LA RAZÓN DEL GATO

BY: K. G. Á. É.

AU Un cachorro albino conoce a un gato… Y vidas después se reencuentran… ¡Por el día de la amistad!... ¿Yullen?... podría ser…

Advertencia: Forma de redacción no uniforme… Creo… Y partes de la llegada de Allen a la Orden hasta la misión en Martel (muchas)… Cambio de POV…

N/A: Que gusto, que les guste XD Jajaja

Sobre los reviews:

yuki-souma te adelantaste a mi trama, pero me haces feliz porque ahora se que si se entendió como quería…

NIKONIKO-CHAN no te preocupes no hubo concurso, o no que yo sepa o.o…

Neko Arimasu Sekai a mi también me gusta eso de las reencarnaciones, saber que puedes volver a ver a alguien en otra vida, es muy bonito, y ellos se encontraran, sin duda, más de una vez…

vaneblackwolf espero que el encanto no se acabe con la continuación…

Kurozumi Me haces feliz, captaste algo que yo quería mostrar…

DEDICADO A: ¡¡TODOS USTEDES!!

ESPECIALMENTE A: yuki-souma, NIKONIKO-CHAN, Neko Arimasu Sekai, vaneblackwolf, Kurozumi, crizzy-chan. Gracias por sus comentarios y/o agregarlo a sus favoritos.

D Gray-Man no me pertenece.

LA RAZÓN DEL GATO

Las puertas se abren poco después. Es una fortuna que se arreglara el malentendido ahora empezaremos de nuevo.

— ¡Ah! ¡Kanda!—se detiene ante mi llamado.

—Te… llamas así, ¿verdad? En cantado de conocerte—aun me mira mal, pero no importa.

—No le pienso dar la mano a alguien que está maldito—dice y continúa su camino.

— ¡Espera! ¡Ya te lo he dicho! ¡No soy tu enemigo!—le grito pero no voltea más. Además él…

¿Me discriminó…? ¡Y ni siquiera me escuchó!

Creo que es peor que la vez anterior…

—Acaba de volver de una misión y está un poco cansado—dice la asistente del supervisor.

Siendo así, tal vez mañana las cosas entre nosotros mejoren…

Es luego de bastantes cosas y explicaciones que me doy cuenta que nuestra situación parece ser algo más complicada de lo que pensé. Pero…

Por fin lo he conseguido, Mana. ¡Estoy en la línea de inicio!

"Sigue avanzando y no te detengas. Continúa caminando"

Es lo que siempre me decías….siendo el viajero aquella vez y mi padre en esta vida.

No me interesa el destino. He escogido mi camino.

Yo prometo que, no importa el costo, no dejaré de caminar. Seguiré caminando hasta que deje de existir…

Pensé firmemente, sin embargo, al llegar la mañana me sentí demasiado ingenuo por creer que las cosas mejorarían, pues nuevamente un lio se ha desatado y otra vez estás involucrado y yo contigo.

—Para. Perdona que me meta donde no me llaman… pero ésta no es la forma de decir las cosas—otra vez estoy en tu camino.

—…Suéltame, moyashi…—y no estás contento por ello.

Un momento…

¡¿Moyashi?!

De nuevo piensas llamarme así. No lo permitiré así no recuerdes quien soy, o quizá lo haces a posta.

—Soy Allen—te corrijo.

— ¡Jah! Si no mueres en un mes, recordaré tu nombre. Aquí hay muchos que mueren, como estos idiotas—dices, tan altanero como te recuerdo.

—Te dije que no es buena forma de decirlo—por fin sueltas tu agarre ante la presión de mi brazo.

—Pronto morirás… Odio a los de tu tipo—ahora todo tu enojo esta dirigido sólo a mí.

—Gracias por avisar—pero no me dejo intimidar y le hago frente a tu mirada.

Quiero llevarme bien contigo, pero realmente eres molestó. Y creo que me vez como una molestia de la que te quieres deshacer.

