Disclaimer: Ninguno de los personajes, del mundo de Harry Potter, me pertenecen. Todos pertenecen a JK Rowling. La trama es de BelleOfSummer.

Esté capitulo fue revisado por And-18.


Almost Perfect, Almost Yours

Capítulo II

"Narciso"


Él me quiere, no me quiere

Ella me quiere, no me quiere


Draco estaba tan desconcertado que, repentinamente, había soltado el pescado que estaba reteniendo, permitiéndole zambullirse en el agua y escabullirse lo más rápido posible.

— ¿Estabas intentando matarlo? —pregunto la niña, mientras se acercaba y miraba a los peces, asegurándose de que estuvieran bien.

Ella estaba ataviada con un gran vestido blanco de gaza y, para él, se veía bastante bonita.

—Sí —contesto Draco, sólo para ver su reacción.

Al principio ella lo contemplaba enojada, y luego comenzó a mirarlo bastante meditabunda por un rato. Arrugo la nariz y negó con la cabeza. —No, no lo ibas hacer —dijo de pronto, bastante segura.

— ¿Cómo lo sabes? —Draco frunció el ceño.

—Porque, Nana Demelza, dijo que si una mala persona hiciera algo malo, nunca se lo admitiría a nadie más. Y si una buena persona intenta ser malo, trataría de dejar que las otras personas vieran que hizo algo malo; aunque no lo haya hecho en primer lugar. Así que, supongo que sólo eres una buena persona intentando ser malo. Aunque en verdad no veo por qué —explico ella con confianza, mientras se sentaba en el borde de la fuente. —Por cierto, soy Hermione Pucey y… ¿tú eres?

— ¿D-Draco Malfoy? —contesto Draco, todavía con el ceño fruncido y confundido por lo que ella acababa de decir.

—¿Tú también estas tratando de esconderte de tus padres? —Hermione se acercó para susurrarle, saltando repentinamente de la roca, haciendo que él retrocediera un paso por su inesperada cercanía. No estaba acostumbrado a nada de eso y podía sentir un poco de calor en sus mejillas.

—¿Tratas de ser vidente? —Él le frunció el ceño.

—¡Entonces tengo razón! —exclamó emocionada, hasta que súbitamente se puso una mano sobre la boca, parecía que había cometido un gran error al gritar. —Vamos —susurro urgente mientras le tomaba la mano y se lo llevaba con ella.

Draco no pudo hacer nada más que sólo caminar con ella y mirar torpemente sus manos unidas. Las manos de Malfoy estaban bastantes sudadas, pero parecía que ella no se daba cuenta en lo absoluto, ya que continuaba caminando, acercándose a algunos de los arbustos del jardín adornados con pequeñas flores tubulares de color escarlata encima.

—El jardín de mi madre tiene todas las flores del mundo.

La niña le sonrió antes de levantar un denso racimo, redondeado, de las pequeñas flores rojas del arbusto ornamental. Despacio y con cuidado, ella entonces arrancó una de las flores. Sacó el diminuto tallo rojo con el néctar dentro y lo bebió suavemente. El pequeño Draco la miró, frunciendo el ceño con curiosidad.

—Aquí tienes, toma un poco —Hermione lo invito mientras sacaba otra pequeña flor del macizo. Seleccionó uno de sus tallos que estaba lleno con gotas de néctar y se lo ofreció.

Draco dudo por un momento, pero luego se dio cuenta de que también estaba curioso y se le había despertado demasiado el interés para no intentar lo mismo que ella. Así que lentamente inclino la cabeza para encontrarse con el pequeño tallo de néctar que ella le estaba ofreciendo y le dio un ía un sabor azucarado y dulce.

De pronto se encontró a sí mismo sonriendo un poco.

