Advertencia: Este es un fic de ciencia ficción por lo tanto pasan cosas extrañas
Glee no me pertenece como tampoco sus personajes, sólo los uso por diversión
El camino hacia el escondite era largo, ya habían caminado sin parar por tres días en pleno desierto, en las noches hacía mucho frío y en el día hacía mucho calor, pero los chicos eran fuertes, habían sobrevivido a peores condiciones climáticas y conocían el camino a la perfección, afortunadamente ya estaban cerca de las montañas, debían cruzarlas para llegar a la base.
En las laderas de las montañas encontraron una cueva que les serviría de refugio por una noche, los chicos necesitaban descansar para la ardua travesía que aún les esperaba. Para mantener el calor Finn, Puck y Quinn se acostaron en el suelo juntos alrededor de una fogata.
Si quieres puedes acostarte con nosotros – invitó Finn a la morena – Para mantener el calor
Esa cosa no duerme – dijo Puck abrazando a Quinn – Ni siquiera debe tener frío
No siento el clima helado porque apague mis censores – respondió R.A.C.H.E.L. – pero dormir es una parte esencial para ahorrar energía – Aunque a la morena no le agradaban los humanos Finn parecía ser diferente, entonces se acercó a él para acostarse a su lado e imitando lo que hizo Puck rodeó con sus brazos la cintura del muchacho
Esto se siente bien – replicó Finn al sentir el cálido cuerpo de la muchacha junto al suyo pero al ver la reacción de extrañeza de sus amigos se ruborizó y señaló – Lo que quise decir es que no pensé que los robots fueran tan cálidos
Mi epidermis mantiene la temperatura a un nivel confortable – explicó la chica mecánica – Para proteger mis circuitos internos
Los cuatro muchachos se encontraban plácidamente durmiendo, cuando R.A.C.H.E.L. empezó a sentir algo que se acercaba, según su percepción se encontraba alrededor de 1000 kilómetros, a esa distancia no podía saber si eran robot o humanos, así que despertó a los tres humanos
¿Estás segura? – Preguntó Quinn dudando de los conocimientos de la chica
Si puedes sentirlos – dijo Puck por primera vez confiando en la morena - ¿También nos sienten a nosotros?
Sí son robots como yo – explicó la morena – Sí, pero necesitan estar alrededor de 500 kilómetros para saberlo con exactitud, yo soy de un nivel más avanzado porque mi programación está enfocada en buscar información sola, por ello necesito verificar el peligro del lugar al cual debo acceder, a 800 kilómetros de distancia puedo señalar que se está acercando
Entonces esperaremos a que estén más cerca para estar seguros – ordenó la rubia – Así sabremos a que nos enfrentamos
Ya será muy tarde si son robots – respondió la muchacha – Tenemos la habilidad de correr a 1000 kilómetros por hora y quienes están especializados en la búsqueda de las fuerzas opositoras hasta 2000 kilómetros por hora, jamás alcanzarán a escapar con las habilidades que les he visto demostrar
Los cuatro chicos empezaron a escapar en la dirección contraria a lo que percibió la chica mecánica, pero tratando de mantenerse cerca de las montañas, caminaron por varias horas alejándose del posible peligro. A mitad de la travesía la morena distinguió otros seres acercándose, definitivamente los estaban rodeando, ante la noticia los humanos se congelaron
Son demasiados como para repelerlos sola – señaló R.A.C.H.E.L. – Pero haré mi mejor esfuerzo para distraerlos, así ustedes podrán escapar
No – dijo Finn mirando a Quinn y a Puck – Hay otra forma ¿Puedes evitar que te vean?
¿Estás loco? – Gritó la rubia era la única alternativa pero se utilizaba sólo en casos extremos – No podemos revelarle nuestro secreto a esta máquina
No podemos sacrificarla si ha llegado hasta aquí con nosotros – replicó Finn con ojos suplicantes a su comandante - Debemos hacerlo es lo único que nos puede salvar a todos
¿Y si es una trampa? – Preguntó Quinn exasperada ante los riesgos de la decisión – ¿Estás dispuesto a sacrificar nuestro secreto?