Toda una lástima para ti que, justo en ese momento, nos llamen a la sala de control para darnos una misión…

— ¡¿Juntos?!—replicamos a unísono en cuanto nos enteramos.

— ¡¿He de ir con este garbanzo maldito?!—reclamas al supervisor.

— ¡¿Qué has dicho?!—y yo te reclamo a ti.

¡Que horror! Mi primera misión será contigo, apenas y te he vuelto a ver y ya tengo que lidiar con tu empeorado carácter.

Pero no me daré por vencido. Ya lo he dicho: no importa el costo, no dejaré de caminar…"

.

"Gracias al lunático supervisor ahora estoy con el moyashi en un mismo vagón con un mismo destino…

Que fastidio…

— ¿Qué tiene que ver esta leyenda con la inocencia?—preguntas.

—Chih—que estúpido…

— ¡Ah! Acabas de pensar que soy un estúpido, ¿Verdad?—aciertas.

—Pues no—pero yo niego.

— ¡Claro que si!—reafirmas.

Ignorando eso, comienzo a explicarte, pronto el rastreador continúa, y entonces sales del compartimiento para conversar educadamente con él.

Sigues siendo un cachorro estúpido, aunque debo admitir que vas mejorando en eso de captar amenazar y burlas.

Ha pasado mucho tiempo, ambos hemos cambiado de forma, pero nuevamente estás cerca de mí…

Aun así… No pareces saber quien soy… Ni siquiera creo que recuerdes tu estúpida promesa. Además…

—Si encontramos inocencia…—escucho menciona el buscador justo en el momento en que salgo.

—Entonces es cuando… nos toca a nosotros—finalizó su oración, observándote con fijeza.

Deberías haberte dado cuenta también, ambos tenemos una misión propia de esta vida, no hay razón para quedar atrapados en el pasado. Mucho menos, si es uno tan distante…

—Ya casi hemos llegado—les menciono, es momento de empezar con esto.

En cuanto llegamos al lugar puedes darte idea de la situación en que estamos.

—Todos están muertos—sentencio.

—………. —tú sólo guardas silencio.

—Oye tú… Te lo diré antes de comenzar… No me importa si quieres que te asesinen; si terminas siendo un estorbo, te dejare atrás. En la guerra siempre hay sacrificios, así que ni pienses que somos compañeros—puede que sea otra época pero eso no cambiará nada entre nosotros.

—No me gusta tu forma de hablar—es tu respuesta, pero no tengo tiempo de replicar nada en contra. Pronto una explosión y un derrumbe llaman nuestra atención, enseguida saltas y te diriges al lugar.

—Ese idiota—Idiota actuó antes de pensar. Sigues siendo un impulsivo.

Por mi parte desenvaino a Mugen, no hay tiempo para perder, en cuanto tengo al dichoso fantasma de Martel me alejó.

El akuma grita pero es a ti a quien me dirijo.

—No te ayudaré. Fue tu culpa por dejarte llevar por tus emociones—te lo advertí y lo repito.

— ¡Está bien! Yo te alcanzo… Tienes a la inocencia, no tengo de qué preocuparme… Destruiré a este akuma y luego te alcanzaré…—estás depositando tu confianza en mí y planeas volver a mi lado…

Lo sé… que deseo creer en tu palabra otra vez, pero no mirare atrás, las palabras no importan los actos si…

Y a pesar de ser abrumador, este sentimiento de ansiedad, tampoco…

Poco después se me informa que no se sabe tu paradero, pero no tengo tiempo para perder en ti o al menos trato de convencerme de ello…

—Ustedes vinieron a tomar mi corazón, ¿no es así?—declara el muñeco.

—De ser posible, lo quisiera ahora—ante mis palabras la mujer junto al muñeco reacciona sorprendida.

