¡Hola de nuevo!
Antes de todo, muchísimas gracias por los reviews o por simplemente haberme dado la oportunidad al haber leído el primer capítulo de mi fic.
Si soy sincera no me esperaba para nada este apoyo, al verlo la sensación de felicidad que sentí, no sé cómo describirla XDD
Y nada más que decir, ¡espero que disfruten de la historia e intentaré no defraudarlos!
Importante: El fic lo actualizaré cada una o dos semanas. Intentaré ser constante, se lo que es tener que esperar meses y meses XDD (lo he actualizado hoy porque seguramente la semana que viene esté desaparecida por exámenes)
¡Ya no os entretengo más!
Ni love live ni sus personajes me pertenecen.
Capítulo 2
Ya había acomodado mis cosas en mi nuevo apartamento cuando me disponía a salir. Así es, al volver de Estados Unidos les pedí a mis padres independizarme, quería empezar la universidad con una nueva vida, para decirlo de alguna manera.
No es que viviera mal con ellos, ni mucho menos, pero si soy sincera no quería llamar mucho la atención, con sólo mi apellido ya la mayoría de miradas se posaban en mí, imagínense si llego a la universidad con un coche lujoso o algún compañero de clase me ve salir de mi casa. Sería todo un escándalo y eso es lo último que quería.
Mi apartamento no era tan lujoso como mi casa pero si era bastante grande, creo que demasiado para una sola persona. Aún así, me sentía reconfortante y cómoda, a diferencia de antes, no me sentía sola estando allí. Quizás porque no era tan grande como la mansión o porque ya de verdad estaba acostumbrada a la soledad.
Decidí dar un paseo por las calles para recordar los bellos momentos que pase en esta ciudad. No era para calmar los nervios antes de ir a ver a la idiota de Nico-chan, ¡claro que no! ¡Ya no soy una niña, voy a ser una universitaria!
Si soy sincera estaba preocupada, se que lo que paso fue una tontería, que solo fue una más de nuestras tantas peleas que tuvimos pero…y si de verdad ya no quería verme más, y si ya no quería saber nada más de mi… con el simple hecho de pensarlo se me hacía un nudo en la garganta.
-¡No seas tan pesimista Maki, seguro que esa enana se le ha olvidado, si nunca piensa!- me dije entre risas, quería verla, quería verla ahora mismo, de verdad la echaba de menos. Así que sin pensarlo mucho me puse mis auriculares y fui directo en dirección a su apartamento.
Sin darme cuenta ya había llegado, pude suponer que ella también se había independizado de su familia ya que estaba delante un pequeño piso de estudiantes, supongo que es lo habitual cuando estás en la universidad.
Espera… ¿acaso ella también está estudiando en una?, ¿pero ella no quería ser una idol profesional? ¿Se rindió?
Mientras me estaba haciendo todas estas preguntas vi como el ascensor ya había llegado, así que subí y saque otra vez el papelito de mi bolsillo, esperando que llegara a la planta correspondiente
- Según esto vive en el quinto cuarta – me dije a mi misma
Cuando las puertas del ascensor se abrieron me paré delante de su puerta. Ya notaba como los nervios volvían a aparecer, me sentía incomoda, ni siquiera podía estirar el brazo para tocar el timbre. Cuando ya me estaba concienciado para tocar caí en algo sumamente importante.
¿Y qué le digo cuando la vea?
- ¿Hola enana, me echabas de menos?
- ¿Nico-chan? Perdona no te había reconocido ¿acaso has encogido más en este último año?
Estaba tan metida pensando que podría decirle que cuando sonó mi celular pegué un saltito del susto. Al sacarlo, vi que era un mensaje de mi madre preguntándome si había llegado bien del aeropuerto. Lo guardé sin contestar, ahora tenía algo más importante que hacer.
Suspiré y toqué el timbre, ya no había vuelta atrás, no era momento de pensar en más tonterías. Seguramente solo fueron tres o cuatro segundos sin respuesta pero para mí fue toda una eternidad y eso solo hacía que me impacientara más. Hasta que oí unos pasos acercándose y el picaporte girar.
- Idiota, has tardado mucho en abri…. – no pude terminar la frase cuando vi que quien tenía delante no era Nico-chan sino Nozomi. - ¿Nozomi? – dije sorprendida.
