Hola que tal :DD he vuelto, estoy aqui nuevamente despues de casi un año D: se perfectamente que no meresco perdon ni nada y lo comprendo, solo espero que me den una nueva oportunidad para volver a retomar mis historias :DD

Espero este cap les guste aunque se que mis lectores quizas ya no la lean xD pero espero que a los nuevos les agrade mi historia...

Se escucha: Shy Boy - Secret, asi se anima el ambiente un poquito ^-^

Los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, tampoco el reino de Fiore, son propiedad de Hiro Mashima-sama!

Capitulo 02: "Cambio"

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Lucy Diary.

Camine como de costumbre hacia mi salón, esperaba no encontrarme con ninguna broma hecha por mis compañeros esta mañana, por la tarde me encontraría nuevamente con su alteza el rey y no podía permitirme dañar mi uniforme. Abrí la puerta de mi sala con demasiada rapidez, sorprendiéndome del gran balde de agua que cayó sobre mi cabeza, empapando mi cabello y la chaqueta de mi uniforme, cerré los ojos con fuerza escuchando las risas de todos, al instante sentí una tela seca rodearme y la fragancia de Sting a mi lado.

Salimos de allí por pedido del profesor, estaba que lloraba ¿Cuándo iban a dejar de molestarme? ¿Nunca?

- Debiste llegar conmigo hoy, prometo no volver a salir de casa sin arrastrarte antes – Susurro mi mejor amigo mientras caminábamos hacia la enfermería, lugar donde podría secarme y tomar algún analgésico para no atrapar un resfriado. Suspire pensando en las palabras de Sting, estaba segura de que él, como todos en la residencia había escuchado mi conversación con el enviado del palacio, aunque no había mencionado nada. Pero aun así, si las cosas iban como el rey lo había planeado, en cosa de días tendría que estar viviendo en uno de los palacios de la familia real, como futura princesa.

- Algún día tendrán que detenerse – Murmure como respuesta, ganándome un suspiro cansado por parte de él. Yo también lo sabía, ellos nunca detendrían sus burlas, yo era el blanco de todo el instituto y eso nadie podría cambiarlo.

En cuanto entramos pude divisar el cabello azulado de Juvia, ella se cerró la blusa con fuerza, podría deberse a que Sting estaba allí, pero la mirada que tenía me decía lo contrario. Juvia no era especialmente expresiva y su mirada siempre vagaba con desinterés, pero en aquel momento podría apostar que vi el miedo y la impotencia, ¿Por qué? ¿Qué estaba escondiendo?

- ¿Lo han hecho de nuevo? – Me pregunto poniéndose en pie y acercándose, asentí bajando la mirada, mi ropa estaba estilando, ella hizo una mueca dejándome el espacio libre.

- Y tú, ¿Por qué estás aquí? – Pregunte dudosa, ella desvió la mirada y sonrio de lado.

- Me sentí mal del estomago, creo que no debí comer tanto en el desayuno – La inspeccione lentamente notando un tono de nerviosismo en su voz, ¿Mentía? No lo sé, y no insistiría. Sonreí.

- Deberías imitar a Jenny, ella sí que no come nada al desayuno – Bromee amargamente, Juvia se tenso al instante y Sting se acerco a mi negando con la cabeza, borre mi sonrisa falsa del rostro y mire a mi amiga.

- Me voy al salón, espero que no te enfermes – Dijo con su tono típico de desgano, salió de allí tomando su chaqueta, mire a mi amigo preocupada y el solo suspiro como respuesta.

- ¿Qué crees que sucedió? – Pregunte culpable, mi amigo se encogió de hombros en señal de no saber y prendió la estufa para que pudiera secarme. Busco en el lugar un buzo viejo que pudiera ponerme a espera de que mi ropa se secara, por lo general la señorita Lia estaba encargada del lugar pero, el tiempo en que me lo pasaba allí había sido suficiente para conocernos demasiado y por lo tanto la confianza para tomar las cosas también.

- Con respecto a lo de la otra noche – Murmuro de pronto Sting, lo mire dejando mi taza de leche humeante a un lado – Eso del palacio – Intento explicar algo incomodo, sonreí de costado obligándole a mirarme.