Me recuerda un poco a ti, con un fuerte sentido de protección aun si no puede hacer nada…

El buscador ha llegado, puedo ver en Tim a tu enemigo.

—Ese moyashi dejo que copiaran su brazo…— ¡Me las va a pagar! Cachorro tonto otra vez tus palabras son más grandes que tú…

Como sea… de momento he de continuar con mi misión.

— ¡No están! Es… ¡Escaparon! Maldición… ¿A donde se fueron?—la rabia me invade, he sido burlado por esos dos…

—Joven Kanda detrás de usted…—volteó ante lo dicho por el buscador y me encuentro con un inverso tú.

—Al parecer tenemos a alguien realmente estúpido aquí—lo destruiré sin miramientos, no me gusta que jueguen conmigo.

— ¡No podrás hacer nada!—aun viendo lágrimas en sus ojos no me detendré porque se que no eres tú.

Pero entonces te interpones entre mi ataque y ese impostor…

— ¡Moyashi! ¿Qué crees que estás haciendo? ¿Por qué proteges a un akuma?— ¡No lo entiendo y exijo una explicación!

— ¿Qué?— ¡es el buscador…!

— ¡Ese Thoma es un akuma!—adviertes, y el akuma me ataca.

—Guh—su ataque da de lleno, puedo sentir un profundo dolor propagarse por mi cuerpo.

—Ka… ¡Kanda!—y tu preocupada voz me alcanza.

—Desgraciado… ¿Desde cuándo?—apenas tengo fuerzas para hablar.

— ¡Ahora voy a matarte!—al terminar su explicación la presión en mi cuello aumenta.

— ¡AAH!—pero no suplicare por piedad, cosa nada divertida para el monstruo que arremete incansable en mi contra, con la copia de tu brazo y su propio puño.

— ¿No has muerto?—pregunta, puedo ver una gran cantidad de mi sangre en mis ropas y el suelo, pero me mantengo en pie.

—Yo… No puedo morir hasta encontrar a esa persona… —Yo… Soy un idiota… pero quiero encontrarte nuevamente… encontré a la persona que tiene tu alma…quiero que me recuerdes…

— ¡Maldito!—a pesar de la oscuridad que me rodea puedo oír tu voz, estás enojado, no, enfurecido…

Mi cuerpo ha perdido fuerza y ha caído al suelo…

— ¡Kanda!—puedo sentir tu respiración sobre mi rostro poco después, estás preocupado y nuevamente vienes con tu maldita amabilidad, has olvidado mis palabras, vas ha morir por culpa de ella.

—Ah… Ah…—Y esta vez ni siquiera puse resistencia, deberías haberme abandonado como dije que lo haría contigo, pero en cambio cargas con mi cuerpo mal herido…

Tenemos una misión, te lo recuerdo, pero no estás dispuesto a dejar a ninguno de los dos, ni al buscador ni a mí…

También estás herido pero no puedo hacer nada, como en el pasado.

Mis fuerzas son menos a cada pasó e inevitablemente la inconsciencia me atrapa lentamente por culpa de la calidez que desprendes…

— ¡Déjame quedarme a su lado hasta el final!—la voz de la muñeca llega a mis oídos nuevamente.

Se lo que quieres responder pero eso es…

— ¡Imposible! ¿Esperar hasta que este viejo muera? No podemos conceder ese deseo… ¡Vinimos aquí a proteger la inocencia! ¡Toma el corazón de esa muñeca ahora!—te exijo debes recordar nuestra misión en está vida.

—No… ¡No lo haré! Lo siento. No puedo hacerlo— ¿cómo…?

—Ese abrigo no es almohada para heridos. ¡Es el uniforme de exorcista! Hay sacrificios que se tienen que hacer, novato…—arrojó esa prenda contra ti y de mi enfado tomo fuerzas para levantarme, pasando junto a ti.

—Por favor. No lo hagas…—suplica la muñeca.

—Detente…—el anciano replica en cuanto Mugen, apuntando a ellos, responde por mí a sus suplicas vanas.

