"Letras con tinta escrita a mano".
-Segunda parte.
Entre la vasta herencia literaria que le dejó su maestro al morir, existía una colección de tomos muy especiales sobre botánica y clasificación de las plantas que, en vida, fueron sumamente preciados por Krest y también por él, aunque por motivos distintos.
Para degel, estos libros fueron su primer contacto directo con el conocimiento y la lectura. Para su maestro eran valiosos a un nivel todavía más personal, no solo por el contenido de los tomos en sí, sino porque cada uno de ellos tenía escrito una dedicatoria del mismísimo autor hacia él.
Al descubrir esto, Degel sintió una inesperada envidia por su mentor ya que no podía imaginar recibir mayor honor que ese.
Y no era como si pudiera conseguir para sus libros las firmas de escritores que habían muerto hace siglos, ¿verdad? O que tuviera la oportunidad de conocer a algún escritor contemporáneo al cual pedírselo.
Pero...
«Cumplí con mi promesa, estimado y queridísimo señor Degel (espero que no le moleste si me dirigo a usted de esa forma), ¿me haría el honor de leer esta humilde historia que escribí con todo mi corazón?».
«Lamento haber tardado tanto tiempo en terminarla, señor Degel. Por favor, no dude en decirme con la más absoluta sinceridad su opinión».
Degel deslizó sus dedos sobre el mensaje escrito con tinta sobre la anteportada y su sonrisa se ensanchaba conforme leía las demás dedicatorias esparcidas por las páginas de cortesía del libro.
«-A mi padre, quién logró infundir en mí está pasión por las letras».
«-A mi queridísimo caballero elegante y mago del hielo, por ser mi más grande inspiración».
¿Qué pensaría su maestro si le escuchara decir que, así como aquella colección de libros sobre botánica que tanto atesoraba, ese libro lleno de dedicatorias escritas con el puño y la letra de la mismísima escritora, era también un tesoro invaluable?
Fic hecho como regalo de cumpleaños para mi hermana menor, que fue el 20 de abril.