- Aceptare, su alteza y yo hemos llegado a un acuerdo – Respondí con una sonrisa, el frunció el ceño molesto.

- ¿Aceptaras? ¿Por qué? – Pregunto confundido y enojado, yo suspire haciendo una mueca cansada.

- Sting, puedo cumplir mi sueño, puedo ayudar a los huérfanos si me convierto en princesa – Dije algo temerosa de su reacción, el nego con la cabeza poniéndose en pie.

- Puedes cumplir ese sueño también de otra forma, no solo convirtiéndote en princesa – Dijo airado, yo me mordí los labios, sabía que iba a regañarme, lo conocía, y sabía también que Levy seria del mismo modo cuando se enterara.

- Sting, esto es una promesa de mi bisabuelo, no quiero defraudarlo – Dije cansada del tema, puesto que yo misma había estado dándole muchas vueltas. El rodo los ojos y soltando un suspiro se arrodillo a mi lado.

- Lucy, ¿Quieres casarte? ¿Realmente quieres casarte a los 18 años? ¿Amas a ese tipo? – Me pregunto algo afligido, quizás temía perderme como amiga, sonreí tomando sus manos con cariño.

- Siempre seré tu amiga, la mejor amiga, aunque me case con otro – Dije casi ignorando sus preguntas, el retiro las manos con una extraña expresión en el rostro, curve mis labios comprendiendo que no había respondido explícitamente – No lo amo, y tampoco está en mis planes casarme tan joven, pero… quizás el y yo lleguemos también a un acuerdo y terminemos por divorciarnos – Dije intentando con ello tranquilizarlo, me miro sorprendido, de seguro no se esperaba aquello, sonreí bajando la mirada, era lógico que el príncipe no querría tenerme como esposa, bastaba solo con recordar su mirada de desprecio aquel día para comprenderlo.

- ¿Divorcio? ¿Puedes hacer algo como eso? – Pregunto algo esperanzado, yo suspire y asentí lentamente.

- Quizás quede como una princesa exiliada debido a ello, pero para entonces espero haber cumplido mi objetivo – Respondí volviendo a tomar mi leche que en esos momentos estaba fría, Sting resoplo.

- Eso entonces se vería peor, parecería que te casaste solo por interés – Murmuro pensativo, solté una risa sorprendiéndolo.

- ¿Acaso no voy a casarme por eso? – Pregunte con ironía, el sonrio volviendo a sentarse a mi lado.

- Aun tienes otras formas – Dijo intentando convencerme, y yo lo sabía, pero aun así, quería entrar en el palacio, aquel lugar me provocaba un sentimiento demasiado cálido.

- Dejémoslo así, puede ser entretenido – Dije intentando ser tajante, Sting comprendió mi punto y suspiro acomodándose mejor en su asiento.

End diary

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Gildarts ingreso despreocupadamente, sabía que su majestad iba a explicarle sobre el tema de Natsu y ya podía hacerse una buena idea de lo que sucedía profundamente. Macao camino junto a él, era la mano derecha del rey y por lo tanto estaba vinculado en todos los asuntos reales.

- Por tu expresión puedo deducir que te haces una idea – Dijo Igneel en cuanto le vio, el peli naranja sonrio asintiendo – Pues me alegra decirte que te estás haciendo una idea completamente equivocada – Añadió acomodándose en su lugar, Gildarts frunció el ceño y se sentó frente a él.

- Si no es por dinero, no se me figura nada más – Dijo consejero real del futuro rey. El hombre suspiro sobándose las manos ansiosamente.

- Gildarts, te confié a mi hijo desde que era un recién nacido, has estado con él desde entonces, le conoces perfectamente y también comprendo que entre ustedes no hayan secretos – Comenzó con una mirada seria y confiada, el aludido asintió lentamente comprendiendo el ambiente, Lucy Heartfilia no era cualquier chica y su historia mucho menos, porque de no ser así, no podría comprender la actitud de su rey – Pues entonces, quiero que ahora hagas uso de tu lealtad hacia el reino de Fiore y jures guardar la verdad que te confiare en estos momentos – ¡Bingo! Grito por dentro el peli naranja. Suspiro lentamente y volvió a asentir. Igneel le miro intensamente intentando encontrar alguna nota de inseguridad y clara traición hacia él, pero por más que busco no encontró nada parecido en el rostro afable del consejero – Supongo que conoces la historia de mi esposa muerta – Dijo desviando levemente la mirada – Aquello, volverá a repetirse – Añadió sobresaltando a su invitado, Gildarts se puso en pie volteando la taza humeante de té verde.

