Los personajes son propiedad de J.K. Rowling, yo sólo juego un poco con ellos.

No tendrás 17 por siempre.

Capítulo 2

Lily podía ver los rayos del sol a través de sus párpados cerrados. No quería despertar, aún no. Se puso boca abajo y cubrió su cabeza con la almohada. Después de unos minutos tratando de volver a dormir, se dio por vencida y se dio la vuelta, abrió un ojo y sintió como la luz le provocaba punzadas en la cabeza.

-Maldición.- murmuró mientras volvía a cerrar los ojos.

-No debe de ser bueno comenzar el día maldiciendo.- dijo Susan desde el otro lado de la cama.

-Creo que bebí más de la cuenta anoche.-

-Pude notarlo.- dijo Susan poniéndose de costado para poder ver la cara de su amiga.

-James.- dijo Lily sonriendo.

-Lo recuerdas.-

-Claro que sí. Bebí más de la cuenta pero no demasiado. Además, ¿cómo podría olvidarlo? Es guapísimo.-

-Además de los besos y manoseos que se daban el uno al otro, no creo que podrías olvidarle.- dijo Susan. –Espera, ¿sólo fueron besos y manoseos? ¿O dejaste que llegara más lejos?-

-Por supuesto que no dejé que llegara más lejos. ¿Por quién me tomas, Su?-

-Sólo quería corroborar.- dijo Susan con una sonrisa. -Las cosas se veían muy interesantes cuando Alice y yo logramos encontrarte para avisarte que era hora de irnos.-

-Bueno, no iba a dejar que todos nos vieran. Por cierto, ¿me vieron?-

-No. Claro que notaron tu ausencia pero estaban muy borrachos como para preocuparse. Sólo Jeff no dejaba de preguntar en dónde estabas.-

-¿Y qué le dijiste?-

-Que habías visto a una vieja amiga y habías ido a platicar con ella. Creo que se lo trago.-

-Gracias, Su.-

-Para eso estamos las mejores amigas. ¿Volverás a verlo? Por favor, dime que le diste tu número o algo.-

-Bueno, dijo que le gustaría que saliéramos la próxima semana y sí, le di mi número.-

Las dos chicas gritaron emocionadas.

-¿Y qué me dices de ti? ¿Adam al fin te besó?-

Susan suspiró.

-Te dije que era más probable que tú te besaras con James a que Adam me besara. Estuvimos bailando juntos toda la noche, pero lo más lejos que llegó fue un beso en la mejilla y su mano en mi cintura.-

-Eso es algo bueno. Va lento pero seguro. Está loco por ti.- dijo Lily.

-¿De verdad lo crees?-

-Por supuesto que sí. Hay que ver la forma en la que te mira.-

-Bueno, en lo que se decide voy a darme un baño.- dijo Susan y reuniendo mucha fuerza de voluntad se levantó de la cama.

-Voy después de ti.-

"Por favor, suena." Imploró Lily mentalmente comprobando que su celular estaba encendido.


El teléfono no dejaba de sonar, James sacó un brazo de debajo de las cobijas y tanteó por la mesita de noche hasta que encontró su celular.

-¿Qué quieres, Sirius?- preguntó James bostezando.

-Buenas tardes a ti también, amigo.- dijo Sirius.

-¿Qué quieres, Sirius?- repitió James.

-¿En cama de quién amaneciste?-

-En la mía.-

-¿La llevaste a tu casa?-

-No.-

-¿Entonces?-

-Bueno como Remus mandó un mensaje diciendo que él y tú se irían con sus conquistas, Peter y yo volvimos juntos.-

-¿Peter y tu durmieron juntos?- dijo Sirius.

-Por supuesto que no. No seas imbécil.-

-¿Entonces, qué pasó? La última vez que te vi estabas muy entretenido con una pelirroja.-

James sonrió ante el recuerdo de Lily.

-Si, pero no dormí con ella.-

-¿Por qué no?- insistió Sirius.

-Lily no es de ese tipo de chicas. Además, no quiero que ella sea una chica de una sola noche. Quiero salir con ella. Conocerla.-

-¿James, eres tu?-

-Claro que soy yo. ¿Qué te pasa?-

-Es que nunca pensé que te iba a escuchar decir algo así.-

-Oh, cálmate Sirius.-

-Bueno parece que esa chica si que te impresionó.-

-Sí que lo hizo.-

Sirius soltó una carcajada.

-Bueno, y a todo esto ¿en cama de quién amaneciste?- dijo James. -Se supone que íbamos a festejar lo de mi nuevo empleo y desapareciste.-

-No lo sé. Los caballeros no tenemos memoria.-

-O más bien, estabas demasiado ebrio como para recordarlo.-

-Algo hay de eso. Bueno, tengo que irme. Se ha despertado. Hablamos luego.-

-Adiós, Sirius.-

James colgó el teléfono e inmediatamente se puso a escribir un mensaje.


-¡Lily, tu celular está sonando!- gritó Susan desde la sala.

Lily estaba terminando de arreglar sus cosas para irse a su casa, pero en cuanto escuchó a su amiga bajó corriendo las escaleras hasta llegar a su celular. Era un mensaje de WhatsApp de un número desconocido.

"Buenos días, Lily. ¿Dormiste bien? James."

Lily gritó emocionada.