—Entonces, yo lo haré… ¿Estará bien si yo soy el sacrificio?—te pones entre esos patéticos seres y yo.

—Sólo quieren que su deseo se vuelva realidad. ¡Hasta ese momento, no puedo quitarle la inocencia a esta muñeca! Yo… si destruyo a ese akuma, no habrá problema en esperar, ¿Verdad? ¡Andar haciendo sacrificios por una guerra…! ¡Siempre será en vano!—furioso, te golpeo con mi puño derecho usando gran parte de mis fuerzas.

De nuevo te sacrificarás ¡¿Por qué?!

Las heridas me recuerdan que siguen ahí, haciéndome caer dolorido frente a ti, pero continuo mi reclamo…

— ¡Eres un idiota…! El ofrecerte por unos extraños…— ¡¿por qué te sacrificarías por estos idiotas?, no lo comprendo…!

¡No me has salvado a mí aún, entonces porque tratas de salvar a alguien más!

—¡¡¿Qué no hay nada importante para ti?!!— ¡¿Te has olvidado de mí?! ¡¿De tus estúpidas palabras antes de abandonarme?! Son las respuestas que realmente exijo pero lo encubro preguntándolo así, mientras tú continúas con tu rostro ladeado por mi golpe. Entonces tu mirada se nubla por la melancolía…

¿Lo recuerdas? ¡¿Me recuerdas?!

—Hace mucho tiempo… había algo importante. Es muy triste que ya no tenga una razón. Solamente no quiero que algo así suceda. Eso es todo. Sólo soy un pequeño ser humano…Mi corazón sólo es tocado por lo que ve, no por lo que el mundo necesite. No puedo abandonar lo que está frente a mí. ¡Por eso quiero protegerlo!—un pequeño ser humano, un cachorro… no hay diferencia…

Desde entonces y ahora eres igual… Vas por ahí queriendo salvar a cualquiera…

No se si lo has dicho por mí o por alguien más…

Empero, ante nuestros ojos tus deseos son atacados junto a quienes quieres proteger, tu nueva oportunidad de salvar a alguien te es arrebatada…

Tu brazo no logra alcanzarlos y sus cuerpos caen…

¿Demasiado para ti?

— ¡Regrésame esa inocencia! ¡Regrésala!—tu tono es imperativo ahora.

—Su inocencia esta reaccionando al enojo—además… ¿qué es esa aura asesina que emites?

Saltas, impaciente, tienes intención de atacar pero…

— ¡Idiota! ¡Tu arma aún no toma su forma completa!—me preocupó por un instante, sorprendiéndome enseguida.

— ¡Le dio!—tu ataque ha logrado alcanzar al akuma, pero es insuficiente, además has sido atrapado y aparentemente atravesado.

Sé que estás bien. Porque esa ira por matar aún no desaparece…

— ¡No te perdonaré!—luchas con todas tus fuerzas y sonríes confiado por la fuerza que has descubierto en ti. Tu mirada es determinada y fiera, aquella que muestras cuando quieres ayudar a alguien, como cuando me defendiste a mí, porque estando herido fui consiente de ella antes de que fueras herido…

— ¡¿Por qué perdí?!—el akuma no entiende que su único limite es él, porque incluso teniendo la misma arma el que la usa es diferente. Su realidad es que el único que puede explotar el poder de un arma antiakuma es un exorcista. Mientras la inocencia se sincronice más con el exorcista, el poder será mucho mayor…

— ¡¿…?!—el akuma se sorprende tanto como yo al verte toser sangre y volver a la normalidad.

— ¡Te tengo!—y no dejará pasar esa oportunidad que le has dado.

— ¡¿…?! ¡Kanda…!—mi cuerpo se movió ágil ante tu descuido, también.

—Chih—y te protejo a pesar de que dije que no lo haría, por eso estás pasmado.