- ¿A qué se refiere? – Pregunto asustado, ¿Esta vez quien seria? ¿Natsu o el rey? Dragneel simplemente suspiro agotado.

- Natsu es quien corre peligro en esta ocasión – Contesto a las temidas dudas del hombre.

- Pero… la señorita Heartfilia – Balbuceo sin comprender aquella parte, el que Natsu se casara o no con Lucy no le salvaría de la maldición que asechaba a los Dragneel.

- Teodoro St. Jones – Respondió casi con amargura, Gildarts abrió los ojos con sorpresa – El bisabuelo materno de Lucy Heartfilia es Teodoro St. Jones, el ultimo monarca de la línea de sangre real del reino de Fiore – Termino por decir mientras Gildarts caía pesadamente en su asiento.

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La chica sonrio al ver superado todos los obstáculos, a lo lejos, una hermosa mujer le sonreía encantada por lo que acababa de presenciar, mientras el hombre a su lado inflaba su pecho de orgullo por su pequeña hermana.

La albina volvió a trote suave sobre su caballo, la mujer se acerco encantada a recibirla.

- Lo he conseguido – Sonrio Lisanna bajando del animal completamente feliz, Mira dio unos pasos a su lado y le abrazo a modo de felicitaciones.

- Has estado fenomenal hermana – Dijo con alegría por la nueva meta superada de su hermana menor.

- Así se hace Lisanna – Dijo el hombre robusto que la tomo por los hombros – Eso es un verdadero hombre – Grito eufórico logrando soltar las carcajadas en ambas féminas.

- Deberías entrar en la competencia nacional – Aconsejo Mira mientras caminaban hacia las caballerizas.

- No lo se Mira-nee, aun no me siento con la confianza necesaria – Contesto mordiéndose levemente los labios. Mirajane sonrio comprendiendo.

- Podrías pedirle a Natsu que te ayude a entrenar mas – Dijo de pronto ruborizando a la menor.

- ¡Mira-nee! – Grito la chica sin poder esconder su vergüenza. Elfman gruño a su lado molesto.

- ¡Señorita Mirajane! – Grito una anciana desde la terraza – La señora Calice solicita su presencia en el palacio – Dijo mostrando el teléfono inalámbrico de la casa. Mira dio un respingo y se apresuro a llegar hasta su hogar.

- Mira-nee – Susurro Lisanna algo apenada porque su hermana les dejara.

- Volveré lo antes posible, espero poder ver una exquisita cena esta noche – Dijo antes de correr hacia la enorme construcción de una de las residencias más lujosas del país.

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La joven reviso las hojas completamente molesta, había dejado a cargo unos días la presidencia del consejo de estudiantes y el vicepresidente solo se había encargado de desordenar todos sus papeles. Gruño molesta y frustrada tirando las carpetas sobre el escritorio y se reclino en la silla. A pesar de que las clases estaban por acabar y en nada estarían entrando en la universidad, no podía relajarse, estaba más estresada que nunca y eso no le gustaba. Iba a salir de allí antes de que su cabeza explotara cuando uno de sus mejores amigos entro apresurado por la puerta.

- No sabes de lo que me he enterado, Erza – Dijo el moreno guardando su Smartphone en el bolsillo. La pelirroja enarco una ceja algo agria, en esos momentos, así como se encontraba, estaba segura de que nada podría sorprenderla – Natsu va a casarse – Dijo el joven con una sonrisa burlona en el rostro. Erza bufo.

- ¿Con Lisanna? – Pregunto como si aquello no fuera novedad. Gray simplemente nego con la cabeza.

- Con una completa desconocida – Respondió logrando captar la completa atención de su amiga.

- ¿Qué desconocida? – Volvió a preguntar esta vez más interesada en el tema, porque si había algo interesante en el mundo, eso era cuando Natsu ignoraba a la menor de los Strauss.