Yo confío en ella – respondió Finn sin dudarlo observando a la morena - Si no fuera por ella no estaríamos aquí
Yo también – agregó Puck – Esas habilidades podrían sernos útiles en lo que queda del viaje, tú misma me lo repetiste por horas
La rubia miró a la chica y con un suspiro dijo – Está bien
¿Puedes desaparecer? – Volvió a preguntar Finn a la morena que había observado la discusión en silencio
Tendría que enterrarme y apagarme – respondió la morena - ¿Qué harán ustedes?
R.A.C.H.E.L. empezó a girar sobre sí misma a gran velocidad y actuando como una perforadora hizo un agujero de al menos 70 metros de profundidad, volvió a subir a la superficie escalando por las paredes de su creación. Cuando la amenaza cerca les avisó a los chicos quienes presionaron sus muñecas y ante los ojos de la morena los tres desaparecieron – Estamos aquí, es momento que desaparezcas de su percepción también – escuchó la débil voz de Finn, entonces sabiendo que ya estaba seguro, bajó por el agujero y cuando estaba en el fondo apagó su sistema operativo
Finn, Puck y Quinn vieron como las máquinas pasaron por el lugar, tal como había dicho la morena, ellos habían percibido la presencia de los humanos en la zona, así que buscaron minuciosamente a los rebeldes y después de hacerlo durante una hora desaparecieron. Esperaron en el sitio sin moverse hasta que volvieron a la normalidad, entonces avisaron a la chica robot y una vez que ella salió de su escondite volvieron a emprender su travesía en busca de la base humana. Al llegar a la cima de las montañas descansaron un par de días y descendieron, cruzar esa fortaleza de piedra les tomó cuatro días para escalar y sólo dos para descender. Cuando faltaban un par de días para alcanzar su destino los chicos se separaron en parejas. Quinn no sabía cómo reaccionaría el concejo ante el robot, por ello decidió que Puck la acompañara al escondite para explicar su decisión sin poner en riesgo la ubicación de la resistencia ante los agudos sentidos de la chica mecánica, Finn se quedaría vigilando a la morena que parecía inofensiva después de la muestra de lealtad realizada en el camino
¿Por qué nos ayudaste a escapar? – Preguntó Finn curioso por la actitud de la chica
No lo hice por tus compañeros rebeldes – reconoció R.A.C.H.E.L. – Quería ayudarte a ti, eres especial, diferente a los demás
Finn quedó sorprendido ante la declaración de la muchacha – Nunca había estado tan cerca de un robot, eres tan similar a nosotros – y se sentó al lado de ella
Yo tampoco había estado tan cerca de un humano – respondió la morena mirándolo a los ojos, algo muy extraño comenzó a ocurrir en su sistema operativo central – Por regla general no me agradan los seres humanos
Definitivamente era una chica muy hermosa, sus grandes ojos cafés los hipnotizaban y sus labios brillantes lo tentaban, le acarició con una mano su rostro – Tienes una piel muy suave – tomó su cabeza con ambas manos y se acercó para besarla
Al ver el extraño comportamiento del muchacho R.A.C.H.E.L. se paró abruptamente - ¿Qué haces? – Preguntó, definitivamente esta situación le estaba causando un problema ya que su sistema estaban muy errático
Besarte – respondió Finn honestamente, definitivamente quería sentir sus labios presionados contra los de él - ¿Hay algún problema?