— ¡¡Eres un idiota bueno para nada!! ¡¿A quién se le ocurre quedarse sin fuerzas en un momento así?! ¡¡¿No eras tú el idiota que dijo que protegería a esos dos?!!—reclamó fúrico y te estremeces por ello, pero aun no termino.

— ¡Odio a los imbéciles ingenuos como tú! ¡Y los odio aún más cuando no cumplen sus promesas!—piensas morir antes que yo otra vez. ¡Eso no pienso permitirlo! Así deba forzar este cuerpo…

—Aah… Así que me odias sea por lo que sea… No es que me haya quedado sin energías…Sólo estoy descansando…—estás cabizbajo pero haces una broma mientras sonríes ligeramente, de algún modo eso está bien para mí.

—Nada más me haces enojar, moyashi…—acabaré con esto de una vez, y para empezar me deshago de la molesta copia de tu brazo.

La muñeca no me importa ni siquiera tus palabras, pero será divertido verte intentar llevarme la contraria otra vez…

Ambos acabamos con el maldito akuma y han pasado dos días de eso. Ahora desgraciadamente tengo que oír la queja del supervisor.

—Tengo un problema con él, Komui! ¡No puedo llevarme con él!—reclamó continuando la labor de sacar vendajes innecesarios, empiezo a ser consiente de lo que significa tenerte de nuevo en mi vida.

—Tú no te llevas bien con nadie, ¿dónde está Allen?—ciertamente no conmigo…

— Él aún esta en la ciudad con esa muñeca—digo despectivo, sin que me importe realmente el hecho y bla bla… cosas sin importancia por doquier.

—Tu siguiente misión será diferente…—nuevamente me alejaré por un tiempo de ti, por ahora quizá sea lo mejor…

Más tarde, te encuentro sentado en unas escalinatas con la cabeza gacha…

— ¿Por qué duermes? ¿No deberías estar haciendo guardia?—llamó tu atención sin tratar de ser amable.

—¡…! ¿AAh? ¿Qué hace aquí alguien que necesitaba meses para recuperarse?—pero no consigo que me mires.

—Ya estoy bien—tomó asiento algunos escalones más abajo.

—Es mentira…—reprochas.

— ¡Cállate!—y nuevamente quiero dominarte, sin embargo…

—Tengo un mensaje de Komui… Me iré a mi siguiente misión… Tienes que llevarte la inocencia a los cuarteles…—terminó y espero tu respuesta.

—…Entendido—respondes luego de un poco de silencio.

Maldito cachorro, no puedo ignorarte cuando te pones así, pero nunca lo has notado…

Que me pongo mordaz cuando quiero animarte…

—… Si te duele…apaga la muñeca. Ya no es Lala ¿no?—incómodamente, doblego mi orgullo un poco.

—Pero es su promesa. Sólo Guzol puede apagarla—pero tú no lo notas y piensas cumplir la promesa que le hiciste a ella antes que la que hicieras a mí.

—Eres un idiota…Somos destructores, no salvadores—eso me molesta. Entonces recuerdo que ya no somos los mismos de aquel tiempo y nuestras condiciones han cambiado.

—Lo sé. Pero yo…—no terminas tu respuesta, la muñeca ha dejado de cantar.

Llegamos al lugar y podemos darnos cuenta que has cumplido tu promesa: la dejaste cantar hasta quebrarse. Entonces…

— Oi, ¿Qué sucede?— ¿Por qué lloras?

—Kanda… sin importar que sea verdad lo que digas, quiero ser alguien que salve, aunque destruya—dices aun con lágrimas.

Moyashi… Eres un idiota…

Aun hoy no lo entiendes… Me caes mal, porque de algún modo te acercas más a mí que cualquiera.

.

El tiempo ha pasado, hemos superado muchas cosas y aun seguimos vivos a pesar de nuestras ya escritas muertes. No obstante, nuevamente eres tú quien está en precaria situación.