- No lo sé, solo escuche que era una plebeya común y corriente – Volvió a contestar el Fullbuster, Erza sonrio volviendo a sentarse en su lugar, Gray se acerco fascinado de saber que aquello había resultado completamente intrigante para la pelirroja.

- Llama a los demás – Dijo maquinando lentamente el plan que llevaba desarrollando desde que era niña – A comenzado la era en donde por fin podremos sacar a Lisannita Strauss de nuestro circulo – Sonrio sobándose las manos gratamente.

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Lucy Diary

Suspire cansada, no sabía cómo hacer que mi uniforme se viera siquiera presentable, a pesar de haberlo secado no era lo mismo si no conseguía plancharlo. Baje los hombros volviendo a sentarme y mire por la ventana, sentía a Sting moviéndose por el lugar y sabia a la perfección el enorme esfuerzo que mi amigo hacia por poder encontrar algo con que poder planchar mi ropa.

Aun no comprendo cómo es que había sucedido todo esto, ni siquiera se había pasado por mi mente anteriormente y ahora todo parecía sacado de una película de fantasías, la chica pobre y humilde que consigue enamorar al príncipe encantado, aunque en mi historia se tuerce un poco la magia puesto que el príncipe jamás me ha mirado con otros ojos que no sean de absoluto desprecio. Sting llego a mi lado algo apenado, sabía que no había logrado encontrar el dichoso artefacto y se sentía avergonzado en no haber cumplido su deber como mejor amigo para mí. Sonreí ampliamente intentando demostrarle que estaba bien, que no debía afligirse por cosas como esas, pero él como siempre parecía conocerme más que nadie por lo que me rodeo los hombros con uno de sus brazos y beso mi coronilla con cariño.

- Va a estar bien, no luces horrible y nadie lo notara – Sonreí escondiendo mi rostro en su pecho al escuchar sus palabras, intentaba ser amable como siempre y la verdad es que me encantaba, siempre estaba ahí para mí y siempre tenía un buen consejo que darme, sin duda alguna era mi mejor amigo.

- Esperemos que el rey no se arrepienta luego de verme en estas condiciones – Bromee intentando alejarme, el no respondió pero sentí como contuvo la respiración, me soltó luego de unos segundos y volvió la vista a la ventana.

- Volvamos a clases – Dijo de pronto intrigándome por primera vez su actitud – No quiero tener que lidiar con los arrebatos de Cliffor nuevamente – Sonreí de lado sin terminar de convencerme, algo sucedía con Sting y no era algo muy bueno, además suponía que tenía que ver conmigo y eso definitivamente no me gustaba.

Caminamos de vuelta al salón con algo de rapidez, los murmullos parecían no cesar por lo que supuse que el maestro aun no llegaba, el miedo de pronto me inundo y mis piernas se debilitaron, no quería volver a entrar y ser nuevamente el blanco de burlas, no podría manejar aquello una vez más.

- Pero miren quien llego – Dijo una burlona voz en cuanto entramos, las risas no se hicieron esperar y al momento tuve a Sting delante de mi impidiendo cualquier ataque. Mis compañeros fruncieron el ceño y dejaron de molestarme, nadie tenía ganas de meterse con Sting puesto que en cierto modo le temían, suspire un poco más tranquila al saber que lo tenía completamente de mi lado.

- Vaya, el príncipe azul protege a su princesa – Dijo la molesta voz de mi peor pesadilla – Perdón, a su pordiosera – Corrigió desatando las carcajadas de todos, mis ojos se cristalizaron al instante y en cosa de segundos Sting desapareció de mi lado, levante la mirada con rapidez buscándolo y lo encontré junto a Jenny, quien mantenía un leve deje de terror en sus ojos y su cuerpo apegado a la pared – Me lastimas imbécil – Lloriqueo removiéndose, mi amigo la apretó mas en el muro y acerco su rostro al de ella.

- No vuelvas a molestar a Lucy si no quieres que destruya ese falso rostro que tienes – Le dijo con los dientes apretados, vi como Jenny asentía lentamente a la vez que el color volvía a su rostro, Sting le soltó por completo y camino de vuelta a mí para acompañarme a mi puesto. Mire de reojo como todos se acercaban a Jenny y murmuraban cosas en contra de mi amigo, pero nadie se atrevió a enfrentarlo.

