Capítulo 2: Nueva Vida, Nuevas Noticias

Candy se encontraba platicando con Annie en el jardín de la mansión, platicaban de las cosas que tenían planeadas para el futuro, un tema que a Candy no le gustaba nada.

-Candy ya hable mucho, ahora te toca a ti-dijo Annie.

-Annie tu más que nadie sabe porque evito estos temas-dijo Candy con un dejo de tristeza.

-Lo se Candy, pero no te encierres en una burbuja, tienes una vida por delante y no necesariamente tiene que ser Terry quien deba compartir su vida contigo y tú con él-dijo Annie.

-Por favor Annie no me lo recuerdes-dijo Candy con la voz entrecortada.

-Lo hago para que entiendas-dijo Annie.

-Pero yo no puedo entender, no puedo entenderlo-dijo Candy ya con los ojos llenos de lágrimas cosa que sorprendió mucho a Annie.-No puedo aceptarlo, no puedo, no puedo aceptar que la persona que amo con todo mi corazón no este conmigo, no puedo...quiero que mi vida sea alegre que él este conmigo, quiero que mi vida vuelva a ser la misma de antes, pero simple y sencillamente no se puede regresar el tiempo-.

Annie se quedo viendo a Candy quien no dejaba de llorar, poco después la abrazo y dejo que Candy liberara todo su dolor.

Mientras tanto en Nueva York, el entorno de su vida se había tornado oscuro para Terry, quien aún seguía inconsciente. Era poco pasado de las 4:00 pm. cuando Terry despertó, algo adolorido.

-Ah ¿dónde estoy?-dijo Terry al despertar.

-Joven Grandchester, me alegro que finalmente haya despertado-dijo una dulce voz.

Terry miro hacia donde había escuchado la dulce voz, encontrándose con una enfermera algo bajita, rubia de ojos color miel.

-¿Qué fue lo que paso?-pregunto Terry confundido.

-Eso no me corresponde explicarle-dijo la enfermera.-El doctor vendrá en un momento a él podrá preguntarle-.

-De acuerdo-dijo Terry.

En ese momento la puerta de la habitación se abre, dando paso a el doctor.

-Buenas Tardes joven Grandchester-dijo el Doctor.

-Buenas Tardes-saludo Terry.

-Me alegro que haya despertado-dijo el Doctor.

-Gracias, pero...¿qué fue lo que paso?-dijo Terry confundido.

-Mmm...pues vera...usted tubo un accidente-explico el Doctor.

-¿Cómo?-pregunto confundido Terry.

-Lo que escucho joven, usted tubo un accidente automovilístico-dijo el Doctor.

-No recuerdo-dijo Terry.-Lo último que recuerdo es que yo venia de casa de mi madre, cuando vi a un auto dirigirse en dirección a donde estaba yo e intente frenar pero no pude, es lo único que recuerdo-.

-Pues si recuerda casi todo-dijo el Doctor.-A ver, le decía, usted choco con un auto que así como lo acaba de decir venia en dirección a usted, el choque provoco que usted perdiera la conciencia durante 2 horas y apenas despertara-.

-¿Dos horas?-pregunto sorprendido Terry.

-Si joven, estuvo dos horas inconsciente-explico el Doctor.

-No puede ser-dijo Terry frustrado.

-Bueno joven Grandchester lo dejo para que descanse, tengo que ir a revisar a la paciente con la que choco-dijo el Doctor.

-¿Ósea que es una chica?-pregunto Terry.

-Si joven y esta muy molesta-dijo el Doctor.-Más posible lo demande-.

-Ay no-dijo Terry.

-Ay si joven, la chica esta muy molesta diciendo que haría pagar al energúmeno que la hizo terminar en esas condiciones-dijo el Doctor algo divertido, al recordar cuando la chica despertó.

-¿Energúmeno?-pregunto Terry.

-Fue una de las tantas palabrerías que me dijo y es la menos grosera-dijo el Doctor.

-Oh, y...¿quién es la chica?-dijo Terry.

-Mmm...a ver-dijo el Doctor checando en los registros.-Ah, aquí esta, la chica se llama Karen Kleiss-.

-¿Karen Kleiss?-pregunto sorprendido Terry.

-Si-contesto el Doctor.

-¿Y cómo esta?-pregunto Terry.

-Igual de adolorida que usted-dijo el Doctor.-¿La conoce?-.