Traición ¿Eh…?

¿Te parece familiar?

Pronto estarás encerrado en una prisión para humanos mientras estoy en una misión junto al conejo.

Ahora te llevan hacía allá con tus poderes sellados y esa ropa de prisionero (6).

Nuestras miradas se cruzan por un instante y entonces paso a tu lado, tratando de ignorarte, empero, te detienes en ese instante y sabes que me percato de ello, a pesar de no detener mis pasos en ningún momento.

—Sobreviviré, Gato-san—dices demasiado convencido, sonriéndome, a pesar de que ninguno ve al otro eso puedo saberlo, porque te conozco bien.

— ¡Jeh!—te sonrió de lado, seguro que recordarás los viejos tiempos o mejor sería decir: época.

—Andando, Walker—tus carceleros te apresuran, no tienes derecho a hablar.

— ¿Yuu?—el conejo a mi lado no lo entiende, a qué te refieres y porque he entendido tu mensaje, él es un 'bookman' y por eso debería saberlo todo, pero no sabe nada de nuestros 'primeros yo'. No necesita saberlo.

No hay nada que decir.

También estás al tanto de quien fui, no eres tan estúpido como pensé…

Espero volverte a ver, aun cuando se que es ahora que las condiciones para que volvamos a encontrarnos son lejanas…

.

A pesar de ser poco nuestro tiempo, pareció avanzar lentamente desde aquella vez que te vi, sonriéndome con cierta complicidad…

Ahora te tengo en mis brazos, nuevamente te protegí inconscientemente, estamos ocultos de ese asqueroso monstruo de alma tan repugnante que llega a enfermarte, nunca antes peleamos contra uno igual. Pelear incansablemente es algo que ya hicimos y necesitábamos retirarnos estratégicamente, para recuperar fuerzas y continuar…

—Kanda…—me llamas, haciendo que instintivamente amplíe mis sentidos sobre lo que nos rodea, para así poder responder a tu llamado viéndote de reojo.

—Estás herido—un corte en mi mejilla hecho con algún escombró llamó tu atención, logrando que haga una mueca de molestia ante tu toque. Para después sorprenderme con tu lengua sobre él.

Es entonces que lo recuerdas, que ya no somos animales y este tipo de contacto tiene un significado diferente para los humanos, y te sonrojas, apartando la vista de mi, avergonzado.

—Quizá si lo haces continuamente logres que cierre, Moyashi—mi tono es soberbio ante el recuerdo de aquella noche en que hiciste lo mismo.

—Ba… ¡Bakanda!—y tu sonrojo aumenta, no parece que lo hayas entendido como yo.

—Shhh—te hago callar mientras hundo tu rostro en mi pecho, ese monstruo está cerca… siento tus manos posadas sobre mi pecho aprisionar con fuerza mi ropa, pero no puedo saber 'porqué', simplemente te acercó aún más a mí…

A penas se aleja, tu voz vuelve alcanzarme:

—Lo siento—dices en un susurro que puedo oír perfectamente.

— ¡Tsk! ¿Por qué demonios te disculpas?—no te entiendo.

—Lo siento, Gato-san—repites mientras haces mayor presión y tus ojos se humedecen.

'Gato-san'… Es así como me llamas cuando buscas hacer referencia al pasado. Es entonces que puedo entenderlo perfectamente, te estás despidiendo nuevamente, sabes que puedes ganar pero no estás seguro de seguir vivo después de eso…

Después de todo, se dice que los perros pueden sentir la muerte venidera y ver al espíritu de la misma; y ciertamente puedes ver las almas… No sabes cuanto odio todo eso…

Está vez eres tú quien se estremece, y es debido al contacto de mi lengua con tus ojos…

— Moyashi idiota…No podrás ver al akuma con los ojos empañados—me excuso patéticamente.