- Bien clase – Dijo mi desgarbado maestro entrando en la sala – Pido disculpas por el retraso pero todo se debe a una reunión institucional – Explico mientras paseaba su mirada por el salón, de pronto se detuvo en mi y frunció el ceño – ¿Que no debería usted estar ya fuera de clases? – Pregunto confundido, lo mire sin comprender y fue entonces cuando la puerta fue abierta dejando entrar a dos hombres completamente de negro que dejaban paso a uno vestido también de traje pero de color gris.

- Señorita Heartfilia – Pronuncio con elegancia, abrí mi boca sin poder creer lo que veía, aquel era nada más y nada menos que el consejero real del rey.

End diary.

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Camino de lado a lado como un animal encerrado, se mordía los labios intentando buscar una solución a sus problemas pero en cada situación parecía no haber salida. La puerta se abrió lentamente llamando su atención, se detuvo en cuanto vio entrar a su persona de mayor confianza en el mundo, sonrio pensando en que tal vez, Gildarts traía una solución, pero todo pareció irse a la basura en cuanto vio la expresión en el rostro de su consejero.

- ¿Y bien? – Pregunto ansioso, el peli naranja suspiro desviando la mirada, Natsu se desespero, ¿acaso no había logrado hablar con su padre? – Vamos, dime lo que sucede – Dijo intentando contener las ganas de tomarlo por el cuello de la camisa y obligarlo a que soltara las palabras.

- Natsu – Pronuncio con cuidado, el peli rosa se mordió el labio con fuerza, aquello no significaba nada bueno – Tu padre y yo hemos hablado sobre lo sucedido – Continuo mientras caminaba hacia el sofá para tomar asiento, Natsu le secundo rápidamente – Se que te parecerá extraño todo pero lo mejor es que aceptes tu compromiso con la señorita Heartfilia – Termino por decir sin levantar la mirada.

- ¿Te has vuelto loco? – Grito Natsu poniéndose en pie, Gildarts nego lentamente – No puedo creerlo, incluso tu me traicionas – Dijo cansado de algo que suponía seria eterno.

- No, no es así, tienes que entender – Dijo el hombre poniéndose en pie.

- ¿Entender? ¿Entender qué? – Pregunto molesto - ¿Entender que mi padre solo quiere joderme la vida y hacer como siempre uso de su gran poder? ¿Es eso? – Pregunto conteniendo la impotencia, Gildarts nego con la cabeza cerrando los ojos.

- Es por el reino, es por Fiore y todos quienes habitan esta nación – Natsu soltó un suspiro desesperado.

- No, no, no, no – Repitió casi como así mismo volviendo a sentarse, sabía lo que vendría luego de aceptar el compromiso, un matrimonio apresurado y adiós para siempre al único y gran amor de su vida, Lisanna Strauss – Gildarts, tienes que ayudarme, tienes que encontrar una forma de la cual pueda desligarme de todo lo que me retenga al reino – Dijo levantando la mirada y dejando en evidencias las pequeñas gotas que comenzaban a formarse en sus ojos. El peli naranja suspiro intentando calmarse, iba a sentarse nuevamente a su lado cuando las puertas de la habitación fueron abiertas.

- Su majestad tiene visitas – Anuncio la voz senil del mayordomo, Natsu bajo la cabeza frustrado.

- No quiero ver a nadie – Contesto con voz agria y sin siquiera mirar al frente.

- Vaya que forma de recibir a los viejos amigos – Pronuncio la voz masculina de uno de sus mejores amigos.

- Por favor, no puede ser – Gruño el peli rosa poniéndose en pie, lo que menos quería era a sus molestos amigos metidos en su casa.

- Mira que eres nenita – Dijo una voz más profunda siguiendo a Gray – Ahora incluso te molesta que te visiten en casa – Se burlo como siempre Gazille. Natsu bufo caminando hacia la ventana, ignorándolos por completo.

- Aun no entiendo como pretendes ser el rey de Fiore algún día – Dijo la exigente y poderosa voz de Erza. Natsu tembló por un momento y se giro para ver al trió reunido en la entrada – Mal educado y egoísta – Continuo la pelirroja.

- Arrogante, gruñón, bestia, cabeza de flama, volcán andante, pinky - Le siguió Gray divertido por mencionar plácidamente todos los defectos que podía encontrar en su amigo.

