Nota de la autora: Bueno, aquí les traigo el capítulo 1 de este nuevo fic. Me sentí algo triste al escribir esto... pero bueno, en algún momento de esta historia debería de tocar mucho drama.

(P.D: Discúlpenme por las faltas de ortografía o los signos de puntuación, es que, mi ordenador falla y no me ha dejado escribir el capítulo, y lo hice por el teléfono móvil.)

Decliner: Los personajes no me pertenecen.

Capítulo 1: Gracias por recordarmelo... gracias por hacerme sentir peor.

Se sentía desatada, rota, inútil, triste, abatida, y sobre todo,.. sin ganas de vivir. Había estado a su lado mucho tiempo... cuándo Jade había cortado con Beck y, en ese tiempo había sentido mucho más que amistad.

El oxígeno de su habitación no parecía ser suficiente, ya que, sentía que se ahogaba. Tenía la garganta seca, no podía parar de llorar. ¿cuántas veces había sucedido lo mismo? Entraba a su cuarto, lloraba, cuándo se sentía que se ahogaba corría al baño, se lavaba la cara, intentaba sonreír y pensaba "ya no más"... hasta que a los pocos segundos, se volvía a derrumbar. Y ahí estaba, en el baño, contemplándose al espejo mientras, intentaba parecer normal y aguantar un rato sin parecer triste... o casi muerta, tal y como se sentía.

-Tori ¿No me has escuchado?- preguntó Trina intentando entrar en la habitación de Tori.

-Trina, no tengo ganas de hablar, ni de discutir... solo vete, por favor- suplicó la hermana menor, desesperada por poder despojarse de toda la tristeza que sentía dentro.

No obtuvo respuesta por parte de su hermana, y eso la preocupó un poco pero ahora mismo... le daba igual. No tenía ganas de nada, solo de llorar y no moverse nunca de ahí. Su habitación era su guarida, su refugio, donde lo podía soltar todo sin que nadie la juzgase. Donde siempre, pasase lo que pasase se sentía segura..., siempre segura.

-Está bien, ya me cansé- Exigió Trina, entrando en la habitación con un tono autoritario.- Dime ahora mismo, que es lo que te tiene así. Y no me pienso ir hasta que no me lo digas. ¡Llevas dos semanas que pareces muerta!. No comes, no hablas con nadie. Vienes del instituto cada día más triste, no sales nada más que para ir al baño y pareces un zombie. ¡¿Qué te pasa?!.

-Nada- dijo rotundamente... no quería hablar. Solo quería llorar, que su sufrimiento acabara pronto... que simplemente su vida llegara a su final lo antes posible... Por suerte las vacaciones de verano se acercaban... dando paso a la actuación final de todos los alumnos.

-Mira Tori, si no quieres decirme que te pasa por mi bien,... solo espero que lo que te pase, se solucione pronto...por que yo no te quiero ver como luces, estás horrible y me duele. Mira a Cat, esta feliz por que se acercan las vacaciones, o Robbie, por que por fin no va a pasar desapercibido por sus padres, o a André, que va a trabajar en la nueva compañía de música este verano..., o Beck y a Jade, ellos por fin han conseguido ser felices, hace dos semanas volvieron a ser pareja, y aunque están muy raros últimamente,... seguro que, están más felices que nunca.

"Gracias Trina" pensó tristemente.

Eso la hizo polvo. Era lo que menos necesitaba ahora, que su hermana le refregara la causa de su tristeza... de sus ganas de morir. Las lágrimas se posaban en su rabillo del ojo, luchando por salir. Aguantaba como podía. Era tan grande el dolor que tenía dentro... miedo, impotencia... hundimiento. Llorar eso era lo único que la ayudaba. Solo eso. Era desahogar su tristeza a base de pequeñas gotas de agua que expresaban más que cualquier palabra o gesto.