy a ir a la enfermería.- dijo Ángela y se fue.
-¿qué, todos quieren morir?- pregunto Tanya, mientras se nos acercaba.
-Esta chica es una amenaza para todos.- dijo mientras me miraba con desdén.
-ja, ja, ja- le conteste. Esta chica me caía pésimo. Que raro, eso es nuevo.
-perdona pero, ¿a ti quien te invito?- le pregunto Alice amargamente y Emmett rió.
-No te preocupes, ya me voy pequeña.- le dijo.
-¿cómo me llamaste?- dijo Alice con fuego en los ojos. Perece que no le gustaba las bromas sobre su estatura. Jasper la tomo de la cintura y la aparto un poco.
Tanya rió y dijo 'Ups' y se fue.
-La mato, te juro Jasper, que la mato.- dijo Alice mientras se tranquilizaba.
-No Alice, no vas a matar a nadie.- dijo Jasper. Edward se me acerco un poco.
-Hola, torpe.- me dijo.
-No me llames así.- le dije rodando los ojos. El se rió.
-Rápido niños, empiecen a jugar.- Empezamos, bueno empezaron a jugar y trataban de no lanzarme el gallito para que no hubiera ningún accidente. No paso nada. Eso estuvo bien. El profesor nos mando a los vestidores.
-WOW! Que bien torpe! No nos hiciste ningún daño!- dijo Edward con una enorme sonrisa y me enojé.
-Eres un idiota sabes, idiota.- le dije. Me miro con expresión fingida de desconcierto.
-Me hieres.- dijo poniendo una mano dramáticamente en su pecho. No lo pude evitar y me reí.
-Creo que te va mal con las chicas Edward.- dijo Emmett y entre al vestíbulo. Idiotas. Me cambie y me dirigí al estacionamiento.
-Hey, Bella, espérame.- dijo Alice corriendo hacia mi.
-hum, ¿te gustaría ir a mi casa?- pregunto y yo asentí con mi cabeza.
-Claro, porque no.- le dije y ella empezó a dar saltitos.
-Yei! Vamos apúrate. ¿cual es tu auto?- me pregunto viendo al estacionamiento. Se lo enseñe.
-¡Dios mío! ¿cómo puedes conducir ese pedazo de cha... – dijo Alice, pero la corte.
-no le digas así. Me gusta.- le dije. Ella me miro como si me hubiera vuelto loca.
-OK. Ve a tu casa a dejar esa cosa y dame tu dirección para pasar por ti.- me dijo y le escribí mi dirección en un papelito.
-Toma.- le dije ella lo tome y se fue dando saltitos.
Me subí a mi monovolumen y me dirigí a casa. Charlie no estaba, estaba trabajando y mamá, viendo telenovelas. La loca de René.
Salude a mi mamá y subí a mi habitación a arreglarme termine pronto y escuche un claxon sonar fuera de la casa. Esa era Alice. Baje las escaleras corriendo.
-Adiós ma, voy a salir con una amiga.- le dije mientras me ponía mi chaqueta.
-adonde vas?- me pregunto mi mamá.
-A la casa de Alice Cullen. Tengo una nueva amiga.- sus ojos se iluminaron. –mándale saludos de mi parte.- me dijo y yo le respondí con un simple como quieras.
Al abrir la puerta me quede helada en mi lugar. El auto de Alice era un Porche amarillo. Camine lentamente hacia el.
-Hey, Bella apresúrate.- me dijo Alice con una sonrisa. Entre al auto y mire a todos lados.
-Alice, ¿este es tu auto?- le pregunte. Ella rió y asintió.
-¿no te encanta?- me pregunto y yo asentí.
-Ok. Abróchate el cinturón. Próxima parada: La casa de Alice.- dijo y arranco el motor.
Si así era su auto, no me imagino su casa.