-Es James.- dijo sonriendo.

-Me lo imaginé.- dijo Susan y sonrió mientras leía el mensaje.

-¿Qué le contesto?- preguntó Lily nerviosa.

-Vamos, amiga. No te bloquees. Es una pregunta sencilla. Sólo dile cómo en verdad dormiste y pregunta por él.-

-Ok. Ok.-

"Hola, James. Dormí muy bien. ¿Qué tal tú?"

James contestó enseguida.

"Me alegra que hayas dormido bien. Yo también, en especial porque no dejé de pensar ti."

-Oh por Dios.- dijo Lily. -¿Ahora que le contesto?-

-Lo que sea que le quieras contestar.- dijo Susan.

"Espero que hayan sido pensamientos buenos."

"Créeme que lo fueron." contestó James.

"¿Qué tal la resaca?"

"Muy llevadera. En realidad no bebí tanto. ¿Qué tal la tuya?"

"Tampoco bebí tanto. Pero mi amiga Susan preparó su bebida mágica anti-resaca y estoy como nueva."

"Es bueno escuchar eso. Tal vez deberías pedirle la receta y pasármela a mi. ¿Qué estas haciendo ahora?"

-Lamento interrumpir, Lil. Pero tu mamá ya está aquí.- dijo Susan desde la ventana donde saludaba con la mano a la mamá de Lily que esperaba en el auto.

-Bueno. Gracias por todo, Su.- dijo Lily tomando sus cosas y despidiéndose de su amiga. -Por favor, mantente al pendiente del celular. Puede que necesite tu ayuda.-

-No te preocupes, lo haré.- dijo Susan. -Nos vemos el lunes, lamentablemente en la escuela.-

-No hay otra opción. Bye, Su.-


Lily y James pasaron el resto del fin de semana enviándose mensajes de texto, bromeando, recordando la noche del viernes, hablando un poco acerca de ellos y de sus gustos. Incluso el domingo en la tarde James la llamó para invitarla a salir el siguiente sábado y así poder conocerse mejor, por supuesto Lily aceptó de inmediato.

Ya era medio día del lunes y a Lily el día se le había hecho eterno. Era la hora del almuerzo y estaba sentada en una mesa con Susan, Adam, Alice, Frank, Jeff, Serena e Ian, conversaban sobre como había ido la mitad del día.

-Muy aburrido.- dijo Lily.

-Espero que no sea así todo el año.- dijo Jeff.

-Es nuestro último año, debe de ser el mejor.- dijo Alice.

-Bueno en realidad espero que mejore.- dijo Adam.

-Hay algunas clases interesantes.- dijo Frank.

-Porque tu eres un cerebro andando y no se te complica ninguna.- dijo Ian.

-No te preocupes, Ian. Les ayudaré si lo necesitan.- contestó Frank.

-Bueno chicas, estoy segura de que les va a interesar la clase de arte.- dijo Serena.

-¿Por qué?- preguntó Lily.

-El nuevo profesor está guapísimo.- contestó Serena.

-¿Guapo viejo o guapo joven?- preguntó Susan.

Adam la miró.

-Guapo joven.- dijo Serena. -Además de que es muy bueno en lo que hace. No tiene mucho que se graduó y nos enseñó algunas de las pinturas que ha hecho. Impresionante.-

-No tengo esa clase hasta mañana.- dijo Susan revisando su horario.

-La tengo igual que tu.- dijo Alice también revisando su horario.

-A mi me toca en el siguiente periodo.- dijo Lily. -¿A alguien más o voy sola?-

Los demás revisaron sus horarios.

-Voy contigo.- dijo Jeff guiñándole un ojo.

Susan tosió.

-También tengo arte en el siguiente periodo.- dijo Ian.

Lily se sintió aliviada.


Cuando los chicos entraron al salón se fueron directamente a la parte posterior del lugar sin poner mucha atención al profesor que estaba de espaldas escribiendo algunas cosas en el pizarrón; Jeff se sentó detrás de Lily e Ian se sentó a la derecha de ella. Lily se volteó para conversar con sus amigos.

-No voltees.- le dijo Ian a Lily. -Severus te está mirando de nuevo.-

-Ese imbécil no entiende.- dijo Jeff mirando a Severus.

-Mientras no se me acerque, no tengo ningún problema.- dijo Lily fingiendo indiferencia.

-Buenas tardes chicos.- dijo el profesor haciendo que todos le pusieran atención.

A Lily se le cayó el alma a los pies. Estaba segura que se había puesto un poco pálida. Se le hizo un nudo en el estómago. "No puede ser. No puede ser. Diablos. No puede ser."

-Soy James Potter, su nuevo profesor de arte.- dijo sonriendo.

James pasó rápidamente su mirada por sus nuevos estudiantes. Al llegar a la parte de atrás del salón su sonrisa se desvaneció. Una guapa pelirroja lo miraba muy sorprendida.

-Mierda.- susurró James.


¡Hola! ¿Qué les ha parecido el nuevo capítulo? Por favor háganme saber sus opiniones con un review, se los agradecería mucho; los que escriben sabrán que siempre es muy alentador recibir un review. Espero que les haya gustado. Con este frío mis dedos se han congelado mientras tecleaba sin parar, espero que haya valido la pena.

Nos leemos...

Mrs. Dracy HP