Nozomi se me quedo mirando unos segundos con incertidumbre hasta que se le dibujó una sonrisa, supongo que me reconoció.
-¿¡Maki-chan!? Hahaha – soltó una fuerte carcajada- yo también me alegro de verte – me dijo con una hermosa sonrisa.
- S-sí, eso… Hola, también me alegro de verte – sentía mi cara arder- pero… ¿Qué haces aquí?- no entendía que hacía ella allí.
- ¿Cómo que hago aquí? Yo vivo aquí, la que tendría que hacer esa pregunta soy yo – me dijo con una sonrisa burlesca y la ceja levantada.
- ¿Eh? No puede ser, ¿entonces me he equivocado?- susurre mirando por todos lados.
- ¿Buscas a alguien en particular?- me pregunto con una sonrisa
- A Nico-chan… Q- quiero decir… – me aclaré la voz desviando la mirada- n- no es que busqué a nadie en particular pero me dijeron que Nico-chan vivía aquí, pero creo que se equivocaron – dije resignada
-No, ella vive aquí conmigo – por un momento pude ver como su sonrisa flojeaba, pero no le hice mucho caso.
- ¡ ¿Ehhh?! ¿V-vivís j-juntas?- exclame titubeante -¿Acaso vosotras dos estáis…? – le pregunte con cierto temor, podía sentir como mis esperanzas iban desapareciendo poco a poco.
- No, no – soltó una pequeña risita- sólo compartimos piso de estudiantes, nuestras facultades están al lado, lo único que ahora no se encuentra en casa.
- Ya veo – se me escapo un pequeño suspiro de alivio, que de seguro Nozomi notó.
- ¿Y bien? ¿Por qué has venido a verla?- me cuestionó seriamente
- Quiero hablar con ella de un asunto, más bien quiero arreglar algo – dije decidida, esta vez no iba a escapar.
- Ya veo… ¿Por qué no pasas un rato dentro? Me gustaría hablar contigo – me dio una tenue sonrisa y se aparto para que yo pasara.
- Claro, con permiso – sonreí mientras entraba dentro de su apartamento.
Era bastante más pequeñito que el mío pero se veía acogedor, tranquilo. Las habitaciones eran espaciosas y sencillamente decoradas, pero con estilo. Lo que me hizo gracia es que en unos de los sofás del comedor estaba lleno de peluches de color rosa. No había duda de que aquí vivía Nico-chan.
Mientras que con una sonrisa observaba cada detalle, cada foto, Nozomi se fue a la cocina a preparar un poco de té con galletas. Finalmente decidí ir con ella a la cocina para hacerle compañía, así que me quede recostada en el umbral de la puerta para no molestarla.
- Si te soy sincera pensaba que vivirías con Eli
- Hahaha – soltó una risita forzada- créeme que me gustaría pero es un poco difícil si está en Rusia – cuando se giro un momento para mirarme, en sus ojos podía ver tristeza mezclada con nostalgia.
- ¿En Rusia? – Me sorprendió lo que dijo, de verdad yo no sabía nada- perdona, yo no sabía nada, pero… ¿por qué se fue? – me sentía mal por ella, yo sabía que entre ellas dos había más que amistad.
- No pasa nada tranquila, como sabes antes de ser School idol, el sueño de Elichi siempre ha sido ser bailarina de ballet profesional, así que se fue a cumplir su sueño. – vi como dibujaba una tierna sonrisa al decir lo último.
- Entiendo – sonreí también- ¿pero tú estás bien?
- Al principio fue duro lo reconozco, pero tener una mascota a la que molestar también es divertido- dijo con burla refiriéndose a Nico
Al cabo de unos segundos las dos nos pusimos a reír, podía ver a Nozomi riendo, pero por alguna razón parecía falsa. Su risa, su sonrisa, estaban vacías.
Al tranquilizarnos un poco, ella me dio la espalda y empezó a verter el té en las tazas correspondientes. Al terminar puso la tetera en el desagüe y se quedo mirando a la nada, con un rostro decidido.
- Maki – me llamó
- ¿Si? – me quede extrañada por el cambió de actitud
- Olvídate de Nicochi – me dijo secamente, eso era raro, nunca antes había oído a Nozomi hablar con ese tono de voz.
-¿Por qué?, yo solo quiero hablar con ella… N-No creas nada raro…" – dije nerviosa y desviando la mirada. ¿A qué venía eso?