—Te gusta ¿no? —Ella le sonrió. Sus pequeñas pecas brillaban con el sol. — ¿Sabes? Puede hacerte inmortal —le susurró seria. —Es un brebaje de los dioses, aunque todavía tengo que descubrir cómo obtener algo de su ambrosía. Tántalo debió haber sido una persona muy astuta para haber robado una de ellas. Aunque no quiero ser como él. Nana Demelza dijo que robar era una ofensa muy seria. Tántalo fue muy castigado por ese crimen. Después de eso estuvo hambriento y sediento para siempre.

Draco se dio cuenta de que ella estaba hablando de Tántalo de una historia de la Mitología Griega. —Lees demasiado —contestó él mientras sacaba otra flor y repetía el proceso que ella había hecho hace un rato. Era bastante divertido.

—¡Si lo hago! —asintió ella y sonrió. — ¿Tú no?

—Creo que es aburrido —Se encogió de hombros y se sentó en uno de los bancos del lugar.

—¿Cómo el viajar de un lugar a otro puede ser aburrido?

—No se viaja cuando se lee. Te sientas y miras a algunas palabras y las entiendes. Madre me obliga hacerlo todo el tiempo y después siempre tengo que contarle todo lo que leí. Es aburrido. —expresó simplemente.

—Nana Demelza me hace hacer lo mismo —dijo Hermione pensativa. —Pero lo hace de manera diferente. Me hace actuar, bailar y cantar sobre ello—mencionó mientras se ponía de pie con gracia y daba un giro junto a los rayos danzantes del sol. Su vestido fluía rítmicamente con la briza. —Ella dijo que cuando lees, viajas mucho, excepto que dejas tu cuerpo atrás y vuelas con tu alma. ¿Sabes? Es más seguro que viajar en la vida real.

Draco tuvo que fruncir los labios y bajar la mirada, molesto por el hecho de que parecía estar de repente un poco… tímido.

—¿Te vas a quedar aquí un poco más? —preguntó cuándo se sentó junto a él, haciendo que se corriera un poco. —Sería bueno si lo haces, te mostrare algunos de mis escondites cuando juguemos a las escondidas con Adrián y Nana Demelza, porque me agradas —dijo sonriéndole y mostrándole los dientes.

Draco quedó sorprendido con lo que ella acababa de decir, pero intento ocultarlo para que la niña no se diera cuenta.

—Aquí tienes —finalmente murmuró después de un largo silencio. Sacó el narciso que había guardado en su bolsillo más temprano y lo empujó hacia ella, sin mirarla y viendo directo al suelo.

—¿Para mí?

—No seas tonta. Por supuesto que es para ti —gruño mientras le empujaba el narciso hacia su pecho.

—Gracias. —Sonrió ella, suavemente, mientras aceptaba su pequeño presente. El narciso parecía un poco destrozado, se agitaba y se inclinaba humilde frente a ella.

—Se aplasto en mi bolsillo —explico Draco. Sus mejillas, una vez pálidas, parecían húmedas con besos carmesíes. Nunca antes le había dado nada a nadie. Ni siquiera sabía porque lo hizo. Simplemente sintió que debía hacerlo porque… ella era demasiado bonita.

—¡Mancha! —Hermione de repente le dio una palmada en el hombro y comenzó a reír mientras corría a pocos metros de él. — ¡Vamos! ¡Eres mancha!—grito, juguetona,la pequeña.

Ella chillo cuando,súbitamente, Draco salto del banco para correr y atraparla. Una briza suave golpeo juguetonamente las mejillas del pequeño Draco mientras corría para atrapar a su nueva amiga de juegos.

Nunca se había sentido tan feliz y libre como en ese momento.

Siempre había estado solo en casa y siempre que se reunía con otros niños de su edad, a menudo sólo se peleaba debido a su competitividad. Una vez, incluso, había empujado a este chico, llamado Blaise Zabini, en la mesa del pastel durante una de sus reuniones en la mansión. Había causado un gran desastre en el lugar. Su madre había estado tan furiosa con él que terminó dejándolo sin comer, y con frío, dentro del ático durante toda la noche.