-Si es mi compañera-dijo Terry.

-Oh, bueno, si necesita algo puede llamar a la enfermera, yo iré a ver como esta la paciente-dijo el Doctor.-Compermiso-.

Terry se quedo asimilando todo lo que acababa de escuchar y algo preocupado se pregunto como se encontraba Karen.

En el mismo hospital, pero en una habitación diferente se encontraba una chica pelirroja acostada en una camilla, renegando de estar en esa condición y todo por culpa de la persona que conducía en dirección a ella.

-Juro que hare pagar al idiota que me hizo terminar así-dijo Karen molesta.

El Doctor quien se encontraba con ella, solo veía a la paciente mientras se reía en su interior. Era la primera vez que veía a una paciente tan quejumbrosa, rápidamente hizo una corrección a ese pensamiento, pues un año atrás tubo una paciente igual de quejumbrosa solo que esta era rubia y era mucho peor que la pelirroja.

Eran las 7:00 pm, cuando una señora rubia de ojos azules llego muy agitada al hospital de Nueva York, después de a ver -sido informada de que su hijo tuvo un accidente automovilístico, rápidamente se dirigió al hospital. Al entrar rápidamente se dirigió a la ventanilla.

-Buenas Noches señora ¿se le ofrece algo?-dijo la enfermera.

-Buenas Noches, ¿seria tan amable de decirme en que habitación se encuentra el joven Terry Grandchester?-dijo Eleonor.

-¿Es usted familiar del joven?-pregunto la enfermera.

-Si señorita, soy su madre-dijo Eleonor.

-Oh, muy bien señora-dijo la enfermera.-El joven se encuentra en la habitación 12 en el segundo piso-.

-Gracias-dijo Eleonor que rápidamente se dirigió a las escaleras.

"No puedo creer que le hayan asignado esa habitación a mi pobre hijo" pensó Eleonor algo preocupada.

Terry acababa de despertar, cuando tocaron a la puerta, dio la indicación de que podían pasar, se sorprendió mucho al ver que se trataba de su madre. Eleonor rápidamente se acerco a él y lo abrazo con todas sus fuerzas.

-Estaba muy preocupada hijo-dijo Eleonor.-Cuando me dijeron que habías tenido un accidente automovilístico rápidamente vine al hospital-.

Terry se dio cuenta de que su madre estaba llorando en silencio, cuanto lo amaba su madre que siempre se preocupaba por él.

-Madre-dijo Terry haciendo que su madre lo viera a los ojos.-No llores, estoy bien-.

-Lo...lo siento-dijo Eleonor limpiándose las lagrimas.-Pero es que en realidad estaba muy preocupada-.

-Tranquila, mira estoy bien-dijo Terry.-Adolorido pero estoy bien-.

-Me alegro-dijo Eleonor.-Oye... escuche que con quien chocaste fue una chica ¿es cierto?-.

-Ay, ¿ya lo sabes?-dijo Terry.

-¿Entonces es cierto?-pregunto Eleonor sorprendida.

-Si-contesto Terry.

-Y ¿quién es?-pregunto Eleonor.

-Bueno...ella es...-iba a decir Terry pero un grito lo interrumpió.

-¡Agh, Grandchester!-grito una voz femenina tan fuerte que casi todo el hospital lo escucho.

Terry al escuchar ese grito supo que el Doctor le había dicho a Karen con quien choco. Y en efecto así fue, en la habitación 15 del mismo piso, el Doctor trataba de hacer que Karen se calmara, pues la veía demasiado molesta y al mismo tiempo alterada.

-Por favor señorita calmese-pidio el Doctor.

-No me pida que me calme-dijo Karen molesta.-Por culpa de Grandchester estoy en esta camilla-.

-Debo decirle que él esta igual que usted-dijo el Doctor.-Y además no fue solo culpa del joven sino también suya, tanto usted como él no se dieron cuenta que iban en el mismo carril de la carretera pero al contrario-.

Karen ya no dijo nada, solo se quedo viendo por la ventana, seguía molesta pero por una parte creía que lo que le decía el Doctor era cierto, ahora solo restaba saber que es lo que hizo que Terry no prestara atención por donde conducía

"Si creo que yo misma acabo de sacar la conclusión de todo esto" pensó Karen al recordar a cierta chica rubia de ojos verdes(el delirio del castaño de ojos azules).

Mientras tanto en la habitación 12:

-¿Y ese grito de quien fue?-pregunto Eleonor.

