Hoooooola amigos :D
Biiiien, aquí está el segundo episodio de esta nueva historia. Primero, ¡GRACIAS POR LOS REVIEWS! Y eso... Espero que este episodio sea de vuestro agrado :)
Chapter 2: Encontrada en la alcantarilla.
Todo oscuro… No se ve absolutamente nada, ¿dónde se supone que estoy? ¿Qué hago aquí?
-¿Hola?
Nada. No se oye nada. Parece que estoy sola… Pero, ¿qué es este lugar? ¿Acaso me he muerto?
-Las Tortugas Ninja son una tontería.
-¿QUIÉN HA DICHO ESO? –me giro a dónde se supone que ha venido la voz, pero solo hay oscuridad.
-Las Tortugas Ninja no existen.
-¡NO ES VERDAD!
¿De dónde diablos viene esa voz? Es una voz tan… Fría y cortante. ¡Y no para de decir mentiras! Dios, como odio que se metan con las tortugas, ¿acaso les han hecho algo? A parte de salvar el mundo de una invasión Kraang y de luchar contra Shredder. ¡Nada! Las tortugas son buenas y todo el mundo se mete con ellas.
-¿No te das cuenta de que pareces una estúpida? ¡Madura de una vez!
-¡Déjame! ¡Me gustan las tortugas y no podrás hacer nada para evitarlo!
Noto como algo me empuja hacia el suelo y no puedo evitar caer. Me siento tan indefensa en ese lugar, es como si allí mi nivel de energía se redujera a cero. ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo puedo salir de ahí?
-Y encima con ese nombre tan ridículo –la voz se empieza a reír de una forma malvada-. ¡Ana Clara y sus queridas Tortugas Ninja!
-¡Me llamo Claire! ¿Me oyes? –cojo aire-. ¡CLAIRE! Y deja de meterte con las tortugas ninja.
Mi voz empieza a reducirse. Me duele la garganta de gritar y no sé cómo expresar la rabia que siento por dentro. No puedo evitar que una lágrima resbale por mi mejilla, seguida de otra, y otra más… Me tapo los ojos intentando parar de llorar, pero es imposible. Ahora estoy sola, arrodillada en mitad de la nada y llorando… Quiero salir de ese espantoso lugar pero, ¿cómo?
Claire se incorpora en su cama, llena de lágrimas y respirando costosamente. Todo ha sido una pesadilla, mejor. La niña mira para todos los lados asegurándose de que está en su cuarto, y así es. Se destapa de una manera cabreada.
-Estoy harta… -se levanta de la cama-. ¡Harta de que se metan con mis gustos!
La niña corre a abrir su armario. Saca unas cuantas prendas y se empieza a vestir.
-Pero eso va a cambiar…
Se pone un jersey, que le queda exageradamente grande pero que le hace parecer más tierna, verde y con los nombres de las cuatro tortugas con sus respectivos colores. Se pone el gorro de Raphael, las deportivas y los guantes que lleva al colegio. Y, por último, los mismos pantalones que ha llevado esa mañana. También coge una mochila de cuero que tiene colgada en su perchero. En ella mete una cámara y una linterna, aparte de papeles y más cosas que ya hay dentro.
-Voy a demostrar que las Tortugas Ninja sí existen.
Firme y decidida sale de su casa. Nota una oleada de viento y le da un escalofrío. Las calles solamente están iluminadas por las farolas y, aunque no lo quiera aceptar, Claire tiene miedo.
Aun así, sigue caminando. Dispuesta a cumplir su meta, se mete en un callejón, muy parecido al de la serie.
-El mismo callejón… -se pone en frente de una tapa de alcantarilla-. La misma alcantarilla…
La abre con un poco de dificultad, debido a su peso. Ahí dentro está todo oscuro pero nada le va a impedir completar su objetivo. Saca la linterna de su mochila y empieza a bajar las escaleras. Al llegar al suelo, da un pequeño saltito y se salpica con el agua que hay allí abajo.
A una niña normal, el estar allí le daría asco y repugnancia, pero Claire no es una niña normal. Sigue su camino con la luz encendida y, de vez en cuando, oye algún ruido, pero no le da importancia ya que piensa que es parte de su imaginación. Camina y camina pero no encuentra nada. Algo dentro de ella le dice que se rinda, que vuelva a casa, pero no le hace caso. Ella continúa decidida a lo que hace.