Noté como me subía la temperatura del rostro, seguro que ya debo estar roja, sospechaba que Nozomi sabía lo que sentía por cierta idol egocéntrica, seguramente antes de que yo misma me diera cuenta. Siempre se le han dado bien estás cosas. Pero igualmente me quedé extrañada. ¿Por qué me tendría que olvidar de aquella idiota?
Nozomi no dijo nada, solo se quedo en silenció mirando las tazas y eso me incomodó. Normalmente soltaría cualquier tontería para que me pusiera más nerviosa o me molestara, pero esta vez no lo hizo.
-Para ella ya no existes- me dijo con un susurro y con la mirada aún posada en una de las tazas del té, tenía una tenue sonrisa forzada, como si evitará llorar
- …
Tarde unos segundos para entender lo que había dicho. Di unos cuantos pasos temblorosos hasta quedar a su lado, notaba como me sudaban las manos, incluso empecé a sentir una pequeña molestia en el corazón.
- Es verdad que antes de irme tuvimos una discusión bastante fuerte, pero no crees que estás exagerando un poco Nozomi - dije con una risa nerviosa, empezaba a sentir una mala sensación en el cuerpo
-…..
Ella aún no me miraba, seguía con su mirada en la taza del té. Esto ya me estaba poniendo nerviosa incluso podía empezar a sentir impotencia. ¿Que era esa tensión en el ambiente? ¿Por qué rayos se comportaba así?
- Solo fue una tontería que paso hace un año, no tienes porque decir algo así - le recrimine molesta
-…..
-¿Nozomi?... ¡Di algo por dios!
- ¡REALMENTE TE HA OLVIDADO MAKI, NO SABE QUIEN ERES! – me grito mirándome directamente a los ojos. Estaba temblando con los puños fuertemente cerrados y con lágrimas en la comisura de sus ojos que luchaban por salir, en estos podía notar frustración e impotencia.
-…
Me quede helada, no sabía si había oído bien, ni siquiera sabía que decir, esperaba que me dijera que todo era una broma, pero esas palabras nunca llegaron.
La pequeña molestia que sentía en el corazón se convirtió en dolor, auténtico dolor. Durante unos segundos me pareció como si todo desapareciera, como si estuviera totalmente sola en un mundo oscuro, todo era negro. Sólo podía oír mi propia respiración, que cada vez era más acelerada. Notaba una pequeña gota de sudor bajar por mi cuello y mis manos temblando. ¿Había oído bien? ¿De verdad se había olvidado de mí? ¿De todos nuestros momentos? ¿Ya no soy nada para ella?... todas estas preguntas se formaban en mi cabeza, yo sólo quería callarlas, yo por un momento solo quería desaparecer.
De repente sentí una sensación de calidez alrededor de mi cuerpo, eso hizo que lentamente volviera en mi otra vez. Era Nozomi, me estaba abrazando, notaba como cada vez me acercaba más hacía ella, con más fuerza, como si de esa manera pudiese quitarme un poco del dolor que sentía.
- Lo siento Maki-chan, Lo siento… por favor no llores más – me con la voz entrecortada
- P-pero si yo no estoy… - trate de decir que no estaba llorando, pero entonces noté como las lágrimas salían sin control de mis ojos…ah… ¿esto son lágrimas? ¿estoy llorando?, sinceramente no me di ni cuenta cuando empecé, solo sabía, que ahora ya no podía parar.
Correspondí su abrazo con más fuerza, escondí mi rostro en su pecho y empecé a llorar desconsoladamente. Sé que ella también estaba llorando. Pero no dijo nada, sólo se mantuvo en silencio.
No entendía el porqué Nico me había olvidado, no entendía nada, pero necesitaba sacar todo el dolor que sentía dentro de mí.
¡Y hasta aquí el segundo capítulo!
¿La loli realmente ha olvidado a su tsundere? ¿Qué paso realmente? ¿Tendrá Maki que buscar otras tablas? ¿Me ofrezco yo voluntaria para ser su tabla?
¡Ya ha empezado el drama! Ya veremos que sorpresas nos trae el siguiente
¡Muchísimas gracias por haber leído hasta aquí y espero que hayan disfrutado el capítulo! n.n
PD: No me maten por haberlo hecho corto, pero necesitaba cortar el capítulo aquí, intentaré hacerlos más largos con el tiempo D:
Nos vemos!