-De la chica con la que choque-dijo Terry.

-Por un segundo jure que se trataba de tu compañera de tablas, esta Karen-dijo Eleonor.

-Es porque con quien choque fue Karen-dijo Terry.

-¿Qué?-pregunto Eleonor sorprendida.

-Lo que escuchaste madre-dijo Terry.

-Oh, pobre Karen-dijo Eleonor.-¿Te molesta si voy a verla?-.

-No, para nada-dijo Terry.-Si quieres ve-.

-Horita vuelvo-dijo Eleonor saliendo de la habitación.

Terry se recostó en la camilla y miro hacia techo, parecía como si estando solo se sintiera mas tranquilo, aunque todavía sentía que le faltaba algo. Definitivamente en ese momento era en el que más deseaba que su Pecosa estuviera con él, así fue como Terry se quedo dormido.

Mientras tanto en Chicago, Candy se encontraba buscando un documento entre todos los que había en el escritorio de Albert.

-¿Dónde puede estar?-se pregunto Candy, mientras se sentaba en la silla.

El buscar cosas no era su especialidad, y el que Albert le hubiera pedido buscar un documento, la tuvo muy agitada casi toda la tarde, estaba a punto de darse por vencida cuando noto uno de los cajones medio abierto, así que lo abrió y se encontró con varios documentos, solo era cuestión de buscar el documento que le había pedido Albert.

Así fue como empezó a buscar, entre todos los documentos pero no encontró el que necesitaba, volvió la mirada al cajón y pudo ver que había un extraño sobre, así que pensando que el documento estaba dentro de ese sobre lo tomo y lo abrió para revisarlo, sin pensar que tal vez lo que había dentro de éste no le gustaría haberlo sabido.

Al terminar de abrirlo y sacar lo que había dentro se dio cuenta que era un periódico, muy desanimada lo puso sobre la mesa y miro hacia el techo. De repente sintió una gran curiosidad, curiosidad de saber que contenía ese periódico y porque Albert lo guardo en un sobre. Así que volvió a tomar el periódico y lentamente lo fue desdoblando, hasta que estuvo completamente abierto.

Candy quedo en shock al leer lo que éste contenía:

" Trágico accidente en Nueva York

La noche del 5 de noviembre se reporto un accidente en Brodway, Nueva York, el auto el cual al caer por un barranco se destruyo, era conducido por uno de los actores más reconocidos de aquella ciudad, Terryus Grandchester y su prometida la ex actriz Susana Marlow regresaban de una cena esa misma noche, sin saber que es lo que les tenia tendido el destino".

Candy ya no pudo leer más, no podía creer lo que sus ojos(los cuales ya estaban llenos de lágrimas) acababan de leer, simplemente no lo podía creer.

-Terry, tú no por favor-dijo Candy entre sollozos.-Tú no puedes estar...-.

Candy ya no podiendo retener las lágrimas, dejo que estas salieran libremente, mientras ella repetía una y otra vez el nombre de su amado Terry.

-No Terry no-dijo Candy.-No puedes, no puedes estar ¡Muerto!-.

La puerta del despacho se abrió en ese momento, dando paso a Annie y a Archie, quienes al haber escuchado los sollozos de Candy, rápidamente fueron a ver que pasaba.

-Candy-dijo Annie preocupada.

-Annie-dijo Candy que rápidamente se puso de pie y corrió a refugiarse a los brazos de su hermana.

-Candy ¿qué ocurre?-pregunto Annie.

-Annie, Terry esta...esta...-dijo Candy.

-¿Terry?-pregunto Annie.

Archie en ese pudo notar un periódico sobre la mesa, así que rápidamente se dirigió a la mesa, tomo el periódico y al instante empezó a leerlo, él al igual que Candy se quedo en shock, ahora comprendía porque Candy lloraba.

-¿Qué ocurre?-pregunto Annie.

Archie le dio el periódico a Annie quien empezó a leer, en ese momento Annie comprendió porque Candy lloraba.

-Candy-dijo Annie entristecida.

-Terry no puede estar, él no puede-dijo Candy entre sollozos.

Archie se unió al abrazo que le daba Annie a Candy, y entre los dos abrazaban y trataban de consolar a su amiga, quien no dejaba de llorar.

El único error que cometieron tanto Candy, tanto Annie, como Archie es que ninguno termino de leer el periódico.

Continuará...