—¡Ay!

De repente, Draco corrió tan rápido como pudo para encontrar a Hermione acostada con su frente en el suelo. Parecía haber tropezado y haberse herido a sí misma.

—¿Estás bien?—preguntó él, preocupado, mientras examinaba los arañazos que recién se habían formado en su rodilla.

—P-por favor no le digas a mi madre—sollozó ella, intentando hacer su mejor esfuerzo para no llorar. Las comisuras de su boca estaban temblando y algunas líneas de lágrimas testarudas estaban comenzando a caer por sus mejillas. Sin embargo, Draco podía ver como ella se estaba esforzando para no llorar.

—Pero estás herida —le dijo con ansiedad.

Por alguna razón completamente extraña, de imprevisto se sentía muy protector con ella.

—So-sólo no le digas por favor… Por favor no…

—¡Hermione!

Los dos se dieron vuelta para ver a sus familiares caminando, preocupados, hacia ellos. Lady Petrova lucía muy enojada. Sus ojos parecían a punto de salirse cuando se acercó a su hija y vio lo que había sucedido. Hermione sollozó cuando su madre, sin cuidado, la jalo del brazo cruelmente para ponerla de pie. Draco notó que Adrián trató de detener a su madre, pero ella sólo agarró el brazo de Hermione aún más fuerte, consiguiendo que el llanto aumentara.

—¡Fue un accidente! ¡No es su culpa! ¡No tiene el derecho de enojarse con ella! —Draco, de pronto, se encontró hablándole directamente a Lady Petrova.

—¡Draco! Muestra un poco de respeto —lo reprendióNarcissa,parecía bastante indignada por el comportamiento de su hijo.

Por un segundo, Lady Petrova se volvió para mirar al niño y estudiar la escena que tenía delante. Luego, reconoció el pequeño narciso arrugado en la mano cerrada y tensada de su sollozante hija. Miró contemplativa por un momento, hasta que sus acciones bruscas de pronto se moderaron. Incluso, inesperadamente, beso con simpatía a su hija en la mejilla.

—Por supuesto que no es su culpa, querido —Lady Petrova le dijo dulcemente. Draco odiaba su voz. —Es que sólo estaba muy preocupada por mi pequeña bebé. Ven, Hermione. Vamos a curarte y todo estará bien —agrego ella, mientras jalaba suavemente a su hija hacía sus brazos.

Hermione estaba confundida y seguía sollozando, pero de todas maneras asintió y dejo que su madre la atrajera más cerca y camino con ella a la mansión.

El pequeño Draco se quedó en su lugar y miró fijo a Hermione que se retiraba. Cuando ella se dio vuelta para verlo y le sonrió tímidamente detrás de la falda de su madre, él se encontró devolviéndole la sonrisa…

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N/A: Cuando yo era joven, probé el dulce néctar de las flores de Santan (Llama de los bosques) con mis amigos y a veces hacíamos pequeños collares. Es un grato recuerdo. Cuando rememoro esto, siempre tengo una sonrisa en mi rostro. En mi opinión, tu infancia nunca estará completa sin esta experiencia, así que quería compartir esta pequeña familiaridad con todos. También hubo un tiempo en el que creí que podía ser inmortal si bebía algo del néctar. Era una tontería, sí, pero a veces, las cosas más necias pueden darte los más gratos recuerdos. :)

¡Estoy disfrutando mucho con el pequeño Draco y Hermione! ¡Argh! Sin embargo, hay más por venir, y estoy muy emocionada de que finalmente crezcan.

¡Dios los bendiga y dulces besos!

Sue.


N/T: Preferí dejar este testimonio de la autora porque me pareció un lindo recuerdo para apreciar y tener en cuenta.

Y si me encanta estos pequeños Draco y Hermione, se ven adorables,vamos a ver qué sucede más adelante.

Muchas gracias por la aceptación de la historia, con tan solo un capítulo...¡Gracias… gracias… GRACIAS!