Aqui la Simi les deja el segundo capitulo...Gracias por leer y agregar a favoritos y sobre todo por regalarme sus RR que siempre hacen a la Simi muy feliz :B

Personajes de S.M.


Capitulo 1

La decisión.

Bella Swan lleva casi una semana sin poder dormir; en su rostro ya empieza a hacer mella el cansancio. En su cabeza, no deja de darle vueltas al asunto de su falta de dinero. Se siente terrible, pues su querido padre Charlie, ha hecho un esfuerzo sobre humano para poder ofrecerle una mejor educación superior y mandarla a perseguir su sueño de convertirse en una reconocida Abogada, estudiando en una de las mejores universidades del estado. Y por si fuera poco, no ha podido conseguir la media beca. …Últimamente Bella siente que le ha fallado a su padre, y sobre todo, que se ha fallado a ella misma.

Esa mañana, antes de partir a la escuela, su alocada e irreverente mejor amiga, Alice Brandon con quien comparte departamento, la abordo en la diminuta cocina, queriendo conseguir una respuesta a su semblante actual. Bella no ha dicho ni una palabra, no porque no confié en ella, sino porque, en primer lugar no quiere preocuparla y en segunda, tampoco quiere fallarle a Alice.

Compro tiempo, prometiéndole a Alice que le contaría todo a la hora de la cena, y asi se encamino a la parada del transporte público. Lástima que por querer salir corriendo, no tomo nada para el camino, y su estomago ha comenzado a quejarse; pero no se puede culpar, su querida amiga suele ser muy inquisidora cuando quiere, y Bella lo último que necesita hoy, es un "sermón" de Alice por no pedir su ayuda, una vez más.

Las primeras dos clases pasaron envueltas en esa molesta neblina, que ha venido empañando su hora de estudio por estos días. Al paso que iba, Bella se iba a encontrar regresando a casa, por no aprobar los créditos del semestre.

"Diablos Bella, concéntrate en la escuela, es lo menos que les debes a tus padres y a ti".- se reprendió mentalmente, cuando se dio cuenta de que se había perdido otra materia por estar en "Babalandia".

Cosa muy curiosa, fue que a la hora del almuerzo, Rebeca Moore, una de las chicas que se sientan con ella en la cafetería, comenzó a contar como una de sus "amigas", había ido a parar a una de esas "casa de citas". Por lo que omitiendo las criticas, Bella comenzó a poner más atención a los detalles.

Según Rebeca, esta chica fue a ese lugar, respondiendo un anuncio del periódico donde indicaban que se solicitaba una recepcionista. Ya en el lugar, la encargada, se había acercado a ella, y le había propuesto trabajar en un área muy, muy distinta. La dueña del lugar, le explico que ahí, iban hombres a pasar el tiempo con mujeres o en este caso, "jovencitas", en busca de Sexo y compañía. Al principio la amiga de Rebeca, había rechazado el ofrecimiento, pero cuando la dueña le dijo que podía probar si quería, y supo que las ganancias rebasaban los 3000 dólares por "cliente", lo pensó mejor y decidió "probar".

Y así fue como Bella, empezó a barajear la opción de ir a por el "trabajo de recepcionista". El maldito problema es que, ella no tenía los ovarios suficientes para ir sola.

"Creo que esa charla con Alice es del todo necesaria".- pensó Bella. Su amiga jamás la dejaría "morir sola", por decirlo de alguna manera.

Esa noche al salir del la escuela, se apresuro a llegar a casa, tenía pensado ablandar el futuro enojo que sabía que iba a tener Alice, con una suculenta cena. Ya en la pequeña cocina, sacó el recetario de su abuela Marie, para cocinarle a su amiga, esa pasta en salsa de champiñones que tanto le gustaba.

Cuando Alice llegó a casa, se encontró con que su mejor amiga Bella, ya tenía la cena preparada y la mesa puesta. Frunció el seño, si no la conociera mejor, juraría que algo trama, o peor aún, algo hizo.

