Esos ojos, esa mirada, y esa descarada sonrisa, puedo sentir sus intenciones desde aquí, hum, puedo sentir como interiormente me desnuda con la mirada, puedo sentir incluso que esta pensando, planificando que hacer conmigo, como si yo fuera un suculento banquete y no supiera por que plato empezar.

Se que en estos momentos, debería estar mas que aterrado, sobre todo cuando la persona frente mi, entreabre sus labios para susurrarme...

"eres virgen, verdad?"

Lo que provocan en mi esas palabras, es sorpresa, vergüenza, mi corazón se acelera nervioso y no puedo evitar mirar al techo de la nefasta cama encima mío, ser virgen a los 18 años no es muy común en estos días, hum, pero para que negar algo que tengo escrito en la frente y que dejaría de tenerlo el primer día que llegase aquí.

"Con que lo eres, ne" me vuelvo a dar vuelta mirándolo con desgana, disimulando mi repentina reacción "y eso de que nos sirve, hum?" pregunto como quien no quiere la cosa. Aunque interiormente se que es imposible escapar a sus provocaciones.

"A ti no de seguro, pero te prometo que si te portas bien te comeré bien despacio". Se levanta de donde esta, y camina tranquilamente a un mueble que recién noté, recogiendo algo que no puedo saber que es... se asemeja a una espacie de cuchillo o algo así, se sienta al lado mío, mirándome de una manera tan gélida, que pude sentir como mi cuerpo temblaba, delatándome. Apoya sus dos manos sobre mis hombros, y acerca su cabeza mi cuello.

Me quedo quieto, estático sin poder hacer ningún tipo de reacción. Con una velocidad, fuerza y violencia inimaginable, desgarra mi escasa ropa de un suave y veloz tiron.

"Hermoso, deliciosamente hermoso"

Susurra en mi oído, dejando escapar su aliento, que eriza mi piel. Mi corazón de detiene por completo, para empezar a latir mucho mas veloz de lo que alguna ves sentí.

Con hábiles manos, me quita la delgada y descuidada camisa, pasándola por mis hombros, deshaciéndose de ella, lanzándola lejos. El pelirrojo llamado Sasori enfoca su almendrada vista en unas heridas en mis hombros. Las olvide. Las había olvidado por completo. Me mira a los ojos, como esperando una explicación, a lo que yo hago caso omiso agchando la cabeza, por lo que se acerca bruscamente a mi, besándome con un desenfreno que me toma por completa sorpresa. Introduce su lengua en mi boca, buscando desesperadamente la mia, obligandole a corresponderle. Muerde mi labio inferior, lo lame, lo besa, lo devora hambrientamente y yo solo puedo dejarme hacer.

¿ Sera esto lo que quiero? ¿Quiero que un tipo, desconocido, que según lei descuartizó a tantas personas que ya ni recuerdo el numero, me arrebate lo que tanto estuve protegiendo durante todo este tiempo?¿Para que estoy aquí? ¿Para que hice explotar a esos miserables, entonces?. ¿O será que ya no me importa?

Es increíble, hum.

Una de sus manos toma mi cuello acercándome, si es que eso es posible a él. Con su otra mano me corta el pecho, con esa especie de aguja, dibujando algo, mientras algo de sangre brota él. Me recuesta sobre la cama mientras sigue con su trabajo. Casi ni siento el dolor, pues ese beso, por muy salvaje que fuera, me nubló la cabeza, hundiéndome nuevamente en mis cavilaciones.

Siento que desde que hice "bang" empecé a adentrarme en un camino en el que no puedo ver nada, y aunque me voltee para intentar regresar, la oscuridad me niega el paso. Si esa es la situación en la que estoy...

"adonde debo ir, me quedare en donde estoy, que debo hacer hum".

Lo miro a los ojos, su mirada esta tan perdida que siento miedo de mirar, al darse por aludido, me sonrie, y se saca su camisa de mangas cortas quedandose solo con una blanca sin mangas, me sienta con cuidado, como si yo no fuera capaz de hacerlo y me la pone, tratándome tan delicadamente, que me siento una muñeca de porcelana.

"Eres un degenerado hum, lo sabias?" susurro , lo suficientemente alto como para que me oiga, mientras el me mira divertido."Y uno de los peores" afirma dandome la razon. De alguna manera ambos soltamos una carcajada por lo ironico de la situación. Un timbre rompe el momento, llenando la celda de silencio.