- Basta – Dijo Erza con seriedad, clavo su mirada en Natsu quien trago saliva, si bien estaba furioso por el compromiso, molesto por la llegada del idiota de Gray que no había mas que mosquearlo cada vez que se veían, no podía ignorar el peligro que suponía Erza Scarlet, claro que no. Porque a pesar de ser el príncipe, el futuro rey de la nación, Erza jamás tuvo compasión al momento de dar una paliza y aquello lo comprobó cuando tenía solo 7 años – Definitivamente no entiendo como alguien en el mundo puede tener el valor de casarse contigo – Pronuncio divertida, Natsu arrugo la frente, lo sabían, ellos lo sabían y de seguro también en la escuela – Independiente de todo, quiero conocerla – Continuo sin siquiera sentir la penetrante mirada del peli rosa.

- Ya la conoces – Dijo Natsu molesto, Gray y Gazille le miraron confundidos – Todos saben con quién tengo planes de casarme y eso no cambiara nunca – Pronuncio entre dientes, Erza frunció el ceño, ¿estaba siendo desafiante con ella?

- Por lo que tengo entendido, los Strauss no entran en este tema – Dijo ella provocándolo, quería ver hasta qué punto Natsu podía ir en contra de todo por Lisanna.

- Claro que si, Lisanna será mi esposa y eso no cambiara nunca – Remarco seguro de sus palabras, una sonrisilla se escapo de los labios de la pelirroja, entonces fue cuando Gray decidió intervenir.

- Bien, bien, bien – Dijo interponiéndose entre los dos – Pero ahora compartamos como los buenos amigos que somos – Continuo soltando una risa tonta, al sentir la mirada profunda de Erza.

- Su majestad – Dijo nuevamente el mayordomo entrando en la habitación – Su alteza pide su presencia en su cuarto – Termino por decir mientras inclinaba la cabeza.

- Voy enseguida – Respondió entre dientes sin dejar de mirar a su amiga.

- No deberían provocarlo de esa manera, Natsu está muy sensible en estos momentos y quien sabe lo que es capaz de hacer – Advirtió Gildarts una vez el príncipe había salido del lugar.

- No queremos provocarlo – Respondió Erza con diversión, camino hasta la ventana analizando la situación – Solo queremos ver de qué lado ponernos realmente – Agrego mirando a sus amigos. Gildarts suspiro un poco más tranquilo.

- Supongo que apoyan a la señorita Lisanna – Dijo obviando sus palabras. Gray carcajeo y Gazille solo hizo una mueca.

- ¿Por qué tendríamos que apoyarla? – Pregunto Redfox algo molesto. El peli naranja lo miro sorprendido.

- Son amigos de la infancia – Volvió a decir lo obvio, lo que todos conocían, y lo que todos sabían.

- Amigos – Susurro Erza cruzándose de brazos – Jamás he sido amiga de Lisanna Strauss – Afirmo con molestia, como si el tema realmente le erizara los pelos – Las partes que tenemos que observar son Natsu y la señorita Heartfilia – Aclaro cortante para no continuar con el tema de la albina. Gildarts frunció el ceño, analizo a los tres jóvenes frente a él sin poder siquiera comprender del todo que era lo que tramaban.

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Lucy diary

Me mordí el labio inferior por milésima vez en el día, el palacio parecía más y más reluciente y mi atuendo poco apropiado me hacía parecer como una simple plebeya… "Aunque soy una simple plebeya"me corregí molesta. Caminamos esta vez recorriendo unos pasillos muy distintos a los de la primera vez, encontrándome a cada momento con maravillosos lujos que en mi vida hubiese imaginado, ¿es que acaso los ricos no tenían en nada más que gastar el dinero? Seguro que no, en vez de ayudar a los que realmente necesitan. Nos detuvimos de pronto frente a dos puertas de madera, gigantes y pulcramente talladas. Mantuve la respiración dispuesta a soltarla una vez que se abrieran del todo las puertas, pero me fue imposible una vez esto sucedió, el salón frente a mi me impresiono de sobremanera, las paredes de mármol le daban una elegancia exquisita a aquel lugar mientras que los detalles pulidos en brillantes hacían que parecía mas un sueño que la misma realidad.