Cuando ya llevaba más de una hora andando, nota como sus pequeñas piernas empiezan a temblar de cansancio, y decide sentarse en alguna parte donde no esté mojada. Se apoya en la pared y empieza a caerse lentamente hasta acabar sentada. Abrazó sus rodillas y escondió su cara. No quería llorar… Pero lo hizo. Se sentía tan débil al no poder seguir debido a su cansancio. Al rato, el sueño la inundó.
Una tortuga andaba por allí. Acababa de salir de su laboratorio para despejarse un poco. Llevaba toda la tarde allí metido y tenía que respirar el aire de la superficie, aunque solo fuera unos minutos.
-Tengo que dejar de pasar el día ahí metido.
Caminaba sin mirar atrás y derecho a la superficie. De repente, vio un pequeño bulto a lo lejos y se extrañó. Fue corriendo y abrió los ojos de par en par al estar en frente y al descubrir lo que era.
-Una… Niña… -dijo sin apenas creerlo.
No podía dejarla ahí. Se veía tan indefensa y podría coger frío. ¿Qué debía hacer? Sin pensarlo dos veces la cogió entre sus brazos y salió corriendo a la guarida.
Al llegar, sus hermanos estaban en el salón, viendo la televisión. Cuando miraron a Donatello apagaron la tele y se levantaron a ver lo que traía su hermano.
-¿Donnie? –preguntó el líder al ver a la pequeña chica.
-¿Es una niña? –siguió el más pequeño de los hermanos.
-Estaba en la alcantarilla dormida… No sabía qué hacer.
-¿Y se te ocurre traerla aquí? ¡¿Estás loco?! –pregunta alterado el de rojo.
Mikey observa a la niña unos segundos y se da cuenta de que está tiritando. La coge entre sus brazos y la tumba en el sofá. Por último la tapa con una manta. Las cuatro tortugas se ponen a su alrededor y la miran.
-No es buena idea el haberla traído aquí. –aconseja el de la banda azul.
-¿Y qué querías que hiciera? ¿Qué la dejara allí muriéndose de frío? Seguramente estaba perdida y no sabía volver a casa.
-Sí… Bueno… Tienes razón…
-¡No se puede quedar aquí! La tenemos que llevar a la superficie. –sugiere el de rojo.
Mientras sus hermanos se separan un poco a discutir, Mikey sigue observando a la pequeña niña.
-¿Y dónde la dejamos, Raph? ¡Dime!
-Chicos…
-¡Pues no lo sé! ¡Pero no es buena idea que se quede aquí! Es una niña y en cuanto se despierte va a flipar y a ir a contárselo a sus padres.
-Chicos…
-Raph, piensa, no podemos dejarla sola de noche… -dice con calma Leonardo.
-¡Chicos!
-¡¿QUÉ?! –gritan los tres más mayores.
-¿Nos lleva a nosotros en la ropa?
Todos se ponen nuevamente alrededor de la chica y observan a lo que su hermano se refiere. Es cierto, ¡la niña les lleva en su ropa! Los chicos la miran extrañados y sin saber lo que hacer. Su Sensei estaba dormido y no podían ir a contárselo.
-E… Es verdad… -dice sin creerlo el de morado.
-¿Y eso qué diablos quiere decir? –pregunta histérico Raphael.
-¿Te quieres relajar Raph? Todos tenemos la misma duda y no nos ponemos así. –contesta el de azul. –el de rojo simplemente se cruza de brazos-. Y bien Donnie, ¿qué crees que puede significar eso?
-No… Lo sé… -continúa el de morado-. Habrá que esperar a que se despierte y… Preguntárselo.
Pasan unos minutos y la niña no se despierta. Leonardo decide sentarse en el suelo y poner Héroes del Espacio. Mientras, Raph se sienta en el sofá y se pone a leer un comic, aunque al rato se queda dormido. Donnie se sienta en el suelo, apoyando su caparazón en el sofá y con la mirada perdida. Mikey se queda de rodillas en el sofá sin perder cada detalle de movimiento de Claire.
La niña empieza a abrir los ojos lentamente y empieza a ver, en frente de ella algo verde. Está claro, no está en su casa.
Espeeeeeero que os haya gustado, ¡enviarme reviews! Y... A ver como reacciona Claire al ver a las tortugas jajaja.
¡Un saludo a todos! :D