Su cara se vuelve seria, en un cambio que me parecio mas que brusco, me mira detenidamente estudiando mi cara nuevamente, pero esta ves con un deje de incomodidad. Se quita de encima mio al mismo tiempo que el guardia de antes viniera a abrirnos la reja, bromeando sobre la suerte que tenia mi compañero, alejándose bastante risueño.

"ve tu primero...yo te alcanzo luego" Mi cara debe estar mas dura que una roca en estos momentos, ya que cuando iba a articular algo me interrumpe diciendo "sigue al resto de los idiotas, y si puedes agacha la cabeza lo mas que puedas" miro a traves de la rejas abiertas al resto de los presos sin lograr consuelo alguno.

"recuerda que tu serás mi postre, así que ve que tengo unos asuntos que resolver"

como si le hiciera caso asiento con la cabeza y me voy sin decir una palabra... camino por el ancho pasillo, sintiendo un monton de miradas, escuchando palabras obcenas dirigidas a mi persona, a lo que hago caso omiso... mis piernas se mueven por si solas, mi cabeza sigue clavada en el suelo y mis oidos se ensordecen.

Mi corta caminata se ve interrumpida cuando soy introducido violentamente a lo que parece ser el baño y soy estampado contra la pared. Entonces mi vista se enfoca en unos fornidos hombres delante mio, uno de ellos se me acerca, tomándome del mentón, alzando mi rostro.

¿Por qué todos aqui me miran como si fuera comida?

El hombre de piel y cabellos azulados me quita la camisa divertido, como si estuviera jugando, a lo que yo ni siquiera me muevo, estoy asqueado, completa y absolutamente asqueado. Y más aun cuando siento sus ásperos labios tocar mi piel. Lo jodido de la situación no me deja hablar, ni mover, y lo único que puedo llegar a sentir en estos momentos es repulsión.

Repulsión por este tipo que tengo casi encima y por los que se ríen como si de un chiste muy bueno se tratase.

Y como si fuera un descanso para mi corazón, el tipo azul es fuertemente golpeado por un sujeto de cabellos negros y ojos rojos, que me mira infinitamente y de alguna manera me siento algo cohibido.

Se dirige con lentos pasos al hombre yacido en el suelo frente a la atenta mirada de todos, y con una tranquilidad casi envidiable lo patea, sacándole un gruñido. "Kisame, cuantas veces tengo que decirte que yo "estreno" a los nuevos" el hombre de ojos rojos se acerca creando un clima de los mas tenso... de para en seco al ver el dibujo que hizo mi compañero de celda y con sumo interés me pregunta

"quien te hizo eso" atónito respondo "Akasuna no Sasori, hum" se queda callado por un momento mientras solo me salen muecas sin saber como reaccionar

"estas marcado, ¿sabes lo que eso significa?" niego con la cabeza " significa que de 3 mil presos, solo 9 pueden tocarte a menos que uno se quiera arriesgar a ser asesinado...y... sabes que es lo mejor?" vuelvo a negar bastante sorprendido " que yo estoy en ese selecto grupo de 9 personas" sonríe , mirándome con esos ojos al mismo tiempo que un aura diabólica ,desapercibida por los otros, lo rodea.

"Kisame... llama a pein" el hombre azul que responde al nombre de kisame, asiente y sale como si nada "y ustedes, déjennos a solas" el resto le obedece como si el fuera la ley, y en cuanto solo las paredes son testigos de este accidental encuentro, mis rodillas flaquean y me caigo ridículamente al piso.

Silencio.

En ese momento lo supe, iba a odiar a este tipo, de echo creo que ya lo estaba odiando. Tan magistral, esa actitud tan sobradora y autoritaria, como si estuviera por encima de todo, y lo peor eran sus ojos, esos malditos ojos.

"Tsk, otro degenerado, hum" en un rápido y casi no visible movimiento me levanta del cuello, presionando con su pulgar, mi manzana, haciéndome toser como loco "que dijiste?" con toda la fuerza que fui capas de reunir, pude responderle "dije: tsk, otro degenerado, hum" de repente me suelta, haciendo que me caiga nuevamente.

"sabes? Me gustas, eres valiente o posiblemente entupido""eso es malo, hum?" pregunto al mismo tiempo que me toco el cuello. Sonríe "peor de lo que crees"