- Lucy, cariño – Pronuncio con voz encantadora Calice mientras caminaba hacia mí. Me removí inquieta, recién la conocía y aun no podía acostumbrarse a sus entregas de cariño. Deje vagar mi mirada nerviosa sin saber que decir cuando me tope con una mirada azul que me escrudiñaba detalladamente – Oh, ella es Mirajane, se está preparando para servir en el palacio real y te ayudara en lo que más pueda mientras te preparas para convertirte en una verdadera princesa – Dijo mientras hacía avanzar a la joven. Abrí mi boca sorprendida, la reconocía, por supuesto que lo hacía, ¡Mirajane Strauss! Realmente era hermosa, babosee para mí misma soltando una sonrisa estúpida.

- Mirajane Strauss – Dijo una voz suave como el sonido de los ángeles – Un gusto – Añadió estirando su mano, la tome con admiración, ella era una de las mujeres que más admiraba en el mundo, era linda, inteligente, bondadosa y una de las herederas más importantes del país. Era totalmente mi modelo a seguir.

- T-también es un gusto – Tartamudee avergonzada, que una chica tan guapa me hablara era sencillamente un honor.

Mira-san me llevo hacia una habitación contigua, mire de soslayo a la señora Calice que parecía bastante complacida con el trabajo que estaba haciendo Mira-san y ¡quien no! Si ella era perfecta. Entramos en lo que parecía ser un salón de belleza, espejos por todas partes, un par de sofás blancos, armarios de ropa y mucho maquillaje. Sonreí nerviosa, no era un salón de belleza, era un salón de

Mira-san sonrio tomando mi cabello, no sé porque sonreía, quizás porque le gustaba o porque se burlaba de lo horrible y seco que estaba. Un hombre entro en la habitación junto a tres mujeres, bueno, no podría decir exactamente que fuera un hombre, puesto que vestía como una mujer, quizás era travesti o algo así. Lo mire por el reflejo del espejo y vi como la señora Calice le explicaba algo referente a mí, el hizo unas cuantas muecas y luego camino hasta mi lado.

- Que desastre de niña – Comento observándome de pies a cabeza, y es que aun sentada se podía apreciar mi rellenito estomago y mi maltratada piel en las piernas, intente taparme como pude pero no logre escapar de su mirada – Nada comparada con Lisa-chan – Dijo recordando quizás que cosa, lo mire frunciendo el ceño.

- Quizás no sea tan perfecta como las amigas del joven Natsu – Dijo Calice acercándose a nosotros – Pero si te fijas bien tiene un lindo color de cabello rubio y un rostro adorable – La mire con sorpresa, increíblemente ella había encontrado puntos buenos en mi detestable apariencia, pero aun así no terminaba de convencerme. El hombre (de quien no sabía ni siquiera el nombre) me miro con resignación y haciéndole una seña a quienes parecían ser sus asistentes, comenzó su trabajo en mi – Es el estilista real, Rocco – Me dijo Mira-san al ver mi confusión, asentí comprendiendo y me deje hacer por los desconocidos.

El trabajo al parecer iba a ser algo lento, y pues vaya que tenían mucho que hacer conmigo. Comenzaron lavándome el cabello no sé cuantas veces, cerré los ojos con fuerza al sentir la espuma en mis orbes castaños, odiaba sentir el jabón metiéndose en mis ojos y después tenerlos rojos como si hubiese estado aspirando alguna droga. Lo siguiente fue un corte de pelo decente, la verdad es que nunca me lo arreglaba y nunca lo cortaba, ¿para qué? Nada podría cambiar el enredo que tenia sobre mi cabeza.

Después de tanto ajetreo, de sentir los tacos de las asistentes de Rocco y las exclamaciones de la señora Calice al leer una revista de moda. Me dejaron libre y en paz. Mire a Paula (creo que ese era su nombre) quien mantenía una tenida de ropa frente a mis ojos, Rocco me indico el lugar donde podría cambiarme y con algo de desconfianza lo seguí.

Lo siguiente que ocurrió fue mi grito que de seguro se escucho por toda aquella enorme mansión, Mira-san y la señora Calice llegaron corriendo a mi lado y me miraron sorprendidas, las siguieron los demás.