Cautelosa, Alice se fue a sentar al comedor de cuatro plazas, que apenas y cabía en el departamento arrendado. Todo olía delicioso y se veía exquisito; ¡diablos! Bella hasta había abierto la nueva botella de vino que habían estado guardando celosamente….Una vocecilla de alarma sonaba en la cabeza de la pequeña chica de cabellos negros y facciones de duende.

-Que es todo esto Bells.- dijo Alice queriendo aligerar su tensión.

-Ammm.. Es la cena duende.- Bella contesto encogiéndose de hombros, pero sin evitar que su voz bajara una nota por los nervios.

-Ummm. No has roto nada… importante ¿verdad?-Alice le entrecerró los ojos a su amiga. Bella era una persona algo torpe, siempre cayéndose o en el peor de los casos, rompiendo algo. La última vez que tuvo "un episodio de mala suerte", estuvieron sin luz por quince días.

Mordiéndose los labios, Bella comenzó a contarle a Alice acerca de su problemita económico. Como era de esperarse Alice la regaño, por no haberle contado nada antes. Joder, hasta le acuso de querer "comprarla" con la cena. Pero después de unos cuantos gritos y nuevas amenazas que implican mucho dolor para Bella, la chica con cara de duende comenzó a trazar un plan para conseguir algo de dinero. Porque si es sincera, a ella tampoco le caería mal ganar algo de efectivo. Pues más dinero significa más compras, y más compras se traduce a una "Alice más feliz".

"Ahora viene la parte difícil Bella… Solo protégete los miembros, así la duende no podrá arrancártelos." Dijo una voz en su cabeza.

Con suma delicadeza, empezó a relatarle a Alice, todo lo que había escuchado de la historia de la amiga de Rebeca, bueno al menos lo más importante.

-¿Qué tu qué?- había gritado su amiga.-¡Mierda Bella! no me imagine siquiera que lo considerarías.- comento Alice mas con sorpresa que con reproche.

-Mira, entiendo que es algo….malo.- Bella suspiró antes de seguir. Lo cierto es que en su cabeza sonaba mejor su explicación.- Pero… rayos Alli, estoy desesperada, tengo que pagar la pinche colegiatura en menos de una semana, y salvo que me saque la maldita lotería, que es algo imposible, es lo único que hay.- Soltó el aire de golpe, volteando su mirada para evitar los ojos de Alice.- Solo no me juzgues ¿Quieres?- Bella bajo la mirada.- Solo…. Yo, realmente te necesito Alli.

-Mierda Bells.- Alice suspiro dramáticamente. Y se quedo callada por un lapso de tiempo.

-OK. Esto es lo que haremos.- Dijo la duende con convicción mientras se levantaba de la mesa, y comenzaba a pasearse de un lado para el otro, a Bella le recordó a un general, trazando una táctica de guerra.- El Martes, que las dos tenemos la mañana libre, iremos a… "ese" lugar y pediremos informes.- se paro y volteo a ver a su amiga.- Si nos conviene, bueno, pues supongo que las dos estamos en esto.- Alice soltó lo ultimo con un encogimiento de hombros.

-Wow, wow, Espera.- Bella dijo con los ojos muy abiertos por la sorpresa.- Solo quiero que me acompañes a preguntar duende, no que te metas en "ESO".- Bella soltó lo ultimo haciendo un gesto despectivo con la mano.

-Sí, si.- Alice puso los ojos en blanco mientras soltaba un suspiro.- "Todo sea por las malditas compras".

-Demonios Alli, me siento como una mala influencia.- dijo Bella entre risas.

-Naah… si no me hubieras ganado la idea, tal vez yo lo habría considerado en poco tiempo.- su amiga soltó una carcajada.

-No lo dudo.- confirmo Bella mientras negaba con la cabeza y se reía.

La decisión estaba tomada, el martes irían a "pedir informes". Y aunque lo que estaba próximo a hacer, es algo que fuera contra sus principios, no quería analizarlo mucho…

Bella iba a mantener la cabeza fría, porque al final solo se trataba de "negocios" o en su caso, de sexo… puro Sexo frio y metódico…