No sé de qué estás hablando pero no lo vuelvas a intentar – contestó la muchacha
El concejo estaba muy molesto con la actitud de Quinn, ella era una comandante de alto rango dentro de la base rebelde, se caracterizaba por ser una mujer juiciosa y valiente
No podemos confiar en las maquinas – exclamó Cooter ante las palabras de la comandante – Se han tratado de infiltrar muchas veces para causarnos problemas
Si no fuera por ella estaríamos muertos – replicó Puck defendiendo la postura de la rubia – Nos salvó dos veces
Realmente estamos muy felices de tenerlos de vuelta – dijo Emma – Pero Cooter tiene razón, fácilmente podría ser un plan de S.U.E. para destruirnos
Pero tiene información que nos podría servir de mucha utilidad – siguió defendiendo su decisión la rubia – Ahora sabemos que esas máquinas nos pueden sentir cuando están a 1000 kilómetros, al menos el modelo más avanzado – Las caras de los consejeros seguían siendo de rechazo, tenía que convencerlos de alguna manera – Sólo les pido que la conozcan y hablen con ella – Los consejeros se retiraron a deliberar
Las cosas entre Finn y R.A.C.H.E.L. habían estado muy silenciosas desde el asunto del beso, la muchacha robot estaba muy acelerada desde ese momento y cada vez que se acercaba a ella, algo extraño en su interior pasaba ¿Por qué este ser le causaba tantos conflictos? Ella no podía sentir, después de todo era un robot. El chico aunque tenía muchas ganas de acercarse a la morena había tratado de mantenerse alejado, no quería indisponerla ni incomodarla, se sentía muy nervioso por ello empezó a tararear su canción
¿Qué es eso? – Preguntó R.A.C.H.E.L. al escuchar esa melodía que la atraía sin razón – ¿Ese sonido que estás haciendo?
Es una canción que me cantaba mi mamá cuando niño – explicó Finn
Yo nunca había escuchado un sonido así – señaló la chica y por primera vez desde el inicio de la travesía Finn pudo ver un rasgo de emoción en su rostro– Yo no puedo hacer algo como eso
¿Tienes lengua? – Preguntó el muchacho y la robot le sacó la lengua, él sonrió ante su gesto - Yo creo que si puedes, te voy a enseñar
El concejo había deliberado por horas y Quinn estaba un poco nerviosa, realmente creía que era una excelente oportunidad de conocer a las máquinas, no podían ni debían desaprovecharla, algo en la mirada del robot la hacía sentir que podía confiar en ella. Estaba divagando en sus pensamientos cuando la llamaron para comunicarle la decisión - Queremos conocerla – replicó Will y esto provocó una enorme sonrisa en el rostro de la rubia
Finn le enseñó a cantar y la chica mecánica olvidó sus conflictos internos, estaba muy entusiasmada con todo lo que había aprendido, esto le provocaba sensaciones que jamás había imaginado
Tienes hermosa voz – dijo Finn una vez que terminaron de cantar – Rachel
No soy Rachel – explicó la chica mecánica ante la mención y lo corrigió – Soy R.A.C.H.E.L.
¿Puedo decirte Rachel? – Preguntó el chico con una media sonrisa y ella sólo asintió no podía negarse ante su petición, en eso apareció el concejo junto a su comandante
¿Eres una espía de S.U.E.? – Interrumpió Cooter seriamente - ¿Cuál es tu misión?
No, soy una infiltrada – contestó la morena – Mi programa está enfocado en recabar información sobre los humanos y estudiarla
Lo siento – dijo Will mirando a Quinn que sólo asintió – No podemos recibirla en nuestra base, definitivamente es un peligro
Tendrás que autodestruirte – ordenó Shannon fríamente
Finn se acercó al concejo para tratar de convencerlos, pero la morena lo miró y murmuró – Adiós – sabía que era lo mejor para los dos, entonces se giró y empezó a caminar en dirección contraria donde habían aparecido Quinn y el resto de los humanos
Detente – ordenó Will – Sabes demasiado de nosotros… tendrás que hacerlo enfrente de nosotros para asegurarnos de que no le contaras nada a S.U.E.
No puedo – replicó Rachel – Todo ser vivo que esté a 1000 kilómetros a mi alrededor morirá – Los humanos la miraron extrañados, no podía hacerlo delante de Finn, ella había renunciado a su mundo por protegerlo y si ejecutaba el procedimiento todo habría sido en vano – Activo una bomba radioactiva en mi interior para autodestruirme
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