Disclaimer: Los personajes son propiedad de Hajime Isayama.
Advertencias: Este fanfic es un AU y contiene OOC.
Este fanfic llega a ustedes gracias al reto que encontré en Tumblr, en el perfil de @melonmachinery llamado 30 Days of Domestic Fluff.
Siempre tú
Día 2:
Morning Routine
Rutina de la mañana
Ya faltan solo tres vueltas más y podrá beber un poco de agua.
Esta algo cansada y el hombre a su lado no. Lo sabe porque la ha dejado en varias ocasiones atrás. No, no están corriendo, están trotando, pero aún así siente que ya no puede dar otra vuelta más.
—Vamos mocosa, te vas quedando atrás, otra vez — ella se irrita al escuchar la burla impresa en su voz.
—Solo eres cinco años mayor Levi — refuta y sigue su propio ritmo — ¿Podríamos descansar unos minutos y luego dar las otras vueltas? — ruega por un sí.
—No, vamos, falta poco.
Olvidaba que él era un fiel seguidor de las reglas.
Y esta rutina matutina podría no ser una regla pero era importante.
Se quedaba poco a poco atrás, Levi ya había doblado la esquina, perdiéndolo de vista.
Al llegar ella a la esquina y doblar fue testigo de cómo una de las vecinas, se acercaba a su esposo y se atrevía a acompañarlo en el ejercicio, con una sonrisa coqueta.
Sintió en ese momento una sensación desagradable quemando su pecho y las energías que creía perdidas volvieron y avanzó, hasta llegar al lado de su esposo.
—Buenos días Mika — le disgustó la sonrisa que le regaló pero más aún que la llamara Mika, ellas no eran amigas, por consiguiente ella no tenía ese privilegio. Detestaba cuando las personas la llamaban de esa manera con tanta confianza.
—Buenos días — no quería demostrar molestia, así que se expresó con tranquilidad y algo de indiferencia.
Al terminar con las vueltas al vecindario, la joven pareja se hidrataba en la impecable cocina.
—Deja de mirarme — el tono molesto de Mikasa solo hizo que Levi confirmara si ya obvio malestar.
—Pocas veces te has comportado como hoy — detestaba su sonrisa burlona — Me encanta cuando te pones celosa.
Quería golpearlo, quitarle esa sonrisa y luego repartir besos por todo su rostro.
—Déjame en paz Levi — pero hiciera lo que hiciera aún estaba molesta.
Levi era testarudo y astuto, no tardó en encontrar la manera de usar toda aquella energía reprimida en algo más productivo.
Así que se acercó a su molesta esposa, la tomó por la cintura y empezó a besar su cuello, cubierto de una delgada capa de sudor debido al ejercicio.
No le importó, no cuando tenía que hacer feliz a su mujer.
—A pesar de que adoro tu expresión molesta, adoro más cuando te hago mía — sintió su cuerpo vibrar ante la declaración de su esposo, cuando le susurró aquellas palabras en el oído.
Quería, anhelaba sentir sus besos, pero quería hacerlo sufrir, imponer sus propias reglas.
Llevó sus manos al rostro de Levi, acarició sus mejillas y le dio un beso, un caliente e intenso beso.
Levi ya en las redes de su esposa, solo la atrajo más a su cuerpo. Advirtiendo a Mikasa que era hora.
—Lastima que tengas que esperar — aprovecho su confusión para escapar de sus brazos.
—Mocosa del demonio — pasó una mano por sus cabellos, ella estaba jugando con él — No me dejarás con las ganas — advirtió cuando ella se perdía en los pasillos.
—Debemos ir a trabajar, debo demostrar responsabilidad ante mis alumnos.
—Hoy llegaré temprano, así que no te desharás de mi — si no fuera por el reloj y el tiempo limitado, Levi la tendría bajo su cuerpo en la cama — Además, aún nos falta hacer algo más juntos.
Bajo la regadera cayendo el agua sobre sus cuerpos, Mikasa tortura aún más a Levi y este cae sin remedio otra vez en su redes. Si, el tiempo es limitado, por ello quiere aprovechar cada segundo bajo las atenciones de su mujer aún si luego durante todo el trabajo se la pase pensando en ella tendrá toda la noche para cumplir cada una de sus fantasías y también las de ella.
Por el momento disfrutará de esta maravillosa rutina matutina.
Al día siguiente, mientras volvían a ejercitarse, la vecina volvió a unirse a ellos.
Mikasa no reaccionó como el día anterior, después de todo ya había marcado su territorio, los arañazos en la espalda de Levi eran la prueba.
Podría cualquiera mirar a su esposo, fantasear con él si quisieran, después de todo soñar no cuesta nada y mientras ella pueda hacer realidad cada fantasía no tenía problemas.
No hace falta aclarar que este capítulo o día vendría a ser la continuación del capítulo anterior ¿o si?
Actualizaré a mi ritmo, es decir lentamente, pero quiero acabar todo antes de que termine este mes, si, si caprichos míos.
Los capítulos serán cortos. No soy muy detallista.
En fin espero esto sea de su agrado.
Nos leemos.