- ¿Qué me hicieron? – Pregunte casi horrorizada al verme en un espejo de cuerpo entero. Y es que aquella frente a mi no era yo, no para nada, imposible… Digo, Lucy Heartfilia jamás ha tenido el cabello tan sedoso como Jenny Realight, y tampoco el rostro suave y cremoso como una modelo de pasarela, ni siquiera ha llevado un vestido tan delicado.

- Te ves preciosa – Comento la señora Calice avanzando hasta mi, la mire escandalizada, ¿Yo era aquella chica tan bella? ¿Yo? ¿YO? ¡¿YO?!... imposible – Ahora cálzate los zapatos – Dijo agachándose y tomando el delicado zapato de tacón alto, lo mire como si nunca hubiese visto uno.

- Quita esa cara niña – Dijo Rocco de brazos cruzados en la puerta – Arruinas mi gran trabajo – Yo hice una mueca y lo ignore, para cuando me di cuenta, la señora Calice ya se había levantado y los bellos zapatos cubrían mis pies.

- Ahora estas perfecta para ser una verdadera princesa – Dijo la anciana con los ojos brillantes, volví a verme en el espejo. Si mis amigas me vieran así se molestarían, dirían que intento parecerme a Jenny Realight. Si Sting me viera así, nunca más volvería a hablarme. Dios, ¿Qué voy a hacer?

End Diary.

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Terminado! Espero publicar el proximo luego ;)

Gabe Logan: jeeje la verdad es que Natsu es bastante despistado xDD y muy cruel u.u pero luego aprendera la leccion :DD Gracias por comentar! (aunque no creo que leas mi respuesta xD, despues de tanto tiempo u.u)

LaylahInTheSky: Si Natsu es bastante malo, siente que tiene mala suerte al estar con Lucy, pero ya se tragara sus palabra xD Lucy es un personaje capaz de muchas cosas :DD Gracias por leer y espero no haber tardado tanto xDD

SakuSakuKyomi: jijij gracias ^-^ sisis a mi tambien me gusta mucho Sting en este fic, me he estoy esforzando por mantenerlo atento como hasta ahora :3 Gracias por leer y espero te guste este cap ;)

alex darklight: jaaoajoaj creo que ya te haces la idea xDD y la verdad con Lucy no te has equivocado :DD ella definitivamente cambiara, es mi idea principal :3 uoh pobre Lisanna aunque eso le pasa por ser metida ¬¬ no la odio pero no me agrada xDD bien, bien, jejej la verdad la gran mayoria esta de parte de Lucy ;) asi que ya puedes imaginarlo :DD lo de Laxus y Cana sencillamente me gusta, asi que espero poder integrar luego a Laxus en la historia! Gracias por leer! Espero continues apoyandome :DD

Ana Dragneel: Gracias! me alegra que te encante ^-^ ! oh ya veras lo entrenida que es :DD sobretodo los pensamientos de Lucy ;) u.u nunca he sufrido de bulling pero imagino que debe ser terrible D: jeeej sabia que iba a parecerce a alguna historia xD pero no es plagiada ni nada :DD es 100% mi imaginacion ! Gracias por comentar!

guille: jeejje todos sentiran pena por Lucy ahora, pero todo cambiara ;) respondiendo a tu duda, sip, Lucy tendra el cuerpo del manga pero una vez que cambie por completo :DD en el principio sera demasiado simple y sin mayor atraccion entonces cuando cambie... wow, xDD lo se, lo se, Natsu es un idiota xD Gracias por el apoyo!

BloodyCake22: Awww muchas gracias :DD! Me hace feliz el saber que a alguien mas le gusta mi historia :3 espero continues leyendo! :DD

TheHinata: jeejej siendo sincera lo habra al principio u.u pero solo sera leve (de todas maneras no me gusta mucho xDD) emm si algo asi :DD Aunque pienso hacer a una Lucy mas decidida y fuerte, que se note su cambio en el transcurso *-* la verdad me encantan las historias asi xDD Por supuesto, Natsu caera ante el encanto natural de Lucy :DD Gracias de veras por comentar! no sabes como me alegran tus comentarios :DD

Itzelita NaLu: :DDD Gracias ! Espero continues leyendo ;)