—Supongo que tienes razón—una sonrisa se instala en tu rostro nuevamente, relajándote ante mi, puedes ver mis verdaderas intenciones aunque yo no lo quiera así…

¡Tch!

Tu calidez es adictivamente reconfortante por lo que lentamente comienzo a soltarte, estamos en medio de una guerra y el ruido del desastre, así como los gritos de desesperación y aliento, al fondo, son clara prueba de ello. Ambos lo sabemos: que debemos continuar batallando…

.

Son tantas las malditas situaciones que se han dado, aun así…Tal cual lo dijiste, sobreviviste a la prisión en esta ocasión y aún después de ella... Se bien que eres un perro de los más fieles, tanto con esos idiotas como conmigo. Sin embargo, nuevamente moriré a tu lado...

Éramos sólo armas para esos humanos inútiles y como tal, nos hemos desgastado en batalla hasta rompernos.

Ésta irrazonable guerra milenaria se ha acabado, y su final también es el nuestro…

El cielo esta teñido en diversos tonos de carmín y ocre, el aire es pesado y propaga el asqueroso olor a muerte junto a grandes cantidades de humo por doquier, habiendo en cada rincón devastación y dolor…

Siendo así, no entiendo, porque estamos sonriéndonos estúpidamente, usando nuestras últimas fuerzas en ello. Escucho también las lejanas voces de aquellos que llegamos a llamar amigos, están llamándonos. Entre escombros, usando sus pocas fuerzas, tratan desesperadamente de encontrarnos.

No obstante, seré solo yo quien vea la última luz de tus orbes…

Y sólo yo el ser para quien está dirigida… mientras tú te tragas toda mi oscuridad…

Ninguno tiene fuerzas para decir la más insignificante palabra, pero se que tu promesa sigue en pie, una calidez me embarga de pronto como se que a ti ha hecho. Pero no la tranquilidad, nuevamente te he perdido, pero se que nuevamente me buscarás… Moyashi…

.

.

Las épocas cambian y algunos encuentros se repiten… ¿Volverán a reconocerse las almas?

Es invierno, la nieve cae cruel con fuerza, una tormenta se ha desatado; las siluetas borrosas de dos personas apenas pueden apreciarse. Un pequeño niño se encuentra sentado sobre la fría nieve observando fijamente los ojos de un adolecente que le tiende la mano, estando de cuclillas frente a él.

— ¿Vas a salvarme?—pregunta con burla el niño de oscuros ojos.

—Si. Siempre—responde el joven de ojos claros, con determinada voz.

— ¡Jeh…!—sus manos se entrelazan, el calor de sus cuerpos se encuentra en un abrazo.

Otra vez se han reconocido. Una nueva oportunidad de ser felices ha nacido.

¿Felices?

La felicidad la encontraron en el momento en que sus ojos encontraron los del contrario. La vida puede ser desdichada, pero un simple encuentro, un simple ser, puede ser más importante en sus vidas que las peores desgracias que aparezcan en su contra…

.

.

"Ingenuo. Nunca aceptaré que la promesa esté cumplida. Porque quiero que sigas a mi lado"

"Aun si llegará a cumplir mi promesa no me separaría de ti. Porque eres importante para mí"

.

.

.

N/A: ¡GRACIAS POR LEER ESTO…!

Y SI DEJAN REVIEWS ¡GRACIAS TAMBIÉN POR ELLOS!

¡Espero les haya gustado…! Y le hayan entendido…

(6) Como en el capítulo 165 del Manga.

La razón del gato para tener al cachorro a su lado es que le quiere, de hecho lo hizo desde el principio, pero no lo dirá abiertamente. Al ser envenenado la última cosa que quiso hacer fue ver al cachorro…

Recuerden que los gatos son orgullosos y posesivos, mientras que los perros son fieles a pesar de todo.

Y yo se que si pueden llevarse bien, porque no sólo en mi casa sino también por mi escuela he visto este tipo de convivencia…

¡Gracias por su tiempo…!